23/06/2012
En el vasto y peligroso mundo de Assassin's Creed IV: Black Flag, lleno de piratas legendarios y tesoros olvidados, emerge una figura tan enigmática como letal: Mary Read. Para la mayoría, era conocida como James Kidd, el supuesto hijo ilegítimo del famoso William Kidd, un joven pirata con una astucia y ferocidad que superaban con creces su aparente edad. Sin embargo, detrás de esa fachada se escondía una de las Asesinas más devotas del Caribe y una pieza clave en el viaje de redención de Edward Kenway. Su historia es una de dualidad, sacrificio y una profunda comprensión del Credo que profesaba: "Nada es verdad, todo está permitido".

El Origen de una Leyenda: De Mary a James Kidd
Poco se sabe con certeza sobre los primeros años de Mary Read, pero las crónicas sugieren una vida marcada por la necesidad de ocultar su verdadera identidad. Se dice que su madre la vistió con ropas de niño desde pequeña para asegurar una herencia, un acto que definiría el resto de su vida. Esta crianza la llevó a una carrera en la Marina Real, donde la vida de un hombre le ofrecía oportunidades que como mujer le habrían sido negadas. Allí encontró el amor en un soldado flamenco, pero la felicidad fue efímera, pues su esposo murió poco después de su boda. Con un futuro incierto en Europa, Mary zarpó hacia las Indias Occidentales, retomando su disfraz masculino y adoptando el alias de James Kidd, una identidad que le permitiría navegar con libertad en el mundo dominado por hombres de la piratería.
Fue en este nuevo capítulo de su vida donde su camino se cruzó con el de la Hermandad de los Asesinos. En Jamaica, conoció a Ah Tabai, el Mentor de la rama de las Indias Occidentales. Mary sintió una conexión instantánea con él, percibiendo una sabiduría profunda que la atrajo hacia su causa. No tardó en unirse a la Hermandad, encontrando en su Credo una filosofía que resonaba con su propio espíritu libre y su anhelo de justicia. Como James Kidd, se convirtió en una de las fundadoras de la República Pirata de Nassau, un refugio para aquellos que deseaban vivir al margen de los imperios.
El Encuentro que Cambió un Destino
En 1715, el destino puso a Edward Kenway en el camino de "James Kidd". Cuando se encontraron en Nassau, Mary notó de inmediato las túnicas de Asesino que Edward vestía, aunque él las llevaba con la ignorancia de un ladrón, habiéndoselas quitado al desertor Duncan Walpole. Desde ese primer momento, Mary vio en Edward algo más que un simple pirata codicioso. Percibió en él "el sentido", lo que los Asesinos llamaban la Vista de Águila, una habilidad latente que lo marcaba como alguien especial.
A través de una serie de aventuras compartidas, desde el asalto a una plantación hasta la planificación de la defensa de Nassau, Mary actuó como una mentora encubierta para Edward. Lo guio, lo puso a prueba y lo empujó sutilmente hacia un propósito mayor. Fue ella quien lo llevó a una estela maya, incitándolo a usar su visión especial y confirmando sus sospechas. Con la prueba en mano, le reveló la existencia de una red de oficinas de Asesinos en el Caribe, obligando a Edward a confrontar las consecuencias de haber vendido información crucial a los Templarios, sus enemigos mortales.
Tulum: La Revelación del Credo
El punto de inflexión en la relación entre Mary y Edward ocurrió en Tulum, el bastión oculto de los Asesinos. Allí, Mary finalmente le reveló la verdad sobre la guerra milenaria entre Asesinos y Templarios. Mientras exploraban un antiguo templo maya, le explicó la verdadera naturaleza del Credo. Le dijo que no era un mandato para actuar o someterse, sino una guía para ser sabio. "Nada es verdad" significaba reconocer que los cimientos de la sociedad son frágiles y que debemos ser los pastores de nuestra propia civilización. "Todo está permitido" significaba que somos los arquitectos de nuestros actos y que debemos vivir con las consecuencias, ya sean gloriosas o trágicas.
Edward, en su egocentrismo, solo se aferró a la segunda parte, viéndola como una justificación para su estilo de vida. Mary, decepcionada pero no sin esperanza, le recriminó su falta de entendimiento. Le confesó que, tras sus acciones en La Habana, la Hermandad lo había sentenciado a muerte y que solo su intercesión le había salvado la vida. Veía su potencial, pero también la oscuridad que lo cegaba.
La Verdadera Identidad de "James Kidd"
La revelación más impactante para Edward llegaría durante la caza de Laurens Prins, un traficante de esclavos y Templario que retenía al Sabio, Bartholomew Roberts. Para infiltrarse en la fuertemente custodiada mansión de Prins en Kingston, Mary ideó un plan audaz. Ante un sorprendido Edward, se soltó el pañuelo que cubría su cabello y se untó los labios con su propia sangre, revelando su verdadera identidad como mujer.
Fingiendo estar herida, atrajo a los guardias de la puerta hacia una trampa mortal, despejando el camino para Edward. El asombro del pirata fue total. La persona que había conocido como un astuto y joven pirata era en realidad una mujer de una valentía y habilidad extraordinarias. Aunque la misión no salió como esperaban, ya que Roberts demostró estar aliado con Prins, este momento cambió para siempre la percepción que Edward tenía de ella. A partir de entonces, conoció a Mary Read, aunque ella le advirtió con dureza que si revelaba su secreto, lo "despojaría de su hombría".
Un Legado Forjado en la Tragedia
A pesar de sus esfuerzos, Mary no pudo alejar a Edward de su obsesiva búsqueda de riquezas. Su relación se enfrió mientras él perseguía el Observatorio por pura codicia. El destino de Mary se selló en 1720, cuando el barco en el que navegaba junto a Anne Bonny y un borracho Jack Rackham fue capturado. En el juicio, tanto Mary como Anne evitaron la horca al revelar que estaban embarazadas.
Encerrada en una prisión insalubre en Port Royal, Mary dio a luz a una niña, que le fue arrebatada casi de inmediato. Las terribles condiciones de la cárcel hicieron mella en su salud, y contrajo una fiebre mortal. Edward, también prisionero por la traición de Roberts, finalmente comprendió la futilidad de su búsqueda. Junto a Ah Tabai, organizó un rescate, pero llegaron demasiado tarde. Encontraron a una Mary moribunda, demasiado débil para escapar. Con su último aliento, le hizo prometer a Edward que cambiaría su vida y se convertiría en el hombre que ella siempre supo que podía ser. Su muerte fue el catalizador final para la redención de Edward Kenway. Llevando su cuerpo en brazos, la llevó a Tulum para su entierro, aceptando finalmente su lugar en la Hermandad para honrar su memoria.
Habilidades de una Maestra Asesina y Pirata
Mary Read era una guerrera excepcional, cuyas habilidades rivalizaban con las de cualquier hombre en el Caribe. Su destreza era una combinación de entrenamiento formal como Asesina y la dura experiencia de una vida en el mar.
| Habilidad | Descripción |
|---|---|
| Combate y Asesinato | Era una maestra en el uso de las dobles Cuchillas Ocultas, el alfanje y la pistola. Podía enfrentarse a múltiples enemigos a la vez y ejecutar asesinatos con precisión letal. |
| Disfraz y Sigilo Social | Su mayor habilidad era su capacidad para vivir como un hombre. Utilizaba el sigilo para moverse sin ser detectada y podía emplear su feminidad como una herramienta de distracción. |
| Navegación y Capitanía | Su tiempo en la Marina Real la convirtió en una marinera experta. A menudo, era la capitana de facto en los barcos en los que servía, tomando el mando cuando otros flaqueaban. |
| Acrobacias y Parkour | Como Asesina, era una acróbata consumada, capaz de escalar edificios y moverse por entornos complejos con una agilidad increíble, además de realizar el icónico Salto de Fe. |
| Intelecto y Sabiduría | Más allá de sus habilidades físicas, Mary poseía una profunda comprensión de la naturaleza humana y del Credo. Era perceptiva, estratégica y una verdadera líder espiritual para Edward. |
Preguntas Frecuentes sobre Mary Read
¿Mary Read existió en la vida real?
Sí. Mary Read fue una pirata inglesa real que navegó durante la Edad de Oro de la Piratería. Al igual que en el juego, a menudo se disfrazaba de hombre y navegó junto a "Calico Jack" Rackham y Anne Bonny. Su historia real es tan fascinante como su contraparte ficticia.
¿Cuál era la verdadera identidad de James Kidd en Assassin's Creed 4?
James Kidd era el alias utilizado por Mary Read para poder vivir y operar libremente como pirata en un mundo dominado por hombres y para ocultar su identidad como miembro de la Hermandad de los Asesinos.
¿Por qué fue tan importante Mary Read para Edward Kenway?
Mary fue la guía moral y espiritual de Edward. Vio su potencial cuando él solo veía oro, le enseñó el verdadero significado del Credo y, en última instancia, su trágica muerte fue lo que lo impulsó a abandonar su vida egoísta y unirse a los Asesinos, cumpliendo así el destino que ella siempre había visto para él.
¿Qué le pasó al hijo de Mary Read en el juego?
Tras dar a luz a una niña en prisión, el bebé le fue arrebatado, de acuerdo con la ley de la época que perdonaba la ejecución de la madre pero no le otorgaba la custodia del niño. El destino de su hija es desconocido.
Mary Read es mucho más que un simple personaje secundario en la saga de Assassin's Creed. Es el corazón y la conciencia de Black Flag, una mujer que vivió bajo sus propias reglas y que encarnó los principios de libertad y sabiduría del Credo. Su legado no se mide en tesoros, sino en la transformación de un hombre y en la inspiración que dejó como una de las figuras más memorables y queridas de toda la franquicia.
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