01/11/2009
¿Qué son los FPS y por qué son tan importantes?
En el mundo del gaming en PC, existe una métrica sagrada que define la fluidez y la calidad de nuestra experiencia de juego: los fotogramas por segundo, o FPS (Frames Per Second). Este valor representa la cantidad de imágenes que tu tarjeta gráfica es capaz de generar y enviar a tu monitor cada segundo. Un número alto de FPS se traduce en una animación suave y reactiva, mientras que un valor bajo provoca tirones, una sensación de lentitud y una experiencia de juego deficiente. Por ello, conocer los FPS que nuestro equipo puede alcanzar es fundamental para ajustar la configuración gráfica y saber si nuestro hardware está a la altura de los títulos más exigentes. Aquí es donde entra en juego el "benchmarking": el arte de medir el rendimiento de nuestro sistema utilizando juegos como herramientas de tortura para el silicio.

¿Por qué no todos los juegos sirven para medir el rendimiento?
Podrías pensar que cualquier juego es válido para ver cuántos FPS alcanza tu PC, pero la realidad es más compleja. Para que una medición sea fiable y representativa del poder de tu hardware, el juego utilizado debe cumplir ciertas características. No es lo mismo probar tu equipo con un título indie de gráficos sencillos que con un portento técnico de última generación. Los mejores juegos para benchmarking suelen ser aquellos que son conocidos por su exigencia gráfica, su mala optimización intencionada o su capacidad para estresar tanto la GPU (unidad de procesamiento gráfico) como la CPU (unidad central de procesamiento).
Un buen juego de benchmark debe incluir:
- Gráficos de vanguardia: Texturas en alta resolución, efectos de iluminación complejos, sombras realistas y, en los títulos modernos, tecnologías como el Ray Tracing (trazado de rayos).
- Físicas complejas y mundos abiertos: Entornos masivos con largas distancias de dibujado, gran cantidad de personajes no jugables (NPCs) e interacciones físicas que carguen el trabajo sobre la CPU.
- Repetibilidad: La capacidad de recrear una misma escena o secuencia de juego para obtener resultados consistentes. Idealmente, el juego cuenta con una herramienta de benchmark integrada que ejecuta una prueba predefinida, eliminando la variabilidad del gameplay humano.
Los Clásicos: Titanes Gráficos que Aún Dan Batalla
Hay juegos que, a pesar de los años, siguen siendo referentes a la hora de medir la potencia bruta de un componente. Son títulos que en su momento marcaron un antes y un después en el apartado visual y que aún hoy pueden poner en aprietos a más de un equipo de gama media.
Crysis (2007)
El origen del meme "¿Pero puede correr Crysis?". Este juego fue tan absurdamente avanzado para su época que durante años fue la vara de medir definitiva para cualquier tarjeta gráfica. Su motor, el CryEngine 2, presentaba una jungla exuberante con una física del agua, vegetación y destrucción de entornos que sigue siendo impresionante. Aunque un PC moderno puede moverlo sin problemas, llevar todos sus ajustes al máximo sigue siendo una prueba interesante para medir la potencia bruta y la eficiencia de los drivers de una GPU.

Arma 3 (2013)
Más que un juego, es un simulador militar. Arma 3 es famoso por sus gigantescos mapas que se precargan por completo, su balística realista y una distancia de dibujado kilométrica. No solo es un monstruo para la tarjeta gráfica, sino que también es increíblemente demandante para la CPU debido a la gran cantidad de cálculos de IA y física que debe procesar. Es una piedra de toque perfecta para medir la estabilidad general del sistema y detectar posibles cuellos de botella del procesador.
World of Tanks
Aunque pueda parecer una elección extraña, el juego de Wargaming es conocido en el ámbito del hardware por sus caídas de framerate en momentos de mucha acción y explosiones. Su motor gráfico, aunque actualizado, puede generar picos de estrés que lo convierten en una buena herramienta para medir la estabilidad de los FPS y cómo una tarjeta gráfica maneja las fluctuaciones de carga de trabajo.
Benchmarks Modernos: Llevando tu PC al Límite Absoluto
Si lo que buscas es probar una tarjeta gráfica de última generación y ver de qué son capaces tecnologías como el Ray Tracing o el DLSS, necesitas recurrir a los pesos pesados de la actualidad. Estos juegos no solo son espectáculos visuales, sino también auténticos devoradores de recursos.

Cyberpunk 2077
Night City es una de las ciudades virtuales más densas y detalladas jamás creadas. Con sus calles repletas de NPCs, vehículos y una iluminación de neón omnipresente, Cyberpunk 2077 es ya de por sí un juego exigente. Sin embargo, al activar el modo "Ray Tracing: Overdrive", el juego se transforma en la prueba de estrés definitiva para las tarjetas gráficas más potentes del mercado, llevando la iluminación global y los reflejos a un nivel de realismo sin precedentes.
Red Dead Redemption 2
La obra maestra de Rockstar Games es un portento visual en todos los sentidos. Su vasto mundo abierto está lleno de detalles, desde la deformación de la nieve hasta los efectos de niebla volumétrica y la increíble calidad de sus texturas. Es un excelente benchmark para medir el rendimiento general del sistema en un entorno de mundo abierto, ya que exige un equilibrio perfecto entre GPU y CPU para mantener una tasa de FPS estable.
Control
Este título de Remedy Entertainment fue uno de los primeros en demostrar el verdadero potencial del Ray Tracing. Sus oficinas brutalistas con superficies reflectantes por doquier (mármol, cristal, metal) son el escenario perfecto para probar los reflejos y las sombras por trazado de rayos. Además, su física de destrucción avanzada añade una capa extra de estrés a la GPU durante los combates más intensos.

Microsoft Flight Simulator (2020)
Posiblemente el simulador más ambicioso y exigente jamás creado. MFS2020 renderiza el planeta Tierra a escala 1:1 utilizando datos satelitales. Es una bestia que no solo devora VRAM y potencia de la GPU para mostrar paisajes fotorrealistas, sino que también somete a la CPU a una carga de trabajo brutal para simular la meteorología, el tráfico aéreo y la física del avión. Si tu PC puede mover este juego con fluidez en alto, puede con cualquier cosa.
Tabla Comparativa de Juegos para Benchmarking
| Juego | Género | Ideal para probar | Benchmark Integrado |
|---|---|---|---|
| Crysis | FPS | Potencia bruta, rendimiento en DirectX 9/10. | Sí (mediante comandos) |
| Arma 3 | Simulador Militar | Rendimiento de CPU, distancia de dibujado, estabilidad general. | Sí |
| Cyberpunk 2077 | RPG de Acción | Rendimiento en Ray Tracing, DLSS/FSR, carga en mundo abierto denso. | Sí |
| Red Dead Redemption 2 | Acción / Aventura | Equilibrio CPU/GPU, efectos volumétricos, calidad de texturas. | Sí |
| Control | Acción / Aventura | Implementación de Ray Tracing (reflejos, sombras), rendimiento de DLSS. | No |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué es un buen número de FPS?
La respuesta depende del tipo de jugador que seas. 30 FPS es considerado el mínimo jugable, típico de las consolas en juegos exigentes. 60 FPS es el estándar de oro para la mayoría de los jugadores de PC, ya que proporciona una experiencia muy fluida y reactiva. Para los jugadores competitivos con monitores de alta tasa de refresco (144Hz, 240Hz o más), el objetivo es alcanzar 144 FPS o más para una ventaja competitiva máxima.
¿Cómo puedo ver mis FPS en cualquier juego?
La forma más sencilla y popular es usar el software MSI Afterburner junto con RivaTuner Statistics Server (se instalan juntos). Permite mostrar en pantalla no solo los FPS, sino también la temperatura de la GPU, su porcentaje de uso, la velocidad de los ventiladores y mucho más. Otras opciones más simples incluyen el contador de FPS integrado en Steam (desde los parámetros de la aplicación) o el de GeForce Experience de NVIDIA.

¿Mi CPU afecta a los FPS tanto como la GPU?
Sí, absolutamente. Si tienes una tarjeta gráfica muy potente pero un procesador antiguo o de gama baja, se producirá un "cuello de botella". La CPU no será capaz de procesar y enviar los datos a la GPU lo suficientemente rápido, lo que limitará tus FPS máximos, sin importar lo buena que sea tu tarjeta gráfica. Esto es especialmente notable en juegos de estrategia, simuladores o títulos con muchos NPCs, como Arma 3.
¿Por qué mis FPS son bajos si tengo una buena tarjeta gráfica?
Pueden existir varias razones. Las más comunes son: drivers desactualizados (siempre ten la última versión), sobrecalentamiento de la GPU o CPU (lo que causa "thermal throttling" o reducción de rendimiento para proteger el componente), configuración gráfica demasiado alta para tu hardware (especialmente la resolución), o un cuello de botella por parte de la CPU o incluso de una memoria RAM lenta.
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