03/01/2017
- ¿Qué es la Memoria Intel Optane y para qué sirve?
- La Tecnología detrás de Optane: 3D XPoint
- Requisitos del Sistema: No es para todos los PCs
- Análisis de Rendimiento: ¿Realmente acelera el sistema?
- La Gran Desventaja: El Precio
- Preguntas Frecuentes sobre Intel Optane
- Conclusión: ¿Vale la pena comprar Intel Optane?
¿Qué es la Memoria Intel Optane y para qué sirve?
En el mundo del almacenamiento para PC, la llegada de los SSD (Solid State Drives) marcó un antes y un después, dejando atrás los lentos discos duros mecánicos (HDD). Sin embargo, la innovación no se detiene. Intel irrumpió en el mercado con una propuesta fascinante: la memoria Optane. No se trata de un SSD convencional ni de memoria RAM, sino de una tecnología de caché inteligente diseñada para acelerar el rendimiento general de tu sistema, especialmente si aún dependes de un disco duro mecánico tradicional. Pero, ¿cumple lo que promete? ¿Es una inversión inteligente frente a un SSD de bajo coste? En este artículo exhaustivo, desglosaremos todo lo que necesitas saber sobre Intel Optane, desde su funcionamiento y requisitos hasta su precio y rendimiento real.

La Tecnología detrás de Optane: 3D XPoint
El corazón de Intel Optane es una tecnología de memoria no volátil completamente nueva llamada 3D XPoint, desarrollada en conjunto por Intel y Micron. A diferencia de la memoria NAND flash que se encuentra en todos los SSD de consumo, 3D XPoint fue diseñada desde cero para ofrecer una latencia extremadamente baja y una durabilidad superior. Su estructura permite acceder a las celdas de memoria de forma individual y mucho más rápida, lo que se traduce en una capacidad de respuesta casi instantánea. El objetivo principal de los módulos de memoria Optane (disponibles en capacidades de 16 GB y 32 GB) no es actuar como una unidad de almacenamiento principal, sino como un puente ultrarrápido entre tu almacenamiento masivo (HDD) y el procesador. El sistema aprende qué archivos y aplicaciones usas con más frecuencia y los precarga en la memoria Optane, de modo que cuando los necesites, el acceso sea casi inmediato, simulando la velocidad de un SSD de gama alta.
Requisitos del Sistema: No es para todos los PCs
Aquí es donde encontramos la primera gran barrera de entrada. La tecnología Intel Optane no es universalmente compatible. Para poder utilizarla, tu equipo debe cumplir con una serie de requisitos de hardware y software muy específicos, lo que la limita a sistemas relativamente modernos.
- Procesador: Necesitas un procesador Intel Core de 7ª generación (Kaby Lake) o posterior.
- Placa Base: Tu placa base debe contar con un chipset Intel de la serie 200 o más reciente (Z270, B250, Z370, B360, X299, etc.).
- Ranura de Conexión: Es imprescindible disponer de una ranura M.2 compatible con NVMe (Non-Volatile Memory Express) y que utilice líneas PCIe. Los módulos Optane utilizan una interfaz PCIe 3.0 x2.
- BIOS: La BIOS de tu placa base debe ser compatible y estar actualizada para soportar Intel Optane. Generalmente, requiere configurar el modo de almacenamiento en "RAID / Optane Mode".
- Sistema Operativo: Solo es compatible con Windows 10 de 64 bits.
Estos requisitos significan que si tienes un equipo antiguo o una plataforma AMD, no podrás aprovechar la función de caché de Optane, aunque técnicamente podrías usarlo como una pequeña unidad NVMe independiente.
Análisis de Rendimiento: ¿Realmente acelera el sistema?
La teoría suena prometedora, pero los números son los que mandan. Basándonos en pruebas realizadas en un sistema con un procesador Intel Core i5-7500, 16 GB de RAM y un disco duro mecánico Seagate de 1 TB a 7200 rpm, los resultados al activar un módulo Optane de 32 GB son contundentes.
Tiempos de Arranque y Carga de Aplicaciones
Una de las mejoras más notables se percibe en el uso diario. El tiempo que tarda el sistema en arrancar y estar listo para usarse se reduce drásticamente. Lo mismo ocurre con la apertura de aplicaciones pesadas como suites de ofimática o software de edición.
| Acción | Sin Optane (HDD 7200 rpm) | Con Optane Activado |
|---|---|---|
| Arranque de Windows 10 | ~ 70 segundos | ~ 25 segundos |
| Carga de Adobe Photoshop | ~ 35 segundos | ~ 8 segundos |
| Carga de Microsoft Word | ~ 12 segundos | ~ 3 segundos |
Como se puede observar, la mejora en la capacidad de respuesta es sustancial, acercando la experiencia de un HDD a la de un SSD.
Benchmarks Sintéticos: PCMark, ATTO y CrystalDisk
Las pruebas sintéticas confirman esta mejora de rendimiento. En PCMark 8, un benchmark que evalúa el rendimiento general del disco, la puntuación pasó de 2943 puntos (solo HDD) a 5134 puntos con Optane activado, una cifra muy similar a la que obtienen muchos SSD SATA del mercado.
En pruebas de lectura y escritura secuencial y aleatoria, los resultados son aún más reveladores.
Resultados de CrystalDiskMark (Lectura)
| Modo | Sin Optane (HDD 7200 rpm) | Con Optane Activado |
|---|---|---|
| Lectura Secuencial Q32T1 | 185 MB/s | 1420 MB/s |
| Lectura Aleatoria 4K Q32T1 | 1.8 MB/s | 285 MB/s |
| Lectura Secuencial | 190 MB/s | 925 MB/s |
| Lectura Aleatoria 4K | 0.8 MB/s | 145 MB/s |
La diferencia en lectura aleatoria de archivos pequeños (4K) es abismal, y es precisamente este tipo de operación la que más afecta a la sensación de fluidez del sistema operativo. La memoria Optane brilla en este aspecto, mejorando la latencia y el acceso a datos pequeños de forma espectacular.
La Gran Desventaja: El Precio
La revolución que plantea Intel Optane tiene en el precio su talón de Aquiles. Un módulo de 16 GB puede costar alrededor de 56 euros, mientras que el de 32 GB asciende a unos 95 euros. Si comparamos esto con el mercado de SSD, la perspectiva cambia.

Por el mismo precio de un módulo Optane de 16 GB, es posible adquirir un SSD NVMe o SATA de 120 GB o incluso 240 GB. Esta unidad SSD es suficiente para instalar el sistema operativo y las aplicaciones más importantes, ofreciendo una aceleración constante y no dependiente de un algoritmo de caché. Esto plantea una pregunta crucial: ¿por qué invertir en Optane cuando se puede comprar un SSD completo por el mismo precio o menos?
Preguntas Frecuentes sobre Intel Optane
A continuación, resolvemos algunas de las dudas más comunes que surgen en torno a esta tecnología.
¿Puedo instalar el sistema operativo en la memoria Optane?
Sí, es técnicamente posible, ya que el sistema la reconoce como una unidad NVMe. Sin embargo, con capacidades de solo 16 GB o 32 GB, es totalmente inviable para una instalación moderna de Windows 10 y programas básicos.
¿Funciona en una placa base AMD?
Sí y no. Puedes instalar un módulo Optane en una placa AMD compatible con M.2 NVMe y funcionará como una pequeña unidad de almacenamiento ultrarrápida. Sin embargo, la función de aceleración de sistema (caché) es exclusiva de la plataforma Intel con los chipsets compatibles.
¿La memoria Optane reemplaza a la memoria RAM?
No, en absoluto. Son tecnologías con propósitos diferentes. La memoria RAM es volátil y se usa para las tareas activas del sistema, mientras que Optane es un almacenamiento no volátil que funciona como caché para un disco más lento.
¿Me dará más FPS en los juegos?
No directamente. Optane no mejorará los fotogramas por segundo (FPS) de tus juegos, ya que eso depende de la tarjeta gráfica y el procesador. Lo que sí hará es reducir drásticamente los tiempos de carga del juego y de los niveles.
¿Es mejor que simplemente comprar un SSD?
Para la mayoría de los usuarios, especialmente al montar un PC nuevo, comprar un SSD de al menos 240 GB para el sistema operativo y los programas es una opción más lógica y rentable. Optane solo tiene sentido en un escenario muy específico: si ya tienes un sistema moderno compatible con un gran disco duro mecánico que no quieres reemplazar, y deseas mejorar su velocidad de forma sencilla y transparente.
Conclusión: ¿Vale la pena comprar Intel Optane?
Intel Optane es una pieza de tecnología impresionante que cumple su promesa: acelera de forma notable un sistema basado en un disco duro mecánico, llevándolo a un nivel de rendimiento percibido muy cercano al de un SSD. La mejora en los tiempos de arranque y carga de aplicaciones es real y tangible.
Sin embargo, su nicho de mercado es extremadamente reducido. Las estrictas limitaciones de compatibilidad y, sobre todo, su elevado precio por gigabyte la ponen en una posición difícil. En la mayoría de los casos, la inversión es mejor destinarla a una unidad SSD dedicada, que ofrece una solución de almacenamiento rápido más versátil, de mayor capacidad y, a menudo, más económica.
En definitiva, Intel Optane es una solución brillante para un problema que, para muchos, ya ha sido resuelto por la asequibilidad de los SSD. Es una compra recomendable solo si te encuentras en la situación particular de tener un PC moderno y compatible, un gran HDD que deseas conservar como unidad principal, y buscas una forma de "magia" para hacerlo sentir tan rápido como un SSD sin tener que reinstalar todo tu sistema.
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