Who is William John Hunter?

Bill Hunter: El Actor que Vivió sin Guion

20/06/2016

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En el panteón del cine australiano, pocas figuras son tan imponentes, complejas y genuinamente inolvidables como Bill Hunter. Para muchos, su rostro es el del arquetipo del australiano de clase trabajadora: rudo, directo y sin tonterías. Lo vimos como un padre sobreprotector en La Boda de Muriel, un juez de baile cascarrabias en Strictly Ballroom y un mecánico de mente abierta en Las aventuras de Priscilla, reina del desierto. Sin embargo, detrás de esa presencia magnética en pantalla se escondía un hombre cuya vida fue mucho más caótica, dramática y fascinante que cualquier guion que pudiera haber interpretado. Un hombre que despreciaba la pretensión del arte de actuar, pero que, paradójicamente, se convirtió en uno de sus más grandes artesanos.

What happened to Bill Hunter?
And we will not see their like again. Australian actor Bill Hunter was supposed to have two hours left on Tuesday night but, cantankerously, defiantly, unforgivingly, angrily, not going gentle, persisted 'till Saturday when he died at only 71 in a hospice room full of mates in Melbourne.
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De la Piscina Olímpica al Set de Rodaje

Nacido como William John Hunter el 27 de febrero de 1940 en Ballarat, Victoria, su primer gran escenario no fue un teatro, sino una piscina. Durante su adolescencia, Hunter fue un nadador de élite, un campeón con un futuro brillante. Llegó a ostentar brevemente un récord mundial en los 100 yardas estilo libre, una hazaña que demuestra la disciplina y el poder físico que poseía. Su sueño estaba a punto de cumplirse al clasificarse para el equipo de natación australiano que competiría en los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956. Sin embargo, el destino tenía otros planes. Un devastador ataque de meningitis no solo le robó la oportunidad de la gloria olímpica, sino que también redirigió por completo el curso de su vida. Esa constitución de atleta, forjada en incontables horas de entrenamiento, se convertiría en el pilar que le permitiría sobrevivir a décadas de un estilo de vida que habría destruido a hombres menores.

El 'Anti-Actor': Un Oficio, no un Arte

Bill Hunter nunca fue a una escuela de arte dramático. Su formación, como afirmó un periodista, la obtuvo "a través del prisma de un vaso de cerveza". Su filosofía sobre la actuación era brutalmente pragmática y la resumió a la perfección: "Mientras el director me dijera dónde pararme y qué decir, yo era feliz. Cualquiera que diga que hay más que eso [en la actuación] está lleno de mierda. Es un trabajo. Es un oficio, pero no hay arte involucrado". Para él, las herramientas del actor no eran la introspección emocional ni la técnica de Stanislavski, sino el "sentido común y una cabeza razonablemente dura".

Esta actitud desafiante lo convirtió en una especie de anti-actor. Despreciaba las audiciones y consideraba que el maquillaje y el vestuario eran la mitad de la actuación. Esta visión enfurecía a los puristas del método, pero a Hunter no le importaba; como él mismo señalaba, él trabajaba más que ellos. Y era cierto. Su carrera abarcó más de un centenar de créditos en cine y televisión, convirtiéndose en un rostro indispensable del cine australiano.

Una Presencia Imponente a Pesar de las Limitaciones

Físicamente, Hunter no era el típico protagonista. Vocalmente, estaba lejos de ser perfecto. Tenía dificultades para pronunciar la letra 's' debido a su dentadura desordenada, y su voz era un monótono y áspero gruñido que rara vez variaba en acento, cadencia o tono. Sin embargo, poseía algo que no se puede enseñar: una presencia sísmica. Cuando Bill Hunter estaba en pantalla, era imposible quitarle los ojos de encima. Al igual que el actor estadounidense George C. Scott, con quien fue comparado, Hunter tenía un "peso teatral" que llenaba cada escena. Era magnético, imponente y absolutamente creíble en cada papel que interpretaba, desde un mayor del ejército en Gallipoli hasta un padre desconcertado en Chez Nous.

Curiosamente, como muchos actores masculinos, era disléxico. Esta condición, que podría haber sido un obstáculo, se convirtió en una herramienta: una vez que descifraba las palabras de un guion, estas quedaban grabadas en su memoria, permitiéndole aprender escenas con una rapidez asombrosa.

Where did Bill Hunter grow up?
He was also the voice of the dentist who captures the clown-fish star of the hit 2003 animated feature “Finding Nemo.” Because of an editing error, an obituary on Monday about the Australian actor Bill Hunter referred incorrectly to the area of Australia where he grew up.

Roles Icónicos de Bill Hunter

Aunque su filmografía es extensa, algunos de sus papeles definieron no solo su carrera, sino también una era del cine australiano.

AñoPelículaRolImpacto
1978NewsfrontLen MaguireLe valió su primer premio del Australian Film Institute (AFI) y consolidó su estatus como actor principal. Tuvo que redoblar toda su actuación.
1981GallipoliMayor BartonUn papel memorable en una de las películas más importantes de la historia de Australia.
1992Strictly BallroomBarry FifeSu interpretación del corrupto presidente de la federación de baile fue cómica y amenazante a la vez.
1994La Boda de MurielBill HeslopSe convirtió en la encarnación del padre australiano provinciano, corrupto pero extrañamente patético.
1994Las aventuras de Priscilla, reina del desiertoBobSu papel como el mecánico de buen corazón que se une al viaje de las drag queens le ganó el cariño del público internacional.

Demonios Personales: El Alcohol y el Caos

No se puede hablar de Bill Hunter sin hablar de su relación con el alcohol. Él mismo lo admitía sin rodeos: "Soy un alcohólico, colega". La bebida era, según sus amigos, su perdición, su combustible y su compañera constante. Su reputación de bebedor era legendaria y a menudo afectaba su trabajo, convirtiéndolo en un actor "peligroso". Podía ser brillante, pero también completamente impredecible. Hay historias de él trabajando como barman cuando las ofertas de actuación escaseaban, o de pasar una semana bebiendo sin probar bocado. En una ocasión, durante una obra de teatro en Londres, no apareció en el escenario a tiempo porque estaba recibiendo sexo oral en su camerino, argumentando después que "normalmente era más rápido" y que le ayudaba en su actuación.

Su resistencia física, heredada de sus días de nadador, le permitió soportar un consumo que habría matado a otros. Su amiga y futura esposa, Pat Bishop, le rompió una botella de cerveza en la cabeza en un bar, pero él ni siquiera parpadeó. Era un hombre forjado en la dureza, tanto por dentro como por fuera.

Una Vida Amorosa Digna de un Guion de Cine

El caos de su vida profesional se reflejaba en su vida personal. Estuvo casado tres veces. Su primer matrimonio, con Robbie Anderson, duró una década y le dio a su único hijo reconocido, James. El segundo fue con la actriz Pat Bishop en 1976. En una anécdota que parece sacada de una comedia negra, Hunter se fugó con la celebrante de la boda apenas 17 días después de la ceremonia, simplemente porque le pareció "una buena chica".

Su tercer y último matrimonio fue con la presentadora de televisión Rhoda Roberts en 1993. Su relación ofrece una visión más tierna y trágica del actor. Roberts reveló años después que, contrariamente a la creencia popular, Hunter estaba en Alcohólicos Anónimos cuando se conocieron y no era un borracho durante su tiempo juntos. Se separaron en 1999, pero nunca se divorciaron. Poco antes de morir, él le confesó la verdadera razón de su partida: no quería que ella tuviera que cuidarlo durante su enfermedad. Un acto de amor rudo y protector, muy al estilo de Bill Hunter.

Los Últimos Días: Un Final sin Arrepentimientos

Fiel a su carácter, Bill Hunter mantuvo en secreto el cáncer de hígado que finalmente le quitaría la vida. No quería soportar la compasión torpe de sus amigos. Pasó sus últimos meses en la granja de su amigo Rod Mullinar, viviendo como siempre lo había hecho: "fumando y bebiendo sin arrepentimiento". Su indomable espíritu luchó hasta el final. Los médicos le dieron dos horas de vida una noche de martes, pero él, desafiante y enojado, se aferró a la vida hasta la medianoche del sábado 21 de mayo de 2011, muriendo a los 71 años en un hospicio, rodeado de sus amigos.

Who is Bill Hunter?
Bill Hunter. Actor: Gallipoli. Bill Hunter was one of Australia's acting legends, having worked with almost every notable Australian director and actor of the last thirty years - evidence of his genuine popularity among the public and acting fraternity alike.

Bill Hunter fue más que un actor. Fue una fuerza de la naturaleza, la encarnación en pantalla del hombre australiano anglo-celta del siglo XX. Un hombre imperfecto, a menudo difícil, pero poseedor de un talento crudo y una honestidad brutal que lo convirtieron en una leyenda. Su vida no siguió ningún guion, y quizás por eso fue tan extraordinariamente cautivadora.

Preguntas Frecuentes sobre Bill Hunter

¿Bill Hunter fue realmente un nadador olímpico?

Estuvo a punto de serlo. Se clasificó para el equipo olímpico australiano de 1956, pero una grave enfermedad, la meningitis, truncó su carrera deportiva justo antes de los juegos.

¿Por qué se le consideraba un actor "peligroso"?

Por su imprevisibilidad, a menudo ligada a su consumo de alcohol. Podía memorizar un guion al instante y ofrecer una actuación brillante, pero en otras ocasiones podía estar demasiado ebrio para actuar o simplemente no aparecer, lo que lo hacía un riesgo para las producciones.

¿Cuál era su filosofía sobre la actuación?

Creía firmemente que la actuación era un oficio, no un arte. Para él, lo único que se necesitaba era sentido común, una "cabeza dura" y la capacidad de seguir las indicaciones del director. Despreciaba la pretensión intelectual que a menudo rodea a la profesión.

¿De qué murió Bill Hunter?

Murió de cáncer de hígado el 21 de mayo de 2011, a la edad de 71 años, en un hospicio en Melbourne, rodeado de familiares y amigos.

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