16/07/2011
¡Atención, Rooks! Jacob Frye al mando.
Me han llegado unos murmullos por las calles de Londres, preguntas sobre fantasmas del pasado de nuestro Credo. Nombres que resuenan con ecos de mares embravecidos y colonias heladas: Edward Kenway y Shay Patrick Cormac. Y como si eso no fuera suficiente para una buena charla en la taberna, me preguntan quién ganaría en una pelea a cara de perro entre ese tal Shay y el nieto de Kenway, Connor. ¡Pues sentaos, servíos una pinta, porque vuestro líder de banda favorito va a desglosar todo este asunto! No soy mi hermana Evie, no me ando con tantos libros y pergaminos, pero sé reconocer a un buen luchador cuando lo veo, y estos tipos, para bien o para mal, eran de los que dejaban huella.

Edward Kenway: El Pirata que se Vistió de Blanco
Empecemos por el abuelo, Edward. ¡Ah, un espíritu afín! Un tipo de Gales que soñaba con oro y gloria, y no le importaba doblar algunas reglas para conseguirlo. Empezó como corsario, pero pronto se dio cuenta de que la vida de pirata era mucho más... rentable. Y divertida, no nos engañemos. La libertad del mar, el viento en las velas, un barco lleno de ron y tesoros... ¿Qué más puede pedir un hombre?
Lo curioso de Edward es que no se unió al Credo por vocación. ¡Qué va! Literalmente le robó la túnica a un Asesino desertor pensando que le llevaría a una fortuna. Se tropezó con nuestra guerra contra los Templarios por pura casualidad y codicia. Al principio, solo veía a ambos bandos como meros peones en su tablero personal para enriquecerse. Jugó a dos bandas, traicionó a diestro y siniestro, y causó más de un dolor de cabeza a los Asesinos del Caribe.
Pero debajo de todo ese egoísmo y esa sed de oro, había algo más. Vio a sus amigos caer, vio la tiranía de los Templarios y el sueño de una república pirata libre desmoronarse. Poco a poco, las palabras del Credo empezaron a tener sentido para él. "Nada es verdad, todo está permitido" no era una excusa para el caos, sino una lección sobre la responsabilidad. Al final, Edward encontró un propósito más grande que su propio bolsillo y se convirtió en un Maestro Asesino, dedicando su vida a luchar por la libertad que tanto anhelaba en sus días de pirata. Un camino tortuoso, sí, pero un hombre que encontró su redención. Un brindis por él.
Shay Patrick Cormac: La Oveja Negra del Rebaño
Y ahora... hablemos de Shay. Uf. Tocar este tema es como remover un nido de avispas. Shay Cormac era uno de los nuestros. Un iniciado en la Hermandad Colonial Americana, joven, impetuoso, con talento... pero con demasiadas preguntas. Cuestionaba las órdenes, desafiaba a sus mentores, especialmente a un tipo llamado Achilles. En cierto modo, me recuerda un poco a mí, siempre reacio a seguir las reglas sin entender el porqué.
Pero aquí es donde nuestros caminos se separan drásticamente. La gota que colmó el vaso para Shay fue una misión en Lisboa. Los Asesinos le enviaron a buscar un Fragmento del Edén, y al hacerlo, desencadenó un terremoto devastador que arrasó la ciudad y mató a miles de inocentes. Shay se sintió responsable, engañado. Vio al Credo como una panda de fanáticos ciegos, dispuestos a sacrificar el mundo por sus artefactos. Y en su desesperación, tomó una decisión impensable: se volvió contra nosotros.
Robó el manuscrito que nos guiaba a otros Fragmentos y huyó. Los Asesinos, sintiéndose traicionados, le dieron caza y casi lo matan. ¿Y quién lo encontró moribundo? Los Templarios, por supuesto. Le ofrecieron un nuevo propósito: orden, control, y la oportunidad de detener a los Asesinos para que no causaran más desastres. Shay se convirtió en un Cazador de Asesinos, usando nuestro propio conocimiento y habilidades en nuestra contra. Se convirtió en la pesadilla de la Hermandad Colonial, desmantelándola pieza por pieza. Un traidor, sí. Pero desde su punto de vista, él era el que tenía la razón. Peligroso, muy peligroso.
El Combate del Siglo: Shay Cormac vs. Connor Kenway
Y esto nos lleva a la pregunta del millón. ¿El cazador de Asesinos contra el nieto del legendario pirata? ¡Menudo espectáculo sería! Ambos en su mejor momento, sin ayuda, en un duelo a muerte. Para resolver esto, hay que analizarlo como si fuera una pelea de bandas rivales. Veamos los puntos fuertes de cada uno.
Análisis de los Contendientes
He preparado una pequeña tabla, para que hasta el más obtuso de mis Rooks pueda entenderlo.

| Atributo | Shay Patrick Cormac | Connor Kenway (Ratonhnhaké:ton) |
|---|---|---|
| Experiencia | Entrenado por Asesinos y Templarios. Especialista en cazar Asesinos, conoce todas sus tácticas y trucos. Su experiencia es específica y letal. | Criado como un guerrero Mohawk, entrenado como Asesino. Luchó en una guerra a gran escala (la Revolución Americana). Acostumbrado al combate brutal y caótico. |
| Físico | Ágil y resistente. Un hombre en plena forma, pero de constitución estándar. | Una auténtica bestia. Alto, musculoso, una fuerza de la naturaleza. Su poderío físico es una de sus mayores armas. |
| Arsenal | Innovador y versátil. Su rifle de aire es silencioso y puede lanzar dardos de todo tipo (veneno, berserker). También cuenta con un lanzagranadas. Muy peligroso a media y larga distancia. | Brutal y directo. Su tomahawk es una extensión de su brazo. Un maestro con el arco y las flechas. Sus hojas ocultas pivotantes son letales para el contraataque y el combate dual. |
| Mentalidad | Calculador y pragmático. Su traición le ha vuelto frío y despiadado. No duda en usar tácticas sucias. Él "crea su propia suerte". | Implacable y movido por una furia justa. Su determinación es inquebrantable. A veces su ira puede nublar su juicio, pero también le da una ferocidad sin igual. |
Mi Veredicto
Bien, después de analizar los datos, aquí está mi opinión. Shay es un oponente temible, no me malinterpretéis. Su mayor ventaja es que conoce nuestro estilo de lucha. Anticiparía los movimientos de Connor, sus intentos de asesinato aéreo, su uso del entorno. El rifle de aire y las granadas le darían una ventaja táctica para mantener a Connor a distancia y debilitarlo.
Sin embargo, la pregunta dice "una pelea directa". Y en una pelea directa, la fuerza bruta a menudo se impone a la astucia. Connor es un depredador. Es más fuerte, más resistente y, me atrevería a decir, mucho más salvaje. Una vez que Connor acortara la distancia, y lo haría, el combate se volvería muy personal. Shay es un espadachín competente, pero Connor es un torbellino de tomahawk y hoja oculta. Su estilo de lucha es pura agresión y poder. Rompería la defensa de Shay. Podría soportar más castigo y seguiría avanzando. Mi dinero, Rooks, está en Connor. Sería una pelea sangrienta y para nada fácil, pero la ferocidad y el poderío físico de Connor acabarían por aplastar la astucia táctica de Shay.
¿Fueron "Buenos" Asesinos?
Esta es la parte complicada. ¿Shay y Connor fueron "buenos" Asesinos? Depende de tu vara de medir.
Shay, como Asesino, fue un fracaso. No por falta de habilidad, sino por falta de fe. Un Asesino que no confía en el Credo es un arma sin dirección. Su legado para nosotros es de traición y destrucción. Sin embargo, si le preguntas a un Templario, te dirá que fue un héroe que vio la luz y trajo orden. Así que, ¿"buen" Asesino? Definitivamente no. Fue un Templario muy eficaz, eso sí.
Connor, por otro lado... ¡Absolutamente! Puede que no fuera el tipo más carismático o sutil. Era directo, a veces hasta la médula. Un poco como un martillo buscando un clavo. Pero, ¡diablos!, fue eficaz. Reconstruyó la Hermandad Colonial él solito desde las cenizas que Shay dejó. Jugó un papel crucial en una revolución que cambió el mundo. Cumplió su misión, protegió a su gente (o al menos lo intentó con todas sus fuerzas) y se mantuvo fiel al Credo hasta el final. No fue un Ezio Auditore, con su encanto y su estilo, pero fue exactamente el Asesino que esa época necesitaba. Un guerrero. Un protector. Sí, sin duda, un buen Asesino.
Preguntas Frecuentes de la Guarida
Veo que todavía tenéis algunas dudas. ¡Adelante, preguntad! Aquí respondo a algunas de las que más se oyen.
- ¿Qué relación exacta tienen Edward y Connor?
Edward Kenway es el abuelo de Connor. El hijo de Edward, Haytham Kenway, fue criado como Templario (una historia larga y complicada) y es el padre de Connor. Una familia con muchos problemas, como podéis ver. - ¿Por qué Shay odiaba tanto a su antiguo mentor, Achilles?
Shay sentía que Achilles le había mentido y utilizado, enviándole a Lisboa a sabiendas del riesgo potencial. Culpaba a la arrogancia y ceguera de Achilles por la muerte de miles de inocentes, lo que cimentó su convicción de que los Asesinos eran un peligro. - ¿Podrías tú, Jacob Frye, vencer a alguno de ellos?
¡Ja! ¡Esa es la pregunta! Son de épocas diferentes, con estilos distintos. Shay y su rifle de aire serían un fastidio en los tejados de Londres, y la fuerza bruta de Connor es para tenerla en cuenta. Pero con mi kukri, mi revólver, mi guantelete y, lo más importante, mis Rooks cubriéndome las espaldas... digamos que no apostaría en mi contra. ¡Una pelea en un callejón sería un asunto muy diferente!
Y eso es todo por hoy, equipo. Espero que esta lección de historia del Credo os haya aclarado las cosas. Ahora, ¡a las calles! Londres no se va a liberar sola. ¡Moveos!
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