20/04/2007
En el universo de los smartphones, la capacidad de grabar lo que sucede en nuestra pantalla se ha convertido en una herramienta indispensable. Ya sea para crear un tutorial, guardar una videollamada importante, capturar una partida épica en tu juego favorito o simplemente compartir un error con el soporte técnico, la grabación de pantalla es una función increíblemente versátil. Los usuarios de dispositivos Xiaomi tienen una gran ventaja: su capa de personalización, MIUI, incluye una aplicación nativa de grabación de pantalla sorprendentemente potente y fácil de usar, eliminando la necesidad de instalar aplicaciones de terceros que a menudo vienen cargadas de anuncios o limitaciones.

Sin embargo, tener la herramienta es solo el primer paso. Para sacarle el máximo provecho y conseguir vídeos de alta calidad que realmente cumplan su propósito, es fundamental conocer sus ajustes y configuraciones. Muchos usuarios simplemente pulsan el botón de grabar sin explorar las opciones disponibles, perdiéndose la oportunidad de optimizar sus grabaciones. En esta guía completa, te llevaremos de la mano a través de todo el proceso, desde encontrar la aplicación hasta dominar cada uno de sus parámetros para que tus grabaciones de pantalla sean siempre nítidas, fluidas y con el sonido perfecto.
¿Dónde Encontrar el Grabador de Pantalla en tu Xiaomi?
Antes de sumergirnos en la configuración, lo primero es localizar la aplicación. Xiaomi ha hecho que el acceso a esta herramienta sea muy sencillo. Por defecto, puedes encontrarla de dos maneras principales:
- En la carpeta de Herramientas: En la pantalla de inicio de tu dispositivo, busca una carpeta llamada "Herramientas" (o "Tools"). Dentro de ella, junto a otras utilidades como la brújula, la calculadora o la radio FM, verás un icono naranja con una cámara de vídeo en su interior. Esa es la aplicación "Grabador de pantalla".
- En el Centro de Control: Desliza el dedo desde la parte superior derecha de la pantalla hacia abajo para abrir el Centro de Control. Entre los iconos de acceso rápido (Wi-Fi, Bluetooth, Linterna, etc.), deberías encontrar el de "Grabar pantalla". Si no lo ves, es posible que tengas que añadirlo. Para ello, pulsa el botón de editar (un icono de un lápiz o un cuadrado con un lápiz) y arrastra el icono del grabador de pantalla a la sección de accesos directos visibles.
Usar el acceso directo del Centro de Control es la forma más rápida de iniciar una grabación sobre la marcha, mientras que abrir la aplicación directamente te dará acceso inmediato a todas sus configuraciones y a la galería de vídeos que ya has grabado.
Configuración Inicial: La Clave para Grabaciones Perfectas
Una vez que abras la aplicación, verás una interfaz sencilla. Antes de pulsar el botón de grabar, te recomendamos encarecidamente que dediques unos minutos a configurar los parámetros. Para ello, pulsa el icono del engranaje (⚙️) que suele estar en la esquina superior derecha. Esto te llevará al menú de ajustes, donde reside la verdadera magia de esta herramienta.

Resolución: Claridad y Detalle en tus Vídeos
La resolución determina la nitidez y el nivel de detalle de tu vídeo. A mayor resolución, más claro se verá todo, pero el archivo final también ocupará más espacio. La aplicación de MIUI generalmente te ofrece varias opciones, que pueden variar según el modelo de tu teléfono, pero las más comunes son:
- Alta (Ej: 2340 x 1080): Esta suele ser la resolución nativa de la pantalla de tu teléfono. Es la opción recomendada para obtener la máxima calidad posible. Ideal para grabar gameplays, tutoriales que se verán en pantallas grandes o cualquier contenido donde el detalle sea crucial.
- Media (Ej: 1920 x 1080): Una opción equilibrada que sigue ofreciendo una excelente calidad Full HD, pero con un tamaño de archivo ligeramente más reducido.
- Baja (Ej: 1280 x 720): Perfecta para grabaciones rápidas que no requieren un detalle extremo o si tienes poco espacio de almacenamiento. Los vídeos seguirán siendo visibles, pero no tendrán la misma nitidez.
Para la mayoría de los casos, te sugerimos utilizar la resolución más alta disponible para asegurar la mejor calidad visual.
Calidad de Vídeo: El Flujo de Datos que Define la Imagen
Este ajuste, medido en Megabits por segundo (Mbps), está directamente relacionado con la resolución. Define cuánta información se utiliza para codificar cada segundo de vídeo. Una tasa de bits más alta resulta en una imagen más limpia, con menos artefactos de compresión (esos "cuadraditos" que a veces aparecen en movimientos rápidos), pero incrementa significativamente el tamaño del archivo.
Generalmente, las opciones van desde 1 Mbps hasta 20 Mbps o más. Para una calidad óptima, especialmente si estás grabando contenido con mucho movimiento como un juego, selecciona la opción más alta (por ejemplo, 20 Mbps). Si el espacio es una preocupación, una opción intermedia como 8 o 16 Mbps seguirá ofreciendo resultados muy buenos para la mayoría de usos.

Fuente de Sonido: El Ajuste Más Importante
Esta es, sin duda, una de las configuraciones más cruciales y que más confusión genera. La fuente de sonido determina qué audio se capturará junto con el vídeo. Las opciones suelen ser tres:
- Silencio: Como su nombre indica, el vídeo se grabará sin ningún tipo de audio. Útil si planeas añadir tu propia música o narración en postproducción.
- Micrófono: Esta opción activará el micrófono de tu teléfono. Grabará todo el sonido ambiente a tu alrededor, incluyendo tu voz. Es la elección perfecta si estás narrando un tutorial, explicando lo que haces en pantalla o comentando una partida en directo.
- Sonidos del sistema: Esta es la opción que debes elegir si quieres grabar únicamente el audio interno que produce el propio teléfono. Es ideal para grabar el sonido de un juego, un vídeo de YouTube o una historia de Instagram sin que se cuele el ruido de fondo de tu entorno.
Presta mucha atención a este ajuste antes de empezar. No hay nada más frustrante que terminar de grabar una larga partida para darte cuenta de que solo se ha grabado tu respiración y no el sonido del juego.
Tasa de Fotogramas (Frame Rate): Fluidez en Movimiento
La tasa de fotogramas, medida en FPS (Fotogramas Por Segundo), determina la fluidez del vídeo. Una tasa más alta produce un movimiento más suave y natural. Aunque en versiones anteriores MIUI estaba limitado a 30 FPS, los modelos más nuevos pueden ofrecer opciones de 60 FPS o incluso 90 FPS.
- 30 FPS: Es el estándar y es suficiente para la mayoría de las grabaciones. Ofrece un buen equilibrio entre fluidez y tamaño de archivo.
- 60 FPS o más: Si estás grabando un juego de acción rápida o quieres que el desplazamiento por la interfaz se vea increíblemente suave, elige la tasa de fotogramas más alta disponible. El movimiento será mucho más fluido y agradable a la vista.
Adicionalmente, encontrarás un interruptor para "Tasa de fotogramas fija". Es recomendable mantenerlo activado para evitar que el frame rate fluctúe durante la grabación, lo que podría causar saltos o tirones en el vídeo final.

Tabla Comparativa de Ajustes de Calidad
Para ayudarte a decidir qué configuración usar, aquí tienes una tabla orientativa:
| Uso Ideal | Resolución | Calidad de Vídeo | FPS | Fuente de Sonido |
|---|---|---|---|---|
| Gameplay de alta calidad | Máxima disponible | 20 Mbps o más | 60 FPS | Sonidos del sistema |
| Tutorial con narración | Máxima disponible | 16 Mbps | 30 FPS | Micrófono |
| Guardar un vídeo de redes sociales | 1080p | 16 Mbps | 30 FPS | Sonidos del sistema |
| Grabación rápida para ahorrar espacio | 720p | 8 Mbps | 30 FPS | Depende del caso |
¡Manos a la Obra! Cómo Iniciar tu Primera Grabación
Una vez que has configurado todo a tu gusto, el proceso de grabación es extremadamente simple:
- Abre la aplicación "Grabador de pantalla" o pulsa el acceso directo en el Centro de Control.
- Aparecerá un pequeño control flotante en tu pantalla con un botón rojo de grabación, un botón para cerrar y a veces un acceso a los ajustes.
- Navega a la aplicación o pantalla que deseas grabar.
- Cuando estés listo, pulsa el botón rojo de grabación. Tras una breve cuenta atrás, comenzará a grabar.
- Realiza las acciones que quieras capturar. El control flotante se volverá semitransparente para no estorbar.
- Para detener la grabación, simplemente pulsa de nuevo sobre el control flotante, que ahora mostrará un temporizador y un botón de stop.
¡Y ya está! El vídeo se guardará automáticamente en tu galería, normalmente en una carpeta llamada "Screen Recorder".
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Dónde se guardan los vídeos que grabo?
Los vídeos se guardan en la galería de tu teléfono. Generalmente, puedes encontrarlos dentro del explorador de archivos en la ruta `Almacenamiento Interno > DCIM > Screen_Recorder`.
¿Puedo grabar mi voz y el sonido del sistema al mismo tiempo?
Lamentablemente, en la mayoría de las versiones de la aplicación nativa de MIUI, no es posible grabar ambas fuentes de sonido simultáneamente. Debes elegir entre el micrófono o los sonidos del sistema. Si necesitas ambas cosas, tendrías que recurrir a aplicaciones de terceros desde la Play Store.

¿Grabar la pantalla consume mucha batería o afecta el rendimiento?
La grabación de pantalla es un proceso que consume recursos. Notarás un mayor consumo de batería, especialmente en grabaciones largas. En juegos muy exigentes, es posible que notes una ligera caída en el rendimiento, aunque los teléfonos Xiaomi modernos suelen manejarlo bastante bien. Para minimizar el impacto, cierra otras aplicaciones en segundo plano antes de empezar a grabar.
¿Puedo editar los vídeos después de grabarlos?
Sí. Puedes usar la aplicación de Galería de MIUI, que incluye un editor de vídeo básico para recortar, añadir filtros, texto o música. Para ediciones más complejas, puedes usar aplicaciones de edición de vídeo más avanzadas disponibles en la Play Store.
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