01/02/2025
Cuando un archiduque de los Nueve Infiernos necesita que una criatura sea rastreada, encontrada y eliminada o capturada, la tarea recae casi invariablemente en una de las criaturas más eficientes y temidas del plano: el Orthon. Estos seres son los cazarrecompensas infernales por excelencia, máquinas de persecución incansables que no descansan hasta que su presa ha sido neutralizada. Su reputación los precede a través del multiverso, y encontrarse en su lista de objetivos es, para muchos, una sentencia de muerte. Son la personificación de la tenacidad infernal, una fuerza de la naturaleza dedicada a la caza con una lealtad inquebrantable a sus amos.

Orígenes Sangrientos: La Creación de una Máquina de Guerra
La historia de los Orthons no es una de evolución natural, sino de creación deliberada y macabra. Nacieron de un experimento infernal diseñado para crear una nueva estirpe de diablos capaces de rivalizar con la fuerza bruta de los demonios en la Guerra de la Sangre. El proceso fue tan retorcido como efectivo: los ritualistas infernales inyectaron icor demoníaco en Caballeros del Infierno, guerreros diabólicos de gran poder. El resultado inicial fue un desastre. Las criaturas resultantes se convirtieron en seres caóticos e incontrolables, consumidos por una furia que no distinguía entre demonio y diablo. Sin embargo, los archiduques no se dieron por vencidos. Para doblegar esta naturaleza salvaje, los ritualistas inscribieron glifos en Supernal, el lenguaje de los dioses, directamente sobre la piel de estas bestias. Estos glifos canalizaron su ira y los ataron a la jerarquía infernal, transformando el caos en una lealtad fanática y creando así al Orthon que conocemos hoy: un soldado perfecto para los Nueve Infiernos.
Apariencia y Psicología: Dolor y Placer en la Batalla
Un Orthon es una figura imponente y aterradora. Son humanoides gigantescos que alcanzan los 2.6 metros de altura y pesan alrededor de 230 kilogramos. Su piel, dura como la piedra, está cubierta de placas de metal atornilladas directamente a su carne. De estas heridas autoinfligidas mana constantemente una sangre negra que tiñe su armadura, y no es raro ver gusanos retorciéndose en las llagas. Sus rasgos son monstruosos, con colmillos podridos que sobresalen de sus mandíbulas, pero sus ojos brillan con una astucia primordial.

La personalidad de un Orthon está forjada en el dolor y la lealtad. Su existencia es un tormento perpetuo; el más mínimo movimiento hace que sus placas de metal rechinen contra sus huesos y tejidos, causándoles una agonía insoportable. Es por esta razón que solo encuentran alivio en el fragor de la batalla. El combate es la única distracción lo suficientemente intensa como para elevar sus mentes por encima de su miseria. Viven para luchar y consideran un honor morir por la gloria del Infierno. Aunque pueden parecer simples brutos, son combatientes organizados e implacables, capaces de emplear tácticas inteligentes para asegurar la victoria. Disfrutan de la emoción de la persecución y el combate uno a uno por encima de todo, deleitándose con el sonido de los huesos al romperse y entrando en un éxtasis gozoso cuando la batalla alcanza su clímax sangriento.
Arsenal Infernal: Herramientas para la Caza Perfecta
Los Orthons están equipados con un arsenal diverso y letal, diseñado para enfrentar cualquier tipo de presa en cualquier entorno. Sus armas no son meros trozos de metal, sino instrumentos de muerte finamente elaborados en las forjas del Infierno.
- Lanzas Infernales (Hellspears): Estas lanzas largas de hierro frío están magistralmente diseñadas con múltiples cuchillas a lo largo del asta, lo que las hace efectivas tanto a distancia como en combate cuerpo a cuerpo. Un Orthon puede realizar barridos con ella para atacar a varios enemigos a la vez.
- Mandobles y Dagas: Además de sus lanzas, a menudo portan enormes mandobles con los que pueden desatar una ráfaga de impactos, derribando a sus enemigos. También utilizan dagas infernales imbuidas de veneno para rematar a sus víctimas.
- La Ballesta de Fuego Infernal: Quizás su arma más icónica y versátil es la ballesta de fuego infernal. Construida con latón y hueso, esta arma puede disparar una variedad de virotes especiales.
Tipos de Virotes de la Ballesta Infernal
La versatilidad de la ballesta de un Orthon la convierte en una amenaza impredecible. A continuación, se detallan algunos de los proyectiles que puede disparar:
| Tipo de Virote | Efecto |
|---|---|
| Ácido | Explota al impactar, rociando ácido corrosivo en un área. |
| Cegador | Libera un destello de luz brillante que puede dejar ciegos a los objetivos. |
| Concusión | Desata una fuerza expansiva que empuja y puede derribar a la víctima. |
| Enredo | Crea hebras de telaraña pegajosa que inmovilizan al objetivo. |
| Paralizante | Electrifica y paraliza a la víctima, y además, permite al Orthon conocer su ubicación exacta durante un día. |
| Fuego Infernal | Si se queda sin virotes, cualquier baatezu puede enfocar la ballesta para disparar un chorro de energía pura que ignora toda resistencia o inmunidad al fuego. |
Habilidades Sobrenaturales y Tácticas de Combate
Más allá de sus armas, un Orthon posee una serie de poderes que lo convierten en un depredador supremo. Su habilidad más notoria es la invisibilidad, que puede activar a voluntad para acechar a su presa sin ser detectado. Esto, combinado con sus sentidos agudísimos, a menudo descritos como una forma de visión verdadera a corta distancia, le permite ver a través de ilusiones y la oscuridad. También pueden generar un campo de interferencia dimensional que impide cualquier forma de viaje extradimensional, atrapando a sus presas sin posibilidad de escape.

En combate, un Orthon prefiere una ofensiva implacable. Si luchan en grupo, se organizan en formaciones militares: una línea frontal con armas cuerpo a cuerpo y una línea trasera disparando con sus ballestas. Si el enemigo parece vulnerable, se dividirán en equipos de dos para flanquearlo. Un Orthon solitario, sin embargo, es más cauteloso. Atacará a distancia tanto como sea posible, y si encuentra una resistencia fuerte, no dudará en usar su habilidad de teletransporte para retirarse, reunir refuerzos y volver para terminar el trabajo. Finalmente, incluso en la derrota, un Orthon es peligroso. Al estar cerca de la muerte, puede optar por autodestruirse en una violenta explosión de llamas, en un último acto de desafío y servicio al Infierno.
Preguntas Frecuentes sobre los Orthons
¿Son los Orthons demonios o diablos?
Son diablos, pertenecientes a la raza baatezu. Fueron creados específicamente para luchar contra los demonios en la Guerra de la Sangre, pero su lealtad es para con la jerarquía legal maligna de los Nueve Infiernos.
¿Cuál es la mayor debilidad de un Orthon?
Aunque son combatientes formidables, su dependencia de la batalla para aliviar su dolor puede ser explotada. Un contraataque fuerte y repentino puede romper su concentración e incluso su campo de invisibilidad. Además, su mentalidad, aunque astuta, es relativamente directa y enfocada en la caza, pudiendo ser superada por tácticas extremadamente complejas y engañosas.

¿Puede un aventurero contratar a un Orthon?
Es muy poco probable, pero no imposible. La lealtad principal de un Orthon es hacia su archiduque. Sin embargo, si no tienen una asignación, buscan oponentes dignos. Alguien que pueda prometerles un combate glorioso y desafiante podría ganarse temporalmente sus servicios, aunque es un pacto extremadamente peligroso, ya que su naturaleza violenta puede volverse contra su "empleador" en cualquier momento.
¿Qué tipo de tesoro lleva un Orthon?
No acumulan riquezas en el sentido tradicional. Su tesoro consiste en recuerdos de combate: armas enjoyadas, escudos de enemigos caídos, cinturones de héroes y otras baratijas que representan sus victorias más notables.
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