16/05/2020
En el vasto universo de la comedia, existen momentos que trascienden la pantalla para convertirse en leyendas, escenas que se graban a fuego en la memoria colectiva por su audacia, su ingenio y, en ocasiones, por su capacidad para revolver el estómago. Pocos sketches han logrado esta hazaña con la misma contundencia que la secuencia de Mr. Creosote en la película de 1983, "El Sentido de la Vida". Este es un viaje al corazón de uno de los momentos más icónicos y repulsivos del legendario grupo cómico Monty Python, una obra maestra del exceso que sigue siendo tan impactante hoy como el día de su estreno.

La película, una serie de sketches que exploran las etapas de la vida desde el nacimiento hasta la muerte, ya era un campo de juego para el humor absurdo y la sátira social característicos del grupo. Sin embargo, nada preparó al público para la llegada de un hombre cuya hambre no conocía límites y cuyo estómago era una bomba de tiempo biológica. La escena de Mr. Creosote no es solo un chiste sobre la gula; es una sinfonía de caos, una crítica grotesca al exceso y un testimonio del genio sin filtros de Monty Python.
La Llegada del Titán del Apetito
La escena nos sitúa en un elegante restaurante francés, un oasis de sofisticación y alta cocina. La paz se rompe con una música ominosa que anuncia la llegada de una figura monumental. Es Mr. Creosote, un hombre de mediana edad y obesidad mórbida, cuyo simple paso provoca el pánico entre los peces de un acuario cercano, uno de los cuales exclama: "¡Oh, mierda, es el Sr. Creosote!". Este es el primer indicio de que no estamos ante un comensal cualquiera.
El maître, interpretado magistralmente por un John Cleese con un acento francés exagerado y una calma imperturbable, lo recibe con la cortesía esperada. El diálogo inicial es una joya de la comedia británica:
- Maître: "Ah, buenas tardes, señor; ¿y cómo estamos hoy?"
- Mr. Creosote: "Mejor."
- Maître: "¿Mejor?"
- Mr. Creosote: "Mejor que me traiga un cubo, voy a vomitar."
Y así, sin más preámbulos, comienza el espectáculo. Creosote es conducido a su mesa y desata un torrente de vómito en proyectil que inunda el suelo, a una pobre empleada de la limpieza y los pantalones del propio maître. Lo que hace que la escena sea tan brillantemente divertida es el contraste entre el caos biológico de Creosote y la profesionalidad inquebrantable del personal del restaurante, que continúa como si nada fuera de lo normal estuviera ocurriendo.
Un Festín de Proporciones Bíblicas
Tras su primer "desahogo", Creosote se dispone a ordenar. Después de vomitar sobre el menú que el maître le sostiene, toma una decisión sencilla y directa: "Quiero todo". Y cuando dice todo, se refiere a todo. El maître, lejos de sorprenderse, lo felicita: "¡Una sabia elección, monsieur!".
Lo que sigue es una lista de platos que se mezclan en un cubo para su consumo:
- Mejillones a la marinera
- Paté de foie gras (con una ración doble)
- Caviar Beluga
- Huevos Benedict
- Tarta de puerros
- Ancas de rana a la almendrina
- Huevos de codorniz con puré de champiñones
El plato principal consiste en liebre guisada con una salsa de trufas, bacon, Grand Marnier, anchoas y crema. Para beber, su pedido es igualmente modesto: seis botellas de Château Latour de 1945, un Matusalén (seis litros) de champán y media docena de cajas de cerveza negra, aclarando que ese día solo puede con seis cajas, considerablemente menos de lo habitual. La comida transcurre entre vómitos constantes que cubren la mesa, al propio Creosote y a cualquiera que se acerque demasiado, provocando una reacción en cadena entre los demás comensales.
El Postre Final: Una Menta Fina como una Oblea
Tras devorar el banquete, llega el momento culminante. El maître, con su sonrisa perenne, se acerca para ofrecer el postre. Creosote, visiblemente lleno, se niega. Pero el maître insiste, ofreciéndole una sola cosa, un detalle insignificante, algo que apenas se nota: una menta "fina como una oblea".

Después de una breve persuasión, Creosote cede. Se come la pequeña menta. Durante unos segundos, reina el silencio. Luego, su estómago comienza a hincharse visiblemente, expandiéndose a un ritmo alarmante hasta que, con un estruendo ensordecedor, explota. La explosión cubre todo el restaurante y a sus clientes con vísceras y comida a medio digerir. Es una imagen de una crudeza y un asco sin precedentes en la comedia cinematográfica.
Lo más increíble es que, tras la explosión, Mr. Creosote sigue vivo, con la cavidad torácica abierta de par en par, revelando sus costillas y su corazón aún latiendo. Confundido, mira a su alrededor mientras el maître, con la misma calma de siempre, se acerca y le presenta el remate final: "Y ahora, monsieur, la cuenta".
Detrás de la Grotesca Creación
La realización de esta memorable escena no fue sencilla. Originalmente escrita por Terry Jones y Michael Palin, fue rechazada en su primera versión. Fue John Cleese, fascinado por el personaje del maître imperturbable, quien la reescribió junto a Graham Chapman para darle la estructura que conocemos.
Aunque se pensó en Terry Gilliam para el papel, fue finalmente Terry Jones quien se metió en la piel (y en el voluminoso traje) de Mr. Creosote. La transformación fue obra del artista de maquillaje protésico Christopher Tucker, el mismo genio detrás de la película "El Hombre Elefante". El vómito falso, que causó un verdadero desastre en el lugar de rodaje, era una mezcla de grandes cantidades de sopa minestrone condensada. El humor absurdo de Python llegaba a la vida real a través de cubos de sopa.
Tabla Comparativa: El Caos vs. La Calma
| Característica | Sr. Creosote | Maître d' (John Cleese) |
|---|---|---|
| Apetito | Insaciable, monstruoso y sin límites. | N/A (Solo sirve y facilita el exceso). |
| Modales | Inexistentes, caóticos y vomitivos. | Impecables, sofisticados e inalterables. |
| Reacción al Caos | Es la causa principal del caos. | Mantiene una calma y profesionalismo absolutos. |
| Legado Cómico | Icono del exceso grotesco y la glotonería. | Ejemplo perfecto de la comedia imperturbable. |
Preguntas Frecuentes sobre Mr. Creosote
- ¿De qué película es la escena de Mr. Creosote?
- La escena pertenece a la película de 1983 "Monty Python's The Meaning of Life" ("El Sentido de la Vida" en español).
- ¿Quién interpretó a Mr. Creosote?
- El personaje fue interpretado por Terry Jones, uno de los miembros de Monty Python, quien también codirigió la película.
- ¿Qué era el vómito falso que usaron en la película?
- Se utilizó una gran cantidad de sopa minestrone condensada para simular el vómito, lo que generó un considerable desorden en el set de filmación.
- ¿Cuál es la crítica detrás de la escena?
- La escena es una sátira feroz y exagerada sobre la gula, el consumismo y la decadencia de la sociedad occidental. El exceso llevado a su consecuencia más lógica y explosiva.
La escena de Mr. Creosote es mucho más que un simple chiste de mal gusto. Es una pieza de comedia perfectamente construida, que utiliza el shock y la repulsión para hacer una declaración audaz. Es la prueba de que el humor puede ser inteligente y visceral al mismo tiempo, y un recordatorio del legado imborrable de Monty Python, un grupo que nunca tuvo miedo de llevar la comedia hasta sus últimas y más explosivas consecuencias.
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