29/08/2020
Cuando escuchamos la palabra "misión", nuestra mente puede volar en dos direcciones muy distintas. Para algunos, evoca imágenes de cohetes, trajes espaciales y la valiente exploración de lo desconocido en el cosmos. Para otros, sugiere un llamado al servicio, a la fe y a la conexión humana a través de fronteras y culturas. En este artículo, nos adentraremos en estos dos universos, explorando y cuantificando los esfuerzos de dos organizaciones titánicas en sus respectivos campos: la NASA y La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Aunque sus objetivos son radicalmente diferentes, ambas movilizan recursos y personas a una escala monumental en nombre de sus misiones.

La Conquista del Cosmos: Las Misiones de la NASA
La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) es sinónimo de exploración espacial. Desde su creación en 1958, heredando el legado de su predecesora NACA, ha estado a la vanguardia del ingenio humano, empujando constantemente los límites de lo posible. Cuantificar las misiones de la NASA no es una tarea sencilla, ya que abarcan desde vuelos experimentales hasta complejas odiseas interplanetarias.
Vuelos Tripulados: La Aventura Humana
El aspecto más visible de la NASA son sus vuelos tripulados. La agencia ha lanzado con éxito más de 200 misiones con astronautas a bordo. Estos vuelos han marcado hitos en la historia de la humanidad, desde los primeros pasos en la órbita terrestre hasta el legendario aterrizaje del Apolo 17 en la Luna, con el astronauta Harrison Schmitt explorando el valle de Taurus-Littrow. Sin embargo, esta búsqueda de la gloria no ha estado exenta de sacrificios. La historia de la NASA también está marcada por la tragedia, con la pérdida de las valientes tripulaciones del Apolo 1, el transbordador espacial Challenger (STS-51-L) y el Columbia (STS-107), recordatorios sombríos de los inmensos riesgos de la exploración espacial.
El Futuro es Ahora: El Programa Artemis
La mirada de la NASA sigue fija en el futuro. El programa Artemis representa la próxima gran era de la exploración lunar, con el objetivo de establecer una presencia humana sostenible en nuestro satélite natural como trampolín para el siguiente gran salto: Marte. El programa ya ha demostrado su capacidad con el exitoso vuelo de prueba no tripulado de Artemis I, que envió la cápsula Orion en un viaje épico alrededor de la Luna. Las próximas fases son aún más ambiciosas:
- Artemis II: Programada para 2025, llevará a cuatro astronautas en una trayectoria de sobrevuelo lunar, marcando el regreso de la humanidad a las inmediaciones de la Luna después de más de medio siglo.
- Artemis III: Prevista para 2026, será la misión que finalmente devuelva a los humanos, incluyendo a la primera mujer, a la superficie lunar, explorando la estratégica región del polo sur.
Más allá de los vuelos tripulados, existen cientos de misiones robóticas, satélites, telescopios y aviones experimentales como los del Programa X-Plane, que comenzó incluso antes que la propia NASA y fue pionero en romper la barrera del sonido con el Bell X-1. Cada una de estas misiones, tripulada o no, contribuye a un mosaico de conocimiento que expande nuestra comprensión del universo.

Un Ejército Global de Fe: Las Misiones de la Iglesia SUD
Cambiando de escenario, del vacío del espacio a las bulliciosas calles de nuestro planeta, nos encontramos con un tipo de misión muy diferente pero igualmente impresionante en su escala. La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (a menudo conocida como Iglesia SUD o mormona) opera una vasta red global de misiones.
A fecha de junio de 2024, la Iglesia opera 449 misiones en todo el mundo. A diferencia de una misión de la NASA, que es un evento o proyecto con un inicio y un fin definidos, una misión SUD es una unidad geográfica y administrativa permanente, dirigida por un presidente de misión y dedicada a la predicación del evangelio y al servicio comunitario. Cada misión cubre un área específica, que puede ser desde parte de una gran ciudad hasta varios países.
Alcance y Distribución Global
La presencia de estas misiones es verdaderamente global, abarcando todos los continentes habitados. Los jóvenes misioneros, hombres y mujeres que voluntariamente dedican entre 18 y 24 meses de su vida, son la cara visible de este esfuerzo. Para ilustrar la magnitud de esta operación, veamos la distribución en algunas regiones clave:
- Norteamérica: Cuenta con un número significativo, incluyendo 34 misiones solo en México y 6 en Canadá.
- Sudamérica: Es una de las regiones con mayor concentración, con 67 misiones, de las cuales 37 se encuentran en Brasil.
- Asia: Hay 23 misiones activas, demostrando una presencia consolidada en países como Japón, Corea del Sur y Taiwán.
- Filipinas: Destaca con un número impresionante de 26 misiones, reflejando el crecimiento de la Iglesia en el país.
El número de misiones no es estático; la Iglesia las crea, fusiona o divide regularmente en función de las necesidades locales, el número de misioneros disponibles y las condiciones políticas de cada país. Este sistema dinámico permite una adaptación constante para llevar su mensaje a casi todos los rincones del planeta.

Tabla Comparativa: Dos Mundos, Un Concepto
Para visualizar mejor las diferencias y similitudes fundamentales entre estos dos gigantes de la "misión", hemos preparado la siguiente tabla comparativa:
| Característica | Misiones de la NASA | Misiones de la Iglesia SUD |
|---|---|---|
| Objetivo Principal | Exploración científica, descubrimiento tecnológico y expansión del conocimiento humano sobre el universo. | Proselitismo religioso, servicio humanitario y fortalecimiento de las congregaciones locales. |
| Número Cuantificable | Más de 200 vuelos tripulados; miles de misiones en total (incluyendo sondas, satélites, rovers, etc.). | 449 misiones administrativas activas (Junio 2024), con decenas de miles de misioneros sirviendo. |
| Participantes | Astronautas, científicos, ingenieros y técnicos altamente especializados y con carreras profesionales. | Principalmente jóvenes voluntarios (18-25 años) que dedican un período específico de su vida al servicio. |
| Alcance Geográfico | La Tierra, la Luna, Marte y los confines del Sistema Solar y más allá. | Global, con presencia en más de 150 países y territorios en todo el planeta Tierra. |
| Duración | Variable: desde minutos (vuelos suborbitales) hasta décadas (sondas como las Voyager). | Las misiones administrativas son continuas; el servicio de un misionero individual dura entre 18 y 24 meses. |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Es justo comparar a la NASA con la Iglesia SUD?
Aunque sus fines son diametralmente opuestos, la comparación es fascinante desde una perspectiva logística y de escala. Ambas organizaciones gestionan operaciones complejas a nivel global (o interplanetario) que requieren una planificación, recursos y dedicación humana extraordinarios. El artículo utiliza el término compartido "misión" para explorar dos de los esfuerzos humanos más ambiciosos y organizados.
Entonces, ¿cuántas misiones de la NASA ha habido en total?
Es casi imposible dar una cifra única y definitiva. Si contamos cada satélite, cada sonda, cada vuelo de prueba y cada misión tripulada, el número asciende a miles. La cifra de "más de 200" es una de las más citadas porque se refiere específicamente a los vuelos tripulados, que capturan la imaginación del público.
¿El número de misiones de la Iglesia SUD cambia?
Sí, constantemente. La cifra de 449 es una fotografía del momento en junio de 2024. Cada año, la Iglesia anuncia la creación de nuevas misiones o la consolidación de otras existentes para adaptarse a las necesidades cambiantes en todo el mundo.

¿Qué legado deja cada tipo de misión?
Las misiones de la NASA dejan un legado de avances tecnológicos que benefician a la vida en la Tierra (desde el GPS hasta los avances médicos), una comprensión más profunda de nuestro lugar en el cosmos y la inspiración para futuras generaciones de científicos y exploradores. Las misiones de la Iglesia SUD dejan un legado de crecimiento de su comunidad religiosa a nivel mundial, así como un impacto personal profundo en la vida de los misioneros y las personas a las que sirven a través de sus enseñanzas y actos de servicio comunitario.
En conclusión, ya sea apuntando a las estrellas o caminando por las calles de una ciudad lejana, el concepto de "misión" impulsa a la humanidad a alcanzar lo que parece inalcanzable. La NASA nos lleva a explorar los misterios del universo exterior, mientras que la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días se enfoca en un viaje de fe y conexión humana. Ambas, a su manera, representan una búsqueda incansable de propósito y expansión más allá de nuestras fronteras actuales.
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