Carrero Blanco: El atentado que sacudió España

10/10/2018

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El 20 de diciembre de 1973, un estruendo ensordecedor sacudió el corazón de Madrid. No era una explosión más en una España convulsa y en los estertores de una larga dictadura. Era el sonido de la historia cambiando de rumbo de la forma más violenta y espectacular imaginable. El almirante Luis Carrero Blanco, Presidente del Gobierno y delfín designado por Francisco Franco para perpetuar su régimen, había sido asesinado. El atentado, bautizado por sus autores como "Operación Ogro", no solo acabó con la vida del hombre más poderoso del país después del dictador, sino que hizo saltar por los aires el plan de sucesión conocido como el "atado y bien atado", abriendo una brecha de incertidumbre que acabaría desembocando en la Transición hacia la democracia.

¿Quién mató a Carrero Blanco?
Seis meses después, el 20 de diciembre de 1973, Carrero Blanco fue asesinado en Madrid. Arias Navarro, como ministro de Gobernación, fue el encargado de informar esa misma tarde a las autoridades locales y provinciales que el presidente había sido víctima de un atentado de la banda terrorista Euskadi Ta Askatasuna (ETA).
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¿Quién era Luis Carrero Blanco? El Guardián del Régimen

Para comprender la magnitud del atentado, es crucial entender quién era Luis Carrero Blanco. No era un político cualquiera; era la pieza angular en el diseño de futuro de Francisco Franco. Militar de carrera y hombre de la máxima confianza del dictador, Carrero Blanco había escalado posiciones hasta convertirse en la eminencia gris del régimen. Su lealtad inquebrantable y su ideología ultraconservadora lo convertían en el candidato ideal para garantizar que, tras la muerte de Franco, el espíritu del franquismo perviviera bajo la nueva forma de una monarquía tutelada.

En junio de 1973, apenas seis meses antes de su muerte, Franco lo nombró Presidente del Gobierno, un movimiento estratégico para separar la Jefatura del Estado (que Franco ostentaría hasta su muerte) de la Jefatura del Gobierno. Este paso preparaba el terreno para que el príncipe Juan Carlos asumiera el trono, pero con Carrero Blanco controlando firmemente las riendas del poder ejecutivo. Él era el garante de la continuidad, el hombre destinado a impedir cualquier deriva aperturista o democrática. Su gobierno, en los pocos meses que duró, se caracterizó por una intensificación de la represión contra una oposición cada vez más organizada y activa, desde los sindicatos clandestinos hasta los movimientos estudiantiles.

La "Operación Ogro": Crónica de un Magnicidio de Película

El asesinato de Carrero Blanco es recordado no solo por su significado político, sino por su ejecución, tan meticulosa como cinematográfica. El comando "Txikia" de la organización terrorista ETA conocía a la perfección la inamovible rutina del almirante.

Una Rutina Inalterable

Cada mañana, a la misma hora, Carrero Blanco asistía a misa de nueve en la iglesia de San Francisco de Borja, en la calle Serrano. Al terminar, sobre las 9:25, subía a su coche oficial, un Dodge Dart 3700 GT negro, para regresar a su domicilio en la calle Hermanos Bécquer a desayunar. El trayecto era siempre el mismo: Serrano, giro a la izquierda en Juan Bravo y luego tomar la calle Claudio Coello. Esta previsibilidad se convirtió en su sentencia de muerte.

La Trampa Subterránea

Los terroristas alquilaron un bajo en el número 104 de la calle Claudio Coello, con la excusa de ser escultores que necesitaban un taller. Desde allí, durante meses, excavaron un túnel hasta el centro de la calzada. En su extremo colocaron una carga explosiva devastadora: cerca de 80 kilogramos de Goma-2. Un cable conectaba la bomba con los terroristas, apostados en la esquina opuesta, quienes habían pintado una discreta línea roja en la pared como referencia para saber el momento exacto en que debían activar el detonador.

El Momento de la Explosión

A las 9:36 de la mañana del 20 de diciembre, el Dodge Dart de Carrero Blanco pasó sobre el punto marcado. José Miguel Beñarán, alias "Argala", activó la carga. La explosión fue de una violencia inaudita. El suelo de la calle se abrió, creando un cráter de más de ocho metros de diámetro. El vehículo, de casi 2.000 kilos de peso, fue catapultado por los aires con una fuerza descomunal. Se elevó más de 20 metros, superando la altura del edificio de cinco plantas de los jesuitas anexo a la iglesia, y fue a caer en el patio interior del convento, chocando contra una cornisa en su trayectoria.

Los testigos quedaron atónitos. Paulina Botella, una periodista que había coincidido con el almirante en misa, relató cómo sintió la tremenda explosión dentro del templo y, al salir al claustro, vio un "voluminoso objeto, negro y brillante" sobre el tejado. Un sacerdote exclamó: "Es un coche". El vehículo quedó convertido en un amasijo de hierros irreconocible. En su interior viajaban tres hombres: el almirante Carrero Blanco, su escolta Juan Antonio Bueno y el conductor José Luis Pérez Mogena. Los tres fallecieron. El padre Gómez-Acebo, cuya celda daba al patio, fue el primero en llegar y dar la extremaunción a un Carrero Blanco que, aunque con el rostro sereno, estaba internamente destrozado y llegó ya cadáver al hospital.

¿Cómo murió Carrero Blanco?
Carrero Blanco fue asesinado en un espectacular atentado de ETA militar a la altura del número 104 de la madrileña calle de Claudio Coello. Tras su muerte, le sustituye en la presidencia del gobierno Carlos Arias Navarro.

Consecuencias: El Fin del "Atado y Bien Atado"

El asesinato de Carrero Blanco supuso un golpe mortal para el proyecto de continuidad del franquismo. Franco, ya anciano y enfermo, perdió a su hombre de confianza, al único capaz de pilotar la transición manteniendo intactas las estructuras del régimen. El plan del "atado y bien atado" se había deshecho.

Carlos Arias Navarro fue nombrado sucesor, pero carecía de la autoridad y el respaldo que tenía el almirante. El magnicidio generó un vacío de poder y una profunda crisis en el seno del régimen, acelerando las contradicciones internas entre el "búnker" inmovilista y los sectores más aperturistas. Aunque no fue la causa única, muchos historiadores coinciden en que la ausencia de Carrero Blanco facilitó enormemente el desmontaje del sistema dictatorial que el Rey Juan Carlos I y otros actores políticos iniciarían tras la muerte de Franco en 1975.

Tabla Comparativa: El Plan Franquista vs. La Realidad

Aspecto ClavePlan Franquista ("Atado y bien atado")Realidad tras el Atentado
Figura Fuerte del GobiernoLuis Carrero Blanco, leal a los principios del régimen.Carlos Arias Navarro, con menos autoridad y legitimidad.
Futuro del RégimenContinuidad del franquismo bajo una monarquía tutelada.Vacío de poder que acelera la Transición a la democracia.
Papel del ReyJefe de Estado simbólico con poder limitado por Carrero.Mayor margen de maniobra para impulsar reformas.
EstabilidadGarantizada por la mano dura de Carrero Blanco.Incertidumbre, luchas internas y desmoronamiento del régimen.

Las Sombras de la Duda: Teorías de la Conspiración

La espectacularidad y precisión del atentado alimentaron desde el primer momento numerosas teorías de la conspiración que han perdurado hasta hoy. La pregunta que muchos se hacían era: ¿cómo pudo ETA, una organización entonces relativamente pequeña, llevar a cabo una operación de tal envergadura en el corazón de Madrid sin ser detectada?

  • La Conspiración de la CIA: Una de las teorías más extendidas apunta a la posible implicación de los servicios de inteligencia de Estados Unidos. Apenas 24 horas antes del atentado, el Secretario de Estado norteamericano, Henry Kissinger, había estado en Madrid. Los defensores de esta teoría argumentan que EE.UU., en plena Guerra Fría, veía a Carrero Blanco como un obstáculo para la integración de España en la OTAN y prefería una transición rápida a una democracia homologable que garantizase un aliado estable, en lugar de arriesgarse a la inestabilidad de un régimen franquista anacrónico sin Franco.
  • Facciones Internas: Otra línea de especulación sugiere que pudo haber complicidades dentro del propio régimen. Sectores del llamado "búnker", los ultraconservadores más inmovilistas, podrían haber visto con recelo la designación de Juan Carlos y haber permitido el atentado para provocar una reacción involucionista y tomar el control.

Aunque ETA siempre reivindicó la autoría en solitario de la "Operación Ogro", y la investigación oficial así lo concluyó, las dudas sobre posibles "facilidades" o "zonas liberadas" nunca se han disipado del todo, formando parte de la leyenda que rodea a este magnicidio.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Quién mató a Carrero Blanco?

El asesinato fue perpetrado por un comando de la organización terrorista vasca ETA. La acción fue denominada por ellos mismos como "Operación Ogro".

¿Por qué ETA asesinó a Carrero Blanco?

ETA lo consideraba el sucesor de Franco y la figura clave para la perpetuación de la dictadura. Su objetivo era decapitar el régimen y provocar una crisis irreversible que desestabilizara el plan de sucesión.

¿Qué pasó exactamente con el coche del atentado?

Debido a la enorme cantidad de explosivo colocado en un túnel bajo la calle, el coche oficial fue lanzado por los aires, volando por encima de un edificio de cinco plantas y aterrizando en un patio interior.

¿Qué impacto tuvo su muerte en la historia de España?

Su muerte es considerada un punto de inflexión. Eliminó al guardián de la continuidad franquista, creando un vacío de poder que debilitó al régimen y facilitó la posterior Transición a la democracia tras la muerte de Franco.

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