12/01/2016
La Tragicomedia de Calisto y Melibea, universalmente conocida como La Celestina, es una de las obras cumbres de la literatura española, un texto que transita entre la Edad Media y el Renacimiento y que explora con una profundidad sin precedentes las pasiones humanas más arrebatadoras. Escrita por Fernando de Rojas a finales del siglo XV, su complejidad argumental, la riqueza psicológica de sus personajes y la maestría de su diálogo la convierten en una pieza inmortal. A través del análisis de algunos de sus fragmentos más significativos, podemos desentrañar los hilos que tejen esta historia de amor loco, codicia, magia y muerte, donde el destino de los amantes está marcado desde el primer momento por la intervención de una figura inolvidable: la vieja alcahueta Celestina.

El Poder Sobrenatural: El Conjuro de Celestina a Plutón
Uno de los momentos más impactantes y reveladores de la obra es, sin duda, el conjuro que Celestina realiza para someter la voluntad de Melibea al amor de Calisto. Este pasaje no solo establece a Celestina como una simple intermediaria, sino como una poderosa hechicera que no duda en invocar a las fuerzas más oscuras para lograr sus fines. La escena comienza con una preparación meticulosa, casi un ritual, donde cada objeto tiene un propósito siniestro. Pide a su pupila, Elicia, ingredientes que evocan un mundo de brujería y nigromancia: "el bote del aceite de serpiente", "un papel escrito con sangre de murciélago", "el ala de dragón", "ojos de loba" y "sangre del macho cabrío". Estos elementos no son meros adornos, sino que construyen una atmósfera de terror y poder oculto, demostrando que el amor que nacerá no será puro, sino fruto de una manipulación demoníaca.
El monólogo del conjuro es una pieza de oratoria magistral. Celestina se dirige directamente a Plutón, "señor de la profundidad infernal", con una autoridad y una confianza que hielan la sangre. No le ruega, le ordena. Se presenta como su "más conocida cliente" y lo amenaza si no cumple con su voluntad: "me tendrás por capital enemiga; heriré con luz tus cárceles tristes y oscuras; acusaré cruelmente tus continuas mentiras". Esta audacia revela la verdadera naturaleza de Celestina: una mujer que se cree dueña de su destino y del de los demás, capaz de doblegar tanto a humanos como a demonios. El vehículo de su hechizo es un objeto aparentemente inocente, un hilado, que unta con el aceite ponzoñoso. Este hilado se convierte en el símbolo de cómo el mal se enreda en la vida de los protagonistas, un hilo del destino torcido por la magia negra que atrapará a Melibea y la arrastrará, junto a Calisto, hacia la tragedia.
La Tragedia Inminente: La Muerte Absurda de Calisto
Si el conjuro es el detonante de la tragedia, la muerte de Calisto es su clímax brutal y antiheroico. El fragmento que narra este suceso es un ejemplo perfecto de la maestría de Rojas para contrastar mundos y emociones. La escena se desarrolla en el jardín de Melibea, un locus amoenus que debería ser el paraíso de los amantes. La noche es perfecta, la luna brilla, los cipreses se mecen suavemente y Melibea canta de amor esperando a su amado. El diálogo entre ellos está impregnado de un lenguaje cortesano, poético y elevado, lleno de hipérboles y lirismo: "Vencido me tiene el dulzor de tu suave canto", dice Calisto; "¿Dónde estabas, luciente sol?", responde Melibea.

Sin embargo, esta burbuja de amor idealizado se rompe de la forma más abrupta y mundana posible. Un ruido en la calle, una riña entre su criado Sosia y unos rufianes, saca a Calisto de su éxtasis. Impulsado por un falso sentido del honor señorial, desoye las súplicas de Melibea para que se arme y se precipita a bajar por la escala. La caída es patética y carente de toda gloria. No muere en batalla, ni en un duelo por su amada, sino al resbalar de una escalera en la oscuridad. "¡Oh, válgame Santa María! ¡Muerto soy! ¡Confesión!", son sus últimas y desesperadas palabras. La crudeza de la descripción de los criados, Tristán y Sosia, contrasta violentamente con el lenguaje poético de los amantes. "¡Tan muerto es como mi abuela!", exclama Sosia. Y la orden de Tristán es desgarradora en su realismo: "Coge, Sosia, esos sesos de esos cantos, júntalos con la cabeza del desdichado amo nuestro". Esta muerte absurda subraya la fragilidad de la vida y critica los ideales del amor cortés, mostrando que la pasión ciega y la imprudencia conducen a un final innoble. Es la máxima expresión del concepto de tragicomedia.
La escena de la muerte de Calisto es también el escaparate perfecto para analizar una de las características más notables de la obra: la polifonía de voces y la perfecta caracterización de los personajes a través de su forma de hablar. Rojas dota a cada personaje de un lenguaje acorde a su estatus social y a su psicología.
A continuación, una tabla comparativa que ilustra estas diferencias:
| Personaje | Clase Social | Tipo de Lenguaje | Ejemplo del Texto |
|---|---|---|---|
| Melibea | Noble | Culto, poético, lleno de metáforas y referencias clásicas. | "Papagayos, ruiseñores, que cantáis al alborada llevad nueva a mis amores..." |
| Calisto | Noble | Elevado, idealizador, hiperbólico, propio del amante cortés. | "¡Oh mi señora y mi bien todo! ¿Cuál mujer podía haber nacida que desprivase tu gran merecimiento?" |
| Tristán / Sosia | Criado | Popular, directo, a menudo vulgar y lleno de expresiones coloquiales. | "¡Oh mi señor despeñado! [...] Coge, Sosia, esos sesos de esos cantos..." |
| Lucrecia | Criada | Pragmático y sentencioso, con un tono de sabiduría popular. | "Ten esfuerzo para sufrir la pena, pues tuviste osadía para el placer." |
Este realismo lingüístico no es un mero adorno. Refleja la estructura social de la época y dota a la obra de una verosimilitud y una profundidad psicológica extraordinarias. El mundo idealizado de los nobles choca constantemente con el mundo materialista y cínico de los criados, y es en esa fricción donde reside gran parte de la fuerza dramática de La Celestina.

La Codicia como Motor: La Duda de Pármeno
Si el amor es la fuerza que mueve a Calisto y Melibea, la codicia es el motor que impulsa a casi todos los demás personajes, especialmente a los criados y a la propia Celestina. El pequeño fragmento en el que Pármeno delibera sobre si ser leal a su amo o unirse a Celestina y Sempronio es fundamental para entender la corrupción moral que impregna la obra. Pármeno se encuentra en una encrucijada: "Por una parte, téngote por madre; por otra, a Calisto por amo. Riqueza deseo".
Su dilema es el de un joven que, inicialmente, posee un código moral. Sabe que la ganancia fácil es peligrosa: "quien torpemente sube a lo alto, más pronto cae que subió. No querría bienes mal ganados". Sin embargo, la habilidad manipuladora de Celestina, que le recuerda su conexión con su difunta madre y le promete los favores de la prostituta Areúsa, junto con la presión de Sempronio, terminan por quebrar su lealtad. La caída moral de Pármeno es una tragedia en sí misma y un microcosmos de lo que ocurre en la obra: la pasión (en su caso, la lujuria y la codicia) anula la razón y la virtud. Será precisamente esta codicia la que llevará a Pármeno y Sempronio a asesinar a Celestina cuando ella se niega a compartir las ganancias, desencadenando la cadena de muertes que culmina con el suicidio de Melibea.
Preguntas Frecuentes
- ¿Cuál es el verdadero título de La Celestina?
El título original es Tragicomedia de Calisto y Melibea. Sin embargo, la fuerza y popularidad del personaje de la alcahueta Celestina fue tal que, con el tiempo, la obra pasó a ser conocida popularmente por su nombre. - ¿Es La Celestina una obra de teatro o una novela?
Este es uno de los grandes debates de la crítica literaria. Por su estructura, basada íntegramente en diálogos sin narrador, se asemeja a una obra teatral. No obstante, su gran extensión y la complejidad de algunas escenas la hacían prácticamente irrepresentable en los escenarios de la época. Por ello, muchos la clasifican como "novela dialogada", un género híbrido destinado a ser leído en voz alta por varias personas. - ¿Qué dice la Biblia sobre Celestina?
Absolutamente nada. La Biblia es un conjunto de textos religiosos escritos miles de años antes que La Celestina. Esta obra es una creación de la literatura española del siglo XV, sin ninguna conexión directa con los textos bíblicos. La confusión puede surgir porque la obra trata temas universales como el pecado, la codicia, la lujuria y las consecuencias morales de los actos humanos, temas que también son centrales en muchas religiones, incluido el cristianismo. - ¿Por qué es tan importante el personaje de Celestina?
Celestina es uno de los personajes más complejos y fascinantes de la literatura universal. Es mucho más que una simple alcahueta. Es una hechicera, una psicóloga experta en la naturaleza humana, una capitalista incipiente que ve el amor como un negocio, y una maestra del lenguaje, capaz de adaptar su discurso a cada interlocutor para manipularlo a su antojo. Ella es el verdadero motor de la trama, y su ambigüedad moral (actúa por pura codicia, pero también se presenta como una sanadora de la "enfermedad" del amor) la convierte en una figura inolvidable y profundamente moderna.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a La Celestina: Amor, Muerte y Hechicería puedes visitar la categoría Juegos.
