05/01/2023
Hay imágenes en el mundo de los videojuegos que se quedan grabadas en la retina, que logran destacar entre un mar de explosiones y realismo frenético. Una de esas imágenes fue la que presentó al mundo a I Am Setsuna: un campo de nieve inmaculada, un árbol solitario con hojas de un otoño ardiente y una figura solitaria a su lado. Esa simple captura transmitía una sensación de paz, melancolía y misterio que prometía una experiencia diferente. Desarrollado por Tokyo RPG Factory, un estudio de Square Enix creado precisamente para revivir la época dorada de los JRPG, I Am Setsuna es una carta de amor a los clásicos de los 90, un viaje íntimo y conmovedor a través de un mundo tan bello como desolador.

Un Mundo Cubierto por un Manto de Nieve y Melancolía
Lo primero que envuelve al jugador al iniciar I Am Setsuna es su abrumadora atmósfera. El mundo está perpetuamente cubierto de nieve. No es una simple elección estética; la nieve es un personaje más en esta historia. Se siente en el crujido de las botas de los personajes al caminar, en los surcos que dejan a su paso y en el silencio que domina los paisajes. Esta decisión de diseño es audaz y define por completo la identidad del juego. Los pueblos, los bosques y las mazmorras están todos teñidos de blanco, creando una sensación de aislamiento y fragilidad que impregna cada momento de la aventura.
Esta pureza visual se ve acompañada por una de las bandas sonoras más memorables y distintivas de los últimos años. Compuesta íntegramente por piezas de piano, la música de Tomoki Miyoshi es simplemente sublime. Cada nota parece caer con la misma delicadeza que un copo de nieve, acentuando la tristeza inherente del mundo y la historia. Desde las melodías melancólicas que suenan en las aldeas hasta los temas de batalla más enérgicos, el piano es el único instrumento, lo que genera una cohesión temática asombrosa. Es una banda sonora que no solo acompaña, sino que eleva la experiencia, convirtiéndose en el alma del juego.
Sin embargo, esta fortaleza también puede ser su mayor debilidad. Después de más de 20 horas de juego, la constante presencia de la nieve y la paleta de colores limitada pueden llegar a fatigar a algunos jugadores. La falta de un mapa del mundo y la similitud entre algunas localizaciones pueden hacer que la exploración se sienta repetitiva y, en ocasiones, confusa. Es el precio a pagar por una visión artística tan enfocada y pura.
El Relato de un Sacrificio Inevitable
La historia de I Am Setsuna es tan clásica como su jugabilidad. En una tierra asolada por monstruos que aparecen periódicamente, una antigua tradición dicta que una doncella debe emprender una peregrinación a un lugar sagrado para ofrecerse en sacrificio y calmar a las bestias, garantizando un período de paz. Nuestra protagonista es Setsuna, la joven elegida para este sombrío destino. Sin embargo, la historia comienza desde la perspectiva de Endir, un mercenario enmascarado contratado para asesinarla antes de que pueda iniciar su viaje.

Por un giro del destino, Endir termina convirtiéndose en uno de sus guardianes, escoltándola en su viaje mortal. Aunque la premisa puede recordar a otros grandes del género como Final Fantasy X, I Am Setsuna la aborda con un tono mucho más íntimo y sombrío. El grupo de compañeros que se une a la causa está formado por almas rotas y personajes con pasados trágicos, como el veterano espadachín Nidr o la enérgica Aeterna, quienes encuentran en la misión de Setsuna una forma de redención.
El desarrollo de la trama es extremadamente lineal. Apenas existen misiones secundarias, y el juego te guía constantemente por el camino principal. Esta decisión, aunque puede decepcionar a los amantes de la exploración y los mundos abiertos, refuerza la urgencia y la importancia de la misión de Setsuna. No hay tiempo para distracciones; cada paso es un paso más cerca de su inevitable final. Esto permite que la narrativa mantenga un ritmo constante y un foco emocional que no se diluye en ningún momento.
Combate Clásico con un Giro Moderno
Donde I Am Setsuna brilla con luz propia es en su sistema de combate. Es un homenaje directo y excelentemente ejecutado al legendario Active Time Battle (ATB) de juegos como Chrono Trigger. Los personajes tienen una barra que se llena con el tiempo, y una vez completa, pueden ejecutar una acción. Esto crea un dinamismo que obliga al jugador a pensar rápido sin la presión de un combate en tiempo real puro.
Sobre esta base clásica, Tokyo RPG Factory añade varias capas de profundidad:
- Sistema de Momentum: Si esperas un momento después de que la barra de ATB se llene, acumularás un punto de SP. Al atacar, puedes presionar un botón en el momento justo para gastar este punto y añadir efectos adicionales a tus habilidades, como más daño, curación extra o la capacidad de golpear a múltiples enemigos.
- Combos y Techs: Al igual que en su mayor inspiración, los personajes pueden combinar sus habilidades ("Techs") para crear ataques dobles o triples devastadores. Descubrir estas sinergias entre los miembros del equipo es clave para superar los desafíos más difíciles.
- Spritnite: Las habilidades se equipan a través de unas piedras llamadas "Spritnite". Estas se pueden mejorar y personalizar a través de un sistema de "Fluxes", que añade bonificaciones pasivas a las habilidades a medida que se usan en combate.
- Singularidades: Ocasionalmente, durante la batalla, pueden ocurrir eventos aleatorios llamados "Singularidades" que otorgan enormes ventajas temporales al grupo, como coste cero de PM o regeneración de vida, añadiendo un factor de imprevisibilidad emocionante.
Los enemigos son visibles en el mapa, eliminando los frustrantes encuentros aleatorios y permitiendo al jugador decidir cuándo y cómo iniciar el combate. En conjunto, es un sistema que se siente familiar para los veteranos pero que tiene la suficiente complejidad para resultar fresco y estratégico.
I Am Setsuna vs. JRPGs Clásicos
| Característica | I Am Setsuna | JRPGs Clásicos (ej. Chrono Trigger/FFVI) |
|---|---|---|
| Sistema de Combate | ATB con sistema de Momentum, Combos y Singularidades. | ATB clásico, con sistemas de magia y técnicas específicas por personaje. |
| Encuentros | Enemigos visibles en el mapa. Sin encuentros aleatorios. | Predominantemente encuentros aleatorios. |
| Estructura Narrativa | Extremadamente lineal, con un enfoque casi exclusivo en la trama principal. | Lineal pero con abundantes misiones secundarias y secretos por descubrir. |
| Presentación | Gráficos 3D con una dirección de arte muy unificada (nieve). Banda sonora solo de piano. | Pixel art (Sprite-based) con gran variedad de entornos. Bandas sonoras orquestales o de sintetizador. |
Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre I Am Setsuna
¿Cuánto dura I Am Setsuna?
La historia principal se puede completar en aproximadamente 20 a 25 horas. Es una duración contenida y bien medida que evita que la historia se alargue innecesariamente, ideal para quienes buscan una experiencia JRPG completa sin necesidad de invertir cientos de horas.

¿Es necesario haber jugado a JRPGs clásicos para disfrutarlo?
No, en absoluto. La historia es autoconclusiva y sus mecánicas son fáciles de aprender. Sin embargo, los jugadores veteranos disfrutarán enormemente de los guiños y las similitudes con clásicos como Chrono Trigger o los primeros Final Fantasy, lo que enriquecerá su experiencia.
¿En qué plataformas está disponible?
I Am Setsuna está disponible en PC (a través de Steam), PlayStation 4 y Nintendo Switch.
¿Vale la pena por su precio completo?
Esta es una pregunta subjetiva. Si eres un amante de la nostalgia, buscas una historia emotiva y bien contada, y disfrutas de sistemas de combate por turnos profundos, el juego justifica su precio. Si prefieres mundos abiertos, gran cantidad de contenido secundario y variedad de escenarios, quizás te convenga esperar a una oferta.
Conclusión: Un Viaje que Merece la Pena
I Am Setsuna no es un juego perfecto. Su protagonista es algo plano, y su devoción por la estética nevada puede resultar monótona para algunos. Sin embargo, es un juego con un alma inmensa. Es una obra valiente que apuesta por la simplicidad, la emoción y la atmósfera en una industria a menudo obsesionada con la grandilocuencia. Es un recordatorio de que un buen sistema de combate, una historia conmovedora y una banda sonora excepcional pueden ser más que suficientes para crear una experiencia inolvidable. Para los fans de los JRPG de la vieja escuela, I Am Setsuna no es solo un homenaje; es un regalo, una joya cubierta de nieve esperando a ser descubierta.
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