17/02/2017
En un panorama de videojuegos donde los shooters en primera persona se habían acomodado en mecánicas de cobertura, recargas tácticas y regeneración de salud automática, llegó un título que decidió romper con todo y volver a las raíces más puras del género. Hablamos de DOOM, el reboot de 2016 desarrollado por id Software. No es simplemente un juego; es una declaración de intenciones, un torbellino de acción desenfrenada que nos recuerda por qué nos enamoramos de los FPS en primer lugar: por la velocidad, el poder y la satisfacción de aniquilar hordas de enemigos sin un segundo de respiro. Este juego no te pide que pienses en la mejor cobertura, te exige que te muevas, que seas agresivo y que te conviertas en la peor pesadilla de las legiones del infierno.

Un Regreso Glorioso a las Raíces del Género
Lo primero que sorprende al jugar a DOOM es lo deliberadamente 'retro' de su propuesta, pero ejecutado con una maestría moderna. Olvídate de pulsar un botón para recargar tu arma tras cada enfrentamiento; aquí la munición es un recurso que se gestiona sobre la marcha. Olvídate de esconderte tras un muro esperando que tu salud se regenere; si quieres sobrevivir, tienes que lanzarte de cabeza al combate. El juego se fundamenta en una filosofía que sus creadores llamaron "Push-Forward Combat" (Combate de Avance), que recompensa constantemente la agresividad.
Esta filosofía se opone directamente a la tendencia de los últimos años. Mientras otros juegos te enseñan a ser cauto, DOOM te castiga por ello. Quedarse quieto es una sentencia de muerte. Los enemigos no se esconden; te acorralan, te persiguen y te obligan a estar en un estado de movimiento perpetuo. Saltar, esquivar y correr a velocidades vertiginosas no es una opción, es el núcleo de la supervivencia. Es una danza macabra y sangrienta donde la velocidad es tu mejor aliada y la duda, tu peor enemiga.
La Danza de la Violencia: Mecánicas de Juego
El sistema que cohesiona toda esta filosofía de combate agresivo son las 'Glory Kills' o Ejecuciones. Cuando un demonio ha recibido suficiente daño, parpadeará en azul y naranja, indicando que es vulnerable a una ejecución cuerpo a cuerpo. Al realizarla, no solo serás recompensado con una animación brutalmente satisfactoria, sino también con orbes de salud. ¿Necesitas munición? La motosierra es tu respuesta. Usarla sobre un demonio provoca una explosión de balas y cartuchos para todas tus armas. Este ciclo es genial: te quedas sin salud, buscas a un enemigo para ejecutarlo; te falta munición, buscas a otro para partirlo en dos con la motosierra. El juego te da las herramientas para salir de cualquier aprieto, siempre y cuando seas proactivo y violento.

El arsenal es otro de los pilares. Cada arma se siente única y poderosa, desde la fiel Súper Escopeta, devastadora a corta distancia, hasta la legendaria BFG 9000, capaz de limpiar una sala entera de enemigos de un solo disparo. Además, cada arma cuenta con modificaciones que alteran su funcionamiento, añadiendo una capa de estrategia a la elección de tu equipo. La combinación de un movimiento fluido, un gunplay exquisito y el sistema de recompensas por agresividad crea un bucle de juego increíblemente adictivo que bombea adrenalina sin cesar.
El Infierno en Marte: Campaña y Narrativa
La premisa de DOOM es simple y directa, como debe ser. Eres el Doom Slayer, un marine legendario que despierta en un sarcófago en una instalación de la UAC en Marte, justo cuando una invasión demoníaca está en pleno apogeo. No hay largas cinemáticas que interrumpan la acción ni un desarrollo de personajes complejo. La historia se cuenta de forma sutil, a través de registros de audio y entradas de un códice que puedes leer si lo deseas. El propio protagonista muestra su desdén por la narrativa, destrozando monitores y sistemas de comunicación cuando intentan darle explicaciones. Él solo tiene un objetivo: matar demonios. Esta aproximación es refrescante; el juego sabe que has venido a desatar el caos, y no pierde el tiempo en nimiedades.
A pesar de su simplicidad argumental, el mundo de DOOM está lleno de detalles. Los escenarios, que nos llevan desde las instalaciones tecnológicas de Marte hasta las profundidades del propio infierno, están diseñados con un arte grotesco y opresivo que crea una atmósfera de pesadilla. La brutalidad no es solo jugable, es visual, con entornos plagados de restos orgánicos, simbología satánica y una paleta de colores dominada por los rojos y los ocres que te sumerge por completo en su universo.

Comparativa de Estilos de Juego
Para entender mejor la propuesta única de DOOM, aquí tienes una tabla comparativa con un shooter moderno convencional:
| Característica | DOOM (2016) | Shooter Moderno Típico |
|---|---|---|
| Gestión de Salud | Recolección de orbes y ejecuciones (Glory Kills) | Regeneración automática al estar a cubierto |
| Movimiento | Extremadamente rápido, constante y vertical | Lento, táctico, basado en coberturas |
| Recarga de Armas | Prácticamente inexistente (salvo excepciones) | Mecánica central y constante |
| Comportamiento del Jugador | Agresivo, siempre avanzando hacia el enemigo | Reactivo, buscando posiciones seguras |
| Diseño de Enemigos | Te persiguen y acorralan para forzar el movimiento | Buscan cobertura y atacan desde la distancia |
DOOM Eternal: La Evolución de la Masacre
Si DOOM (2016) fue la resurrección, su secuela, DOOM Eternal (2020), fue la evolución definitiva de la fórmula. Eternal coge todo lo que hizo grande a su predecesor y lo eleva a la máxima potencia. Introduce nuevas mecánicas de movimiento como el dash (impulso) y la capacidad de escalar paredes, convirtiendo al Doom Slayer en un ser aún más ágil y letal. El combate se vuelve más complejo, descrito por muchos como un "puzzle de acción", donde cada enemigo tiene debilidades específicas y suelta un tipo de recurso concreto al ser eliminado de una manera particular (salud, munición o armadura). Esto obliga al jugador a pensar de forma más estratégica en medio del caos, utilizando todo su arsenal y habilidades de forma inteligente para sobrevivir a oleadas de enemigos aún más desafiantes.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Necesito haber jugado a los DOOM originales para disfrutar de este?
No, en absoluto. DOOM (2016) funciona perfectamente como un punto de entrada a la saga. Sin embargo, está repleto de guiños y secretos que los fans veteranos apreciarán enormemente, como la posibilidad de desbloquear y jugar niveles de los juegos clásicos.
¿Es DOOM un juego de terror?
Aunque la ambientación es infernal y los demonios son grotescos, DOOM no es un survival horror. Es un juego de acción pura. La sensación que transmite no es de miedo, sino de poder. En este juego, los demonios no te cazan a ti; tú los cazas a ellos.

¿Qué son exactamente las 'Glory Kills'?
Son ejecuciones cuerpo a cuerpo que se pueden realizar sobre enemigos que han sido debilitados. Son una mecánica central del juego, ya que al realizarlas, los enemigos sueltan orbes de salud, incentivando un estilo de juego agresivo y a corta distancia.
¿El modo multijugador es tan bueno como la campaña?
El modo campaña es, sin duda, la joya de la corona. El multijugador es funcional y divertido, ofreciendo una experiencia arcade de ritmo rápido, pero la mayoría de los jugadores coinciden en que la campaña para un jugador es la razón principal para jugar a DOOM.
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