30/07/2006
La figura del Reaper, o la Parca, siempre ha estado envuelta en un halo de misterio y poder. Armado con su icónica guadaña y como heraldo del fin, este arquetipo ha trascendido la mitología para convertirse en un personaje recurrente y fascinante en el mundo de los videojuegos y la cultura pop. A veces es un enemigo temible, otras un antihéroe complejo, y en ocasiones, el mismísimo avatar que controlamos para desatar el caos. En este artículo, exploraremos tres facetas muy distintas de lo que significa ser un Reaper, analizando desde una poderosa clase jugable hasta un jefe de pesadilla y un protagonista con una historia profunda y oscura.

