12/08/2020
En el panteón de los shooters en primera persona de los años 90, junto a gigantes como Doom y Quake, existen joyas de culto que marcaron a una generación de jugadores. Uno de ellos es Chasm: The Rift, un título desarrollado en 1997 que se ganó un lugar en el corazón de los fanáticos por su atmósfera única y su jugabilidad desafiante. Recientemente, este clásico ha regresado a las plataformas modernas, una noticia que debería ser motivo de celebración para los nostálgicos. Sin embargo, su resurrección ha venido acompañada de una densa sombra, una controversia que entrelaza la historia del videojuego con la cruda realidad geopolítica actual, planteando un serio dilema moral para la comunidad.

Un Vistazo al Clásico de 1997: El Legado Ucraniano
Para entender la magnitud del problema actual, primero debemos viajar en el tiempo a 1997. En Kiev, Ucrania, un estudio llamado Action Forms daba vida a Chasm: The Rift. En una época dominada por desarrolladores occidentales, este juego fue un hito. No solo fue uno de los primeros shooters en primera persona desarrollados en Europa del Este, sino que también fue el segundo juego ucraniano en ser publicado en Occidente, un logro monumental para la incipiente industria de la región.
El juego se distinguía por su temática de viajes en el tiempo y su atmósfera opresiva. Los jugadores se enfrentaban a grotescas criaturas conocidas como los Timestrikers, que invadían diferentes épocas de la historia de la Tierra. Una de sus características más innovadoras para la época era la posibilidad de desmembrar a los enemigos, pudiendo arrancarles brazos o piernas con disparos certeros, lo que no solo era un festín visual gore, sino también una táctica para neutralizar amenazas específicas. Este nivel de violencia gráfica y sangre hizo que el juego fuera catalogado como contenido para adultos, algo que contribuía a su aura de título maduro y sin concesiones.
Chasm: The Rift no era un simple clon de Quake. Tenía su propia identidad, un motor gráfico propietario y un diseño de niveles que, aunque lineal, era ingenioso y lleno de secretos. Se convirtió en un clásico de culto, un testimonio del talento y la ambición del estudio Action Forms y un motivo de orgullo para la escena de desarrollo de videojuegos en Ucrania.
El Renacimiento Inesperado y la Sombra de la Controversia
Décadas después, la noticia de un remake o remasterización para Steam llenó de alegría a los veteranos. La posibilidad de revivir la aventura con compatibilidad moderna y quizás algunas mejoras era un sueño hecho realidad. Sin embargo, la alegría se tornó rápidamente en preocupación y luego en indignación. Se reveló que el estudio detrás de esta nueva versión era General Arcade, una empresa rusa, y el editor era SNEG, una compañía dirigida por rusos que se trasladaron a Polonia.
El primer gran error, que muchos no consideran un error sino un acto deliberado, fue la descripción inicial del juego en su campaña de marketing. Los nuevos responsables del proyecto lo promocionaron como el "primer boomer shooter de Europa del Este jamás creado". Si bien la frase es técnicamente correcta, omitía un detalle crucial y fundamental: su origen ucraniano. En el contexto de la invasión rusa a Ucrania, este "olvido" fue interpretado como un intento de borrar la identidad cultural del juego, apropiándose de un legado que no les pertenecía.
La reacción de la comunidad, especialmente de los jugadores ucranianos y sus aliados, fue inmediata y contundente. Una tormenta de críticas en Twitter y otras redes sociales denunció la maniobra. La presión fue tal que los desarrolladores se vieron obligados a rectificar, actualizando la descripción en Steam para, esta vez sí, mencionar explícitamente las raíces ucranianas del juego. Pero el daño ya estaba hecho. La confianza se había roto y una pregunta mucho más profunda había surgido de las cenizas de esta polémica.

El Dilema Moral: ¿Apoyar un Clásico o a sus Editores?
Aquí es donde la discusión trasciende el mundo del videojuego para entrar en el terreno de la ética. ¿Deberían los jugadores, y en especial los ucranianos, comprar un juego de origen ucraniano, que incluso incluye localización a su idioma, si el dinero de esa compra va directamente a empresas rusas? En un momento en que las ganancias de cualquier empresa rusa pueden, a través de impuestos, contribuir a financiar la maquinaria de guerra que ataca Ucrania, la decisión de compra se convierte en un acto político.
Este dilema ha llevado a que muchos propongan añadir a Chasm: The Rift a listas como "Beware Russian games", una iniciativa que busca informar a los consumidores sobre los videojuegos con vínculos con el estado agresor. La situación es desgarradora: por un lado, está el deseo de apoyar y celebrar un pedazo de la historia del videojuego ucraniano; por otro, la repulsa a la idea de que ese apoyo financiero termine en las manos equivocadas. No hay una respuesta fácil, y la decisión final recae en la conciencia de cada consumidor, ahora armado con el conocimiento del complejo trasfondo de este lanzamiento.
Tabla Comparativa: Origen y Contexto
| Característica | Chasm: The Rift (1997) | Chasm: The Rift (Remake 2022) |
|---|---|---|
| Desarrollador | Action Forms | General Arcade |
| País del Desarrollador | Ucrania | Rusia |
| Editor Original | GT Interactive | SNEG (dirigida por rusos) |
| Contexto Histórico | Post-independencia de Ucrania, auge de la industria local. | En medio de la invasión a gran escala de Rusia a Ucrania. |
| Controversia | Ninguna, fue un hito para su país. | Intento de borrar su origen ucraniano y financiación de empresas rusas. |
La Compleja Red de los Derechos de Autor
Para entender cómo un tesoro nacional ucraniano terminó en manos rusas, es necesario examinar la historia de los derechos de autor en la industria de los videojuegos de la región. En los años 90 y principios de los 2000, los estudios de desarrollo de Europa del Este, ansiosos por entrar en el mercado occidental, a menudo firmaban acuerdos de publicación que no les favorecían a largo plazo. En muchos casos, cedían la totalidad de la propiedad intelectual (IP) de sus creaciones a los editores a cambio de la financiación y la distribución.
Este fue el caso de Action Forms. Los derechos de Chasm: The Rift quedaron en manos del editor GT Interactive. A través de una serie de adquisiciones y fusiones corporativas, GT Interactive se convirtió en Infogrames, que más tarde se renombró como Atari, Inc. Es muy probable que SNEG, el editor del remake, adquiriera la licencia directamente de Atari. Esta es una situación tristemente común para muchos juegos clásicos de la región. Otros títulos de la propia Action Forms también se encuentran en un limbo legal similar, y en algunos casos, los derechos son propiedad directa de empresas rusas como Fulqrum Games, que opera a través de la notoria 1C Entertainment.
El Silencio de los Creadores
En medio de toda esta tormenta, la voz de los creadores originales ha sido notablemente ausente. El medio especializado Mezha intentó contactar a Igor Karev, director del estudio original Action Forms, para obtener su perspectiva sobre la situación. Sin embargo, hasta la fecha, no han recibido respuesta. Este silencio puede interpretarse de muchas maneras: quizás están legalmente impedidos de hablar, o simplemente prefieren mantenerse al margen de una situación dolorosa y compleja en la que ya no tienen control. Sea cual sea el motivo, su ausencia en la conversación subraya la trágica realidad de que los padres de la criatura se han convertido en meros espectadores de la polémica que rodea a su legado.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué tipo de juego es Chasm: The Rift?
Es un shooter en primera persona (FPS) con temática de ciencia ficción y viajes en el tiempo, lanzado originalmente en 1997. Es conocido por su atmósfera oscura, su violencia gráfica y su innovadora mecánica de desmembramiento de enemigos.

¿Quién desarrolló el juego original?
El juego original fue desarrollado por el estudio ucraniano Action Forms, con sede en Kiev. Fue un hito para la industria de videojuegos de Ucrania y de Europa del Este.
¿Cuál es la controversia con la nueva versión?
La controversia principal es que el remake fue desarrollado y publicado por empresas rusas que inicialmente intentaron ocultar o minimizar el origen ucraniano del juego. Esto ha generado un dilema ético, ya que las ganancias de las ventas van a empresas de un país que actualmente está en guerra con Ucrania.
¿Debería comprar el remake de Chasm: The Rift?
Es una decisión personal. Comprarlo significa apoyar financieramente a empresas rusas, lo cual es problemático para muchos. No comprarlo implica perderse la oportunidad de jugar a una versión modernizada de un clásico. La clave es tomar una decisión informada, conociendo el contexto completo.
¿Qué pasó con los derechos del juego?
Los derechos fueron cedidos por los desarrolladores originales al editor en los años 90. A través de varias fusiones y adquisiciones corporativas, la propiedad intelectual pasó por varias manos hasta que, presumiblemente, fue licenciada por la empresa rusa SNEG para realizar el remake.
En conclusión, el regreso de Chasm: The Rift está lejos de ser la celebración nostálgica que debería haber sido. Se ha convertido en un caso de estudio sobre cómo la industria del videojuego no es ajena a los conflictos del mundo real. La historia de este clásico ucraniano, ahora en manos rusas, es un amargo recordatorio de contratos desfavorables del pasado y de las complejas realidades del presente. Para los jugadores, ya no se trata solo de disparar a monstruos a través del tiempo, sino de tomar una decisión consciente sobre a quién apoyan con su dinero en un mundo donde cada compra puede tener un peso inesperado.
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