12/04/2007
En el vasto y complejo universo de The Elder Scrolls, pocas facciones son tan polémicas, temidas y fascinantes como el Dominio de Aldmer. Para muchos, especialmente para los jugadores de Skyrim, su nombre es sinónimo de los Thalmor, los altivos y crueles agentes vestidos de negro y oro. Sin embargo, la historia del Dominio es mucho más profunda y antigua, abarcando milenios y tres encarnaciones distintas, cada una con sus propias motivaciones y métodos. El término "Aldmeri" se traduce literalmente como "Hogar de los Elfos", un nombre que encapsula su objetivo final: reafirmar la dominación élfica sobre el continente de Tamriel, un mundo que, según ellos, ha sido corrompido por las razas más jóvenes y efímeras, especialmente los humanos.

A lo largo de la historia, el Dominio ha surgido en momentos de caos, presentándose como una fuerza de orden y sabiduría. Pero, ¿son realmente los salvadores que dicen ser o una fuerza tiránica que busca imponer su voluntad por la fuerza? Para entender su impacto en la historia de Tamriel, es crucial analizar cada una de sus manifestaciones, desde la alianza idealista de la Segunda Era hasta el imperio supremacista de la Cuarta Era.
El Primer Dominio de Aldmer: Una Alianza por la Estabilidad
La primera vez que Tamriel escuchó el nombre del Dominio de Aldmer fue en el año 2E 580, durante el caótico período conocido como el Interregno. Lejos de ser un imperio conquistador, esta primera encarnación fue una alianza fundada por la visionaria Reina Ayrenn de las Islas Estivales. Tras viajar extensamente por Tamriel antes de asumir el trono, Ayrenn comprendió las graves amenazas que se cernían sobre el mundo y creyó firmemente que era el deber de los elfos, con su longevidad y sabiduría, restaurar el orden.
Esta convicción la llevó a forjar el Pacto de Elden, una unión tripartita entre los Altmer (Altos Elfos) de las Islas Estivales, los Bosmer (Elfos del Bosque) de Valenwood y los Khajiitas de Elsweyr. La alianza no fue un acto de oportunismo; respondió a necesidades reales. Los Bosmer estaban sumidos en una sangrienta guerra civil y los Khajiitas sufrían los estragos de una devastadora plaga. La intervención de los Altmer, con sus recursos y su organización, fue decisiva para poner fin a ambos conflictos.
El objetivo del Primer Dominio era claro: tomar el Trono de Rubí en la Ciudad Imperial no por mera ambición, sino para proteger a Tamriel de la imprudencia y la naturaleza destructiva de los hombres, a quienes veían como una raza impulsiva y de corta vida, incapaz de gobernar con la previsión necesaria. Aunque sus intenciones eran, en teoría, nobles, se encontraron en conflicto directo con las otras dos grandes alianzas de la época: el Pacto de Daggerfall y el Pacto de Ebonheart. Esta lucha, conocida como la Guerra de la Alianza, definiría una era, pero el sueño de un Tamriel gobernado pacíficamente por los elfos nunca llegó a materializarse, y el Primer Dominio finalmente se disolvió.
El Segundo Dominio de Aldmer: El Despertar de los Thalmor
Siglos después, en 2E 830, un nuevo Dominio de Aldmer surgió, pero su naturaleza era radicalmente diferente. Esta vez, no se basó en la cooperación, sino en la conquista. Cuando una disputa dinástica amenazó con desestabilizar Valenwood, los Altmer de las Islas Estivales intervinieron militarmente, invocando una cláusula de un antiguo tratado de mil años. Invadieron Valenwood, aplastaron a las facciones rivales y establecieron un nuevo gobierno: el Thalmor.
Este Segundo Dominio fue una entidad mucho más agresiva. Los Thalmor, que actuaban como el brazo gobernante, consolidaron su poder en Valenwood y forjaron alianzas con los Hombres del Rejo e incluso con los Maormer, los temibles Elfos del Mar. Durante un tiempo, parecía que la supremacía élfica estaba a punto de convertirse en una realidad. Sin embargo, se enfrentaron a un enemigo que cambiaría la historia de Tamriel para siempre: Tiber Septim.
El ascenso de Tiber Septim y la formación del Tercer Imperio marcaron el principio del fin para el Segundo Dominio. Aunque las fuerzas élficas demostraron ser formidables en el mar, manteniendo un control férreo de las aguas del sur, en tierra fueron superadas por las legiones imperiales. La confrontación final llegó en 2E 896, cuando Tiber Septim desató el poder catastrófico del Numidium, un golem de bronce de poder divino. Ante esta fuerza imparable, las Islas Estivales se rindieron, y el Segundo Dominio de Aldmer se derrumbó. Por primera vez en la historia, todo Tamriel quedó bajo el dominio humano.

El Tercer Dominio de Aldmer: La Sombra sobre Skyrim
La encarnación más conocida y temida del Dominio es la tercera, que surgió de las cenizas de la Crisis de Oblivion al final de la Tercera Era. Con el Imperio debilitado y sumido en el caos, una facción política Altmer, hasta entonces marginal y conocida por su ideología supremacista, vio su oportunidad. Los Thalmor se atribuyeron el mérito de haber salvado las Islas Estivales de la invasión daédrica, una afirmación que, aunque disputada, caló hondo en una población aterrorizada.
Con una popularidad arrolladora, los Thalmor tomaron el control total de las Islas Estivales en 4E 22. Siete años después, orquestaron un golpe de estado en Valenwood, expulsando a las fuerzas imperiales y proclamando el renacimiento del Dominio de Aldmer. Su poder siguió creciendo cuando, tras las misteriosas Noches del Vacío (la desaparición de las lunas Masser y Secunda), los Thalmor afirmaron haberlas hecho regresar. Esto les granjeó la lealtad eterna de los Khajiitas, cuya cultura está intrínsecamente ligada a las lunas, y Elsweyr pronto se convirtió en un estado cliente del Dominio.
Durante décadas, la tensión con el Imperio fue en aumento, hasta que en 4E 171, el Dominio entregó un ultimátum a Titus Mede II. Al ser rechazado, se desató la Gran Guerra. Los ejércitos del Dominio invadieron Cyrodiil y Hammerfell, llegando a saquear la propia Ciudad Imperial en 4E 174. A pesar de que el Imperio finalmente logró una victoria pírrica en la Batalla del Anillo Rojo, sus legiones estaban destrozadas. Agotado y sin capacidad para continuar la lucha, el Emperador se vio forzado a firmar el Concordato Blanco y Dorado. Este tratado humillante prohibía la adoración de Talos, disolvía a los Cuchillas y cedía vastos territorios de Hammerfell al Dominio. La paz que siguió fue, en realidad, una guerra fría, un preludio tenso para el conflicto que todos en Tamriel saben que es inevitable.
Tabla Comparativa de los Dominios
| Característica | Primer Dominio | Segundo Dominio | Tercer Dominio |
|---|---|---|---|
| Época de Fundación | 2E 580 (Interregno) | 2E 830 | 4E 29 (Renacimiento) |
| Miembros Clave | Altmer, Bosmer, Khajiit | Altmer, Bosmer | Altmer, Bosmer, Khajiit (clientes) |
| Figura Central | Reina Ayrenn | Los Thalmor (como gobierno) | Los Thalmor (como facción) |
| Naturaleza | Alianza voluntaria y cooperativa | Conquista militar | Supremacía ideológica y política |
| Enemigo Principal | Otras alianzas, caos del Interregno | Tiber Septim y el Tercer Imperio | El Imperio Mede y el culto a Talos |
| Resultado | Disolución gradual | Derrotado por el Numidium | En una guerra fría con el Imperio (activo) |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Todos los Altos Elfos apoyan al Dominio y a los Thalmor?
No, es un error común pensar que todos los Altmer son Thalmor. Los Thalmor son una facción política que, si bien ostenta el poder en las Islas Estivales, no representa el pensamiento de toda la raza. Existen muchos Altos Elfos que se oponen a su tiranía y a sus métodos extremistas, aunque expresar dicha oposición dentro del Dominio es extremadamente peligroso.
¿Por qué el Dominio odia tanto a Talos?
El odio hacia Talos tiene múltiples capas. Primero, Talos era Tiber Septim, el hombre que conquistó a los elfos y disolvió el Segundo Dominio. Segundo, y más importante, la ascensión de un hombre a la divinidad es una afrenta directa a la ideología de superioridad racial de los Altmer, que consideran que solo los elfos tienen un linaje cercano a los dioses. Prohibir su culto es una forma de subyugar a la humanidad simbólica y espiritualmente, negando su mayor logro.
¿Cuál es la relación del Tercer Dominio con los Bosmer y los Khajiitas?
A diferencia de la alianza igualitaria del Primer Dominio, la relación en la Cuarta Era es de subyugación. Valenwood fue absorbido tras un golpe de estado orquestado por los Thalmor, y los Khajiitas se unieron como estados cliente por gratitud y manipulación después de las Noches del Vacío. No son socios, sino vasallos del poder Altmer.
¿Habrá una segunda Gran Guerra?
Todo en Tamriel durante la Cuarta Era apunta a que una segunda Gran Guerra entre el Dominio y el Imperio no es solo posible, sino inevitable. Ambas potencias se están rearmando y observando, esperando el momento oportuno para atacar. La guerra civil en Skyrim es solo uno de los muchos frentes de esta guerra fría que podría estallar en cualquier momento.
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