Did Black Flag learn from Assassin's Creed 3?

Black Flag: ¿Aprendió de Assassin's Creed 3?

11/01/2021

Valoración: 3.98 (15002 votos)

Hay una imagen que define a la saga Assassin's Creed: la pantalla de carga. Nuestro personaje, un asesino armado hasta los dientes, corre en un limbo digital, un espacio vacío y desaturado. Corres sin rumbo, sin llegar a ninguna parte. Esta secuencia es tanto una característica recurrente como una metáfora perfecta para la franquicia. Cada juego nos lanza a un mundo digital gigantesco, nos hace correr en todas direcciones, pero a menudo nos deja con la sensación de no haber avanzado. Tras el divisivo Assassin's Creed III, la saga se encontraba en una encrucijada. Y entonces llegó Assassin's Creed IV: Black Flag, un juego que no solo se enfrentaba a sus propios demonios, sino que también debía demostrar que la serie había aprendido de sus peores hábitos.

Did Black Flag learn from Assassin's Creed 3?
Assassin's Creed IV: Black Flag seems to have learned from the lengthy and tiresome prologue in Assassin's Creed III, where you controlled the eventual protagonist’s father Haytham Kenway. Black Flag's outset is more engaging, a clear improvement over the previous game's prologue.

Black Flag es un vasto océano de posibilidades, un simulador de piratas que se presenta como uno de los más bellos y ambiciosos jamás creados. Sin embargo, bajo esa superficie de aguas cristalinas y aventuras de capa y espada, persisten las mismas tareas monótonas que hemos realizado docenas de veces. ¿Dónde reside el corazón de esta serie? Después de tantos juegos, ¿estamos más cerca de un destino, o podríamos haber tenido simplemente un juego sobre piratas sin todo el equipaje de Asesinos y Templarios? Black Flag intenta responder a estas preguntas, y su éxito es tan espectacular como sus fallos.

Índice de Contenido

Un Comienzo que Aprende del Pasado

Lo primero que salta a la vista es cómo Black Flag ha estudiado meticulosamente los fallos de su predecesor. Assassin's Creed III nos sometió a un prólogo interminable, controlando al padre del protagonista en una configuración tediosa para una revelación que apenas valió la pena. En contraste, Black Flag te pone al timón de un barco en cuestión de minutos y te sumerge en la piratería en toda regla durante las primeras horas. Nuestro protagonista, Edward Kenway, es un corsario galés carismático y egoísta que se tropieza con el conflicto entre Asesinos y Templarios por pura casualidad y codicia.

La historia comienza con Edward sobreviviendo a un naufragio y suplantando la identidad de un Asesino traidor para cobrar una recompensa. Este enfoque pragmático define a Kenway durante gran parte del juego. Es el protagonista más reacio de la saga a unirse al Credo; viste las icónicas túnicas por conveniencia, no por convicción. Le lleva docenas de horas empezar a ayudar a los Asesinos, y su viaje desde un granuja sin escrúpulos a un miembro de la Hermandad, aunque algo apresurado hacia el final, resulta mucho más interesante y humano que la solemne rectitud de Connor en AC3.

El Caribe: Un Mundo Abierto y Vibrante

Donde Black Flag realmente brilla es en el mar. El Caribe es el verdadero protagonista del juego, un mundo abierto masivo, hermoso y lleno de vida. Navegar a bordo del Jackdaw, el barco de Edward, es una experiencia sublime. Mientras los delfines saltan en la proa y tu tripulación entona salomas (canciones marineras de la época), sientes una libertad sin precedentes en la saga. El equipo de arte de Ubisoft logró capturar una versión de ensueño, casi fantástica, de las Indias Occidentales del siglo XVIII, evocando la misteriosa belleza de las mejores ficciones de piratas.

Cada vez que Edward toma el timón, la tripulación lo vitorea, y es imposible no compartir su entusiasmo. La atención al detalle es asombrosa, desde la jerga náutica que grita Edward hasta las tormentas repentinas que pueden convertir un viaje tranquilo en una lucha por la supervivencia. Usar el catalejo para avistar un Fuerte lejano o un codiciado Man O' War en el horizonte es un bucle de juego simple pero increíblemente adictivo que te mantiene explorando durante horas y horas.

Combate Naval y Abordajes: La Verdadera Innovación

La exploración náutica es solo la mitad de la diversión. El combate barco a barco, introducido en AC3, se refina y expande aquí hasta convertirse en la pieza central de la jugabilidad. El Jackdaw se transforma en una máquina de guerra acuática, con cañones laterales, morteros de largo alcance, barriles explosivos y cañones giratorios. Cada enfrentamiento es un ballet de estrategia y caos, con la emocionante banda sonora de Bryan Tyler impulsando la acción.

Pero la verdadera joya son los abordajes. Una vez que has debilitado un barco enemigo, puedes acercarte y lanzar los ganchos de abordaje. Lo que sigue es un espectáculo de acción cinematográfica. Tu tripulación se lanza a la cubierta enemiga, y tú puedes unirte a la refriega de múltiples maneras: balanceándote con una cuerda como un Tarzán de los mares, trepando por los mástiles para asesinar al capitán desde el aire, o simplemente desenvainando tus pistolas y espadas en la cubierta principal. Asalté docenas de barcos, y la emoción nunca desapareció. Es, sin duda, uno de los momentos más gratificantes y espectaculares de toda la saga.

Cuando Toca Tierra: Luces y Sombras

Lamentablemente, la excelencia del mar no siempre se traslada a tierra firme. Aunque las tres ciudades principales (La Habana, Kingston y Nassau) están mejor diseñadas para el parkour que las de AC3, con rutas más claras y fluidas, el juego todavía tropieza con los viejos vicios de la serie. Edward hereda el conjunto de movimientos mejorado de Connor, pero el control aún puede ser frustrante, con el personaje pegándose a paredes equivocadas en los momentos más inoportunos.

El sigilo ha mejorado notablemente. Los niveles están diseñados con más inteligencia, ofreciendo más oportunidades para esconderse, usar dardos tranquilizantes y eliminar enemigos sin ser detectado. Sin embargo, el juego abusa de las misiones de seguir y escuchar, la peor y más odiada mecánica de la franquicia. Por cada emocionante asalto a una plantación, hay una misión tediosa en la que debes seguir a dos guardias mientras escuchas su conversación, fallando una y otra vez al más mínimo error. Es en estos momentos cuando Black Flag se siente menos como un juego de piratas y más como un Assassin's Creed estándar y cansado.

Comparativa: Assassin's Creed III vs. Black Flag

AspectoAssassin's Creed IIIAssassin's Creed IV: Black Flag
PrólogoLargo, lento y restrictivo.Directo a la acción, te engancha desde el inicio.
ProtagonistaConnor: solemne, idealista y a veces plano.Edward: carismático, egoísta y con un arco de personaje interesante.
Mundo AbiertoLa Frontera era grande pero se sentía vacía.El Caribe está lleno de vida, secretos y actividades constantes.
Jugabilidad PrincipalCombate terrestre mejorado, con la navegación como un añadido.La navegación, el combate naval y la exploración son el corazón del juego.
MisionesRepetitivas y con picos de frustración (la persecución de Charles Lee).Mejor ritmo, pero aún sufre de misiones de seguimiento y escucha.

La Historia de Siempre: Asesinos, Templarios y el Presente

Al igual que sus predecesores, Black Flag cuenta con una trama en el presente. Tras los eventos de AC3, abandonamos a Desmond Miles y nos ponemos en la piel de un investigador anónimo que trabaja para Abstergo Entertainment, la fachada corporativa de los Templarios modernos. La idea de que estás trabajando en un estudio de videojuegos que crea experiencias basadas en recuerdos genéticos es una meta-broma simpática, pero que a veces roza lo ridículo. Afortunadamente, estos segmentos son mucho menos intrusivos. Se juegan en primera persona, son breves y gran parte de su contenido es opcional. Es un paso en la dirección correcta, permitiendo que la fantasía pirata sea la protagonista indiscutible.

Un Mar de Contenido

Black Flag es un juego abrumador en cuanto a contenido. Tras completar la historia principal, el contador de progreso apenas rozará el 60-70%. Hay tesoros por desenterrar, pecios por explorar, animales legendarios por cazar, fuertes por conquistar y barcos legendarios por hundir. Gran parte de este contenido está ligado a un sistema de crafteo y mejoras sumamente adictivo. Cazarás tiburones para mejorar tus pistoleras, saquearás barcos para obtener metal con el que reforzar el casco del Jackdaw, y buscarás salomas para que tu tripulación tenga nuevas canciones que cantar. Este bucle de recompensas es diabólicamente efectivo, manteniéndote jugando hasta altas horas de la madrugada, pero también te hace cuestionar si la diversión es intrínseca o si simplemente estás enganchado a completar listas de tareas.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Es necesario haber jugado Assassin's Creed 3 para entender Black Flag?

No es estrictamente necesario. Black Flag funciona como una precuela y la historia de Edward Kenway es autoconclusiva. Conocer la trama de Haytham Kenway y Connor de AC3 añade una capa de contexto familiar, pero no es esencial para disfrutar de la aventura pirata.

¿Qué tan importante es la historia del presente en Black Flag?

Mucho menos que en juegos anteriores. Las secciones del presente son breves, se juegan en primera persona y la mayor parte del lore se descubre de forma opcional hackeando ordenadores. No interrumpe tanto el ritmo como lo hacían las misiones de Desmond.

¿Es Black Flag solo un juego de piratas o sigue siendo un Assassin's Creed?

Es una brillante fusión de ambos. El corazón y el alma del juego pertenecen a su increíble simulador de piratas. Sin embargo, las mecánicas de parkour, sigilo y combate, así como la trama subyacente de Asesinos contra Templarios, siguen siendo pilares fundamentales de la experiencia.

¿Vale la pena mejorar el Jackdaw al máximo?

Absolutamente. Mejorar tu barco no solo es necesario para enfrentarte a los desafíos más difíciles del juego, como los fuertes navales y los barcos legendarios, sino que también es una de las progresiones más satisfactorias y gratificantes de todo el juego.

Conclusión: Un Nuevo Rumbo para la Saga

Black Flag se siente a menudo como dos juegos distintos. Por un lado, tenemos un juego de piratas sensacional, fresco y emocionante. Por otro, un juego de Assassin's Creed estándar, con misiones que se sienten anticuadas y una trama que a veces parece una carga. Afortunadamente, el primer juego domina la experiencia. Es una mejora significativa para la serie, una pieza de entretenimiento digital preciosa que cumple con su enorme ambición. Al final, sigo atrapado en esa pantalla de carga metafórica, corriendo hacia adelante mientras me pregunto si estoy llegando a alguna parte. Pero al menos esta vez, voy vestido de pirata. Y, por ahora, eso es más que suficiente.

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