03/12/2016
En las vastas y peligrosas tierras de la Bahía de Iliac, escenario de The Elder Scrolls II: Daggerfall, acechan peligros que van más allá de las espadas y la hechicería. Uno de los más fascinantes y temidos es la licantropía, una aflicción que puede transformar al jugador en una bestia sedienta de sangre. Al igual que el vampirismo, esta condición ofrece un poder inmenso, pero a un costo terrible. Convertirse en un hombre lobo o un hombre jabalí no es solo un cambio de forma, es una lucha constante entre la humanidad y el instinto primario. En esta guía completa, exploraremos cada faceta de la licantropía: desde cómo contraer la enfermedad hasta las ventajas y desventajas de la vida como bestia, y finalmente, los tortuosos caminos para encontrar una cura.

El Primer Mordisco: ¿Cómo Contraer la Licantropía?
El camino para convertirse en un licántropo comienza con un encuentro violento. La enfermedad se transmite por el contacto directo con las criaturas que ya la padecen: los hombres lobo y los hombres jabalí. Los hombres lobo se encuentran con mayor frecuencia en los bosques de Roca Alta y, más raramente, en las selvas de Páramo del Martillo. Por otro lado, los hombres jabalí, considerados oponentes más formidables, pueden encontrarse en casi cualquier lugar de la Bahía de Iliac.
El contagio no es algo garantizado. Cada golpe exitoso que recibas de uno de estos seres tiene una probabilidad extremadamente baja, apenas un 0.6%, de infectarte. Esto puede convertir el proceso en un ejercicio de paciencia y frustración para aquellos que buscan activamente la maldición. Muchos jugadores pasan horas dejándose golpear, guardando la partida, curándose y repitiendo el ciclo hasta que la suerte finalmente les sonríe. Es importante destacar que la resistencia o inmunidad a las enfermedades comunes no ofrece protección alguna contra la licantropía; solo los vampiros son completamente inmunes a esta aflicción.
Una vez que has sido infectado, la enfermedad no presenta síntomas físicos inmediatos. Sin embargo, la primera vez que duermas, tendrás un sueño inquietante sobre la luna y un hombre que es menos que un hombre, una clara premonición de tu destino. A partir de este momento, comienza un período de incubación de 72 horas. Durante estos tres días, la licantropía es tratada como una enfermedad común y puede ser curada fácilmente en cualquier templo o mediante pociones y hechizos de curar enfermedad. Si dejas pasar este tiempo, la transformación será completa y la maldición se arraigará en tu alma, haciendo que las curas convencionales sean inútiles.
Las Dos Caras de la Bestia: Ventajas y Desventajas
Abrazar la bestia interior otorga un poder formidable, pero también impone severas restricciones. La vida como licántropo es un equilibrio constante entre el poder y la maldición.
Ventajas de la Maldición
- Aumento de Atributos: Tu cuerpo se fortalece permanentemente. Recibes un bono de 40 puntos en Fuerza, Velocidad, Agilidad y Resistencia (sin superar el límite de 100).
- Mejora de Habilidades: Tus instintos depredadores se agudizan, otorgándote 30 puntos en las habilidades de Combate sin Armas, Trepar, Correr, Sigilo, Nadar y Golpe Crítico.
- Inmunidad Total: Te vuelves completamente inmune a todas las enfermedades, incluida la que te afligió.
- Transformación Sanadora: Una vez al día, puedes transformarte en tu forma bestial a voluntad. Cada transformación, ya sea voluntaria o forzada, restaura tu salud al máximo.
- Piel de Hierro: En tu forma de bestia, eres inmune a las armas hechas de hierro y acero. Dado que la mayoría de los enemigos humanoides utilizan este tipo de armas, te vuelves casi invulnerable a sus ataques físicos.
- Anonimato Criminal: Cualquier crimen que cometas mientras estás transformado no se asociará a tu forma humana. Para la ley, la bestia y tú sois dos entidades separadas.
Desventajas y la Sed de Sangre
- La Sed de Sangre: La desventaja más significativa. Cada 15 días, debes matar a un inocente (un aldeano o un guardia) para saciar tu sed. Puedes hacerlo en cualquiera de tus dos formas.
- Salud Decreciente: Si no cumples con el requisito de la sed de sangre, tu salud máxima comenzará a disminuir gradualmente hasta llegar a un mínimo de 4 puntos de vida, dejándote extremadamente vulnerable. Una vez que mates a un inocente, tu salud volverá a la normalidad.
- Luna Llena Obligatoria: Durante las noches de luna llena, la transformación es inevitable y forzada. No podrás volver a tu forma humana hasta que amanezca, lo que puede ser muy inconveniente si te encuentras en medio de una ciudad.
- Sin Inventario: Mientras estás transformado, no puedes acceder a tu inventario. Esto significa que no puedes usar objetos, equipar armas o armaduras, ni saquear los cadáveres de tus enemigos.
- Paria Social: Los NPCs no hablarán contigo en tu forma de bestia; huirán aterrorizados o te atacarán.
La Caza ha Comenzado: La Búsqueda de una Cura
Vivir con la maldición puede volverse agotador. Afortunadamente, no estás condenado a aullar a la luna para siempre. Tarde o temprano, después de haberte transformado, notarás un objeto extraño en tu inventario: una carta escrita con una elegante caligrafía. Es un ultimátum de un famoso cazador de licántropos que conoce tu secreto. La carta te ofrece una elección: busca una cura o prepárate para ser cazado como la bestia que eres. El cazador, en un acto de supuesta compasión, te da un tiempo limitado y una pista: el nombre de un sacerdote en un pueblo específico que, según él, conoce los secretos para revertir la licantropía.
El Dilema del Sacerdote: Dos Caminos hacia la Salvación
Al seguir la pista de la carta, encontrarás al sacerdote indicado. Esta figura religiosa te confirmará que la cura es posible, pero te advertirá que el remedio puede ser peor que la enfermedad. Te revelará un oscuro secreto: la licantropía es, en algunos casos, una condición hereditaria que puede permanecer latente en ciertas líneas de sangre durante generaciones. A partir de aquí, te ofrecerá dos caminos muy diferentes para librarte de tu carga.
Camino I: El Sacrificio Oscuro
El primer método es siniestro y moralmente cuestionable. El sacerdote te propone transferir tu maldición a alguien con la enfermedad latente en su sangre. Al hacerlo, la intensidad del despertar de la maldición en la víctima te purgará por completo. Te informará sobre una antigua familia portadora de este linaje, de la cual solo queda un superviviente.
- La Sangre del Pacto: Primero, deberás visitar a un alquimista en una ciudad cercana. Por la considerable suma de 1000 monedas de oro (no se aceptan cartas de crédito), el alquimista extraerá un poco de tu sangre y te la dará en un frasco, sin hacer preguntas.
- El Rastro del Huérfano: Luego, viajarás al pueblo natal de la familia. Al preguntar por el último miembro, descubrirás que el padre murió hace años, pero dejó un hijo. Un amigo del difunto te contará la trágica historia: el padre se suicidó, incapaz de vivir con su propia maldición, y su hijo huérfano fue acogido por una familia en otra ciudad.
- La Terrible Decisión: Con la nueva información, localizarás la casa donde vive el niño. Al hablar con él, el niño, sintiéndose mal, te preguntará si eres un doctor y si el frasco que llevas es una medicina para él. En este momento, deberás tomar una decisión que definirá tu personaje: darle la sangre y curarte, o dar marcha atrás.
Si eliges darle tu sangre, sentirás cómo la maldición te abandona instantáneamente. Pero tu alivio será efímero, pues serás testigo de cómo el niño se transforma agónicamente en un hombre jabalí ante tus ojos. Estás curado, pero a un precio terrible: tu reputación regional caerá 10 puntos, y la bestia recién creada te atacará con furia ciega. Si decides matarla, tu reputación sufrirá un golpe adicional de 20 puntos.
Camino II: La Leyenda del Aquelarre
Si tu conciencia no te permite sacrificar a un niño, puedes rechazar la primera oferta del sacerdote. Al ver que la bestia aún no te domina por completo, te ofrecerá una alternativa, una posibilidad remota basada en una leyenda: un aquelarre de brujas que supuestamente posee la cura.
- El Fragmento de Conocimiento: El sacerdote te enviará a una mazmorra en busca de una copia del antiguo texto "Una Historia de las Sectas Daédricas". Dentro de las ruinas, no encontrarás el libro completo, sino una página arrancada.
- La Segunda Pista: Este fragmento menciona al Aquelarre de Glenmoril y revela que más información sobre ellas se encuentra en la biblioteca de otra mazmorra.
- El Mapa al Aquelarre: Deberás viajar a esta segunda mazmorra. En su interior, encontrarás un mapa que marca la ubicación secreta del Aquelarre de Glenmoril en las Colinas de Ilessan.
- La Pócima Purificadora: Una vez que conozcas su ubicación, viaja al aquelarre. Deberás ser persistente y solicitar misiones a la matriarca (la beldam) hasta que te ofrezca la misión llamada "Una Mezcla Especial". Al completarla, recibirás como recompensa un objeto llamado "Agua Pura". Beber esta poción te curará de la licantropía de forma permanente y sin consecuencias negativas.
Tabla Comparativa de las Curas
| Característica | Camino I: El Sacrificio Oscuro | Camino II: La Leyenda del Aquelarre |
|---|---|---|
| Moralidad | Altamente cuestionable (sacrificar a un niño inocente). | Neutral / Bueno. No implica dañar a nadie. |
| Costo | 1000 monedas de oro. | Tiempo y el esfuerzo de superar dos mazmorras. |
| Consecuencias | Pérdida severa de reputación regional (-10 a -30 puntos). | Ninguna consecuencia negativa. |
| Dificultad | Relativamente rápido y directo, aunque moralmente difícil. | Largo, requiere paciencia y exploración de mazmorras. |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿Es muy difícil contraer la licantropía?
- Sí, la probabilidad del 0.6% por golpe la convierte en una condición difícil de obtener a propósito. Requiere mucha paciencia y, a menudo, el uso estratégico de guardar y cargar la partida antes de un enfrentamiento con un hombre lobo o jabalí.
- ¿Puedo ser un vampiro y un hombre lobo a la vez?
- No. Las dos aflicciones son mutuamente excluyentes. De hecho, ser un vampiro te otorga inmunidad completa a la licantropía.
- ¿Hay alguna diferencia entre ser hombre lobo y hombre jabalí?
- No hay ninguna diferencia funcional. La elección entre uno u otro depende de qué criatura te infecte, pero las habilidades, ventajas y desventajas son idénticas. La diferencia es puramente cosmética.
- ¿Me quedaré atascado como hombre lobo para siempre si no hago la misión de la cura?
- No. El juego está diseñado para que la misión de la cura se active eventualmente. Recibirás la carta del cazador, lo que te dará la oportunidad de buscar una de las dos curas. No hay forma de quedar atrapado permanentemente en la licantropía sin opción a redención.
La licantropía en Daggerfall es una de las mecánicas más profundas y gratificantes del juego. Ofrece un poder inmenso que redefine la forma de jugar, pero lo equilibra con una maldición que exige sacrificios y presenta dilemas morales fascinantes. Ya sea que elijas abrazar a la bestia para siempre, tomar el camino oscuro del sacrificio o embarcarte en una búsqueda épica para redimirte, la experiencia de ser un licántropo en la Bahía de Iliac es, sin duda, inolvidable.
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