18/06/2018
Tras una cruenta guerra que sacudió los cimientos de la creación, los dioses olímpicos, liderados por el valiente Zeus, lograron derrocar a la generación de los Titanes y a su temible líder, Crono. Con la victoria asegurada, un nuevo orden cósmico debía establecerse. Fueron los tres hermanos varones, hijos del vencido Crono, quienes se encargarían de esta monumental tarea: Zeus, Poseidón y Hades. Mediante un sorteo que definiría el destino del universo, se repartieron los grandes reinos. A Zeus le correspondió el vasto cielo y la soberanía sobre la Tierra; Poseidón reclamó como suyo el inmenso y misterioso mundo marino; y a Hades se le otorgó el sombrío y silencioso reino subterráneo, el mundo de los muertos. Así comenzó el reinado de la tríada que gobernaría el mundo de los hombres y los dioses.

Zeus: El Rey del Olimpo y Padre de Dioses y Hombres
La vida de Zeus, el más joven de los hermanos, comenzó bajo el signo del peligro. Una profecía advertía a su padre, Crono, que sería destronado por uno de sus hijos, lo que lo llevó a devorarlos a todos al nacer. Sin embargo, su madre Rea, con la ayuda de Gea, logró salvar a Zeus escondiéndolo en la isla de Creta. Allí, oculto en una cueva del monte Egeo, fue criado por ninfas. La ninfa Amaltea lo amamantó con la leche de una cabra prodigiosa, tan monstruosa que su sola presencia asustaba a los Titanes. Para ahogar los llantos del pequeño dios y evitar que Crono lo descubriera, los curetes ejecutaban ruidosas danzas guerreras. Agradecido, Zeus inmortalizaría a la cabra convirtiéndola en la constelación de Capricornio, y de uno de sus cuernos, roto en un juego, nacería la cornucopia o cuerno de la abundancia.
Ya adulto, Zeus liberó a sus hermanos del vientre de Crono y lideró la rebelión que culminaría con su ascenso como dios supremo. Desde su trono en el Olimpo, se convirtió en un dios justiciero, portador de la lluvia y el buen tiempo, y garante del orden. Sus atributos principales son el poderoso rayo, forjado por los Cíclopes, y la égida, una coraza o escudo hecho con la piel de la cabra Amaltea. Sus epítetos reflejan sus múltiples facetas: Olimpio como rey de los dioses, Xenio como patrón de la hospitalidad y Horquios como protector de los juramentos.
Amores y Descendencia del Soberano
Antes de establecer a su hermana Hera como su esposa definitiva, Zeus tuvo una vida amorosa prolífica, uniendo su destino al de diosas, ninfas y mortales. Estas uniones dieron origen a una vasta descendencia de dioses y héroes, y muchas familias griegas nobles reclamaban ser descendientes directos del gran dios. Según Hesíodo, antes de Hera hubo seis esposas:
- Metis (Buen Consejo): Destinada a parir a Atenea y, posteriormente, a un dios que superaría a su padre. Para evitarlo, Zeus la devoró mientras estaba embarazada de Atenea.
- Temis (Lo Establecido): Con ella engendró a Astrea, las Horas y las Parcas.
- Eurínome: Madre de las Cárites (las Gracias).
- Deméter: Su hermana, con quien tuvo a Perséfone.
- Mnemósine: De esta unión nacieron las nueve Musas.
- Leto: Madre de los gemelos Apolo y Ártemis.
Finalmente, se casó con su hermana Hera, con quien tuvo a Ares, Hebe e Ilitía. Su reinado, sin embargo, no estuvo exento de desafíos.

Desafíos al Trono Divino
El poder de Zeus fue puesto a prueba en múltiples ocasiones. Tuvo que enfrentar la Gigantomaquia, una guerra contra los gigantes engendrados por Gea para vengar a los Titanes. Para vencerlos, necesitó la ayuda del héroe mortal Heracles. También combatió y derrotó a Tifón, un monstruo aterrador del que nacen casi todos los vientos huracanados, al que finalmente sepultó bajo el monte Etna. Incluso dentro del Olimpo, su autoridad fue cuestionada. En una ocasión, su propia esposa Hera, junto a Poseidón y Atenea, intentaron derrocarlo encadenándolo. Fue la nereida Tetis quien, al percatarse del complot, acudió en su ayuda llamando al hecatónquiro Briareo, un gigante de cien brazos que lo liberó sin dificultad. Como recompensa por su lealtad, Zeus le concedió a Briareo la mano de una de las hijas de Poseidón.
Poseidón: El Iracundo Soberano de los Mares
A Poseidón le correspondió el dominio de todas las aguas, un reino tan vasto y cambiante como su propio carácter. Es un dios furibundo y vengativo, conocido como el "agitador de la tierra" porque con su poderoso tridente no solo comanda las olas, sino que también provoca terremotos. Además, es el dios de los caballos, una conexión cuyo origen es un tanto misterioso, aunque se le atribuye la creación del primer equino. Representado como un hombre maduro y barbudo, su principal atributo es el tridente de tres puntas, símbolo de su poder sobre el mar.
Su morada era un magnífico palacio bajo las aguas en Egas. Se casó con la nereida Anfitrite, aunque no sin dificultad, pues ella inicialmente rechazó su propuesta y huyó. Poseidón la persiguió y, con la ayuda de un delfín, logró convencerla. En agradecimiento, el delfín fue catasterizado. De su unión nació Tritón, un ser mitad hombre y mitad pez. La vida amorosa de Poseidón fue casi tan tumultuosa como la de su hermano Zeus, teniendo romances con diosas, ninfas y mortales. Un mito cuenta que violó a su hermana Deméter tras transformarse ambos en caballos, de cuya unión nació el corcel inmortal y parlante Arión. También persiguió a Medusa, y de esa unión nacería el caballo alado Pegaso.

Rivalidades y Venganzas
El carácter orgulloso de Poseidón lo llevó a protagonizar célebres disputas. La más famosa es su rivalidad con Atenea por el patronato de la ciudad de Atenas. Para ganarse el favor de sus ciudadanos, cada dios ofreció un regalo:
| Dios | Regalo Ofrecido a Atenas |
|---|---|
| Poseidón | Hizo brotar una fuente de agua salada con su tridente, de la cual surgió el primer caballo. |
| Atenea | Clavó su lanza en la tierra, de la que creció el primer olivo, un símbolo de paz y prosperidad. |
Los atenienses eligieron el olivo, y una Atenea victoriosa se convirtió en su protectora. Poseidón, enfurecido por la derrota, inundó la región como castigo. Su rencor también se manifestó durante la Guerra de Troya. Él y Apolo habían construido las inexpugnables murallas de la ciudad para el rey Laomedonte, pero este se negó a pagarles. En venganza, Poseidón se posicionó activamente del lado de los griegos durante el conflicto, desatando la furia del mar contra los troyanos.
Hades: El Inexorable Señor del Inframundo
El tercero de los hermanos, Hades, recibió el dominio del Inframundo, el reino de los muertos. A menudo se le teme, pero no es un dios malvado, sino sombrío, triste e inexorable. Su ley es absoluta: una vez que un alma entra en su reino, no puede salir. Su nombre era tan temido que los griegos preferían usar epítetos como Plutón ("el rico"), en alusión a las riquezas minerales que se esconden bajo la tierra, o Polidegmon ("el hospitalario"), ya que su casa siempre tiene espacio para uno más.
El Inframundo es un lugar acuático, delimitado por cinco ríos: el Éstige (río del odio), el Aqueronte (de la desdicha), el Piriflegetonte (de lava), el Cocito (de las lamentaciones) y el Leteo (del olvido). Para llegar, las almas de los difuntos deben cruzar el Aqueronte en la barca de Caronte, pagándole un óbolo que se colocaba bajo la lengua del cadáver. A la entrada, el monstruoso perro de tres cabezas, Cerbero, se asegura de que ningún vivo entre y ningún muerto escape. Tras su llegada, las almas eran juzgadas: los buenos y virtuosos iban a los Campos Elíseos, un lugar de paz y felicidad, mientras que los malvados eran enviados al Tártaro, un abismo de tormento eterno.
Los Condenados del Tártaro
En las profundidades del Tártaro, algunos pecadores legendarios sufrían castigos ejemplares por sus crímenes contra los dioses:
- Ticio: Por intentar violar a Leto, madre de Apolo y Ártemis, fue condenado a yacer en el suelo mientras dos buitres le devoraban el hígado eternamente, pues este se regeneraba cada noche.
- Tántalo: Por su arrogancia, fue condenado a sufrir hambre y sed eternas. Estaba sumergido en un lago hasta el cuello, pero el agua se retiraba cuando intentaba beber, y sobre él colgaban ramas con frutas deliciosas que el viento apartaba cuando intentaba alcanzarlas.
- Sísifo: Por su astucia y por engañar a los dioses, fue condenado a empujar una enorme roca hasta la cima de una montaña, solo para que esta rodara hacia abajo justo antes de llegar, obligándolo a repetir su inútil tarea por toda la eternidad.
Preguntas Frecuentes sobre los Tres Grandes Dioses
- ¿Cómo se repartieron el cosmos Zeus, Poseidón y Hades?
- Tras derrotar a los Titanes, los tres hermanos echaron a suertes los dominios del universo. A Zeus le tocaron los cielos y la Tierra, a Poseidón los mares y a Hades el Inframundo.
- ¿Por qué Poseidón estaba en contra de los troyanos en la guerra?
- Porque el rey de Troya, Laomedonte, se negó a pagarle a él y a Apolo por la construcción de las murallas de la ciudad. Como venganza, Poseidón apoyó a los griegos.
- ¿Quién fue Pandora y qué contenía su famosa jarra?
- Pandora fue la primera mujer, creada por los dioses como castigo para la humanidad después de que Prometeo les diera el fuego. Llevaba una jarra que contenía todos los males y enfermedades del mundo. Al abrirla por curiosidad, todos escaparon, quedando dentro únicamente la esperanza.
- ¿Hades era considerado un dios malvado?
- No. A diferencia de las representaciones modernas, en la mitología griega Hades no era malvado, sino un gobernante sombrío, severo y justo de los muertos, cuyo deber era mantener el equilibrio entre la vida y la muerte.
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