29/12/2017
Más allá de la realidad tangible que nuestros cinco sentidos perciben, existen otros planos de existencia, mundos sutiles que coexisten con el nuestro. Uno de los más fascinantes y discutidos a lo largo de la historia en diversas tradiciones místicas y esotéricas es, sin duda, el Plano Astral. Lejos de ser un único lugar homogéneo, se trata de un universo complejo, vibrante y multifacético, compuesto por diferentes niveles o estratos de realidad. La comprensión más extendida habla de siete subdivisiones, cada una con su propia densidad, leyes y habitantes. Este artículo es una invitación a explorar este reino de la conciencia, a desentrañar sus misterios y a comprender cómo está intrínsecamente conectado con nuestra propia existencia.

¿Qué es el Plano Astral? Un Vistazo a Otras Dimensiones
El Plano Astral es concebido como una dimensión intermedia que conecta lo puramente físico con lo puramente espiritual. Es un mundo de conciencia, emoción y deseo, donde los pensamientos y sentimientos adquieren forma y color. Diversas culturas y filosofías le han dado distintos nombres, pero la esencia permanece. En el sufismo islámico se le conoce como 'âlam al-mithâl' o "mundo imaginal". En la Cábala Luriánica del judaísmo, corresponde al "Mundo de Yetzirah". Para teósofos como Annie Besant, es un plano más sutil que el etérico pero más denso que el plano mental.
Filósofos clásicos como Platón y Aristóteles ya teorizaban sobre un quinto elemento o "quintaesencia" que componía los astros, un material del que también estaría hecha el alma humana, explicando así la influencia de las estrellas en nuestro destino. En tiempos más modernos, Paramahansa Yogananda lo describió en su obra "Autobiografía de un Yogui" como un universo cientos de veces más grande que el material, repleto de planetas y seres astrales, al cual la mayoría de las almas viajan tras la muerte para resolver su karma.
Es, en esencia, el reino donde reside la conciencia no física. Un lugar que se puede visitar a través de la proyección astral, la meditación profunda, los sueños lúcidos o en experiencias cercanas a la muerte.
Las Siete Subdivisiones: Una Escalera de Realidad
La estructura del Plano Astral no es monolítica. Se organiza en siete niveles o subdivisiones, cada una caracterizada por un grado distinto de materialidad y condición de la materia. Para facilitar su comprensión, estos siete planos pueden agruparse en tres categorías principales:
- Grupo Inferior (Divisiones 6, 5 y 4): Estos planos son los más cercanos al mundo físico y, en muchos aspectos, son un reflejo del mismo.
- Grupo Intermedio (Divisiones 3, 2 y 1): En estos niveles, la conexión con el mundo físico se desvanece y la realidad es moldeada principalmente por el pensamiento y la conciencia de sus habitantes.
- El Plano más Bajo (División 7): Este nivel se encuentra solo, siendo el más denso y oscuro de todos, una especie de reflejo distorsionado y sombrío de la realidad física.
La diferencia de "materia" entre cada subdivisión es significativa. La transición de un nivel a otro podría compararse con la diferencia entre un sólido y un líquido, mientras que las variaciones dentro de un mismo grupo son más sutiles, como la diferencia entre dos tipos de sólidos, por ejemplo, acero y arena.
Los Planos Inferiores: Un Reflejo de Nuestro Mundo (6ª, 5ª y 4ª)
La vida en la sexta subdivisión es extraordinariamente similar a nuestra existencia terrenal, pero sin las limitaciones y necesidades del cuerpo físico. El entorno, los paisajes y las estructuras son un duplicado casi perfecto de nuestro mundo. A medida que se asciende a la quinta y cuarta división, la materia se vuelve progresivamente menos densa y la conexión con la Tierra disminuye, aunque el escenario sigue siendo reconocible.
Una de las características más asombrosas de estos planos es la percepción. La visión astral en estos niveles ha sido descrita como una visión tetradimensional. Un objeto no se ve desde un único ángulo, sino desde todas sus perspectivas simultáneamente. Imagina observar un cubo de cristal: en el plano físico, la perspectiva hace que el lado más alejado parezca más pequeño. En el plano astral, todos sus lados se ven al mismo tiempo y en su tamaño real. Incluso las partículas internas de un objeto sólido son tan visibles como su superficie. Esta percepción, aunque inicialmente desconcertante, ofrece una comprensión mucho más completa y verdadera de la naturaleza de los objetos.
El Séptimo Círculo: El Reino de las Sombras
La séptima y más baja subdivisión es un lugar aparte. Es una versión distorsionada y lúgubre de nuestro mundo físico. No es un "infierno" en el sentido teológico tradicional, sino una realidad creada por las mentes y emociones más densas y negativas. Es un lugar sombrío donde las entidades viven en sus propias realidades de pesadilla, un reflejo de sus estados internos de conciencia. Es el más material de los planos astrales, pesado y opresivo.
Los Planos Superiores: Creando la Propia Realidad (3ª, 2ª y 1ª)
Al adentrarnos en las tres primeras subdivisiones, el panorama cambia drásticamente. Aquí, los seres pierden de vista el mundo físico y habitan en entornos creados enteramente por sus propios pensamientos, creencias y deseos. Son mundos subjetivos. La comunicación se vuelve más limitada, ya que las entidades tienden a agruparse con otras que comparten intereses, ideologías y lenguajes similares, formando comunidades de conciencia afín. Estos son reinos de una belleza o una estructura que depende enteramente de la mente que los concibe.

Tabla Comparativa de las Subdivisiones Astrales
| Subdivisión | Grupo | Nivel de Materialidad | Conexión con lo Físico | Característica Principal |
|---|---|---|---|---|
| 1ª, 2ª, 3ª | Superior | Muy Sutil | Remota / Nula | Realidades creadas por el pensamiento. |
| 4ª, 5ª, 6ª | Inferior | Sutil a Semi-denso | Fuerte / Reflejo | Mundo similar al físico pero sin sus leyes. |
| 7ª | Más Bajo | Muy Denso | Fuerte / Distorsión | Reflejo oscuro y lúgubre de la Tierra. |
El Aura y el Doble Etérico: Tu Verdadero Yo Astral
Una verdad fundamental de la cosmología astral es que cada objeto material, desde una piedra hasta un ser humano, posee una contraparte astral. En el caso de los seres vivos, esta contraparte se manifiesta como un campo de energía luminoso y complejo conocido como el aura, a menudo llamado el huevo áurico. Esta aura no es una simple emanación, sino la manifestación real del Ser en los planos sutiles. Es el verdadero individuo, y el cuerpo físico es simplemente una cristalización temporal dentro de este campo energético.
Con una visión astral desarrollada, es posible discernir las diferentes capas del aura, como el doble etérico (un molde energético para el cuerpo físico), el aura kámica (cuerpo de deseos y emociones) y otros cuerpos superiores que revelan el nivel de desarrollo espiritual de una persona.
Los Registros Akáshicos: La Memoria del Universo
Otro aspecto fascinante del Plano Astral es su conexión con los llamados Registros Akáshicos. Se describe como una especie de memoria universal, una "biblioteca" energética donde cada pensamiento, emoción y evento que ha ocurrido queda grabado para siempre. Estos registros están impresos en un medio aún más sutil llamado Âkâsha, pero se reflejan en la "luz astral". Un viajero astral experimentado podría, teóricamente, acceder a estos reflejos y obtener vislumbres del pasado, aunque interpretarlos correctamente puede ser un desafío, ya que no siempre se presentan de forma coherente.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿El plano astral es el cielo?
No necesariamente. Es un concepto mucho más amplio. Mientras que algunos de los planos superiores podrían asemejarse a las descripciones del cielo o paraísos, el Plano Astral en su totalidad incluye niveles intermedios, reflejos de la tierra e incluso reinos sombríos. Es más preciso verlo como una serie de mundos por los que la conciencia transita.
¿Todos vamos al plano astral al morir?
Según muchas enseñanzas, sí. Se considera el primer destino de la conciencia después de la muerte física. Allí, el alma procesa la vida recién terminada, resuelve karma pendiente y se prepara para su siguiente paso, ya sea la reencarnación en el plano físico o la ascensión a planos de existencia superiores.
¿Cómo se puede acceder conscientemente al plano astral?
Existen diversas técnicas que buscan separar la conciencia del cuerpo físico para explorar estos reinos. Las más conocidas incluyen la proyección astral voluntaria, la meditación profunda y sostenida, el uso de mantras, el desarrollo de sueños lúcidos y, en algunos casos, mediante hipnosis. Requiere disciplina, concentración y, según muchos practicantes, un dominio previo de la mente y las emociones.
¿Qué es el "cuerpo de deseo"?
Es un término utilizado en la Teosofía y los escritos Rosacruces para referirse al vehículo de la conciencia en el Plano Astral. Se corresponde con el aura kámica y es el cuerpo formado por nuestras emociones, pasiones y deseos. Trabajar en purificar estos deseos se considera un paso crucial en el progreso espiritual, ya que nos libera de los apegos al mundo físico y nos permite navegar los planos superiores con mayor claridad.
En conclusión, el Plano Astral es un universo de increíble complejidad y profundidad, un espejo de nuestros mundos internos y un campo ilimitado para la exploración de la conciencia. Entender su estructura de siete niveles nos permite apreciar que la realidad es mucho más vasta y misteriosa de lo que nuestros ojos físicos pueden ver, ofreciendo un sinfín de posibilidades para el descubrimiento y el crecimiento espiritual.
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