28/05/2014
Hace poco más de un año, una pequeña demo técnica llamada Bright Memory nos dejó con la boca abierta. Era una prueba de concepto, un aperitivo de apenas 30 minutos que mostraba el potencial de un solo desarrollador, FYQD-Studio. Ahora, esa promesa se ha materializado en su versión completa: Bright Memory: Infinite. Este título llega para consolidar esa visión, ofreciendo una experiencia de disparos y katanas que es tan espectacular en lo visual como intensa en su desarrollo. Pero, ¿logra esta versión extendida superar los límites de su predecesor y justificar su existencia como un juego completo? Acompáñanos en este análisis donde desgranamos cada aspecto de esta joya independiente.

Un Cóctel de Disparos y Katanas
Bright Memory: Infinite no se anda con rodeos. Desde el primer minuto, te sumerge en una vorágine de acción frenética que combina lo mejor de dos mundos: los shooters en primera persona y los hack & slash. La propuesta es directa y recuerda a la era dorada de los juegos de acción de PlayStation 2, en el mejor de los sentidos. Es una experiencia lineal, sin mapas abiertos, sin misiones secundarias y sin distracciones innecesarias. Su único objetivo es que el jugador avance a través de niveles cargados de enemigos, sintiendo el poder de su arsenal en cada enfrentamiento.
La base de su sistema de combate es la sinergia entre las armas de fuego y la katana. Contamos con cuatro armas principales: un rifle de asalto, una escopeta devastadora, una pistola ágil y un rifle de francotirador para las distancias largas. Cada una de ellas tiene un disparo alternativo que añade una capa táctica. Sin embargo, la verdadera estrella es nuestra espada. Podemos desviar proyectiles, lanzar a los enemigos por los aires y cortarlos en pedazos. A esto se suman una serie de habilidades especiales que convierten cada pelea en un ballet mortal. Podemos usar un gancho para atraer a los enemigos y electrocutarlos, realizar un dash para esquivar ataques, lanzar potentes puñetazos electromagnéticos o cargar nuestra katana con energía para un ataque devastador.
La clave para disfrutar del juego es aprender a combinar todas estas herramientas. Lanzar a un enemigo por los aires con la espada, mantenerlo suspendido con los disparos del rifle, atraer a otro con el gancho y rematar a ambos con un golpe en el suelo es una secuencia increíblemente satisfactoria. Es aquí donde el juego brilla con luz propia.
El Espectáculo Visual: Un Nuevo Estándar Indie
Si hay algo que define a Bright Memory: Infinite es su increíble apartado gráfico. Es, sin lugar a dudas, uno de los juegos más espectaculares que hemos visto, especialmente considerando que ha sido desarrollado por un equipo minúsculo. Hay momentos y secuencias que parecen sacadas de una cinemática pre-renderizada de un juego de presupuesto multimillonario. Es una demostración de fuerza y un anticipo de lo que la industria china, con su dominio de la tecnología, puede ofrecernos en los próximos años.
El uso de tecnologías como el trazado de rayos (Ray Tracing) y el DLSS de NVIDIA es magistral. Los reflejos en el agua, la iluminación global que se filtra por los escenarios y los efectos de partículas durante los combates crean un conjunto visual apabullante. Jugado en un PC de gama alta, la experiencia es simplemente de otro nivel, manteniendo una tasa de 60 imágenes por segundo estables en resolución 4K con la ayuda del DLSS. Si bien es cierto que no alcanza la perfección en todos sus apartados (las animaciones faciales son algo rígidas y la variedad de escenarios es limitada), el resultado final es tan impresionante que estos pequeños detalles quedan en un segundo plano.
El Talón de Aquiles: Ideas Desaprovechadas
A pesar de sus muchas virtudes, el juego tiene un problema fundamental que le impide alcanzar la excelencia: sus brillantes ideas se sienten a medio desarrollar. El aspecto más flojo de Bright Memory: Infinite es, paradójicamente, su diseño de juego. Aunque contamos con un arsenal de habilidades increíblemente divertido, el juego casi nunca nos obliga a usarlo de forma creativa.
La mayoría de los enemigos pueden ser derrotados simplemente disparando como en cualquier otro shooter. No hay enemigos que requieran ser lanzados por los aires para exponer un punto débil, ni otros que solo sean vulnerables a los ataques eléctricos, ni situaciones que demanden el uso del disparo alternativo de la escopeta. Esto provoca que el jugador deba autoimponerse el reto de jugar de forma estilizada. Tienes que recordarte a ti mismo que el juego es más divertido si combinas tus habilidades, porque el diseño de niveles y enemigos no lo hace por ti. La ausencia de un sistema de puntuación o ranking de combos, típico en los hack & slash, agrava este problema, ya que no hay una recompensa tangible por jugar bien más allá de la satisfacción personal.
Tabla Comparativa: Pros y Contras
| Característica | Ventajas | Desventajas |
|---|---|---|
| Jugabilidad | Combate híbrido divertido y frenético. | El diseño no incentiva a usar todas las mecánicas. |
| Gráficos | Visualmente espectacular, gran uso de RTX/DLSS. | Poca variedad de escenarios y animaciones mejorables. |
| Duración | Experiencia directa, intensa y sin relleno. | Extremadamente corto (aprox. 2 horas). |
| Rejugabilidad | Dificultades más altas ofrecen un reto y desbloqueables. | Falta de sistemas (puntuación) para motivar a largo plazo. |
| Historia | Una excusa simple para la acción. | Predecible y sin profundidad. |
Tan Breve como Intenso
Hablemos de la corta duración, el otro gran punto de debate. Bright Memory: Infinite puede completarse en unas dos horas. Para algunos, esto será una estafa; para otros, una bendición. En una era de juegos de mundo abierto que exigen cientos de horas, una experiencia concisa y pulida puede ser un soplo de aire fresco. El juego no pierde ni un segundo, y cada minuto está lleno de acción. Recomendamos encarecidamente jugarlo en la máxima dificultad disponible desde el principio. Esto no solo alarga ligeramente la duración, sino que también te obliga a exprimir su sistema de combate, haciendo la experiencia mucho más gratificante. Al completarlo, se desbloquea una nueva dificultad y trajes para la protagonista, lo que incentiva al menos una segunda vuelta.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cuánto tiempo se tarda en completar Bright Memory: Infinite?
Una partida normal dura aproximadamente entre 1.5 y 2.5 horas, dependiendo de la dificultad y la habilidad del jugador.
¿Es necesario jugar al primer Bright Memory?
No, no es necesario. Bright Memory: Infinite reimagina y expande la historia y la jugabilidad del primer episodio, por lo que se puede disfrutar como un título completamente independiente.
¿En qué se destaca más el juego?
Su principal fortaleza es su increíble apartado gráfico, que rivaliza con producciones AAA, y su satisfactorio y frenético sistema de combate cuando se aprovechan todas sus mecánicas.
¿Cuál es su principal punto débil?
Su mayor debilidad es el diseño de enemigos y situaciones, que es demasiado simple y no obliga al jugador a utilizar la profundidad de su sistema de combate. Su corta duración también puede ser un punto negativo para muchos jugadores.
¿Recomiendan jugarlo en difícil?
Sí, absolutamente. Jugar en una dificultad elevada hace que el juego sea más desafiante y te fuerza a usar todas las herramientas a tu disposición, lo que resulta en una experiencia mucho más divertida y completa.
Conclusión: Un Espectáculo Digno de Probar
En definitiva, nos lo hemos pasado muy bien con Bright Memory: Infinite. Es una experiencia de acción pura, un chute de adrenalina que va directo al grano. A pesar de sus carencias, como un diseño de enemigos poco inspirado y una duración que a muchos les sabrá a poco, sus virtudes son lo suficientemente potentes como para dejar una impresión memorable. Su sistema de combate es una delicia cuando decides explorarlo, y su apartado visual es simplemente asombroso. Es un juego que, si buscas una experiencia corta, intensa y espectacular, te va a encantar. Si estás dispuesto a rejugarlo en dificultades más altas para sacarle todo el jugo, los 20 euros que cuesta pueden estar justificados. Para el resto, quizás sea mejor esperar a una oferta. Sea como sea, Bright Memory: Infinite es una proeza técnica y un juego de acción muy divertido que merece ser probado.
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