02/04/2023
La saga The Elder Scrolls ha cautivado a jugadores durante décadas con sus mundos expansivos, su intrincado lore y la libertad incomparable para forjar grandes aventuras a través del místico continente de Tamriel. Nacida en 1994, esta querida franquicia de Bethesda Game Studios se ha convertido en una piedra angular de los juegos de rol (RPG), cautivando a millones de fans en todo el mundo. Desde los frondosos paisajes de Cyrodiil hasta las escarpadas y heladas tierras de Skyrim, cada entrega ofrece una experiencia única e inolvidable. En este artículo, nos embarcaremos en un viaje épico para explorar todos los juegos de la serie, desde las entregas principales hasta sus spin-offs para móviles y sus incursiones en el multijugador.

Cada título de la saga principal tiene una identidad propia que genera acalorados debates entre los aficionados. The Elder Scrolls III: Morrowind fascina con su entorno surrealista y su cultura alienígena; The Elder Scrolls IV: Oblivion es recordado por sus memorables cadenas de misiones de gremios; y The Elder Scrolls V: Skyrim redefinió el concepto de mundo abierto para una generación entera. Incluso los primeros títulos, como el ambicioso Daggerfall y el pionero Arena, tienen un lugar especial en el corazón de los veteranos. Acompáñanos a desglosar cada uno de ellos y a descubrir qué hace tan especial a esta legendaria saga.
Los Pilares de Tamriel: La Saga Principal
El núcleo de la experiencia The Elder Scrolls reside en sus cinco entregas numeradas. Cada una representa una era en el desarrollo de los RPG y ha dejado una marca indeleble en la industria. Aquí las repasamos, analizando sus fortalezas y debilidades.
5. The Elder Scrolls: Arena (1994)
El juego que lo empezó todo. Curiosamente, Arena no comenzó como el RPG de mundo abierto que conocemos. La idea original era un juego de combate de gladiadores en primera persona. Sin embargo, durante el desarrollo, los elementos de rol y la exploración del mundo exterior crecieron tanto que eclipsaron por completo el concepto inicial. El nombre "Arena" es uno de los pocos vestigios de esa idea original.
Arena presentó por primera vez el vasto continente de Tamriel, permitiendo al jugador viajar por sus nueve provincias. Su escala era monumental para la época, lograda mediante la generación procedural de terreno y mazmorras. El jugador, un prisionero del emperador Uriel Septim VII, debía encontrar los ocho trozos del Báculo del Caos para derrotar al mago traidor Jagar Tharn. Aunque hoy en día sus mecánicas se sienten arcaicas y su mundo algo repetitivo, su ambición sentó las bases para todo lo que vendría después. Fue un primer paso audaz hacia la creación de un universo vivo y persistente.
4. The Elder Scrolls II: Daggerfall (1996)
Si Arena fue ambicioso, Daggerfall fue colosal. Bethesda tomó la fórmula y la expandió a una escala casi inimaginable. El mapa del juego, que abarca las provincias de Roca Alta y Páramo del Martillo, tiene un tamaño estimado similar al de Gran Bretaña. Estaba repleto de más de 15,000 ciudades, pueblos y mazmorras para explorar.
Daggerfall introdujo sistemas que se volverían icónicos en la saga: la posibilidad de unirse a múltiples gremios y órdenes de caballería, comprar casas y barcos, e incluso convertirse en vampiro u hombre lobo. Su sistema de creación de personajes era increíblemente profundo y complejo. Sin embargo, esta inmensa escala vino con un precio: el juego era famoso por su cantidad de bugs ("Daggerfall" se convirtió casi en sinónimo de "juego roto" en su lanzamiento) y sus mazmorras generadas proceduralmente a menudo eran laberintos confusos y frustrantes. A pesar de sus fallos, Daggerfall es un hito por su pura ambición y la libertad sin precedentes que ofrecía al jugador.

3. The Elder Scrolls IV: Oblivion (2006)
Oblivion fue el juego que catapultó la saga al estrellato masivo. Lanzado en la era de la Xbox 360 y PlayStation 3, presentaba unos gráficos deslumbrantes para su tiempo y un mundo, Cyrodiil, vibrante y lleno de color. Por primera vez, todos los NPCs tenían voces, lo que contribuía a una inmersión nunca antes vista en la serie.
Sus puntos fuertes son legendarios. Las cadenas de misiones de la Hermandad Oscura y el Gremio de Ladrones son consideradas por muchos como las mejores de toda la historia de los RPG. La expansión, Shivering Isles, es una obra maestra de diseño narrativo y artístico. Sin embargo, Oblivion también tiene sus detractores. El sistema de auto-nivelado de enemigos hacía que el mundo se sintiera menos peligroso a medida que subías de nivel, y el sistema de progresión podía ser fácilmente "roto" si no se gestionaba con cuidado. A pesar de todo, Oblivion es un juego mágico, una fantasía épica que equilibra la complejidad de sus predecesores con una accesibilidad que atrajo a millones de nuevos fans.
2. The Elder Scrolls V: Skyrim (2011)
Pocos juegos han tenido el impacto cultural de Skyrim. Se convirtió en un fenómeno global, vendiendo más de 60 millones de copias y siendo lanzado en prácticamente todas las plataformas imaginables. La historia del Dovahkiin, el Sangre de Dragón destinado a detener al devorador de mundos Alduin, resonó con una audiencia masiva.
Skyrim simplificó algunas de las mecánicas de rol más complejas de la saga, pero lo compensó con un mundo increíblemente diseñado y gratificante de explorar. Cada cueva, ruina o campamento de gigantes parecía tener una historia que contar. El combate, aunque todavía criticado por algunos, era más visceral y satisfactorio. Pero el verdadero legado de Skyrim es su comunidad de modding. A día de hoy, miles de jugadores siguen creando y compartiendo contenido que expande, mejora y transforma el juego base, dándole una vida útil casi infinita. Skyrim no es solo un juego; es una plataforma para la aventura sin fin.
1. The Elder Scrolls III: Morrowind (2002)
Para muchos puristas de la saga, Morrowind sigue siendo la cumbre de The Elder Scrolls. Este título nos transporta a la extraña y exótica tierra de los Elfos Oscuros, Vvardenfell, un lugar que se siente verdaderamente alienígena. Con sus hongos gigantes, sus criaturas extrañas como los Zancudos de Ciénaga y una arquitectura única, Morrowind sumerge al jugador en una cultura completamente distinta.
Lo que lo hace tan especial es su enfoque intransigente del rol. No hay marcadores de misión que te lleven de la mano. Debes leer tu diario, seguir indicaciones de los NPCs y prestar atención al mundo que te rodea para progresar. El sistema de combate basado en estadísticas (similar a una tirada de dados) puede ser frustrante al principio, pero recompensa la especialización y el desarrollo del personaje. Su historia principal, que trata sobre la profecía, la fe y la naturaleza de la divinidad, es una de las más complejas y filosóficas de los videojuegos. Morrowind no es un juego para todos, pero para aquellos que conectan con él, ofrece una experiencia de RPG profunda e inigualable.
Tabla Comparativa de la Saga Principal
| Juego | Año | Ambientación | Mayor Fortaleza | Mayor Debilidad |
|---|---|---|---|---|
| Arena | 1994 | Todo Tamriel | Pionero del mundo abierto a gran escala | Mundo repetitivo y mecánicas arcaicas |
| Daggerfall | 1996 | Roca Alta y Páramo del Martillo | Libertad y escala sin precedentes | Plagado de bugs y mazmorras confusas |
| Morrowind | 2002 | Vvardenfell (Morrowind) | Mundo único y lore profundo | Sistema de combate poco intuitivo |
| Oblivion | 2006 | Cyrodiil | Excepcionales misiones de gremios | Sistema de auto-nivelado problemático |
| Skyrim | 2011 | Skyrim | Diseño de mundo y rejugabilidad infinita (mods) | Simplificación de mecánicas RPG |
Más Allá de la Saga Principal: Spinoffs y Experimentos
El universo de The Elder Scrolls es tan vasto que no se limita a sus juegos numerados. Bethesda y otros estudios han explorado diferentes géneros y plataformas, expandiendo el lore y ofreciendo nuevas formas de experimentar Tamriel.

Los Primeros Experimentos: Battlespire y Redguard
Antes del éxito de Morrowind, Bethesda lanzó dos títulos que se desviaban de la fórmula principal. An Elder Scrolls Legend: Battlespire (1997) era un dungeon-crawler centrado en el combate que eliminaba el mundo abierto para enfocarse en una narrativa lineal y un modo multijugador. Por su parte, The Elder Scrolls Adventures: Redguard (1998) fue una aventura de acción en tercera persona, con un protagonista predefinido (Cyrus el Guardia Rojo) y un enfoque en las plataformas y los puzles. Ambos juegos son curiosidades interesantes que muestran la voluntad de experimentar dentro del universo.
La Aventura en tu Bolsillo: La serie Travels y Blades
La saga también intentó conquistar el mercado portátil con la serie The Elder Scrolls Travels para teléfonos móviles de la época (Java) y la N-Gage. Títulos como Stormhold (2003), Dawnstar (2004) y Shadowkey (2004) ofrecían experiencias más lineales y simplificadas. Más recientemente, The Elder Scrolls: Blades (2020) para móviles y Switch, trajo gráficos modernos y una mezcla de exploración de mazmorras y reconstrucción de una ciudad, aunque con un modelo free-to-play que no convenció a todos.
Nuevos Horizontes: Online, VR y Cartas
- The Elder Scrolls Online (2014): El salto más grande y exitoso fuera de la saga principal. Este MMORPG permite a los jugadores explorar casi todo Tamriel junto a miles de otros aventureros. Tras un lanzamiento complicado, ESO ha evolucionado hasta convertirse en un juego masivo y aclamado, con una cantidad de contenido y lore que rivaliza, e incluso supera, a los juegos principales.
- The Elder Scrolls: Legends (2017): Un juego de cartas coleccionables (CCG) al estilo de Hearthstone, pero con una mecánica única de dos calles que añade una capa extra de estrategia. Aunque su desarrollo se detuvo en 2019, sigue siendo un juego sólido y una forma interesante de interactuar con los personajes y criaturas del lore.
- The Elder Scrolls V: Skyrim VR (2017): Una versión en realidad virtual del aclamado Skyrim. A pesar de algunos problemas en su adaptación, ofrece un nivel de inmersión sin igual. Estar físicamente en las tierras de Skyrim, mirando a un dragón a los ojos, es una experiencia que ningún fan debería perderse.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Necesito jugar los juegos anteriores para entender Skyrim?
No, en absoluto. Cada juego de la saga principal cuenta una historia independiente ambientada en una época y región diferente de Tamriel. Aunque existen referencias y conexiones en el lore para los fans más veteranos, cada título está diseñado para ser una puerta de entrada perfecta a la franquicia.
¿Qué juego de The Elder Scrolls es el mejor para empezar?
La respuesta más común es Skyrim. Es el más moderno, accesible y visualmente atractivo. Su jugabilidad es intuitiva y su mundo es inmediatamente cautivador. Si prefieres una experiencia de rol más clásica y profunda, Oblivion es también una excelente opción con sus fantásticas misiones. Morrowind es recomendable para quienes ya aman el género y buscan un desafío único.
¿Son canon los juegos spinoff?
Sí, en su mayoría. Bethesda considera que todos los juegos lanzados, incluyendo The Elder Scrolls Online, Redguard, Battlespire y los juegos de Travels, forman parte del canon oficial del universo. Aportan contexto y expanden la rica historia de Tamriel.
¿Cuándo sale The Elder Scrolls VI?
The Elder Scrolls VI fue anunciado oficialmente en 2018 con un breve teaser. Sin embargo, Bethesda ha confirmado que el juego se encuentra en una fase muy temprana de desarrollo y que su lanzamiento aún está muy lejano. Actualmente, el estudio está centrado en su nuevo universo, Starfield, por lo que los fans tendrán que armarse de paciencia para volver a Tamriel en una nueva entrega principal.
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