18/06/2007
A orillas del río Hudson, en la histórica localidad de Hyde Park, Nueva York, se alza una mansión que encapsula la opulencia, la tragedia y el misterio de más de un siglo de historia estadounidense. Conocida como Crumwold, la finca de Archibald Rogers no es solo una proeza arquitectónica de la Edad Dorada, sino también un testigo silencioso de cambios drásticos, pasando de ser el epicentro de la alta sociedad a convertirse en el enigmático hogar de un grupo religioso reservado. Esta es la historia de un hombre que combinó la aventura con el lujo, y de la casa que construyó, cuyo destino ha sido tan impredecible como fascinante.

Un Sueño de la Edad Dorada: El Nacimiento de Crumwold
La historia de Crumwold está intrínsecamente ligada a su creador, Archibald Rogers. Criado en Hyde Park, Rogers desarrolló desde joven un profundo afecto por la tierra que un día sería suya. Su visión de una gran finca se materializó gracias a su matrimonio con Anne Coleman, cuya familia había amasado una fortuna en la industria del hierro. Con el capital necesario y un sueño largamente acariciado, Rogers se embarcó en una ambiciosa empresa.
A partir de 1883, comenzó a adquirir metódicamente una propiedad tras otra, demoliendo las estructuras existentes para unificar el terreno. Su objetivo no era pequeño: llegó a acumular más de 900 acres, una vasta extensión que hoy constituye una parte significativa de Hyde Park. Rogers no solo quería una casa; quería crear un dominio, un reino personal que reflejara su estatus y su amor por la naturaleza y la aventura.
La Genialidad de Richard Morris Hunt
Para dar vida a su visión, Rogers no escatimó en talento. Contrató a uno de los arquitectos más célebres de la época, Richard Morris Hunt, el preferido de la élite estadounidense para construir sus palacios de la Edad Dorada. Hunt diseñó para Rogers una suntuosa mansión de estilo Chateauesque, evocando los castillos del Loira francés, un estilo que proyectaba nobleza, permanencia y una riqueza indiscutible.
La construcción fue un proyecto monumental. Rogers se involucró personalmente en cada detalle, inspeccionando junto a Hunt casi cada piedra y viga de madera que se utilizaría. La obra, a cargo del contratista Charles I. Round, se prolongó durante varios años y supuso un costo superior a los 300,000 dólares de la época, una suma astronómica. Finalmente, el 1 de mayo de 1889, el Poughkeepsie Journal anunció que la familia Rogers se mudaba a su nuevo hogar. El resultado fue una residencia de 74 habitaciones y 8 baños, que el propio Rogers describió con modestia como “solo una casa grande, construida con vistas a tener un poco de espacio para los codos”.
Vida en Crumwold: Lujo, Familia y Filantropía
La vida dentro de Crumwold era un reflejo perfecto de la era. La mansión no era solo un hogar, sino un escenario para una vida de esplendor. El gran salón principal estaba adornado con las cabezas de los animales que Archibald había cazado en sus múltiples expediciones, fusionando su espíritu aventurero con el lujo doméstico. Una exquisita biblioteca albergaba volúmenes de conocimiento, mientras que las paredes del estudio y el comedor estaban cubiertas de obras de arte.

Archibald y Anne llenaron la casa con la alegría de sus siete hijos. Los terrenos de Crumwold se convirtieron en el epicentro de la vida social de la región, albergando fiestas fastuosas, regatas en el Hudson y tradicionales cazas de zorros. Sin embargo, los Rogers no solo vivían para el placer. Eran también generosos filántropos que contribuyeron significativamente a la comunidad local. Su donación más notable fue el antiguo Ayuntamiento de Hyde Park, un regalo valorado en unos 25,000 dólares.
Crumwold en Cifras
| Característica | Detalle |
|---|---|
| Propietario Original | Archibald Rogers |
| Arquitecto | Richard Morris Hunt |
| Estilo Arquitectónico | Chateauesque |
| Año de Finalización | 1889 |
| Costo de Construcción (aprox.) | Más de $300,000 |
| Superficie Original de la Finca | Más de 900 acres |
| Número de Habitaciones | 74 |
El Trágico Fin de una Era
La idílica vida en Crumwold llegó a un abrupto final. En 1927, Archibald Rogers sufrió un grave accidente de coche. La causa fue tan peculiar como trágica: mientras conducía cerca del extremo sur de su finca, intentó evitar que su amado perro saltara del vehículo para perseguir a una ardilla, perdiendo el control y estrellándose. Un año después, en 1928, sucumbió a las heridas sufridas en aquel incidente. Su esposa, Anne, falleció en 1934, y con la partida de ambos, la era dorada de Crumwold se cerró. Los hijos ya habían forjado sus propias vidas lejos de la mansión, y la gran casa quedó en silencio.
Los Inciertos Años Posteriores
Tras la muerte de los Rogers, Crumwold entró en un período de incertidumbre. En 1936, circularon rumores de que el rey abdicado de Inglaterra, Eduardo VIII, podría mudarse allí con su amada Wallis Simpson, pero la especulación nunca se concretó. En cambio, la mansión encontró un propósito más práctico al albergar a la Policía Militar encargada de proteger al presidente Franklin Delano Roosevelt, cuyo hogar estaba cerca. El propio FDR expresó su deseo de que la finca se convirtiera en un centro experimental de vivienda y jardinería suburbana.
Después de la guerra, la mansión fue comprada por Daniel Trotsky por 75,000 dólares, quien la convirtió en la Roosevelt School for Jewish Boys, un proyecto que duró apenas un par de años. En 1948, las vastas 900 acres de terreno y sus edificios secundarios fueron vendidos a promotores que construyeron gran parte del pueblo que hoy rodea la mansión. El edificio principal pasó a manos del seminario Eymard en 1952 y, tras cambiar de propietario varias veces más, encontró su destino actual.
Crumwold Hoy: Un Legado Enigmático
Hoy en día, la mansión Crumwold es propiedad de la Millennial Kingdom Family Church, un grupo cristiano descrito en diversas fuentes como una organización que opera de forma similar a un culto. La naturaleza reservada y privada del grupo ha añadido una capa de misterio a la ya de por sí rica historia de la finca. La propiedad no está abierta al público, y sus puertas permanecen cerradas, ocultando los secretos de sus 74 habitaciones a las miradas curiosas. Lo que una vez fue un faro de la opulencia y la vida social, ahora es un enclave de reclusión y fe, un giro inesperado en la larga vida de esta gran dama del Hudson.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Quién fue Archibald Rogers?
Archibald Rogers fue un acaudalado terrateniente, aventurero y filántropo de la Edad Dorada estadounidense. Es conocido principalmente por haber encargado y construido la magnífica finca de Crumwold en Hyde Park, Nueva York.

¿Qué es la mansión Crumwold?
Crumwold es una gran mansión de estilo Chateauesque construida a finales del siglo XIX. Diseñada por el afamado arquitecto Richard Morris Hunt, fue la residencia de la familia Rogers y un importante centro social de la época.
¿Cómo murió Archibald Rogers?
Falleció en 1928 a causa de las complicaciones derivadas de un accidente de coche que había sufrido un año antes. El accidente ocurrió cuando intentaba impedir que su perro saltara del coche en marcha.
¿Quién es el dueño actual de Crumwold?
La propiedad pertenece actualmente a la Millennial Kingdom Family Church, un grupo religioso que mantiene la finca como una propiedad privada y cerrada al público.
¿Se puede visitar la mansión Crumwold?
No, la mansión Crumwold es una propiedad privada y no está abierta para visitas turísticas o públicas. Su acceso está restringido a los miembros de la organización que la ocupa.
La historia de Crumwold es un poderoso recordatorio de que ni la piedra ni la riqueza pueden garantizar la permanencia. De ser un símbolo del sueño americano de la Edad Dorada, lleno de vida y lujo, ha pasado a ser un bastión de privacidad y misterio. Sus muros han visto pasar a presidentes, seminaristas y, ahora, a una comunidad religiosa enigmática, demostrando que las grandes casas, al igual que las personas, tienen destinos complejos e impredecibles.
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