09/12/2009
Una de las preguntas más recurrentes y fascinantes que rodean a la monumental saga de FromSoftware es, sin duda, la del tiempo. No solo nos referimos al tiempo que la serie lleva entre nosotros, marcando a toda una generación de jugadores, sino al abismo temporal que separa cada una de sus entregas dentro de su propio universo. La respuesta, como casi todo en Dark Souls, es compleja, ambigua y deliberadamente misteriosa, pero hoy vamos a intentar arrojar un poco de luz sobre esas cenizas para comprender la escala de esta épica decadente.

El Tiempo en Nuestro Mundo: La Saga en el Calendario Real
Antes de sumergirnos en las enrevesadas eras de Lordran y sus reinos sucesores, es útil poner en perspectiva cuándo llegaron estos juegos a nuestras manos. La cronología de lanzamientos es la única certeza que tenemos, y nos ayuda a entender la evolución de la saga.
- Demon's Souls (Precursor Espiritual): 2009
- Dark Souls: 2011
- Dark Souls II: 2014
- Dark Souls II: Scholar of the First Sin: 2015
- Dark Souls III: 2016
Desde el lanzamiento del primer Dark Souls hasta su conclusión con el último DLC de la tercera entrega, la saga principal se desarrolló a lo largo de unos 6 años. Un periodo relativamente corto en el mundo real, pero que esconde una eternidad en el tiempo del juego.
El Tiempo en el Lore: Una Eternidad de Fuego y Ceniza
Aquí es donde la pregunta se vuelve un verdadero enigma. Hidetaka Miyazaki y su equipo nunca han proporcionado cifras exactas. No hablan de siglos o milenios de forma concreta. En su lugar, utilizan el lenguaje de los mitos y las leyendas, hablando de eras, reinos que se alzan y caen en el olvido, y de ciclos que se repiten hasta el agotamiento. La clave no es saber el número exacto, sino sentir el peso aplastante de ese tiempo.
El Salto de Dark Souls a Dark Souls II: Un Abismo de Olvido
El lapso de tiempo entre el primer y el segundo juego es, posiblemente, el más grande y significativo de toda la saga. Es tan inmenso que el mundo ha olvidado casi por completo los eventos del juego original. El reino de Lordran ya no existe; es una leyenda susurrada, un mito perdido. En su lugar, nos encontramos en Drangleic, un reino construido sobre las ruinas de incontables otros reinos que han existido y perecido entre los dos juegos.
Personajes como Straid de Olaphis nos dicen que ha estado petrificado durante tanto tiempo que ha visto reinos nacer y morir. La geografía ha cambiado drásticamente. Los nombres de los dioses antiguos como Gwyn o Nito son prácticamente desconocidos. Esto no es una cuestión de siglos; estamos hablando de múltiples eras, de miles, y quizás decenas de miles de años. El ciclo de enlazar la Primera Llama ha ocurrido tantas veces que se ha convertido en un proceso mecánico y desgastado, una sombra de la gesta épica del primer Elegido No Muerto.
El Salto de Dark Souls II a Dark Souls III: Las Brasas Finales del Mundo
Si el salto a Dark Souls II fue un abismo, el que lleva a Dark Souls III es la consecuencia final de esa eternidad. El tiempo transcurrido es, de nuevo, incalculablemente largo. Han pasado suficientes ciclos desde los eventos de Drangleic para que este reino también sea poco más que un recuerdo lejano. La prueba más evidente de este paso del tiempo es el estado del mundo: está muriendo de forma definitiva.
La convergencia de tierras en Lothric, donde reinos de diferentes épocas se amontonan físicamente unos sobre otros (como el Pico Terrenal de DS2), es un síntoma de que la realidad misma se está desmoronando por el peso de incontables ciclos de enlace del fuego. La Primera Llama es tan débil, tan insignificante, que ya no basta con un alma poderosa para reavivarla. El mundo necesita a los Señores de la Ceniza, antiguos héroes que ya enlazaron la llama en sus propias eras, para intentar una vez más el ritual. Esto nos dice que han pasado, como mínimo, varias eras más, cada una con su propio héroe y su propio sacrificio. El mundo está en sus últimos estertores, exhausto tras una eternidad de lucha contra la decadencia.
Tabla Comparativa: Eones de Decadencia
Para visualizar mejor estas diferencias, podemos resumirlo en una tabla conceptual.
| Juego | Estado del Mundo | Relación con el Ciclo | Tiempo Transcurrido Estimado (Lore) |
|---|---|---|---|
| Dark Souls | Decadente, pero aún reconocible. El fin de la primera gran Era de los Dioses. | El primer gran intento de perpetuar el ciclo por parte de un No Muerto. | Miles de años desde que Gwyn enlazó la Llama por primera vez. |
| Dark Souls II | Mundo irreconocible. Reinos enteros han nacido y muerto. Lordran es un mito. | El ciclo se ha repetido tantas veces que se ha convertido en una farsa trágica. | Incontables milenios. Múltiples ciclos y eras han pasado. |
| Dark Souls III | Apocalíptico. El mundo se colapsa sobre sí mismo. La realidad se desintegra. | El ciclo está a punto de romperse definitivamente. La Llama es una brasa moribunda. | Eones después de DS2. El final definitivo del tiempo y los ciclos. |
¿Por Qué FromSoftware Mantiene el Tiempo Ambiguo?
Esta ambigüedad temporal no es un descuido, sino una herramienta narrativa fundamental. Al no darnos cifras, FromSoftware logra varias cosas:
- Potencia el Sentimiento de Desesperanza: La inmensidad del tiempo hace que las acciones del jugador se sientan a la vez monumentales y completamente insignificantes en la gran escala cósmica.
- Enfatiza el Tema de la Decadencia: Vemos los efectos del tiempo, no el tiempo en sí. Vemos ruinas sobre ruinas, leyendas olvidadas, y un mundo que se consume lentamente.
- Fomenta la Interpretación: Deja espacio para que la comunidad teorice y construya sus propias cronologías, enriqueciendo la experiencia colectiva del lore del juego.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Hay una cifra exacta de años entre los juegos?
No. FromSoftware nunca ha dado un número y es intencionadamente vago. La respuesta correcta es "eones" o "incontables ciclos".
¿Dark Souls 2 es una secuela directa?
Es una secuela temporal y temática, pero no narrativa. Sucede en el mismo universo, miles de años después, y sigue a un protagonista diferente con su propia maldición. No es necesario jugar al primero para entender su historia, pero enriquece la comprensión del ciclo.
¿Dónde encaja Demon's Souls en esta línea de tiempo?
No encaja. Demon's Souls es un juego separado, con su propio universo, lore y reglas. Es el precursor espiritual de Dark Souls, pero no comparten cronología.
¿La elección del final en un juego afecta al siguiente?
Canónicamente, parece que la acción de "enlazar la llama" es la que se repite una y otra vez, convirtiéndose en el statu quo a lo largo de los ciclos. Sin embargo, Dark Souls III sugiere que el ciclo de la Edad Oscura (el final alternativo) también ha ocurrido en algún momento, pero la Llama siempre termina por resurgir. La ambigüedad permite que todos los finales sean, en cierto modo, "verdaderos" en el gran tapiz del tiempo.
En conclusión, el tiempo en Dark Souls no se mide en años, sino en la erosión de la memoria, en la acumulación de ceniza y en la pérdida de esperanza. Cada juego es un eco lejano del anterior, una historia contada sobre las ruinas de otra historia, atrapada en un ciclo eterno de fuego y oscuridad hasta que, finalmente, no queda nada más que quemar.
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