27/08/2017
Hay lugares en Sevilla que parecen tener un alma propia, rincones que guardan historias en sus paredes y que evolucionan sin perder su esencia. Uno de esos espacios mágicos se encuentra en la calle Castelar, un pequeño local donde la luz del sol se cuela a través de una gran ventana, creando una atmósfera cálida y acogedora. Aquí nació la primera aventura de Ana Hergueta y Ángel Rodríguez, un proyecto llamado Palo Cortao que se convirtió en el germen de una exitosa trayectoria. Hoy, ese mismo espacio respira un aire diferente pero igualmente cautivador bajo el nombre de La Vermutera, regentado por Luis Tejada. Esta es la crónica de una transición, de dos sueños que compartieron un mismo hogar.

El Origen: Palo Cortao y el Amor por los Vinos de Jerez
Todo comenzó con una visión clara y una pasión compartida. Ana Hergueta, una química de Cáceres que se enamoró de la enología, y Ángel Rodríguez, un joven de Ciudad Real que cambió las Ciencias Ambientales por los fogones, decidieron echar raíces en Sevilla. Tras un periplo por diversas ciudades españolas, encontraron en la calle Castelar el lugar perfecto para materializar su sueño: un pequeño bar dedicado a los tesoros enológicos del sur, los vinos de Jerez, acompañados de un tapeo selecto y con clase.
Palo Cortao se convirtió rápidamente en un referente para los amantes del buen vino y la gastronomía cuidada. El concepto era un éxito, y el local, con su encanto íntimo, se llenaba de una clientela fiel que valoraba la calidad y el conocimiento que Ana y Ángel ponían en cada copa y cada plato. Sin embargo, como suele ocurrir con las buenas ideas, el éxito trajo consigo un dulce problema: el espacio se les quedó pequeño. La demanda y las ganas de seguir creciendo les empujaron a buscar un nuevo hogar, mudándose a su ubicación actual en la calle Mercedes de Velilla, donde han podido expandir su sofisticada propuesta culinaria.
La Transición: Nace La Vermutera, el Templo del Aperitivo
Lejos de dejar que el local de Castelar perdiera su magia, el destino puso en el camino a Luis Tejada. Este toledano, que llegó a Sevilla por amor, traía consigo una pasión cultivada durante sus años en Madrid: el vermú. Proveniente de una familia hostelera pero con formación en Bellas Artes, Luis vio en el pequeño rincón una oportunidad única para traer a la capital andaluza un concepto que echaba en falta: una vermutería auténtica, un lugar especializado en la cultura del aperitivo.
Luis supo entender el alma del local. En lugar de borrar el pasado, lo integró. Ana Hergueta cuenta con nostalgia cómo todavía hoy se conservan detalles de la etapa original, como las lámparas que ella misma colgó sobre la barra. Incluso, detrás del letrero de madera que reza "La Vermutera", aún se esconde el nombre de Palo Cortao, como un guiño a la historia del lugar. Luis transformó las limitaciones de espacio en virtudes, creando un ambiente increíblemente acogedor y vibrante, donde la estrella indiscutible es el vermú.
Un Vistazo al Corazón de La Vermutera
Visitar La Vermutera es sumergirse en un mundo de aromas y sabores. Luis ha creado un santuario para los aficionados a esta bebida, pero también una puerta de entrada para los curiosos. La barra se convierte en el escenario principal, donde se despliega una impresionante colección de botellas. El ambiente es siempre animado, y no es raro encontrarse con eventos especiales como las "vermusessions", donde un DJ pone la banda sonora perfecta para el aperitivo del fin de semana.

La propuesta gastronómica es coherente y está pensada para el maridaje perfecto. Aquí no encontrarás una carta de restaurante al uso. Luis se mantiene fiel a su concepto, ofreciendo productos de altísima calidad que realzan la experiencia del vermú. Las gildas, según Ana, son imprescindibles y deliciosas. A ellas se suman excelentes chacinas, quesos seleccionados, conservas de primera y encurtidos que completan el ritual del aperitivo. Es la sencillez bien entendida, donde el producto es el rey.
La Experiencia del Vermú: Un Viaje por España en una Copa
Lo que realmente distingue a La Vermutera es la profunda especialización y el conocimiento de su propietario. Luis no es un simple hostelero; es un embajador del vermú. Comenzó con una selección de 25 referencias y, movido por su afán de ofrecer una experiencia completa, ha llegado a tener más de 90 tipos diferentes. Su carta es un mapa de España, con etiquetas de todas las regiones productoras.
Para Luis, la clave está en la pedagogía. Entiende que, en una ciudad con una fuerte cultura cervecera como Sevilla, es fundamental explicar y guiar al cliente. Dedica tiempo a cada persona, preguntando por sus gustos para poder recomendarle el vermú perfecto. Confiesa una predilección por los amargos, destacando los de Sanlúcar de Barrameda y los del Priorato. Esta dedicación es lo que convierte una simple visita en una auténtica clase magistral.
Tabla Comparativa: Dos Conceptos en un Mismo Espacio
| Característica | Palo Cortao (Original en Castelar) | La Vermutera (Actual en Castelar) |
|---|---|---|
| Propietarios | Ana Hergueta y Ángel Rodríguez | Luis Tejada |
| Concepto Principal | Vinos de Jerez y tapeo selecto | Vermús especializados y aperitivos |
| Bebida Estrella | Vinos generosos (Palo Cortao, Amontillado, etc.) | Vermú (más de 90 referencias) |
| Oferta Gastronómica | Tapas con clase y más elaboradas | Gildas, chacinas, quesos, conservas y encurtidos |
| Ambiente | Rincón de vinos con encanto y sosiego | Acogedor, vibrante, con eventos como "vermusessions" |
Dos Visiones, Una Pasión: La Hostelería Romántica
Lo más hermoso de esta historia es el profundo respeto y la admiración mutua entre los antiguos y el actual propietario. Ana Hergueta lo resume a la perfección: "Luis, como nos pasa a nosotros, crea sitios que a él le gustaría encontrar como cliente". Esta es la clave de su éxito: una visión romántica del negocio. No se trata solo de servir copas, sino de crear experiencias, de compartir una pasión y de construir una comunidad en torno a un producto.
Tanto Palo Cortao en su nueva etapa como La Vermutera son el reflejo de sus dueños. Son proyectos personales, cuidados al milímetro, donde cada detalle tiene un porqué. En una era de franquicias y conceptos impersonales, encontrar lugares con alma como este es un verdadero tesoro. Es la prueba de que cuando se trabaja con amor, dedicación y respeto por la historia, el resultado es siempre extraordinario.
Preguntas Frecuentes
- ¿Dónde está el Palo Cortao original?
El local original de Palo Cortao, en la calle Castelar, es ahora La Vermutera. El restaurante Palo Cortao actual se encuentra en la calle Mercedes de Velilla, un espacio más grande donde han podido desarrollar su propuesta. - ¿Qué puedo comer en La Vermutera?
La oferta se centra en el concepto de aperitivo. Podrás disfrutar de excelentes gildas, una selección de chacinas y quesos de calidad, conservas gourmet y encurtidos variados. No es un restaurante, sino el lugar ideal para picar algo mientras degustas un buen vermú. - ¿Necesito ser un experto en vermú para ir?
¡Para nada! De hecho, es el sitio perfecto para iniciarse. Luis Tejada es un gran conocedor y le encanta asesorar a sus clientes. Déjate guiar por sus recomendaciones para descubrir el vermú que mejor se adapta a tus gustos. - ¿Es un sitio grande?
No, es un local muy pequeño y acogedor, lo que forma parte de su encanto. Esto significa que puede llenarse rápidamente, especialmente los fines de semana. Si lo encuentras lleno, como dice Ana, es motivo de alegría por Luis. Siempre puedes volver en otro momento más tranquilo para disfrutar de la experiencia al máximo.
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