19/03/2017
Desde hace décadas, los seguidores de Dragon Ball han soñado con una cosa: vivir la legendaria historia de Goku y los Guerreros Z en primera persona. No solo verla, no solo luchar en sus batallas más icónicas, sino sentir la progresión, explorar su mundo y sumergirse por completo en su universo. Bandai Namco y el estudio CyberConnect2 escucharon estas plegarias y en enero de 2020 lanzaron Dragon Ball Z: Kakarot, un título que prometía ser el homenaje definitivo a la saga. Hoy, años después de su lanzamiento, la pregunta sigue en el aire para muchos: ¿realmente cumplió su promesa? ¿Vale la pena embarcarse en esta aventura épica? Acompáñanos en este análisis exhaustivo para descubrirlo.

¿Qué es Exactamente Dragon Ball Z: Kakarot?
Lo primero que hay que entender es que Kakarot no es un juego de lucha tradicional como la saga Budokai Tenkaichi o FighterZ. Es, en su núcleo, un RPG de acción. Esto cambia por completo la perspectiva y la experiencia. Aquí, el objetivo no es solo encadenar combos en una arena, sino revivir la totalidad de la Saga Z, desde la impactante llegada de Raditz a la Tierra hasta la batalla final contra el temible Majin Buu. El juego nos pone en la piel de Goku, Gohan, Vegeta y otros personajes clave, permitiéndonos no solo combatir, sino también explorar un vasto mundo semiabierto.
Esta faceta rolera se manifiesta en múltiples mecánicas. Deberás entrenar para aprender nuevas técnicas, recolectar Orbes Z repartidos por el mapa para mejorar tu árbol de habilidades, pescar, cazar y, por supuesto, comer. La comida juega un papel crucial, ya que los platos preparados por Chi-Chi (Milk) y otros personajes otorgan mejoras de estadísticas permanentes. Es un sistema que, aunque sencillo, te hace sentir que cada actividad contribuye a hacerte más fuerte, replicando la filosofía de entrenamiento constante de la serie. Es la diferencia entre simplemente jugar una batalla y prepararte para ella, sintiendo el crecimiento del personaje como propio.
La Experiencia de Juego: Más Allá de los Combates
El combate es, sin duda, uno de los pilares del juego. Siendo desarrollado por CyberConnect2, los maestros detrás de la aclamada saga Naruto Ultimate Ninja Storm, las expectativas eran altísimas. Y no decepcionan. Las batallas son espectaculares, llenas de efectos de partículas, explosiones de Ki y movimientos especiales que son un calco de lo visto en el anime. El control puede requerir un pequeño periodo de adaptación, pero una vez dominado, te permite volar por los cielos, esquivar ráfagas de energía y desatar un Kamehameha devastador con una fluidez cinematográfica.

Pero como mencionamos, Kakarot es mucho más. La exploración es una delicia. Volar libremente con la Nube Voladora o a toda velocidad por parajes tan icónicos como las llanuras donde lucharon contra los Saiyans, la ciudad de West City o el planeta Namek es una experiencia que ningún fan querrá perderse. Durante estos viajes, encontrarás misiones secundarias, llamadas "Subhistorias", que a menudo expanden el lore de Dragon Ball, trayendo de vuelta a personajes olvidados de la serie original y ofreciendo interacciones entrañables y divertidas que enriquecen el universo.
Un Homenaje Hecho con Fidelidad y Cariño
Si hay una palabra que define a Dragon Ball Z: Kakarot, esa es fidelidad. El nivel de detalle y respeto por el material original es asombroso. Las cinemáticas recrean con una precisión milimétrica los momentos más importantes del anime, desde la transformación de Goku en Super Saiyan por primera vez hasta el sacrificio de Vegeta. La banda sonora, con arreglos de los temas clásicos, y las voces originales (en japonés e inglés) terminan de redondear una atmósfera que te transporta directamente a tu infancia.
El juego no se limita a contar la historia principal. A través de la "Enciclopedia Z", puedes encontrar información detallada de personajes, lugares, relaciones y eventos, convirtiéndose en una auténtica base de datos para cualquier seguidor. Este es un juego hecho por fans, para fans, y se nota en cada pequeño detalle, en cada conversación y en cada guiño escondido en el mapa.
Requisitos Técnicos en PC: ¿Puede Mi Ordenador con el Kamehameha?
Una de las grandes ventajas de Dragon Ball Z: Kakarot en su versión para PC es su excelente optimización. Los requisitos del sistema no son especialmente exigentes, lo que permite que una amplia gama de equipos puedan ejecutar el juego sin problemas, incluso aquellos con algunos años a sus espaldas. A continuación, te presentamos una tabla comparativa para que puedas comprobar si tu PC está listo para la acción.

| Componente | Requisitos Mínimos | Requisitos Recomendados |
|---|---|---|
| Sistema Operativo | Windows 7 SP1 (64-bit) | Windows 10 (64-bit) |
| Procesador | Intel Core i5-2400 o AMD Phenom II X6 1100T | Intel Core i5-3470 o AMD Ryzen 3 1200 |
| Memoria RAM | 4 GB | 8 GB |
| Tarjeta Gráfica | GeForce GTX 750 Ti o Radeon HD 7950 | GeForce GTX 960 o Radeon R9 280X |
| DirectX | Versión 11 | Versión 11 |
| Almacenamiento | 36 GB de espacio disponible | 40 GB de espacio disponible |
Como se puede observar, incluso los requisitos recomendados apuntan a hardware de gama media de hace varias generaciones. Esto asegura una experiencia fluida para la mayoría de los jugadores de PC, un punto muy a favor para la accesibilidad del título.
El Veredicto Final: ¿Es el RPG Definitivo de Dragon Ball?
Tras analizar todos sus componentes, llegamos a la conclusión. ¿Es Dragon Ball Z: Kakarot un buen RPG? Si lo comparamos con gigantes del género como The Witcher 3 o Final Fantasy, sus mecánicas roleras pueden parecer superficiales. No encontrarás sistemas de moralidad complejos ni decisiones que alteren drásticamente la trama. Sin embargo, juzgarlo bajo esa óptica sería un error.
El propósito de Kakarot no es reinventar el género RPG, sino utilizar sus mecánicas para lograr la inmersión definitiva en el universo Dragon Ball. Y en ese aspecto, es un éxito rotundo. La sensación de progresión es real: empiezas luchando con dificultad contra Raditz y terminas lanzando Genkidamas que estremecen el universo. Los elementos de rol están perfectamente integrados para servir a la fantasía de poder que es Dragon Ball Z. Para un fan de la obra de Akira Toriyama, este juego es, sin lugar a dudas, una experiencia imprescindible y, posiblemente, la mejor y más completa representación de su historia en el mundo de los videojuegos. Su éxito comercial, con más de 4.5 millones de copias vendidas a finales de 2021, respalda la gran acogida que tuvo entre la comunidad.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Necesito ser un fan de Dragon Ball para disfrutarlo?
Aunque el juego hace un buen trabajo resumiendo la historia, la experiencia se disfruta infinitamente más si eres fan. El mayor atractivo del juego es la nostalgia y la fidelidad al material original. Un jugador nuevo podría disfrutar del combate, pero se perdería gran parte de la magia y el contexto emocional.

¿Cuánto dura el juego?
La campaña principal, cubriendo toda la Saga Z, te llevará entre 35 y 40 horas. Si buscas completar todas las misiones secundarias, entrenamientos y coleccionables, la duración puede extenderse fácilmente por encima de las 100 horas.
¿El juego base incluye contenido de Dragon Ball Super?
No. El juego base se centra exclusivamente en la historia de Dragon Ball Z. Sin embargo, posteriormente se lanzaron expansiones y DLCs que sí abarcan arcos argumentales de Dragon Ball Super, como la batalla contra Bills o la resurrección de Freezer.
¿En qué plataformas está disponible?
Dragon Ball Z: Kakarot está disponible en PC, PlayStation 4, Xbox One y Nintendo Switch. También cuenta con versiones optimizadas para PlayStation 5 y Xbox Series X/S.
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