21/06/2019
En los albores del siglo XX, las aguas de América del Sur se convirtieron en el escenario de una intensa carrera armamentista naval, una lucha de prestigio y poderío entre Argentina, Brasil y Chile. En el corazón de esta contienda se encontraban los colosos de acero conocidos como acorazados tipo "dreadnought". La Armada Argentina, buscando mantener el equilibrio de poder, encargó dos de los buques de guerra más formidables de su época: el ARA Rivadavia y su gemelo, el ARA Moreno. Estos barcos no solo representaban un salto tecnológico y estratégico, sino que también eran una declaración de intenciones. La pregunta que muchos se hacen es: ¿cuán poderosos eran realmente? Y, sobre todo, ¿qué tan resistente era su blindaje frente a las amenazas de la época? En este artículo, desentrañaremos los secretos de la coraza que protegía a estos gigantes del Atlántico Sur.

La Génesis de los Gigantes: Una Respuesta Contundente
La construcción de los acorazados Rivadavia y Moreno fue una respuesta directa a la adquisición por parte de Brasil de los acorazados Minas Gerais y Sao Paulo, que en su momento eran los más potentes del mundo. Para no quedarse atrás, Argentina lanzó en 1908 un concurso internacional para el diseño y construcción de sus propias naves. En una maniobra comercial y de ingeniería sumamente astuta, el gobierno argentino no se decantó por un único diseño, sino que solicitó propuestas a astilleros de Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, Francia e Italia. Luego, combinó las mejores características de cada proyecto para crear un diseño híbrido y superior. El resultado fue la construcción de los buques en astilleros estadounidenses, pero con un diseño que fusionaba lo mejor de la ingeniería naval mundial: la apariencia y disposición de torres escalonadas de los acorazados estadounidenses, la disposición de torres centrales "en echelon" de los británicos y una potente batería secundaria en casamatas de inspiración alemana. Este enfoque les confirió una ventaja cualitativa desde su misma concepción.
Anatomía de una Fortaleza Flotante: El Blindaje del ARA Rivadavia
El blindaje es el alma de un acorazado, la diferencia entre resistir un impacto devastador o sucumbir en una bola de fuego. La protección de la clase Rivadavia fue diseñada para enfrentar con garantías a sus contrapartes brasileñas y a cualquier otra amenaza contemporánea. La filosofía de protección se centraba en resguardar las áreas vitales del buque: la maquinaria, los depósitos de municiones y los centros de mando y control de tiro. La disposición del blindaje era excepcional, a menudo comparada con la robustez de los diseños alemanes que tan buen desempeño tuvieron en la Batalla de Jutlandia.
El esquema de protección se distribuía de la siguiente manera:
- Cinturón Blindado Principal: Esta era la coraza más gruesa, ubicada en la línea de flotación a lo largo de la parte central del buque. Tenía un espesor máximo de 280 mm (casi 11 pulgadas) en la zona de la ciudadela (maquinaria y santabárbaras), que se iba adelgazando hasta los 100 mm en los extremos. Este cinturón blindado era la principal defensa contra proyectiles de trayectoria tensa disparados a media y corta distancia.
- Cubiertas Acorazadas: La amenaza no solo venía de los lados, sino también desde arriba, con proyectiles que caían en ángulos pronunciados a largas distancias (el llamado "plunging fire"). Para contrarrestar esto, el Rivadavia contaba con una cubierta principal con un blindaje de 76 mm (3 pulgadas) de acero. Si bien para los estándares de la Segunda Guerra Mundial podría parecer escaso, era un espesor considerable para la época de su diseño.
- Artillería Principal y Secundaria: La capacidad ofensiva del buque debía ser protegida a toda costa. Las torres que albergaban los 12 cañones de 305 mm tenían un frontal de 305 mm (12 pulgadas) de acero, al igual que las barbetas (los cilindros blindados que protegían los mecanismos de las torres bajo la cubierta principal). La batería secundaria, compuesta por cañones de 152 mm en casamatas en el casco, también estaba protegida por una coraza de 238 mm.
- Torre de Mando: El cerebro del buque, desde donde el comandante y su estado mayor dirigían la batalla, estaba encerrado en una fortaleza de 305 mm de acero, garantizando que el liderazgo pudiera seguir funcionando bajo el fuego más intenso.
Tabla de Especificaciones del Blindaje
| Componente | Espesor Máximo del Blindaje |
|---|---|
| Cinturón Principal (en la línea de flotación) | 280 mm |
| Cubierta Protectora | 76 mm |
| Torres de la Artillería Principal | 305 mm |
| Barbetas | 305 mm |
| Casamatas (Artillería Secundaria) | 238 mm |
| Torre de Mando | 305 mm |
Modernización y Vida Operativa
Aunque fueron diseñados en la era pre-Primera Guerra Mundial, los Rivadavia tuvieron una vida útil muy larga, lo que exigió modernizaciones para mantener su vigencia. Entre 1924 y 1926, ambos buques regresaron a Estados Unidos para una profunda actualización. Las calderas de carbón fueron reemplazadas por otras que quemaban petróleo, lo que mejoró su autonomía y eficiencia. Se modernizaron los sistemas de control de tiro, se instalaron nuevas direcciones de tiro sobre las torres y se reforzó la defensa antiaérea, una lección aprendida de la Gran Guerra. El mástil de popa fue reemplazado por un trípode más robusto.
Se barajó incluso una modernización mucho más ambiciosa: reemplazar los doce cañones de 305 mm por seis torres dobles de 356 mm, lo que los habría convertido en auténticos "super-dreadnoughts". Sin embargo, la falta de presupuesto frustró este plan, y Argentina optó por invertir en cruceros y submarinos modernos, una decisión que, en retrospectiva, diversificó y modernizó mejor a la flota.
La carrera de los acorazados fue notablemente pacífica. Actuaron como embajadores flotantes del poderío argentino, realizando visitas de cortesía por todo el mundo y participando en revistas navales internacionales, como la coronación del rey Jorge VI en Spithead. Su mera presencia fue un factor disuasorio clave en la región. Durante la Segunda Guerra Mundial, la neutralidad argentina los mantuvo al margen del conflicto. Finalmente, tras décadas de servicio, fueron quedando obsoletos. A finales de los años 40 dejaron de ser unidades de primera línea, y en la década de 1950 fueron dados de baja y vendidos para desguace, cerrando un capítulo dorado en la historia de la Armada Argentina.
Comparativa con Rivales Regionales
Para entender la magnitud de estos buques, es útil compararlos con sus principales contrapartes en la región.

| Característica | ARA Rivadavia (Argentina) | Minas Gerais (Brasil) | Almirante Latorre (Chile) |
|---|---|---|---|
| Desplazamiento (plena carga) | ~31,000 t | ~21,200 t | ~32,000 t |
| Velocidad Máxima | 22.5 nudos | 21 nudos | 22.75 nudos |
| Armamento Principal | 12 x 305 mm | 12 x 305 mm | 10 x 356 mm |
| Cinturón Blindado Máximo | 280 mm | 229 mm | 229 mm |
| Blindaje Máximo de Torres | 305 mm | 305 mm | 254 mm |
Como se puede observar, los acorazados argentinos eran significativamente más grandes y estaban mucho mejor protegidos que los brasileños. Frente al Latorre chileno, que poseía cañones de mayor calibre, los Rivadavia oponían un blindaje superior tanto en el cinturón como en las torres, y una mayor cantidad de cañones en su batería principal. Esto creaba un equilibrio de poder fascinante, donde un hipotético enfrentamiento habría dependido enormemente de la distancia y las tácticas empleadas.
Preguntas Frecuentes
¿Cuál era el blindaje principal del ARA Rivadavia?
Su protección más robusta se encontraba en el cinturón blindado a la altura de la línea de flotación, con 280 mm de espesor, y en las torres de artillería principal y la torre de mando, ambas con 305 mm de acero.
¿Por qué se construyeron estos acorazados?
Fueron encargados como respuesta directa a la compra de acorazados por parte de Brasil, en el marco de la carrera armamentista naval sudamericana de principios del siglo XX, para mantener el equilibrio de poder en la región.
¿Llegaron a combatir en alguna guerra?
No. A pesar de su formidable poder, tuvieron una carrera completamente pacífica. La neutralidad de Argentina durante las dos guerras mundiales los mantuvo alejados de cualquier conflicto bélico.
¿Eran los acorazados argentinos superiores a los de sus vecinos?
Eran cualitativamente superiores a los acorazados brasileños en armamento y, sobre todo, en blindaje. Frente al acorazado chileno Almirante Latorre, la comparación es más compleja: el Latorre tenía cañones más potentes (356 mm vs 305 mm), pero los Rivadavia contaban con un blindaje significativamente más grueso y dos cañones más en su batería principal. Se puede decir que mantenían un equilibrio estratégico.
¿Qué fue de ellos al final de su vida útil?
Tras ser declarados obsoletos y servir durante sus últimos años como depósitos o cuarteles flotantes, el ARA Rivadavia fue dado de baja en 1957 y el ARA Moreno en 1956. Ambos fueron vendidos como chatarra y desguazados, el Rivadavia en Italia y el Moreno en Japón. El dinero de su venta ayudó a financiar la compra del primer portaaviones argentino, el ARA Independencia.
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