18/10/2021
Tras una larga y tortuosa espera, llena de cambios y rumores, finalmente ha llegado. Metal Gear Rising: Revengeance, el spin-off de acción que prometía llevar la saga a un nuevo territorio, está aquí. El proyecto, que pasó de las manos de Kojima Productions a las de los maestros de la acción en Platinum Games, ha demostrado que la paciencia tiene su recompensa. Este no es el Metal Gear de sigilo que conocemos; es una explosión de adrenalina, acero y venganza que se labra su propio camino a base de katanazos, y hemos explorado cada uno de sus rincones para contarte cómo funciona esta bestia cibernética.

- Un Desarrollo Tumultuoso: De Rising a Revengeance
- Ich Liebe Kapitalismus!: Una Trama de Venganza y Principios
- Libertad para Cortar: La Jugabilidad al Detalle
- La Belleza de los 60 Fotogramas por Segundo
- No Todo es Perfecto: La Cámara y el Ritmo
- Más Allá de la Historia: Extras y Rejugabilidad
- Conclusión: Un Spin-Off a la Altura
Un Desarrollo Tumultuoso: De Rising a Revengeance
La historia detrás del juego es casi tan interesante como la que se narra en él. Todo comenzó en la Games Developers Conference (GDC) de 2009, cuando un enigmático vídeo insinuaba un nuevo proyecto en el universo Metal Gear. No fue hasta el E3 de ese mismo año que se confirmó como 'Metal Gear Solid: Rising'. El tráiler de 2010 nos voló la cabeza: un Raiden cibernético, lejos de las sombras y el sigilo, que rebanaba enemigos con una libertad pasmosa. La premisa era clara: "Cut at will" (Corta a voluntad). Sin embargo, la idea de fusionar esta acción desenfrenada con la jugabilidad pausada de la saga principal no terminaba de cuajar en Konami. El proyecto se estancó, los meses pasaron y el fantasma de la cancelación se hizo cada vez más grande.
Pero a finales de 2011, llegó la noticia que lo cambió todo. El proyecto no estaba muerto, sino que había renacido. Platinum Games, el aclamado estudio detrás de joyas como Bayonetta, tomaba las riendas para rehacerlo desde cero. El nombre cambió a Metal Gear Rising: Revengeance, y con él, la jugabilidad y la historia se reenfocaron hacia una experiencia de acción pura y dura. El resultado es un título que, si bien respeta el universo de Kojima, lleva la inconfundible firma de sus nuevos padres.
Ich Liebe Kapitalismus!: Una Trama de Venganza y Principios
La historia nos sitúa en el año 2018, cuatro años después de los eventos de Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots. Raiden ya no lucha por ideales, sino que trabaja como mercenario para la empresa de seguridad privada Maverick Security Consulting. Su objetivo es simple: ganar dinero para mantener a su familia. Durante una misión de protección al primer ministro de una nación africana, su convoy es brutalmente asaltado por un comando de cyborgs de la PMC rival, Desperado Enforcement LLC.
Este violento encuentro es el punto de partida de un viaje de venganza personal que enfrentará a Raiden con un carismático elenco de villanos, como Samuel Rodriguez, Sundowner, Mistral y Monsoon. Cada uno de ellos, con un diseño y personalidad cuidados al detalle, pondrá a prueba no solo las habilidades de Raiden, sino también su moral. A lo largo de la aventura, seremos testigos de la lucha interna de Raiden con su oscuro pasado, reviviendo su faceta más sanguinaria conocida como "Jack el Destripador". Afortunadamente, no estará solo; contará con el apoyo de su equipo en Maverick a través del Codec, destacando a Boris, Kevin, Courtney y, especialmente, a Wilhelm "Doktor" Voigt, quien cumple un rol similar al de Otacon, encargándose de las mejoras y el soporte técnico.
Aunque la acción es la protagonista indiscutible, la narrativa no se queda atrás. Las conversaciones por Codec están repletas de ingenio, guiños a la saga principal y profundas discusiones sobre política, economía y la naturaleza de la guerra en un mundo post-Patriots. El juego no teme plantear cuestiones morales complejas, llevando a Raiden y al jugador a un desenlace sorprendente y lleno de significado.
Libertad para Cortar: La Jugabilidad al Detalle
El corazón de Revengeance late en su sistema de combate. Platinum Games ha creado una experiencia que es a la vez accesible y profundamente técnica. El control de Raiden es ágil y preciso, comparable al de Ryu Hayabusa en Ninja Gaiden, pero con una mecánica que lo cambia todo: el Modo Katana.

El Modo Katana y el Zandatsu
Activando el gatillo izquierdo, el tiempo se ralentiza y entramos en el 'Modo Katana'. Aquí, el eslogan "Cut at will" cobra vida. Usando los sticks, podemos realizar cortes con total libertad de ángulo y dirección. No es solo un espectáculo visual; esta mecánica es fundamental. Podemos desmembrar enemigos para neutralizarlos, cortar pilares para derrumbar estructuras o rebanar obstáculos para abrir nuevos caminos. Contra enemigos débiles, es letal desde el principio. Contra los más fuertes, deberemos debilitarlos primero para exponer sus puntos vulnerables, marcados en azul, y proceder a la carnicería.
Esta mecánica se enlaza directamente con el Zandatsu (literalmente, "cortar y tomar"). Al realizar un corte preciso en un punto clave del enemigo, se nos da la oportunidad de arrancarle su médula espinal cibernética. Al hacerlo, Raiden la aplasta, absorbiendo su energía y recuperando por completo su salud y su barra de energía del Modo Katana. Dominar el Zandatsu es crucial, especialmente en las dificultades más altas, convirtiendo cada combate en un baile mortal donde la ofensiva es también la mejor defensa.
El Arte de la Defensa: El Sistema de 'Parry'
A diferencia de otros títulos del género que se basan en un botón de esquiva, Metal Gear Rising apuesta por un sistema de 'Parry' o bloqueo. Para defenderse, Raiden no rueda por el suelo. En su lugar, debemos presionar el botón de ataque ligero junto con una dirección hacia el ataque enemigo justo antes de que impacte. Si lo hacemos bien, bloquearemos el golpe. Si lo hacemos en el momento exacto, realizaremos un contraataque devastador que dejará al enemigo totalmente expuesto. Este sistema es intuitivo contra enemigos básicos, pero se convierte en un desafío de reflejos y precisión contra los jefes, obligándonos a estudiar sus patrones y reaccionar en una fracción de segundo. Es un sistema exigente pero inmensamente satisfactorio una vez dominado.
Progresión y Personalización
A medida que avanzamos, acumulamos Puntos de Combate (PC) que podemos invertir en el taller del Doktor. Estas mejoras incluyen nuevos combos, aumentos de salud y energía, y mejoras para las armas principales y secundarias. Además, al derrotar a los jefes principales, obtendremos sus armas únicas, cada una con su propio set de movimientos, lo que añade una enorme variedad al combate y fomenta la rejugabilidad para experimentar con todos los estilos de lucha posibles.
Tabla Comparativa de Jugabilidad
Para entender mejor dónde se sitúa Metal Gear Rising, aquí tienes una breve comparativa con otros gigantes del género mencionados o referenciados en su análisis.
| Característica | Metal Gear Rising | Bayonetta | Ninja Gaiden |
|---|---|---|---|
| Ritmo de Juego | Ágil pero táctico | Extremadamente frenético | Rápido y exigente |
| Sistema Defensivo | Parry (Bloqueo y contraataque) | Esquiva (Activa el Tiempo Brujo) | Bloqueo y Esquiva |
| Mecánica Única | Modo Katana (Corte libre) y Zandatsu | Tiempo Brujo y Ataques Clímax | Técnicas Ninpo y combos complejos |
La Belleza de los 60 Fotogramas por Segundo
Una de las peticiones expresas de Kojima a Platinum Games fue que el juego corriera a 60 fotogramas por segundo, y el resultado es espectacular. La acción fluye con una suavidad increíble, algo esencial para un juego que depende tanto de la precisión y los reflejos. Los modelos de los personajes, especialmente Raiden y los jefes, están increíblemente detallados. Para lograr esta fluidez, se sacrificó parte de la complejidad de los escenarios, que a veces pueden parecer algo simples o vacíos. Sin embargo, esto se compensa con la alta destructibilidad del entorno. La banda sonora es otro punto álgido, con una mezcla de rock y electrónica que se adapta perfectamente a la acción. Los temas vocales que suenan durante las batallas contra los jefes son simplemente épicos y elevan la tensión a niveles estratosféricos.
No Todo es Perfecto: La Cámara y el Ritmo
A pesar de sus muchas virtudes, el juego no está exento de problemas. El más notable es la cámara. En espacios cerrados o contra grupos de enemigos, tiende a perder la perspectiva, situándose demasiado cerca de Raiden o chocando con las paredes. Esto puede generar momentos de frustración al recibir golpes desde fuera de la pantalla. Además, el ritmo de la aventura es algo desigual. Los primeros capítulos son largos y variados, pero hacia el final, el juego se precipita con una sucesión de capítulos muy cortos que se sienten apresurados, dejando una sensación final un tanto agridulce.

Más Allá de la Historia: Extras y Rejugabilidad
La campaña principal puede completarse en unas 5 o 6 horas, pero la verdadera magia de Rising reside en su rejugabilidad. Los distintos niveles de dificultad (Fácil, Normal y Difícil) ofrecen un desafío creciente, y conseguir el rango 'S' en todas las misiones requiere un dominio absoluto del combate. Además, ocultos por los escenarios hay 20 misiones de Realidad Virtual (VR Missions) que proponen desafíos únicos y de una dificultad endiablada. El sistema de mejoras y la variedad de armas invitan a volver a jugar para desbloquearlo todo y experimentar el combate de nuevas formas.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿De qué trata Metal Gear Rising: Revengeance?
Es un juego de acción spin-off protagonizado por Raiden, cuatro años después de MGS4. Como un ninja cibernético, se enfrenta a una PMC rival en una historia de venganza personal y conspiraciones globales.
¿Es necesario haber jugado otros Metal Gear para entenderlo?
No es estrictamente necesario, ya que tiene su propia historia autoconclusiva. Sin embargo, los fans de la saga disfrutarán de innumerables referencias, personajes y detalles del lore del universo Metal Gear.
¿Cuál es la mecánica principal del juego?
Su jugabilidad se centra en el 'Modo Katana', que permite realizar cortes precisos en cualquier ángulo, y el sistema 'Zandatsu', que consiste en arrancar las nanomáquinas de los enemigos para recuperar salud.
¿El sigilo es importante en este juego?
No, el sigilo es un elemento muy secundario y opcional. Aunque existen algunas secciones donde puedes sorprender a los enemigos, el juego está diseñado en torno a la acción directa y el combate abierto.
Conclusión: Un Spin-Off a la Altura
Metal Gear Rising: Revengeance es un hack 'n' slash excepcional y un ejemplo de cómo hacer un spin-off con identidad propia. Platinum Games ha logrado fusionar su maestría en la acción con la rica narrativa del universo de Kojima. Aunque sufre de problemas de cámara y un ritmo final irregular, su sistema de combate es tan profundo, original y satisfactorio que eclipsa sus defectos. Es un título espectacular, brutal y, sobre todo, increíblemente divertido que dejará grabados en la memoria de los jugadores algunos de los momentos más épicos del género. Una unión magistral que solo podía surgir de la mente de Kojima y el talento de Platinum Games.
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