09/02/2024
La promesa de encarnar a uno de los iconos más representativos del cine de acción de los 80, el oficial Alex Murphy, también conocido como RoboCop, era inmensa. Con el poder del motor gráfico Unreal Engine 5 como telón de fondo, las expectativas para RoboCop: Rogue City estaban por las nubes. La idea de patrullar las peligrosas calles de un Detroit distópico, impartiendo justicia con una fuerza abrumadora, era el sueño de muchos fans. Sin embargo, una vez que las luces de neón se apagan y el metal pesado de su armadura se pone a prueba, surge una pregunta inevitable: ¿cumple el juego con la fantasía o se queda en un intento fallido y tosco? A continuación, desgranamos los aspectos que han llevado a muchos jugadores a considerarlo una experiencia decepcionante.

Mecánicas de Juego: El Peso de un Control Oxidado
Uno de los primeros y más evidentes problemas que los jugadores han encontrado reside en su jugabilidad. Lejos de sentirse como un cíborg poderoso y preciso, el control de RoboCop se percibe como rígido, lento y, en una palabra, tosco. El movimiento carece de la fluidez necesaria para que la experiencia sea satisfactoria. Si bien se podría argumentar que esto busca emular el caminar pesado del personaje original, en la práctica se traduce en una experiencia frustrante que rompe el ritmo del combate y la exploración.
El gunplay, que debería ser el pilar central de un juego como este, tampoco logra brillar. La sensación al disparar es monótona y carente de impacto. El arsenal disponible es sorprendentemente limitado, contando con apenas 5 o 6 armas diferentes. Esta escasez de opciones se agrava por un desequilibrio notable en el diseño: una vez que mejoras tu pistola principal, la icónica Auto-9, el resto de las armas se sienten prácticamente inútiles y un desperdicio de recursos. La munición para las armas secundarias es, además, escasa, forzándote a depender casi exclusivamente de tu arma de mano, lo que convierte los tiroteos en una tarea monótona y predecible.
Enemigos y Combate: Un Bucle Repetitivo
La inteligencia artificial y el diseño de los enemigos contribuyen a la sensación de monotonía. Los adversarios actúan como esponjas de balas, absorbiendo una cantidad irreal de daño antes de caer, lo que alarga los enfrentamientos de forma artificial y sin añadir un componente estratégico. El caso más notorio es el del temible ED-209. En los primeros encuentros, este gigante mecánico requiere una cantidad desmesurada de munición para ser derrotado, convirtiendo la pelea en un tedioso ejercicio de desgaste.
Irónicamente, el problema se invierte a medida que avanzas y mejoras tus habilidades. El mismo ED-209 que antes era una fortaleza inexpugnable se convierte en un enemigo trivial, casi un juego de niños. La estrategia para vencerlo, y para la mayoría de los enemigos, nunca evoluciona más allá de un simple patrón de "escóndete, dispara, escóndete, repite". Esta falta de profundidad táctica hace que el combate, el corazón del juego, se sienta aburrido y sin alma.
El Detroit de Rogue City: Misiones que Deshonran la Placa
Más allá de los tiroteos, el juego intenta construir un mundo semiabierto en los barrios de Detroit. Sin embargo, las actividades que se nos proponen son, en su mayoría, triviales y completamente fuera de lugar para un personaje como RoboCop. Gran parte del tiempo se divide entre realizar pequeñas misiones para el Departamento de Policía de Detroit o patrullar las calles. Estas tareas secundarias incluyen actividades tan poco emocionantes como poner multas a coches mal aparcados o arrestar a jóvenes por hacer grafitis.
Estas misiones se sienten como puro relleno, tareas que no solo son aburridas, sino que rompen por completo la fantasía de poder de ser RoboCop. ¿Realmente se construyó una máquina de guerra multimillonaria para gestionar infracciones de tráfico? Esta disonancia entre el personaje y sus deberes en el juego es tan grande que muchos jugadores terminan ignorando por completo el contenido secundario, empobreciendo aún más la experiencia general.
Veredicto Técnico y Narrativo
En el apartado gráfico, a pesar de usar Unreal Engine 5, el resultado es mediocre. No aprovecha el potencial del motor y presenta un acabado visual que, sin ser terrible, no destaca en absoluto. La historia, por su parte, es otro de los grandes puntos débiles. La trama no consigue enganchar y los diálogos resultan tan poco interesantes que invitan a ser omitidos. La falta de un guion potente provoca que el jugador no sienta ninguna conexión con los personajes ni con los eventos que se desarrollan, convirtiendo el avance en una simple sucesión de misiones sin un propósito narrativo claro.
A todo esto hay que sumarle diversos problemas de rendimiento y bugs. El caso más flagrante reportado por muchos es el final de la misión en la acería (Steel Mill), donde la tasa de fotogramas se desploma hasta los 15 FPS, haciendo que ese segmento sea prácticamente injugable y una fuente de enorme frustración.
Tabla Comparativa: Expectativa vs. Realidad
| Aspecto del Juego | La Promesa (Expectativa) | La Realidad (Según la experiencia) |
|---|---|---|
| Gráficos (UE5) | Un Detroit fotorrealista y espectacular. | Visuales mediocres que no aprovechan el motor. |
| Jugabilidad | Sentirse como un cíborg de combate letal y preciso. | Controles rígidos, lentos y un gunplay aburrido. |
| Contenido Secundario | Misiones interesantes que expanden el lore de Detroit. | Tareas triviales y repetitivas como poner multas. |
| Historia | Una narrativa apasionante digna de una película. | Trama olvidable con diálogos que invitan a ser saltados. |
El Único Rayo de Luz: Un Platino Fácil
Si hay algo positivo que se pueda destacar, es para los cazadores de trofeos. RoboCop: Rogue City es un juego relativamente fácil de completar al 100%. No contiene logros o trofeos excesivamente difíciles, y es posible conseguir el codiciado Platino sin demasiado esfuerzo. Muchos jugadores reportan haber alcanzado el 90% de los trofeos simplemente al terminar la campaña principal, necesitando solo una breve segunda pasada para limpiar los restantes. Para aquellos cuyo principal objetivo es sumar un Platino más a su colección, este podría ser un punto a favor.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Recomendarías comprar RoboCop: Rogue City?
Basado en los numerosos problemas de jugabilidad, la historia aburrida y el contenido repetitivo, es difícil recomendarlo a precio completo. Quizás para fans muy acérrimos del personaje o si se encuentra en una oferta muy significativa, pero en general, la experiencia resulta decepcionante.
¿Cómo es el rendimiento del juego?
El rendimiento es inestable. Aunque en algunas zonas puede funcionar correctamente, existen caídas de frames muy severas en momentos puntuales, como la misión de la acería, que pueden arruinar por completo la experiencia de juego.
¿El combate es divertido?
El combate sufre de una gran monotonía. La escasa variedad de armas, el desequilibrio de la pistola principal y las tácticas simplistas de "disparar y cubrirse" hacen que los enfrentamientos se vuelvan tediosos rápidamente.
En conclusión, RoboCop: Rogue City se perfila como una gran oportunidad perdida. Un juego que tenía todos los ingredientes para ser un éxito —una licencia querida, un motor potente y una premisa atractiva— pero que se ve lastrado por una ejecución deficiente en casi todos sus apartados. Es un título que no logra hacer justicia al legado de su protagonista, ofreciendo una experiencia metálica y pesada, pero no en el buen sentido.
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