11/03/2016
Pocos documentales han logrado generar la mezcla de perplejidad, incomodidad y fascinación que consiguió Tickled en 2016. La investigación del periodista David Farrier, que comenzó como una curiosa exploración del mundo del "cosquilleo competitivo", se desenredó en una oscura red de acoso, manipulación y extorsión. Cuando el mundo pensaba que la historia había terminado con la muerte de su principal antagonista, David D'Amato, Farrier ha destapado una nueva y alarmante vertiente de la trama: la implicación y victimización de miembros del Cuerpo de Marines de los Estados Unidos.

El Escándalo Original: ¿Qué fue "Tickled"?
Para comprender la gravedad de las nuevas revelaciones, es crucial recordar la premisa del documental original. David Farrier, un periodista neozelandés conocido por sus reportajes sobre temas peculiares, se topó con videos en línea sobre el "cosquilleo competitivo". Intrigado, contactó a la productora, Jane O'Brien Media, para realizar un reportaje. La respuesta que recibió fue inesperadamente hostil, llena de insultos homófobos y amenazas legales. Esto, lejos de disuadirlo, encendió su curiosidad periodística.
Lo que Farrier y su codirector Dylan Reeve descubrieron fue una operación dirigida por el millonario David D'Amato, un hombre solitario y enigmático que se escondía tras múltiples alias en línea, incluyendo los de mujeres como "Terri DiSisto" y "Jane O'Brien". Bajo esta fachada, D'Amato ofrecía grandes sumas de dinero, viajes y estancias en hoteles de lujo a hombres jóvenes, a menudo en situaciones económicas precarias, para que participaran en la filmación de videos de cosquillas. En estos videos, un hombre era atado y sometido a cosquillas por varios otros, siempre vestidos.
El verdadero horror comenzaba cuando los participantes intentaban dejar de hacerlo. En ese momento, la amable fachada de los reclutadores se desvanecía y comenzaba una campaña de extorsión y acoso sistemático. D'Amato amenazaba con publicar los videos y difundir historias difamatorias a sus familias, amigos, entrenadores y empleadores, arruinando sus vidas y reputaciones con el fin de mantenerlos bajo su control.
La Conexión Militar: Marines de EE. UU. en la Mira
La historia, que ya era suficientemente perturbadora, ha tomado un giro aún más siniestro. Años después del estreno del documental, Farrier ha publicado en su sitio web personal nuevas pruebas que sugieren que el alcance de D'Amato llegó hasta las barracas militares de Washington D.C. Según su investigación, entre 2009 y 2010, al menos tres reclutas de los Marines fueron atraídos a este esquema.
El modus operandi era idéntico. A través de sus alias femeninos, D'Amato contactaba a los jóvenes soldados, ofreciéndoles miles de dólares para filmar videos de cosquillas en habitaciones de hotel en D.C. y Nueva York. La justificación era siempre la misma: los videos eran para uso personal o para un supuesto y excéntrico reality show. El dinero era un gran incentivo. Uno de los ex-Marines entrevistados por Farrier, bajo el seudónimo de "Lance", afirmó que llegó a triplicar sus ingresos gracias a estas sesiones. Incluso se le proporcionó dinero para comprar una cámara de video digital y filmar sesiones de cosquillas dentro de las propias barracas militares, involucrando a más compañeros. "Terminamos consiguiendo a un montón de chicos de mi pelotón y de todas las barracas de D.C. que acabaron haciendo esto: ocho chicos de mi pelotón, un par de chicos de otros pelotones", confesó Lance.
De la Participación a la Pesadilla: Extorsión y Corte Marcial
Como en los otros casos, la situación se tornó oscura cuando los Marines intentaron detener su participación. Cuando Lance le comunicó a "Terri DiSisto" que no quería hacer más videos, la represalia de D'Amato fue inmediata y brutal. Creó un sitio web donde publicó los videos de Lance, junto con su información personal, y lo acusó de causar daños por valor de 1.200 dólares en una habitación de hotel (algo que Lance admitió).
Pero D'Amato fue un paso más allá. Según el testimonio de Lance, D'Amato (actuando como DiSisto) envió toda esta información comprometedora directamente a los coroneles, generales y sargentos mayores de su base. Esto desencadenó una investigación interna de nueve meses por parte del Servicio de Investigación Criminal Naval (NCIS). La investigación no solo causó una enorme disrupción en la unidad, sino que concluyó con la degradación de Lance y la celebración de una corte marcial para él y al menos otro Marine involucrado.
Comparativa del Modus Operandi
Para ilustrar el patrón de comportamiento de D'Amato, la siguiente tabla compara sus tácticas en el caso general documentado en "Tickled" y el nuevo caso específico de los Marines.
| Característica | Caso General ("Tickled") | Caso de los Marines |
|---|---|---|
| Público Objetivo | Hombres jóvenes, a menudo atletas, en situación económica vulnerable. | Jóvenes reclutas del Cuerpo de Marines de EE. UU. estacionados en Washington D.C. |
| Método de Reclutamiento | Contacto en línea a través de alias femeninos, ofreciendo grandes sumas de dinero, viajes y estancias en hoteles. | Idéntico. Contacto vía email de alias femeninos ("Terri DiSisto", "Jane O'Brien", "Terese DeTingo") con ofertas económicas muy atractivas. |
| Táctica de Extorsión | Amenazas de publicar videos y difundir mentiras a familias, amigos y empleadores. | Publicación de videos en sitios web de venganza y, crucialmente, contacto directo con los oficiales al mando de los Marines. |
| Consecuencias para las Víctimas | Acoso, daño a la reputación, angustia psicológica. | Investigación del NCIS, disrupción de la unidad, degradaciones de rango y cortes marciales. Consecuencias profesionales directas. |
Una Amenaza a la Seguridad Nacional
David Farrier no cree que haya material suficiente para una secuela cinematográfica, pero ha hecho pública esta información con la esperanza de que otros miembros de las fuerzas armadas que hayan pasado por algo similar se animen a hablar. Más allá del drama personal de las víctimas, Farrier señala un punto extremadamente preocupante: esto podría representar un grave problema de seguridad para las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos.
"Puedes mirarlo y reírte y decir: 'Mira, ¿cuál es el problema si unos Marines quieren hacerse cosquillas mutuamente en cámara?'", comenta Farrier. Sin embargo, la situación es mucho más compleja. "Tienes a muchos de estos Marines grabados haciendo un ejercicio que podría ser retratado como homoerótico, y de repente esos videos se están utilizando en su contra y se están haciendo amenazas para hacerlos públicos... para perturbar las cosas en la base".
El hecho de que un individuo anónimo, o una entidad, pueda infiltrarse en la vida de personal militar, obtener material comprometedor y luego usarlo para chantajearlos o para informar a sus superiores, crea una vulnerabilidad masiva. Podría ser utilizado para desestabilizar unidades, para forzar a soldados a revelar información sensible o simplemente para sembrar el caos. La respuesta del NCIS a la solicitud de Farrier bajo la Ley de Libertad de Información, afirmando no tener registros de investigaciones sobre videos de cosquillas, añade otra capa de misterio. No obstante, el Cuerpo de Marines de EE. UU. ha confirmado que investigará el asunto a raíz de estas nuevas revelaciones.
Preguntas Frecuentes
¿Quién era David D'Amato?
Respuesta: David D'Amato era un millonario estadounidense y consejero de orientación escolar que, bajo múltiples alias en línea, orquestó una red para producir videos fetichistas de cosquillas, utilizando la extorsión y el acoso para controlar a los participantes. Falleció en 2016, poco después del estreno del documental.
¿Es real el "cosquilleo competitivo"?
Respuesta: No. El concepto de "Competitive Endurance Tickling" fue un invento de D'Amato para dar una apariencia de legitimidad deportiva a su fetiche y atraer a jóvenes atletas.
¿Habrá una secuela de "Tickled" sobre este caso?
Respuesta: Según el director David Farrier, es poco probable. Él siente que, aunque la historia es importante, no hay suficiente material para justificar una película de 90 minutos, pero quería que la información saliera a la luz pública.
¿Qué ha pasado con los Marines afectados?
Respuesta: Según los testimonios recogidos, al menos dos fueron sometidos a corte marcial y varios fueron degradados. Sus identidades reales y su situación actual se mantienen en secreto para proteger su privacidad.
En conclusión, la saga de "Tickled" demuestra una vez más que la realidad supera a menudo a la ficción. Lo que comenzó como una historia extraña sobre un fetiche en internet ha revelado profundas cicatrices de abuso de poder y, ahora, una potencial brecha de seguridad en una de las instituciones más protegidas del mundo. La historia de estos Marines es un sombrío recordatorio de cómo la vulnerabilidad puede ser explotada de las formas más inesperadas, con consecuencias devastadoras.
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