What did plague doctors do during the Black Death?

Doctores de la Peste: Héroes o Farsantes

31/05/2017

Valoración: 4.3 (8147 votos)

Durante el siglo XIV, la llegada de la Peste Negra transformó radicalmente el mundo social y médico de Europa. La plaga bubónica, originada en Asia, se extendió como un incendio forestal a través de las rutas comerciales, aniquilando a decenas de millones de personas entre 1347 y 1351. La escala de la mortandad fue tan abrumadora que las ciudades, desesperadas, buscaron ayuda en cualquiera dispuesto a atender a los enfermos. Fue en este escenario apocalíptico donde surgió la icónica y aterradora figura del doctor de la peste, un individuo que se convirtió en un faro de esperanza para algunos y un siniestro presagio de muerte para otros mientras caminaba por las calles de las comunidades devastadas.

What did plague doctors do during the Black Death?
As the Black Death swept across Europe, towns and cities appointed plague doctors to treat victims, record deaths, and give advice on containment measures. Many of the earliest plague doctors were not highly trained physicians.
Índice de Contenido

¿Quiénes eran realmente los Doctores de la Peste?

Contrario a la imagen de médicos eruditos que podríamos tener, la mayoría de los llamados doctores de la peste no eran profesionales de élite. Ante la negativa de los médicos más reputados a tratar a las víctimas de la plaga por miedo al contagio, las ciudades se vieron forzadas a contratar a quienes estuvieran dispuestos a asumir el riesgo. Esto significaba que, en su mayoría, eran médicos de segunda categoría, jóvenes con experiencia limitada o, en muchos casos, individuos sin ninguna formación médica certificada. Lo crucial no era su conocimiento, sino su disposición para aventurarse en las zonas de cuarentena y enfrentarse cara a cara con la enfermedad más temida de la época.

Las Verdaderas Responsabilidades de un Médico de la Peste

Las principales responsabilidades de un Medico della Peste, como se les conocía en Italia, no eran curar o tratar a los pacientes en el sentido moderno. Sus deberes eran, en gran medida, administrativos y burocráticos. Su tarea más importante era llevar un registro de las víctimas, contar el número de muertos para las autoridades municipales y, en ocasiones, actuar como testigos en la redacción de testamentos para los moribundios. Esta cercanía con los asuntos finales de los enfermos, lamentablemente, llevó a que algunos doctores sin escrúpulos se aprovecharan de la situación, robando a sus pacientes o huyendo con sus últimas voluntades.

A pesar de esto, eran figuras respetadas y consideradas tan valiosas que a veces eran secuestradas para pedir un rescate. Contratados y pagados por los municipios, atendían a personas de todas las clases sociales. Sin embargo, esto no les impedía inventar sus propias curas y pociones, las cuales vendían a precios elevados a sus pacientes más adinerados, buscando un beneficio personal en medio del caos.

El Icónico Atuendo: La Ciencia (Errónea) detrás del Traje

Durante siglos, ni los médicos ni las víctimas entendían cómo se propagaba la plaga. No fue hasta el siglo XVII que la comunidad médica adoptó la teoría miasmática, la creencia de que las enfermedades se propagaban a través de "miasmas" o aire fétido y corrupto. Basado en esta idea, el médico francés Charles de l’Orme, médico principal del rey Luis XIII, diseñó en 1619 un "uniforme" que se convertiría en el símbolo perdurable del doctor de la peste.

De l'Orme describió el atuendo de la siguiente manera: "La nariz [es] de medio pie de largo, con forma de pico, llena de perfume... Bajo el abrigo, llevamos botas de cuero marroquí... y una blusa de manga corta de piel lisa... El sombrero y los guantes también son de la misma piel... con gafas sobre los ojos".

El traje estaba diseñado para ofrecer una protección de pies a cabeza contra el aire mortal. Consistía en:

  • Una túnica de cuero encerado: Larga hasta los tobillos, se creía que su superficie lisa y encerada repelía los miasmas y los fluidos corporales.
  • Guantes, botas y polainas de cuero: Sellaban el cuerpo para que ninguna parte de la piel estuviera expuesta.
  • Un sombrero negro de ala ancha: Era un indicador profesional para identificarlo como médico.
  • Una vara de madera: Esta herramienta multiusos les permitía examinar a los pacientes sin tocarlos, comunicarse, alejar a las multitudes desesperadas e incluso, según algunos relatos, ser usada para azotar a los pacientes que creían que la plaga era un castigo divino y pedían penitencia.

La Máscara de Pico: Símbolo y Herramienta Fallida

El elemento más distintivo del atuendo era, sin duda, la máscara con un largo pico de pájaro. Este pico no era un adorno, sino un primitivo respirador. Se rellenaba con hierbas y especias aromáticas como menta, clavo, mirra, alcanfor o láudano. La idea era que estos olores fuertes filtrarían el aire fétido y protegerían al médico de inhalar los miasmas. A veces, las hierbas se prendían fuego antes de colocarlas en la máscara, de modo que el humo ofreciera una capa adicional de protección.

What were the responsibilities of a plague doctor?
The primary responsibilities of a plague doctor, or Medico della Peste, were not to cure or treat patients. Their duties were more administrative and laborious as they kept track of casualties of the Black Death, assisted in the occasional autopsy, or witnessed wills for the dead and dying.

El atuendo se completaba con unas gafas redondas de cristal. Sin embargo, a pesar de su apariencia intimidante y su ingenioso diseño basado en la ciencia de la época, el traje tenía un defecto fatal: la máscara tenía pequeños orificios para respirar en el pico. Estos orificios, irónicamente, permitían la entrada de patógenos. Hoy sabemos que la peste era causada por la bacteria Yersinia pestis, transmitida por las pulgas de las ratas, no por el aire. El traje de cuero pudo haber ofrecido cierta protección contra las picaduras de pulgas, pero la falta de higiene y el diseño fallido de la máscara hacían que muchos doctores contrajeran la plaga y murieran. Su existencia era a menudo solitaria y corta, viviendo en cuarentena constante incluso si no enfermaban.

Comparativa del Atuendo: Intención vs. Realidad

La siguiente tabla resume el propósito teórico del traje frente a su efectividad real:

Elemento del TrajePropósito (Según la Teoría del Miasma)Efectividad Real
Máscara de Pico con HierbasFiltrar el "aire malo" y los malos olores.Nula. Los agujeros de aire la hacían ineficaz y peligrosa.
Túnica de Cuero EnceradoRepeler los miasmas y los fluidos corporales.Protección física limitada, pudo haber evitado algunas picaduras de pulgas.
Vara de MaderaExaminar a los pacientes sin contacto físico.Muy útil para mantener la distancia social, una práctica de prevención válida.
Gafas de CristalProteger los ojos del aire corrupto.Protección física mínima contra salpicaduras.

Tratamientos Horripilantes y Dudosos

Al enfrentarse únicamente a los síntomas grotescos de la enfermedad (fiebre alta, debilidad y los infames bubones —quistes llenos de pus del tamaño de un huevo—) y sin un conocimiento real de su causa, los doctores de la peste recurrieron a tratamientos que hoy consideraríamos una tortura. Sus prácticas iban de lo extraño a lo verdaderamente espeluznante:

  • Sangrías: Una práctica común de la época que consistía en cortar una vena para "liberar la sangre mala", debilitando aún más al paciente.
  • Lanzamiento de bubones: Drenaban el pus de los bubones, lo cual era extremadamente doloroso y, al no tener condiciones estériles, a menudo causaba infecciones secundarias mortales.
  • Prácticas antihigiénicas: Algunos cubrían los bubones con excremento humano, pensando que esto extraería la enfermedad, cuando en realidad solo aumentaba el riesgo de infección.
  • Tratamientos tóxicos: El método más extremo y doloroso consistía en verter mercurio sobre la víctima y luego colocarla en un horno. No es de extrañar que estos "remedios" aceleraran la muerte en lugar de prevenirla.

El Legado de los Doctores de la Peste

Hoy en día, el atuendo del doctor de la peste es un símbolo del terror de las pandemias y un recordatorio de los límites del conocimiento humano. Aunque sus métodos eran erróneos y sus tratamientos bárbaros, su disposición para enfrentarse a la enfermedad, separar a los enfermos de los sanos y experimentar con tratamientos sentó, sin saberlo, algunas de las bases primitivas de la salud pública y la epidemiología. Su figura, a medio camino entre el salvador y el verdugo, sigue fascinando y aterrando, un testimonio inmortal de la desesperación humana frente a lo desconocido.

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Realmente curaban a la gente los doctores de la peste?

No. Sus tratamientos eran completamente ineficaces contra la bacteria Yersinia pestis y, en la mayoría de los casos, eran perjudiciales y aceleraban la muerte del paciente. Su función principal era más administrativa y estadística que médica.

¿Por qué usaban esa máscara tan extraña?

La máscara de pico se basaba en la teoría miasmática. Se creía que la enfermedad viajaba por el aire fétido, por lo que el pico se llenaba de hierbas aromáticas para purificar el aire que el doctor respiraba y protegerlo del contagio.

¿El traje de doctor de la peste funcionaba?

En gran medida, no. Aunque la capa de cuero pudo haber ofrecido una barrera física contra las pulgas portadoras de la plaga, el diseño general, especialmente los agujeros de aire en la máscara, lo hacía ineficaz para prevenir la infección. Muchos doctores murieron a pesar de usarlo.

¿Todos los doctores de la peste murieron a causa de la enfermedad?

No todos, pero la tasa de mortalidad era extremadamente alta. Sin embargo, hubo excepciones notables. El propio diseñador del traje, Charles de l’Orme, vivió hasta la impresionante edad de 96 años, aunque esto fue una rareza.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Doctores de la Peste: Héroes o Farsantes puedes visitar la categoría Juegos.

Subir