¿Adónde va la luz solar?

La mujer que es dueña del Sol y reclama un impuesto

24/05/2012

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¿Puede una persona ser dueña de una estrella? ¿Es posible registrar el Sol a tu nombre como si fuera una casa o un coche? Para la mayoría de nosotros, la idea suena a ciencia ficción o a una broma elaborada. Sin embargo, para Ángeles Durán, una mujer española de Vigo, es una realidad legalmente documentada. Su historia, que combina astucia legal, ambición y una pizca de excentricidad, ha capturado la atención del mundo, planteando preguntas fascinantes sobre los límites de la propiedad y el derecho internacional. Esta no es solo la anécdota de una reclamación insólita; es el relato de cómo una abogada, psicóloga y escritora desafió las convenciones y logró obtener un documento notarial que la acredita como la "propietaria del Sol".

¿Adónde va la luz solar?
Del supuesto dinero que tiene pensado cobrar a toda la población mundial por la luz solar, el destino de ese ingreso se distribuye de la siguiente manera: el 50% estaría destinado al Estado español, mientras que la mitad restante se dividiría entre un fondo de pensiones del país europeo, una investigación científica y sus fondos personales.
Índice de Contenido

¿Quién es Ángeles Durán, la "Dueña del Sol"?

Ángeles Durán no es una persona común. Residente en Vigo, Galicia, su formación multidisciplinar como psicóloga, escritora y abogada le ha proporcionado una perspectiva única y las herramientas necesarias para explorar los recovecos más insospechados de la ley. Su curiosidad la llevó, mientras investigaba para uno de sus libros, a toparse con una historia que cambiaría su vida: la de Dennis Hope, un estadounidense que en los años 80 afirmó haber encontrado un vacío legal para reclamar la propiedad de la Luna.

Intrigada por el precedente, Durán decidió aplicar la misma lógica al astro rey de nuestro sistema solar. No se trataba de un capricho momentáneo, sino de un proyecto estudiado y fundamentado en una interpretación audaz del derecho espacial internacional. Su perfil profesional fue clave: como abogada, entendía la letra de la ley; como escritora, sabía cómo construir una narrativa convincente; y como psicóloga, quizás comprendía la fascinación humana por lo inalcanzable.

El Fundamento Legal: El Tratado del Espacio de 1967

La base de toda esta increíble historia se encuentra en el "Tratado sobre los principios que deben regir las actividades de los Estados en la exploración y utilización del espacio ultraterrestre, incluso la Luna y otros cuerpos celestes", más conocido como el Tratado del Espacio de 1967. Este acuerdo internacional es la piedra angular del derecho espacial.

El Artículo II del tratado es explícito al afirmar: “El espacio ultraterrestre, incluso la Luna y otros cuerpos celestes, no podrá ser objeto de apropiación nacional por reivindicación de soberanía, uso u ocupación, ni de ninguna otra manera”.

Aquí es donde reside la genialidad, o la osadía, de la estrategia de Durán y su predecesor, Dennis Hope. El tratado prohíbe explícitamente que los países reclamen la soberanía sobre los cuerpos celestes. Sin embargo, no hace ninguna mención específica a los individuos. Fue en esta omisión, en este aparente descuido de los legisladores internacionales, donde Durán encontró su oportunidad. Argumentó que lo que no está expresamente prohibido, está permitido. Con esta premisa, en 2010 acudió a un notario y, para sorpresa de muchos, consiguió un acta notarial que la declaraba formalmente como: “Propietaria del Sol, estrella de tipo espectral G2, que se encuentra dentro del sistema solar, situada a una distancia media de la Tierra de unos 149 millones 600 mil kilómetros aproximadamente”.

Los Intentos de Monetización y las Batallas Legales

Con el documento notarial en mano, Ángeles Durán no tardó en intentar capitalizar su nueva y estelar propiedad. Su primer movimiento fue poner a la venta "parcelas" del Sol en el popular portal de subastas eBay. Sin embargo, la plataforma pronto retiró sus anuncios, argumentando que el Sol no cumplía con sus políticas al no ser un bien tangible ni transportable. Lejos de rendirse, Durán demandó a eBay por cerrar su tienda, aunque su reclamación no prosperó en los tribunales.

La situación se tornó aún más surrealista cuando un grupo de personas, reconociendo irónicamente su título de propietaria, la demandó a ella por los daños que los rayos solares causan en la piel, como quemaduras o cáncer. Estas demandas, por supuesto, tampoco llegaron a buen puerto, pero demostraron el revuelo y la controversia que su caso había generado.

Sin desanimarse, en 2021, Durán redobló su apuesta con un plan mucho más ambicioso: cobrar un impuesto a toda la humanidad por el uso de la energía y la luz solar. Su propuesta, según explicó, era distribuir los hipotéticos ingresos de la siguiente manera:

  • 50% para los Presupuestos Generales del Estado español.
  • 20% para un fondo de pensiones mínimas en España.
  • 10% para la investigación científica.
  • 10% para combatir el hambre en el mundo.
  • 10% para ella.

Este plan, que ella defiende como justo y legal, compara la explotación de la luz solar con el uso que las empresas hidroeléctricas hacen de los ríos, por el cual pagan un canon.

Comparativa de Reclamaciones Extraterrestres

CaracterísticaÁngeles DuránDennis Hope
Cuerpo Celeste ReclamadoEl SolLa Luna y otros planetas del Sistema Solar
Base LegalVacío legal en el Tratado del Espacio de 1967 (individuos)Mismo vacío legal en el Tratado del Espacio de 1967
Método de MonetizaciónVenta de parcelas (fallido), propuesta de impuesto solarVenta de escrituras de propiedad de terrenos lunares
Éxito ComercialMínimo o nulo hasta la fechaHa vendido parcelas a millones de personas durante décadas

Preguntas Frecuentes (FAQ)

¿Es legalmente válida la propiedad de Ángeles Durán sobre el Sol?

Es altamente debatible. Aunque posee un acta notarial española, este documento no tiene reconocimiento internacional. La comunidad jurídica mayoritariamente considera que estas reclamaciones van en contra del espíritu del Tratado del Espacio, que considera los cuerpos celestes como "patrimonio común de la humanidad". Ningún tribunal internacional ha validado su propiedad.

¿Ha ganado dinero con su reclamación?

Hasta la fecha, no hay evidencia de que haya obtenido beneficios económicos significativos. Su intento de venta en eBay fue bloqueado y su plan de cobrar un impuesto solar sigue siendo solo una propuesta sin ninguna vía legal para ser implementada a nivel global.

¿Es la única persona con una reclamación tan extraña?

No. Además de Dennis Hope y la Luna, Durán misma ha realizado otras reclamaciones curiosas. En 2008, registró la partitura del famoso grito de Tarzán y posteriormente demandó a la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) por no cobrar los derechos de autor correspondientes, una demanda que también fue desestimada.

¿Qué pasaría si todo el mundo empezara a reclamar estrellas?

Probablemente, la comunidad internacional se vería forzada a enmendar o clarificar el Tratado del Espacio para cerrar explícitamente el vacío legal que individuos como Durán y Hope han intentado explotar. Se crearía un caos jurídico que iría en contra del principio de exploración pacífica y cooperativa del espacio.

En conclusión, la historia de Ángeles Durán es un fascinante caso de estudio sobre la interpretación de la ley, la ambición humana y los límites de la propiedad. Aunque su reclamación sobre el Sol pueda parecer una excentricidad sin consecuencias prácticas, nos obliga a reflexionar sobre conceptos que damos por sentados y nos pregunta, en última instancia: ¿A quién pertenece realmente el universo?

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