07/05/2021
Alfa Romeo es una de esas marcas que polariza, que genera pasiones y odios a partes iguales, y es precisamente en esa dualidad donde reside gran parte de su encanto. Dentro de su rica historia, existen acrónimos que resuenan con una fuerza especial en los corazones de los aficionados, y pocas siglas son tan veneradas como GTA. Lejos de ser una simple insignia, GTA representa una filosofía, un linaje de vehículos nacidos para dominar tanto la carretera como el circuito. Significa Gran Turismo Alleggerita, o Gran Turismo Aligerado, una declaración de intenciones que promete una experiencia de conducción pura, visceral y, sobre todo, ligera.

Es crucial no confundir la denominación GTA con la también icónica Quadrifoglio. Mientras que el trébol de cuatro hojas designa a las versiones de más alto rendimiento de la gama estándar, un GTA va un paso más allá. La receta es clara y contundente: tomar como base un modelo Quadrifoglio, inyectarle más potencia, someterlo a una estricta dieta para reducir su peso y vestirlo con una aerodinámica espectacular y funcional. El resultado es una máquina que fusiona la elegancia de un Alfa de calle con la brutalidad de un coche de carreras, un equilibrio perfecto entre el uso diario y la adrenalina del circuito.
El Origen de la Leyenda: El Giulia Sprint GTA (1965)
Para entender el alma de un GTA, debemos viajar a 1965. En esa época, Alfa Romeo, con su departamento de competición Autodelta a la cabeza, buscaba crear una máquina para dominar los campeonatos de turismos. La solución fue el Giulia Sprint GTA. Partiendo del ya ágil Giulia GT, los ingenieros llevaron a cabo una cura de adelgazamiento radical. La carrocería de acero fue reemplazada por una de Peraluman 25, una aleación de aluminio, y las ventanillas laterales y la luneta trasera se sustituyeron por plexiglás. El resultado fue un peso pluma de apenas 950 kilos.
Bajo el capó latía una joya de la ingeniería: un bloque de cuatro cilindros y 1.6 litros con una innovadora culata de doble bujía (Twin Spark) y carburadores de 45 mm, capaz de entregar 170 CV en su versión de competición. Este motor, que se convertiría en un pilar para la marca, le permitió al Giulia Sprint GTA alzarse con dos campeonatos europeos de turismos, forjando su leyenda en los circuitos. La versión de calle, más civilizada, ofrecía unos nada despreciables 115 CV, llevando la emoción de las carreras a la carretera.
La Familia Crece: Junior y la Radical GTAm
El éxito del primer GTA animó a la marca a expandir el concepto. En 1968 nació el Alfa Romeo 1300 Junior GTA, una versión pensada para sortear las cargas fiscales italianas sobre los motores de gran cilindrada. Con un propulsor de 1.3 litros que entregaba entre 96 y 110 CV, no contaba con todos los elementos de aligeramiento de su hermano mayor, pero su agilidad y su carácter lo convirtieron en un coche de culto, con solo 450 unidades fabricadas.
Poco después, en 1969, Alfa Romeo desató a la bestia: el GTAm. La "m" ha sido objeto de debate, pudiendo significar "maggiorata" (aumentada) o "America", ya que se basaba en la versión americana del 1750 GT Veloce. Este modelo era extremo. Su motor fue llevado hasta los 2.0 litros y, con un sistema de inyección mecánica SPICA, era capaz de producir unos salvajes 240 CV. Con un chasis de acero modificado con piezas de aluminio y plástico, el GTAm era un coche de carreras con matrícula, diseñado para no hacer prisioneros en la pista.
Intentos de Resurrección y la Era del V6 Busso
Tras décadas de silencio, las siglas GTA intentaron regresar en varias ocasiones. Una de las más recordadas es la del Alfa Romeo 155 GTA Stradale de 1993. Tras el aplastante éxito del 155 en campeonatos como el DTM, Abarth desarrolló un prototipo único que, lamentablemente, nunca llegó a producción. Era una berlina de tracción total que escondía la mecánica del legendario Lancia Delta Integrale, con un motor 2.0 turbo de 190 CV. Un sueño que se quedó en un "one-off".
El verdadero renacimiento llegó con el nuevo milenio. En 2001, el Alfa Romeo 156 GTA, disponible como berlina y familiar, cautivó al mundo con su diseño de Walter de'Silva y, sobre todo, con su corazón: el legendario motor V6 de 3.2 litros conocido como "Busso". Con 250 CV y una de las bandas sonoras más celestiales jamás creadas para un coche de calle, era pura pasión italiana. Su único punto débil era la tracción delantera, que a menudo luchaba por digerir tanta potencia. Un año después, en 2002, la locura se repitió con el Alfa Romeo 147 GTA. Meter ese V6 tan pesado en el vano motor de un compacto era una declaración de intenciones. Era un coche exigente y carismático, un auténtico "hot hatch" a la italiana que se enfrentó a rivales como el VW Golf R32.

La Expresión Máxima: Los Nuevos Giulia GTA y GTAm
En 2020, para celebrar su 110 aniversario, Alfa Romeo revivió la leyenda de la forma más espectacular posible con los Giulia GTA y GTAm. Partiendo del ya formidable Giulia Quadrifoglio, los ingenieros de Alfa llevaron el concepto "Alleggerita" a un nuevo nivel. El motor 2.9 V6 Bi-Turbo fue potenciado hasta los 540 CV, pero la verdadera magia reside en la reducción de peso. Gracias al uso intensivo de fibra de carbono (eje de transmisión, capó, techo, paragolpes) y aluminio, el Giulia GTA adelgazó 100 kilos, logrando una relación peso/potencia de 2,82 kg/CV.
Si el GTA es radical, el GTAm es directamente un coche de carreras homologado para la calle. Prescinde de los asientos traseros para instalar una jaula antivuelco, monta asientos baquet de carbono con arneses de seis puntos Sabelt, y utiliza policarbonato para las ventanillas. La aerodinámica, desarrollada en colaboración con Sauber Engineering, es activa y cuenta con un alerón trasero de carbono de dimensiones colosales. Con un sistema de escape Akrapovic de titanio y llantas monotuerca, el GTAm no solo es rápido, es una experiencia sensorial completa.
Tabla Comparativa de los GTA Modernos
| Modelo | Año | Motor | Potencia | Tracción | Característica Clave |
|---|---|---|---|---|---|
| Alfa Romeo 156 GTA | 2001 | 3.2 V6 "Busso" | 250 CV | Delantera | El sonido y carisma del motor Busso. |
| Alfa Romeo 147 GTA | 2002 | 3.2 V6 "Busso" | 250 CV | Delantera | Un motor V6 enorme en un compacto. |
| Alfa Romeo Giulia GTA | 2020 | 2.9 V6 Bi-Turbo | 540 CV | Trasera | Reducción de peso de 100 kg. |
| Alfa Romeo Giulia GTAm | 2020 | 2.9 V6 Bi-Turbo | 540 CV | Trasera | Versión extrema biplaza con jaula antivuelco. |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Qué significa exactamente GTA en Alfa Romeo?
GTA es el acrónimo de "Gran Turismo Alleggerita", que en español se traduce como "Gran Turismo Aligerado". Representa la filosofía de crear versiones más ligeras y potentes de sus modelos deportivos, con un claro enfoque en el rendimiento en circuito.
¿Es lo mismo un GTA que un Quadrifoglio?
No. Un Quadrifoglio (trébol de cuatro hojas) es la versión de más alto rendimiento de un modelo de producción en serie. Un GTA toma como base un modelo Quadrifoglio y lo lleva al extremo, con más potencia, una reducción de peso significativa y una aerodinámica optimizada, acercándolo a un coche de competición.
¿Todos los Alfa Romeo GTA son de tracción trasera?
No. Mientras que los modelos clásicos y los nuevos Giulia GTA/GTAm son de tracción trasera, los modelos que revivieron las siglas en los años 2000, el 156 GTA y el 147 GTA, eran de tracción delantera. El prototipo 155 GTA Stradale, por su parte, contaba con tracción total.
¿Se puede conducir legalmente un Giulia GTAm por la calle?
Sí. A pesar de su apariencia y equipamiento de coche de carreras (jaula antivuelco, arneses, ausencia de asientos traseros), el Alfa Romeo Giulia GTAm está completamente homologado para circular por la vía pública, convirtiéndolo en uno de los coches más radicales que se pueden conducir legalmente fuera de un circuito.
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