07/12/2015
Viajemos en el tiempo a finales de los 90, una época dorada para los juegos de estrategia en tiempo real (RTS). En medio de gigantes que definieron el género, apareció un contendiente australiano con una propuesta audaz y un mundo devastado: KKND 2: Krossfire. Lanzado en 1998 por Beam International, este título buscaba hacerse un hueco en un mercado saturado, prometiendo una inteligencia artificial revolucionaria y un conflicto a tres bandas en un futuro post-nuclear. Pero, ¿logró cumplir sus promesas o se quedó a medio camino, como una reliquia más en el páramo radiactivo que retrataba? Hoy, desempolvamos este clásico para analizar si Krossfire fue un destello de genialidad o un simple eco en el género.

Un Mundo en Ruinas: La Trama de Krossfire
La historia de KKND 2: Krossfire nos sitúa 100 años después de un gran conflicto nuclear que arrasó el planeta, y 40 años después de los eventos de su predecesor, "Krush, Kill 'n' Destroy". La lucha por el control de la superficie terrestre, lejos de terminar, se ha recrudecido. Las dos facciones originales siguen en pie de guerra: los "Supervivientes", descendientes de aquellos que se refugiaron en búnkeres subterráneos, y los "Evolucionados", mutantes que se adaptaron a la vida en la superficie irradiada. La disputa entre ambos bandos, sin embargo, se ve abruptamente interrumpida por la llegada de un tercer contendiente: la Serie 9.
Esta nueva facción no son alienígenas ni una nueva mutación, sino algo mucho más irónico: robots agrícolas. Estas máquinas, diseñadas para cultivar y cosechar, han desarrollado una conciencia propia y una furia implacable contra los seres orgánicos que destruyeron sus cosechas durante sus interminables guerras. Ahora, la Serie 9 emerge con un solo objetivo: erradicar a toda la vida biológica y reclamar el planeta para ellos. Este escenario nos presenta un conflicto a tres bandas donde el jugador debe elegir un bando y luchar no contra uno, sino contra dos formidables enemigos por el dominio total de la Tierra.
Jugabilidad: Entre la Innovación y la Monotonía
A primera vista, Krossfire presenta todos los elementos que un fan del RTS podría desear. La construcción de bases, la gestión de recursos y la producción de unidades son el núcleo de la experiencia. Sin embargo, el juego brilla y tropieza en áreas muy específicas.
Los Aciertos del Apocalipsis
Gráficamente, para ser un juego de 1998 basado en sprites 2D, KKND 2 es un título muy bien ejecutado. Los mapas son variados y detallados, llevándonos a través de ciudades en ruinas, selvas frondosas y desiertos áridos. Los efectos de las explosiones y el diseño de las unidades son notables y consiguen crear una atmósfera post-apocalíptica convincente.

Uno de sus puntos más fuertes es el uso estratégico del terreno. A diferencia de muchos de sus contemporáneos, el mapa en Krossfire es más que un simple telón de fondo. Las unidades de infantería pueden moverse a través de los árboles para tender emboscadas, mientras que los vehículos más pesados se verán obligados a rodearlos. Controlar los terrenos elevados, como los acantilados, otorga una ventaja táctica masiva, ya que las unidades en la cima pueden disparar a las que están abajo sin que estas puedan devolver el fuego. Esto añade una capa de profundidad táctica que obliga a pensar cuidadosamente cada avance.
Además, su interfaz de usuario fue considerada una de las mejores de la época. Con menús que se minimizan cuando no están en uso, liberaba espacio en la pantalla y permitía un control total y rápido sobre la construcción y gestión de unidades. Funciones como los puntos de ruta y los puntos de reunión eran intuitivas y fáciles de usar, algo que no todos los RTS de la época podían presumir.
Donde la Armadura se Oxida
Lamentablemente, a pesar de estos aciertos, el juego sufre de un problema fundamental que afecta directamente su rejugabilidad: la similitud entre las facciones. Si bien los Supervivientes, Evolucionados y la Serie 9 tienen un aspecto visual único y distintivo, sus ejércitos son funcionalmente idénticos. Por cada tipo de unidad en una facción, existe un equivalente exacto en las otras dos. Esto significa que, una vez que aprendes a jugar con un bando, prácticamente sabes jugar con todos. La estrategia no cambia, solo la apariencia de tus tanques y soldados. Esta falta de asimetría hace que las partidas se vuelvan repetitivas rápidamente.
Otro punto débil es la falta de creatividad en el diseño de unidades. La progresión se siente muy lineal y predecible: construyes el tanque pequeño, luego el tanque mediano, luego el tanque grande y finalmente el tanque devastadoramente enorme. La estrategia a menudo se reduce a una simple carrera armamentística para ver quién puede construir las unidades más potentes primero, dejando poco espacio para tácticas más elaboradas como incursiones rápidas o ataques sorpresa con unidades especiales, ya que estas opciones son limitadas.
La Inteligencia (Artificial) en Cuestión
Irónicamente, KKND 2: Krossfire se promocionaba con tener "la mejor IA del género". La realidad, sin embargo, fue muy diferente y se convirtió en uno de los aspectos más criticados del juego. El principal culpable es el sistema de búsqueda de caminos, o pathfinding. Es increíblemente frustrante ver a tus unidades quedarse atascadas detrás de sus propios edificios, o decidir que la ruta más corta entre dos puntos es un errático baile de un lado a otro detrás de un cuello de botella. Organizar un ataque coordinado puede convertirse en una pesadilla logística por culpa de una IA que parece tener serios problemas de orientación.

Dicho esto, la IA enemiga en combate directo es decente. El ordenador agrupa sus unidades y ataca en equipo, en lugar de enviar unidades una por una a una muerte segura. Sin embargo, para compensar sus fallos de navegación, el juego a menudo le da al enemigo una superioridad numérica abrumadora, lo que resulta en una curva de dificultad muy elevada. Las misiones, después de las primeras introductorias, se vuelven extremadamente difíciles, requiriendo que el jugador resista ataques constantes mientras intenta abrirse paso a través de defensas enemigas formidablemente atrincheradas.
Tabla Comparativa de Facciones (Análisis Funcional)
Para ilustrar la naturaleza de facciones clónicas del juego, aquí hay una tabla que muestra cómo las unidades, a pesar de sus nombres y apariencias diferentes, cumplen roles idénticos.
| Tipo de Unidad | Supervivientes | Evolucionados | Serie 9 |
|---|---|---|---|
| Infantería Básica | Soldado con Rifle | Mutante con Lanzaesporas | Robot de Infantería |
| Vehículo de Reconocimiento | Jeep 4x4 | Bestia de Guerra Rápida | Andador Explorador |
| Tanque Medio | Tanque Grizzly | Escarabajo Blindado Gigante | Tanque Cosechador |
| Artillería Pesada | Cañón de Asedio | Lanzador de Ácido | Mortero Automático |
| Unidad Aérea | Bombardero Orca | Murciélago Mutante Gigante | Dron de Ataque |
Veredicto Final: ¿Un Clásico Olvidado o un Intento Fallido?
KKND 2: Krossfire es la definición de un juego con una crisis de identidad. Por un lado, tiene elementos brillantes: una gran interfaz, gráficos sólidos para su época y un uso inteligente del terreno. Por otro lado, está lastrado por fallos críticos: una IA de pathfinding terrible, facciones sin diferencias jugables y una estrategia que rara vez evoluciona más allá de la fuerza bruta. Es una contribución marginal al género. Se eleva por encima de muchos competidores menores de su tiempo, pero carece del pulido y la profundidad necesarios para brillar junto a los grandes. Al final, se siente como un juego que persiguió las tendencias del momento sin aportar una innovación verdaderamente sustancial. A pesar de todo, sigue siendo un juego divertido para aquellos que buscan una dosis de nostalgia RTS post-apocalíptica, siempre y cuando estén dispuestos a perdonar sus notorias deficiencias.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿En qué plataformas se lanzó KKND 2: Krossfire?
El juego fue lanzado originalmente para Windows y PlayStation en 1998.

¿Cuántas facciones hay en el juego?
Hay tres facciones jugables: los Supervivientes (humanos), los Evolucionados (mutantes) y la nueva facción, la Serie 9 (robots agrícolas).
¿Cuál es el mayor problema de KKND 2: Krossfire?
Sus dos problemas más grandes son la inteligencia artificial, especialmente el desastroso sistema de pathfinding, y la falta de diferenciación real entre las tres facciones, lo que limita mucho la rejugabilidad.
¿El juego tiene modo multijugador?
Sí, KKND 2: Krossfire cuenta con un modo multijugador que permite partidas de hasta ocho jugadores de forma simultánea.
¿Recomendarías jugar KKND 2 hoy en día?
Para los verdaderos aficionados al género RTS retro y la temática post-apocalíptica, puede ser una experiencia divertida y nostálgica. Sin embargo, es importante jugarlo conociendo de antemano sus evidentes fallos técnicos y de diseño para no llevarse una decepción.
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