01/03/2022
En el vasto universo de la franquicia Call of Duty, pocos títulos han generado una reacción tan polarizada y visceral como Call of Duty: Infinite Warfare. Lanzado en 2016, este juego desarrollado por Infinity Ward no solo propuso continuar la senda futurista de sus predecesores, sino que la llevó a su máxima expresión: el espacio exterior. Para muchos, fue un paso demasiado lejos, una traición a las raíces de la saga. Para otros, una valiente y espectacular aventura de ciencia ficción con una de las mejores campañas de la historia de la franquicia. Pero, ¿qué es realmente Infinite Warfare? Es una pregunta que merece una respuesta detallada, despojándonos de los prejuicios de su lanzamiento para analizarlo como la obra completa que es.

Un Salto Controvertido a las Estrellas
Para entender Infinite Warfare, es crucial recordar el contexto de su anuncio. La comunidad venía de varios años de combate futurista con exoesqueletos, saltos dobles y deslizamientos potenciados. Títulos como Advanced Warfare y Black Ops III habían establecido un nuevo estándar de movilidad, pero también habían generado un palpable agotamiento. El público clamaba por un regreso a las "botas sobre el terreno", a un combate más clásico y arraigado. En medio de este clamor, Activision reveló Infinite Warfare con un tráiler que mostraba batallas espaciales, naves capitales y combates en gravedad cero. La reacción fue inmediata y abrumadoramente negativa, convirtiendo su tráiler de revelación en uno de los videos con más "no me gusta" en la historia de YouTube. Este fue el pesado lastre con el que el juego llegó al mercado, una percepción de ser "más de lo mismo, pero en el espacio" que ensombreció muchas de sus virtudes.
La Campaña: Una Joya Narrativa Incomprendida
Si hay un pilar sobre el que se sostiene el legado de Infinite Warfare, es sin duda su modo campaña. Lejos de ser una simple galería de tiro futurista, la historia nos pone en la piel del piloto Nick Reyes, quien tras un devastador ataque sorpresa a la flota de la UNSA (United Nations Space Alliance) en Ginebra, es ascendido a Capitán de la nave de guerra Retribution. La amenaza es el Settlement Defense Front (SDF), un grupo fascista y militarista de colonos de Marte que busca destruir la Tierra y todo lo que representa. Lo que sigue no es solo una guerra, sino un viaje personal sobre el liderazgo, el sacrificio y el coste de la victoria.
La narrativa es sorprendentemente madura y emotiva. El Capitán Reyes debe tomar decisiones imposibles que cuestan vidas, y el juego no teme mostrar las consecuencias. Pero el corazón de la campaña reside en su elenco de personajes, especialmente en Ethan (ETH.3n), un robot de combate con una personalidad carismática, leal y profundamente humana. Su camaradería con Reyes es el ancla emocional de la historia y protagoniza algunos de los momentos más memorables y desgarradores de toda la saga Call of Duty.
A nivel jugable, la campaña introdujo una estructura semiabierta. Desde el puente de mando de la Retribution, podíamos seleccionar misiones principales que avanzaban la trama y misiones secundarias que ofrecían mejoras y contexto. La verdadera innovación fue la transición fluida entre el combate de infantería y el pilotaje del caza estelar Jackal. Podíamos estar en un tiroteo en un asteroide, correr hacia nuestro Jackal, despegar y enzarzarnos en un intenso combate aéreo (dogfight) en el vacío del espacio, todo sin pantallas de carga. Esta mecánica fue una proeza técnica que dotó a la campaña de una escala y una espectacularidad nunca antes vistas en la franquicia.
Multijugador: Refinando la Fórmula Futurista
El multijugador de Infinite Warfare fue, quizás, la parte más criticada por su similitud con Black Ops III. Mantenía el sistema de movimiento avanzado basado en impulsos, carreras por la pared y deslizamientos. Sin embargo, introdujo su propio sistema de clases llamado Combat Rigs. Estos eran esencialmente arquetipos de combate, cada uno con sus propias habilidades (Payloads) y rasgos pasivos (Traits) que permitían a los jugadores especializarse en diferentes estilos de juego.
Las armas seguían una línea futurista, con un sistema de variantes que ofrecían bonificaciones únicas, obtenibles a través de un sistema de crafteo con una moneda del juego llamada "Salvage" o mediante cajas de botín. Aunque el núcleo jugable era sólido, rápido y pulido, no logró diferenciarse lo suficiente de su predecesor para calmar a una base de jugadores que ya estaba cansada de la fórmula. A pesar de todo, ofrecía mapas bien diseñados, algunos con mecánicas de gravedad cero, y un gunplay preciso y satisfactorio que los fans de Infinity Ward reconocieron.
Tabla Comparativa de Combat Rigs
| Nombre del Rig | Especialidad | Ejemplo de Carga Útil (Payload) | Ejemplo de Rasgo (Trait) |
|---|---|---|---|
| Warfighter | Asalto versátil | Claw: Arma de fuego rápido con proyectiles de rebote. | Ping: Los enemigos eliminados activan un sónar en el minimapa. |
| Merc | Defensa pesada | Steel Dragon: Arma de rayo pesado con seguimiento de objetivos. | Man-At-Arms: Inicia con munición máxima y no sufre ralentización por armas pesadas. |
| FTL | Sigilo y movilidad | FTL Jump: Un salto de corta distancia en el hiperespacio. | Power Slide: Permite deslizarse más lejos y apuntar durante el deslizamiento. |
| Stryker | Apoyo táctico | Gravity Vortex Gun: Dispara un agujero negro que atrae y daña a los enemigos. | Trophy Drone: Un dron que destruye un proyectil enemigo y se autodestruye. |
| Synaptic | Velocidad y cuerpo a cuerpo | Reaper: Cambia a un modo de combate cuerpo a cuerpo de alta velocidad. | Combat Burst: Obtiene un impulso de velocidad tras cada baja. |
Zombies in Spaceland: Una Locura Ochentera
Rompiendo radicalmente con el tono serio y oscuro de los modos zombis anteriores, Infinite Warfare presentó "Zombies in Spaceland". Esta modalidad nos transportaba a un parque de atracciones de los años 80, con una estética vibrante, música de la época y un tono completamente cómico y desenfadado. Cuatro aspirantes a actores son atrapados en una película de terror por un director de cine demente, y deben sobrevivir a hordas de zombis mientras disfrutan de las atracciones.
El modo estaba lleno de personalidad, con mecánicas nuevas como la "Afterlife Arcade", donde los jugadores eliminados podían jugar a juegos de arcade clásicos para ganar una segunda oportunidad. Las "Fate and Fortune Cards" añadían modificadores temporales a la partida, y la presencia de David Hasselhoff como el DJ del parque era la guinda del pastel. Fue un soplo de aire fresco, accesible para los nuevos jugadores pero con la profundidad y los secretos que los veteranos del modo zombis esperaban.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Infinite Warfare tiene conexión con otros juegos de Call of Duty?
No. A pesar de compartir desarrollador con la saga Modern Warfare, la historia de Infinite Warfare transcurre en su propio universo y es completamente independiente. No necesitas haber jugado a ningún otro Call of Duty para entenderla.
¿Por qué fue tan criticado en su lanzamiento?
La principal razón fue el "cansancio futurista". La comunidad de jugadores llevaba años pidiendo un regreso a un conflicto bélico más tradicional y el anuncio de un juego que iba aún más lejos en el futuro (al espacio) fue visto como una desconexión total con los deseos de los fans. Además, fue eclipsado por la inclusión de Modern Warfare Remastered en sus ediciones especiales, que era lo que muchos jugadores realmente querían.
¿Vale la pena jugarlo hoy en día?
Absolutamente, sobre todo por su campaña. Es considerada por muchos una de las mejores de toda la franquicia, con una gran historia, personajes memorables y una jugabilidad espectacular. El modo Zombis también es muy divertido y único. El multijugador puede tener una base de jugadores reducida, pero la experiencia completa (campaña y zombis) justifica totalmente su compra, especialmente a un precio reducido.
¿El combate espacial es complicado?
No, está muy bien implementado. El control del Jackal es intuitivo y arcade, similar al de juegos como Star Fox. No es un simulador espacial complejo, sino una herramienta más en el arsenal del jugador, diseñada para ser espectacular y divertida desde el primer momento.
Conclusión: Un Legado Revalorizado
Call of Duty: Infinite Warfare es el ejemplo perfecto de cómo la percepción inicial puede marcar a un juego. Fue víctima de su propio tiempo, un excelente título de ciencia ficción que llegó cuando el público pedía realismo. Sin embargo, con el paso de los años, ha sido revalorizado. Su campaña es una obra maestra narrativa dentro del género, su modo zombis es pura diversión y su multijugador, aunque derivativo, era técnicamente sólido. Infinite Warfare es, en definitiva, una odisea espacial ambiciosa y valiente que se atrevió a llevar Call of Duty a donde nunca antes había llegado, y que hoy brilla como una de las estrellas más interesantes y subestimadas de su constelación.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Infinite Warfare: La Odisea Espacial de CoD puedes visitar la categoría Shooter.
