16/02/2021
En el corazón de la anárquica prisión amurallada conocida como Arkham City, un mal antiguo y familiar se agita. No es solo el caos de las bandas luchando por territorio; es una risa enfermiza que resuena desde los hornos de la Fundición Sionis. El Joker, el archienemigo de Batman, está muriendo, y en su desesperación, ha urdido el plan más retorcido y personal de su carrera criminal. Este no es un simple atraco o un acto de terrorismo masivo por diversión; es un acto final, una broma macabra diseñada para arrastrar a su némesis y a toda Gotham con él al abismo. Desentrañar el plan del Joker en Batman: Arkham City es sumergirse en la mente de un genio demente en su lecho de muerte, donde cada movimiento es un paso más hacia una inevitable y trágica conclusión.

Una Enfermedad Mortal: El Origen del Caos
El punto de partida de toda la trama es la consecuencia directa de los eventos en Batman: Arkham Asylum. Al final de aquel juego, el Joker se inyectó una dosis masiva de la fórmula TITAN, convirtiéndose en un monstruo descomunal para su enfrentamiento final con Batman. Aunque fue derrotado, el veneno dejó una secuela letal. La inestable fórmula mutagénica está ahora devorando su cuerpo desde adentro, provocándole una enfermedad degenerativa y mortal. Su piel está llena de lesiones, sufre ataques de tos violentos y su fuerza se desvanece día a día. El Príncipe Payaso del Crimen, el agente del caos por excelencia, se enfrenta por primera vez a un enemigo que no puede engañar ni superar con una broma: su propia mortalidad.
Esta sentencia de muerte, sin embargo, no lo sume en la desesperación pasiva. Al contrario, lo convierte en un animal acorralado, más peligroso y errático que nunca. Su objetivo principal y más inmediato es simple: sobrevivir. Necesita una cura, y sabe que solo hay una persona en el mundo con la capacidad científica para crearla: Victor Fries, alias Mr. Freeze. Pero el Joker no se limitará a pedir ayuda. Su plan debe ser tan grandioso y caótico como su propia personalidad, y para ello, necesita a su compañero de baile favorito.
El Peón Reacio: Involucrando a Batman
El Joker sabe que Batman nunca lo ayudaría voluntariamente a encontrar una cura. Por lo tanto, idea la parte más brillante y cruel de su plan. Tras atraer a Batman a su guarida en la acería, lo captura. Pero en lugar de matarlo, realiza una transfusión forzada, inyectando su propia sangre infectada directamente en el torrente sanguíneo del Caballero Oscuro. Con este acto, sella el destino de ambos. Batman ahora comparte su misma enfermedad y su misma sentencia de muerte.
Este movimiento es una genialidad táctica por varias razones:
- Motivación ineludible: Batman ya no lucha solo por detener al Joker; lucha por su propia vida. La búsqueda de la cura se convierte en su máxima prioridad.
- Unión forzada: El Joker crea un vínculo macabro e inquebrantable con su enemigo. Están, literalmente, muriendo juntos, lo que deleita el retorcido sentido del humor del payaso.
- Aumento de las apuestas: Para asegurarse de que el caos se extienda más allá de los muros de Arkham City, el Joker envía muestras de su sangre contaminada a los hospitales de Gotham, amenazando con una pandemia si no se encuentra una cura. Batman no solo debe salvarse a sí mismo, sino también a incontables inocentes.
Con Batman convertido en su peón involuntario, el Joker puede sentarse y observar cómo su mayor enemigo hace todo el trabajo sucio, como buscar y liberar a Mr. Freeze, quien ha sido capturado por el Pingüino.
El Gran Engaño: El Doble del Joker
Mientras Batman recorre Arkham City luchando contra el tiempo y la enfermedad, se encuentra con un Joker aparentemente sano y lleno de vigor, liderando a sus hombres y apareciendo en público. Esto crea una gran confusión, ¿cómo es posible que el Joker esté curado? La respuesta es otro nivel de engaño magistral: ese no es el Joker. El verdadero villano, consumido por la enfermedad, contrató a Basil Karlo, el actor conocido como Clayface, para que suplantara su identidad. El Joker "sano" que todos ven es una imitación perfecta, un actor interpretando el papel de su vida.

Esta farsa sirve para múltiples propósitos estratégicos. Mantiene la moral de sus secuaces alta, proyecta una imagen de fuerza ante sus bandas rivales (como las del Pingüino y Dos Caras) y, lo más importante, mantiene a Batman y a sus otros enemigos desinformados sobre su verdadera y vulnerable condición. El verdadero Joker, oculto en las sombras, puede tirar de los hilos sin que nadie sospeche de su debilidad extrema. Es la máxima expresión de su inteligencia: incluso al borde de la muerte, su mente sigue siendo su arma más letal.
Comparativa de los Jokers
| Característica | Joker "Saludable" (Clayface) | Joker Real |
|---|---|---|
| Apariencia | Vigoroso, sano, sin signos de enfermedad. | Demacrado, tosiendo, piel pálida y con lesiones. |
| Rol en el Plan | Distracción, líder visible, ejecutor de tareas. | El cerebro, manipulador, orquestador oculto. |
| Habilidades | Cambia de forma, fuerza sobrehumana, mimetismo. | Inteligencia estratégica, manipulación psicológica. |
| Objetivo Final | Seguir las órdenes del Joker real. | Sobrevivir, desatar el caos, tener la última risa. |
El Acto Final en el Teatro Monarch
El clímax del plan del Joker tiene lugar en el Teatro Monarch, el mismo lugar donde los padres de Bruce Wayne fueron asesinados. La elección del escenario no es una coincidencia; es un ataque psicológico directo a Batman. Después de que Harley Quinn roba la cura completada, el Joker atrae a Batman al teatro tomando a Talia al Ghul como rehén. Su supuesto plan es usarla para acceder al Pozo de Lázaro de su padre, Ra's al Ghul, y obtener la inmortalidad.
Cuando Batman llega, se enfrenta al Joker "sano", solo para descubrir, tras una impactante escena donde Talia lo apuñala, que ha estado luchando contra Clayface todo este tiempo. El verdadero Joker, demacrado y al borde del colapso, se revela y asesina a Talia. La batalla final se desata entre Batman y Clayface, mientras el Joker observa con deleite. Batman logra derrotar a Clayface y recuperar la cura, pero el Joker, en un último acto de caos, detona explosivos que derrumban el suelo del teatro, haciendo que todos caigan a la cámara del Pozo de Lázaro.
La Broma Definitiva: Muerte e Ironía
Con la cura en sus manos, Batman se bebe la mitad, sabiendo que es suficiente para salvarse. El resto es para el Joker y los ciudadanos de Gotham. Sin embargo, en un momento de desesperación y codicia, el Joker se abalanza sobre Batman por la espalda y lo apuñala, provocando que el vial con la cura caiga al suelo y se haga añicos. El antídoto, la única esperanza de supervivencia del Joker, se derrama inútilmente sobre el suelo.
En sus últimos momentos, el Joker no puede evitar reír. La ironía de la situación es demasiado perfecta para él. "¿Sabes qué es lo gracioso?", le dice a un Batman horrorizado, "Después de todo lo que ha pasado... yo te habría salvado". Comprende que, a pesar de todo el mal, todos los asesinatos y el caos, su némesis, en su inquebrantable código moral, le habría dado la cura. Su propia desconfianza y su impulso de apuñalar a Batman por la espalda fueron lo que selló su destino.
Con una última carcajada ahogada, el Joker sucumbe a la enfermedad. Su plan, tan complejo y multifacético, fracasa en su objetivo principal. No consigue la inmortalidad ni la cura. Su muerte no es a manos de Batman, ni en una explosión gloriosa, sino por una enfermedad, con la salvación a escasos centímetros, destruida por su propia mano. La broma final fue para él mismo. Batman, en un acto solemne y sin precedentes, saca el cuerpo de su mayor enemigo de Arkham City, un final sombrío para una de las rivalidades más icónicas de la ficción.

Preguntas Frecuentes
¿Cuál era el objetivo principal del Joker en Arkham City?
Su objetivo principal era doble: primero, encontrar una cura para la enfermedad mortal causada por la fórmula TITAN. Segundo, usar el caos de Arkham City y la inminente ejecución del Protocolo 10 para desatar una anarquía sin precedentes en Gotham, asegurándose de que su acto final fuera inolvidable.
¿Por qué el Joker infectó a Batman con su sangre?
Lo hizo como una forma de manipulación. Al infectar a Batman, lo obligó a compartir su misma urgencia por encontrar la cura. Convirtió a su mayor enemigo en su único y más eficaz peón para conseguir lo que necesitaba para sobrevivir.
¿Quién era el Joker sano que se veía en el juego?
El Joker sano era en realidad el villano metamorfo Clayface (Basil Karlo). El verdadero Joker lo contrató para que se hiciera pasar por él, ocultando así su estado de debilidad extrema y permitiéndole orquestar su plan desde las sombras.
¿Cómo muere el Joker al final de Arkham City?
Muere a causa de su enfermedad. Después de que Batman obtiene la cura, el Joker lo apuñala, provocando que Batman deje caer el vial, que se rompe. Muere riéndose de la ironía de que su propia acción le costó la vida, ya que Batman tenía la intención de salvarlo.
¿Qué es el Protocolo 10 y cómo se relaciona con el plan del Joker?
El Protocolo 10 era el plan secreto de Hugo Strange y Ra's al Ghul para exterminar a toda la población criminal de Arkham City mediante un bombardeo masivo. El Joker era consciente de este plan y pretendía usar el caos y la destrucción resultantes como una cortina de humo para sus propios fines, probablemente para escapar y esparcir su locura por toda Gotham.
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