15/02/2021
El vasto y oscuro universo de Warhammer 40.000 ha demostrado ser un terreno increíblemente fértil para los videojuegos, expandiéndose mucho más allá de sus orígenes en los juegos de mesa. Hemos visto sus sombrías historias adaptarse a la estrategia, el rol y, cómo no, a los shooters en primera persona. En esta última categoría se encuadra Necromunda: Hired Gun, el intento de Streum On Studio por llevarnos a las entrañas de una de las ciudades colmena más infames del Imperio. La propuesta es clara: un shooter frenético, con movilidad extrema y personalización. Sin embargo, tras pasar varias horas cazando recompensas en sus corrosivos pasillos, queda claro que aunque la intención era buena, el resultado es un juego que se queda a medio gas, un eco lejano de los gigantes del género a los que claramente aspira a emular.

Un Contrato en la Subcolmena: Arte y Narrativa
En Necromunda: Hired Gun, nos ponemos en la piel de un cazarrecompensas personalizable. Nuestra misión, a grandes rasgos, es sobrevivir y cobrar. La trama, a decir verdad, es poco más que un hilo conductor que nos lleva de un tiroteo a otro. Sirve como una excusa para explorar los rincones más peligrosos de la subcolmena, un gigantesco laberinto industrial de metal oxidado, luces de neón parpadeantes y una miseria palpable. La historia no busca ser trascendental, y en un shooter de estas características, no siempre es un defecto. El objetivo es proporcionar un contexto para la acción desenfrenada, y en eso, cumple su cometido básico.
Donde el juego realmente brilla es en su dirección artística. Streum On ha logrado capturar de manera notable la esencia de Necromunda. Cada nivel está impregnado de esa estética 'grimdark' tan característica de Warhammer 40K. Los entornos son grandiosos, opresivos y llenos de detalles que los fanáticos del lore apreciarán. Las estructuras metálicas se elevan hasta perderse de vista, los cultos del caos realizan sus rituales en oscuros callejones y las bandas luchan por cada palmo de territorio. Visualmente, es un trabajo encomiable que nos sumerge con éxito en este mundo despiadado. Lástima que este gran diseño artístico no vaya de la mano con un diseño de niveles a la altura en lo jugable.
La Mecánica del Mercenario: Disparos, Movimiento y Fallos
El núcleo de cualquier shooter es, por supuesto, cómo se siente disparar. En Necromunda: Hired Gun, la experiencia es una de cal y otra de arena. Si juegas con teclado y ratón en PC, la sensación es satisfactoria. Las armas tienen peso, el retroceso es manejable y reventar cabezas de herejes y pandilleros es genuinamente divertido. El arsenal es variado, ofreciendo desde las clásicas bólters hasta rifles de plasma y escopetas contundentes. La acción es rápida, sangrienta y sin cuartel.
Sin embargo, la experiencia se desmorona por completo si decides jugar con mando. La asistencia de apuntado es, siendo generosos, deficiente. Apuntar se convierte en una tarea frustrante e imprecisa, algo que los propios desarrolladores han reconocido e intentado parchear sin un éxito rotundo. Este problema es tan grave que cambia por completo la percepción del juego, convirtiendo un shooter divertido en una experiencia torpe y poco gratificante.
Movilidad Desaprovechada
Inspirándose claramente en titanes como Doom Eternal y Titanfall, el juego nos dota de un set de movimientos muy ágil. Contamos con un gancho de agarre, la capacidad de correr por las paredes y un doble salto. Estas herramientas, en teoría, deberían convertir cada combate en un ballet mortal, un puzzle de movimiento y violencia. Y ciertamente, moverse por los escenarios es fluido y divertido. El problema radica en que los niveles, a pesar de su verticalidad visual, no están diseñados para explotar estas mecánicas. Son, en su mayoría, pasillos anchos y arenas planas que rara vez nos exigen usar todo nuestro potencial de movimiento. Lo que debería ser una herramienta estratégica para flanquear y dominar el campo de batalla, se queda en una forma rápida de ir del punto A al punto B.
Enemigos sin Chispa
Otro de los pilares que flaquea es la inteligencia artificial. Los enemigos, en su mayoría, son esponjas de balas que se quedan estáticos, corren en patrones predecibles o, en el peor de los casos, aparecen de la nada justo delante de ti, rompiendo cualquier atisbo de inmersión. A esto se suma una paleta de colores y un diseño de personajes que a menudo se camuflan con los fondos oscuros e industriales, haciendo que identificar amenazas en medio del caos sea innecesariamente complicado. La falta de un comportamiento enemigo inteligente y desafiante le resta mucha tensión y estrategia a los combates.
Profundidad de Fachada: Habilidades y Mejoras
Para dar una mayor profundidad a la experiencia, Streum On implementó varios sistemas de progresión y personalización. Podemos mejorar nuestro personaje con implantes biónicos que nos otorgan habilidades activas y pasivas, modificar nuestras armas con diferentes piezas y, por supuesto, contar con la ayuda de nuestro cyber-mastín, un compañero canino tan letal como leal que fue una de las grandes estrellas en la promoción del juego.
Sobre el papel, suena fantástico. Un shooter rápido con elementos de RPG que nos permite crear nuestro propio estilo de juego. La realidad es que todo este sistema se siente completamente testimonial. La mayoría de las habilidades son situacionales o tienen un impacto tan bajo en el combate que es fácil olvidarse de que existen. Las mejoras de armas son incrementales y no cambian drásticamente el funcionamiento del arsenal. Incluso el perro, aunque útil para distraer a un grupo de enemigos o resaltar a los que están ocultos, rara vez se siente como una pieza clave de nuestra estrategia. Se puede completar el juego en las dificultades más altas sin prestar demasiada atención a estos sistemas, lo que evidencia que la base jugable no se construyó alrededor de ellos. Es un caso claro de un proyecto que quiso abarcar más de lo que podía, dejando un conjunto de buenas ideas a medio cocinar.
Tabla Comparativa con sus Referentes
| Característica | Necromunda: Hired Gun | Doom Eternal | Titanfall 2 |
|---|---|---|---|
| Movimiento | Rápido, con gancho y wall-run | Extremadamente ágil, vertical y preciso | El estándar de oro en movilidad fluida |
| Diseño de Niveles | Visualmente notable, jugablemente simple | Arenas complejas que exigen el uso del movimiento | Mapas que integran el parkour en su núcleo |
| IA Enemiga | Básica, predecible y con mal posicionamiento | Agresiva, diversa y que fuerza al jugador a moverse | Competente y variada, tanto a pie como en Titán |
| Sistemas de Progresión | Superficial, opcional y de bajo impacto | Runas y mejoras que alteran significativamente el gameplay | Personalización de equipo y Titanes bien balanceada |
Veredicto Final: ¿Merece la Pena el Contrato?
Necromunda: Hired Gun no es un mal juego, pero sí uno decepcionante. Es un shooter que cumple con lo mínimo para ser entretenido durante las 7-8 horas que dura su campaña. Disparar es divertido (con teclado y ratón), el apartado artístico es soberbio y el rendimiento en PC, gracias a tecnologías como el DLSS de NVIDIA, es excelente. Si eres un fan acérrimo de Warhammer 40K y buscas una excusa para masacrar herejes en un entorno increíblemente bien recreado, probablemente encuentres aquí algo de valor.
Sin embargo, el juego se queda muy por debajo de los estándares actuales del género. Sus sistemas de profundidad son una fachada, la IA es pobre y el diseño de niveles desaprovecha por completo su fantástica mecánica de movimiento. Es una experiencia que se siente como un producto de 'doble A' con aspiraciones de 'triple A', pero sin el pulido ni la cohesión en el diseño para lograrlo. Una alternativa desenfadada para pasar el rato, pero que será olvidada tan pronto como llegue el próximo gran shooter.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Cuánto dura la campaña de Necromunda: Hired Gun?
La campaña principal tiene una duración aproximada de entre 7 y 8 horas, dependiendo del nivel de dificultad elegido y de cuánto te detengas a explorar.
¿Es necesario conocer el lore de Warhammer 40K para disfrutarlo?
No, no es necesario. La historia es muy simple y autocontenida. Sin embargo, los jugadores familiarizados con el universo de Warhammer 40.000 y, en concreto, con el trasfondo de Necromunda, disfrutarán mucho más de la ambientación y las referencias.
¿El juego funciona bien en PC?
Sí, en el aspecto técnico el juego es bastante sólido en PC. Ofrece un buen rendimiento y es compatible con tecnologías como NVIDIA DLSS, que permite alcanzar tasas de fotogramas muy altas incluso con la configuración gráfica al máximo.
¿Recomendarías jugar con mando?
Rotundamente no, al menos en su estado actual. La asistencia de apuntado es muy deficiente y hace que la experiencia sea frustrante. La forma recomendada de jugar es con teclado y ratón.
¿Qué juegos son similares pero ofrecen una experiencia superior?
Si buscas un shooter en primera persona con movimiento frenético y combate pulido, las recomendaciones claras son Doom Eternal y Titanfall 2. Si prefieres algo más modesto pero con un diseño de niveles excepcional, Dusk es una opción sobresaliente.
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