20/03/2017
«Una gran sabiduría conlleva un gran dolor. Quien aumenta su saber, aumenta su pesar.» Esta cita resuena con una fuerza particular cuando nos adentramos en uno de los mayores misterios del universo de Assassin's Creed: los Frutos del Edén. Estos artefactos no son simples objetos; son el epicentro de la lucha milenaria entre Asesinos y Templarios, reliquias de un poder inimaginable que han moldeado imperios, inspirado mitos y decidido el destino de la humanidad en innumerables ocasiones. Son la llave para el control absoluto, pero también una carga que pocos pueden soportar. A continuación, desentrañaremos todo lo que necesitas saber sobre estos fascinantes y peligrosos dispositivos.

Aviso importante: El siguiente artículo contiene revelaciones significativas (spoilers) sobre la trama de múltiples entregas de la saga Assassin's Creed, incluyendo juegos, novelas y películas. Si prefieres descubrir estos secretos por tu cuenta, te recomendamos proceder con precaución.
¿Qué son Exactamente los Frutos del Edén?
Para comprender la naturaleza de los Frutos, primero debemos viajar eones en el tiempo, a una era anterior a la humanidad tal y como la conocemos. Los Frutos del Edén, también conocidos popularmente como Manzanas del Edén, son una de las muchas clases de "Fragmentos del Edén". Fueron creados por una especie tecnológicamente muy superior conocida como la Primera Civilización o los Isu. Su propósito original no era benévolo; los Isu crearon a la humanidad como una fuerza de trabajo dócil y obediente, y los Frutos del Edén eran su principal herramienta de control. Mediante estos dispositivos, podían proyectar ilusiones y dominar la voluntad de sus creaciones, asegurando una sumisión total.
El mecanismo de control se basa en unos neurotransmisores específicos presentes en el cerebro humano, diseñados por los Isu para reaccionar a la tecnología de los Fragmentos. Sin embargo, la historia dio un giro inesperado. La unión entre algunos Isu y humanos dio lugar a una nueva estirpe: los híbridos. Estos individuos, portadores de sangre Isu, nacieron con una resistencia natural al poder de los Frutos, capaces de ver a través de las ilusiones y de pensar por sí mismos. Esta línea de sangre sería, milenios después, la que daría origen a la Hermandad de los Asesinos.
Tras la Gran Catástrofe, también conocida como la Catástrofe de Toba, que aniquiló a casi toda la civilización Isu, su tecnología quedó esparcida por el mundo. Los Frutos del Edén, desprovistos de sus amos originales, pasaron de mano en mano a lo largo de la historia humana. Al no comprender su verdadera naturaleza tecnológica, las civilizaciones primitivas los atribuyeron a la magia o a la intervención divina. Así, los Frutos se convirtieron en el origen de algunos de los mitos y leyendas más grandes de la humanidad: la Manzana dorada de la discordia que causó la Guerra de Troya, el poder de Moisés para separar el Mar Rojo, los milagros atribuidos a Jesús de Nazaret o las supuestas maldiciones de las tumbas de los faraones.
El Poder Desatado: Habilidades y Capacidades
Aunque su función principal es el control mental a través de ilusiones increíblemente realistas, el poder de los Frutos del Edén va mucho más allá. Son dispositivos multifuncionales cuyo verdadero potencial apenas ha sido explorado. Sus habilidades se pueden clasificar en varias categorías:
- Control Mental y Proyecciones: Como se mencionó, pueden manipular la mente humana, crear alucinaciones masivas, inspirar lealtad ciega o un miedo paralizante. Un portador hábil puede hacer que un ejército entero se rinda sin luchar o que una multitud venere a una persona como a un dios.
- Capacidades Ofensivas y Defensivas: Lejos de ser meras herramientas de manipulación, los Frutos son también armas formidables. Pueden emitir potentes ráfagas de energía capaces de desintegrar a un ser humano, generar ondas de choque que repelen a múltiples enemigos e incluso lanzar ataques cinéticos que ralentizan el tiempo en un área limitada. Algunas variantes han demostrado la capacidad de otorgar invisibilidad temporal a su usuario.
- Llave y Repositorio de Conocimiento: Los Frutos son llaves que permiten el acceso a templos y cámaras secretas de los Isu. Además, funcionan como vastas bibliotecas de conocimiento. Pueden transmitir información compleja directamente a la mente del usuario, permitiendo avances tecnológicos impensables. Gracias a ellos se desarrollaron las primeras armas de fuego, Altaïr diseñó su armadura y sus armas mejoradas, y Leonardo da Vinci pudo concebir sus máquinas de guerra para César Borgia.
- Manipulación del Destino: Al contener un vasto poder de procesamiento, los Frutos pueden ejecutar complejos cálculos para predecir posibles futuros. No muestran "el" futuro, sino las probabilidades basadas en las variables existentes, permitiendo a su portador anticiparse a los acontecimientos y manipularlos a su favor.
- Interacción con otros Artefactos: Su poder puede ser amplificado al combinarse con otros Fragmentos del Edén, como los Cetros del Edén. También son capaces de neutralizar los poderes de otros artefactos, convirtiéndolos en piezas clave en cualquier conflicto que involucre tecnología Isu.
Un Catálogo Incompleto: Los Frutos Conocidos
A lo largo de los siglos, tanto Asesinos como Templarios han rastreado, luchado y muerto por la posesión de estos artefactos. Aunque se fabricaron en gran cantidad durante la Era Isu, pocos han sido localizados en la era moderna. A continuación, se presenta una tabla con la información conocida sobre algunos de los Frutos más relevantes.
| Designación del Artefacto | Portadores Notables | Estado Actual Conocido |
|---|---|---|
| Fruto del Edén #1 | Al Mualim, Altaïr Ibn-La'Ahad | Desconocido, se perdió su rastro tras ser lanzado al espacio. |
| Fruto del Edén #2 | Ezio Auditore, Girolamo Savonarola, Desmond Miles | Destruido por Desmond Miles para evitar una erupción solar. |
| Fruto del Edén #3 | George Washington, Connor Kenway | Desconocido, enterrado en un lugar secreto por Connor. |
| Fruto del Edén #4 | Napoleón Bonaparte, Arno Dorian | Posiblemente destruido en una explosión en los Alpes suizos. |
| Fruto del Edén #6 | Adolf Hitler, Boris Pash | Posiblemente en posesión de William Miles, padre de Desmond. |
| Fruto del Edén de Aguilar | Aguilar de Nerha, Callum Lynch | Desconocido, en posesión de Callum Lynch tras recuperarlo de Abstergo. |
Es importante destacar que cada artefacto puede tener propiedades únicas. Por ejemplo, el Fruto de Aguilar de Nerha, recuperado por Abstergo en el siglo XXI, contenía el código genético de la Primera Civilización, lo que los Templarios creían que era la clave para erradicar la violencia y el libre albedrío de la humanidad.
Preguntas Frecuentes
La complejidad de los Frutos del Edén genera muchas dudas. Aquí respondemos a algunas de las más comunes:
¿Por qué los Asesinos no usan los Frutos para sus propios fines?
El credo de los Asesinos se basa en la protección del libre albedrío. Usar un Fruto del Edén para controlar a la gente, incluso con buenas intenciones, iría en contra de sus principios más fundamentales. Su objetivo no es controlar el mundo, sino asegurar que nadie más lo haga. Por ello, su misión es encontrar estos artefactos para esconderlos o destruirlos, manteniéndolos fuera del alcance de los Templarios.
¿Cualquier persona puede usar un Fruto del Edén?
Técnicamente, sí, pero con un riesgo extremo. Un humano sin la concentración, la fuerza de voluntad o la herencia genética Isu adecuada puede ser consumido por el poder del Fruto, llevándolo a la locura o a la muerte. Aquellos con una mayor concentración de ADN de la Primera Civilización, como los protagonistas de la saga, tienen una afinidad natural y un mayor control sobre su inmenso poder.
¿Son los Frutos los únicos Fragmentos del Edén?
No. Los Frutos son los más conocidos y numerosos, pero los Isu crearon una amplia gama de artefactos. Entre otros se encuentran las Espadas del Edén (armas casi indestructibles), los Sudarios del Edén (con propiedades curativas asombrosas) y los Cetros del Edén (que combinan control mental con potentes capacidades energéticas).
¿Cuál es el objetivo final de los Templarios con los Frutos?
La Orden de los Templarios cree que la humanidad es caótica y necesita ser guiada para alcanzar la paz y el orden. Su objetivo es usar el poder de los Frutos del Edén para crear un gobierno mundial unificado, eliminando el libre albedrío para erradicar los conflictos. Para ellos, es un mal necesario para alcanzar un bien mayor: la paz a través del control. Esta diferencia ideológica es el núcleo de la guerra secreta que libran contra los Asesinos.
En conclusión, los Frutos del Edén son mucho más que simples objetos mágicos. Son el legado de una civilización perdida, catalizadores de la historia y el símbolo definitivo del poder y la corrupción. Representan la eterna pregunta que define la saga Assassin's Creed: ¿es la paz verdadera posible sin libertad? La respuesta, al igual que la ubicación de la mayoría de estos artefactos, sigue siendo un misterio.
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