25/12/2021
Todo universo tiene una génesis, una historia de creación que define su esencia y el destino de sus habitantes. El Mundo de los Doce, conocido por sus valientes aventureros y coloridas criaturas, no es la excepción. Su origen está intrínsecamente ligado a artefactos de un poder inimaginable: los Dofus. Estos huevos de dragón no son simples tesoros; son los pilares sobre los que se construyó la armonía, el tiempo y la vida misma. Adentrémonos en la crónica de una era marcada por dioses, demonios, dragones y héroes, la legendaria Edad de los Dofus.

- El Amanecer de la Armonía: La Puesta de los Dofus Primordiales
- La Medida del Tiempo: El Reloj de Xelor
- La Primera Fisura: La Ruptura de la Armonía
- El Panteón se Expande: El Nacimiento del Mundo de los Doce
- El Eterno Conflicto: Bonta contra Brakmar
- Leyendas de Sangre y Fuego: El Destino de Bolgrot
- El Día Maldito y el Fin de una Era
- Preguntas Frecuentes sobre el Lore de Dofus
El Amanecer de la Armonía: La Puesta de los Dofus Primordiales
Tras la Edad Primitiva, los dioses decidieron que el mundo necesitaba un equilibrio fundamental, una armonía que rigiera toda la existencia. La solución, por enigmática que parezca, residía en la creación de nuevos Dofus. Pero, ¿cómo se crea un Dofus? La respuesta yace en el corazón de los seres más majestuosos y poderosos: los dragones. Para que un dragón ponga un huevo, primero debe amar.
Aquí es donde interviene el dios Sadida, un maestro en el arte de la creación de muñecas. Con una astucia divina, fabricó una docena de muñecas encantadoras con un único propósito: seducir a los diez dragones primordiales. La operación fue un éxito parcial, pero decisivo. Seis de los diez dragones cayeron bajo el hechizo de las muñecas, y de su unión nacieron los seis Dofus Primordiales. Este evento, ocurrido en el año -211, marcó el fin de una era y el comienzo de la Edad de los Dofus.
Cada uno de estos huevos de dragón comenzó a emitir una pulsación rítmica. Juntos, los seis vibraron al unísono, extendiendo una onda de armonía por todo el Mundo de los Diez. El caos se disipó y una energía positiva impregnó cada rincón del planeta, estableciendo el equilibrio que los dioses tanto anhelaban.
La Medida del Tiempo: El Reloj de Xelor
El constante y rítmico 'tic-tac' de los Dofus no pasó desapercibido. El dios Xelor, fascinado por esta cadencia perfecta, tuvo una idea revolucionaria: utilizarla para cuantificar el paso del tiempo. Así, creó un instrumento de medición sin precedentes: el Reloj de Xelor. En ese preciso instante, declaró el año 0, estableciendo un punto de referencia para todos los eventos pasados y futuros. El tiempo, ahora medible, fue dividido en meses, días, horas y minutos.
Para custodiar estos nuevos intervalos temporales, Xelor y los demás dioses nombraron guardianes, como los célebres Protectores de los Meses. Sin embargo, esta nueva estructura atrajo la atención de fuerzas oscuras. Rushu, el señor de los demonios, aburrido en su dimensión, vio una oportunidad para sembrar la discordia. Insistió hasta lograr que su mano derecha, el demonio Djaul, fuera nombrado protector del mes de Desiembro. Era su forma de infiltrarse en el engranaje del mundo para, eventualmente, hacerlo añicos.
La Primera Fisura: La Ruptura de la Armonía
Con la libertad de moverse por el Mundo de los Diez como protector de Desiembro, Djaul no tardó en ejecutar los planes de su amo. Su objetivo era robar un Dofus. Sabiendo que la seducción era la clave, urdió un engaño: creó una hermosa Ondina, una criatura acuática, para seducir a Aguabrial, el dragón del agua.
El plan funcionó, al menos al principio. Aguabrial, encantado, puso un segundo Dofus Turquesa. Pero el dragón pronto descubrió el engaño y, consumido por la furia, mató a la Ondina. Djaul no tuvo tiempo de celebrar su victoria, pues el Dofus eclosionó prematuramente, dando a luz a un dragón aterrador: Bolgrot. El corazón de Bolgrot no latía en sintonía con los Dofus Primordiales. La armonía se había roto.
Frustrado y habiendo perdido tiempo valioso de su mes, Djaul tomó una decisión drástica: para recuperar los días perdidos, asesinó a Solar, el protector del mes siguiente, Javián, y usurpó su lugar, sumiendo al mundo en el invierno más crudo que jamás se había conocido.
El Panteón se Expande: El Nacimiento del Mundo de los Doce
La helada de Djaul trajo consigo hambre y epidemias. Los Diez dioses parecían indiferentes al sufrimiento de sus seguidores, quienes buscaron ayuda en otros lugares. Así surgió el culto a Sacrógrito, la diosa del sufrimiento, cuya influencia permitía a sus fieles convertir el dolor en fuerza. El número de sus devotos creció tanto que pronto reclamó su lugar en el panteón divino, transformando el Mundo de los Diez en el Mundo de los Once.
Esta revelación inspiró a otra deidad menor, Pandawa, la diosa de la fiesta y las bebidas fermentadas. Con firmes argumentos (y probablemente mucha leche de bambú), convenció a los Once de que ella también merecía un lugar entre ellos. Así, el Mundo de los Once se convirtió en el Mundo de los Doce, un panteón más diverso y, quizás, más caótico.
El Eterno Conflicto: Bonta contra Brakmar
Rushu y Djaul redoblaron sus esfuerzos para esparcir el mal. En el año 12, intentaron una invasión a gran escala utilizando un portal creado por dos jóvenes aventureros, pero fueron detenidos por la intervención de un héroe legendario: Gúltar. Sin embargo, el fracaso no los detuvo.

Como respuesta, Djaul fundó la ciudad de Brakmar, un bastión del vicio y la maldad en el corazón del Mundo de los Doce. Este acto no podía quedar sin respuesta. Tres protectores de los meses —Jiva, Menalt y Pouchecot— se unieron para crear una ciudad opuesta: Bonta, la blanca, un faro de bondad y justicia.
La rivalidad era inevitable y culminó en la primera gran batalla de la Aurora Púrpura en el año 26. Aunque el conflicto terminó con ambas ciudades en ruinas, una extraña anomalía en el Reloj de Xelor parece condenarlas a reconstruirse y repetir su enfrentamiento una y otra vez, un ciclo interminable de bien contra mal.
Tabla Comparativa: Las Ciudades Rivales
| Característica | Bonta | Brakmar |
|---|---|---|
| Alineación | El Bien | El Mal |
| Fundador(es) | Jiva, Menalt y Pouchecot (Protectores) | Djaul (Demonio) |
| Color Representativo | Blanco | Rojo y Negro |
| Filosofía | Justicia, Orden, Protección | Vicio, Caos, Destrucción |
Leyendas de Sangre y Fuego: El Destino de Bolgrot
Mientras las ciudades luchaban, el dragón Bolgrot, nacido del engaño de Djaul, sembraba la destrucción. Afortunadamente, un valiente yopuka llamado Rykke Errel logró calmar a la bestia y se convirtió en su único amigo. La paz, sin embargo, fue efímera. La llegada de una sanadora llamada Helsefina creó un trágico triángulo amoroso. Bolgrot, en un ataque de celos por la relación entre sus dos seres queridos, se enfrentó a Rykke. La batalla fue terrible, y ambos amigos terminaron matándose mutuamente.
Tras la tragedia, un grupo de sabios examinó el cuerpo del dragón para entender el origen de su inmenso poder. La sorpresa fue mayúscula: en las entrañas de Bolgrot encontraron los seis Dofus Primordiales. ¡Era de ellos de donde provenía su fuerza descomunal! Este descubrimiento reveló una verdad crucial: los Dofus eran demasiado poderosos para estar juntos y debían ser separados y protegidos por guardianes.
El Día Maldito y el Fin de una Era
Los siglos pasaron, con nuevos héroes como el Rey Allister y nuevas tragedias como la congelación de la isla de Frigost. Pero el evento más catastrófico estaba por llegar. En una fatídica mañana del año 634, ocurrió el Día Maldito: ¡los seis Dofus Primordiales desaparecieron! Fueron robados por las criaturas más feroces del mundo, como el Dragocerdo y el Minotauroro, quienes se autoproclamaron sus nuevos guardianes.
El mundo se sumió en el caos. Aventureros de todas partes se lanzaron a la búsqueda de los huevos perdidos, sin éxito. Este desorden marcó el fin de una era y el comienzo de una nueva, una en la que el descubrimiento de tierras como la Isla de Pandala cambiaría el equilibrio de poder para siempre. La leyenda de los Dofus estaba lejos de terminar; simplemente había comenzado un nuevo y peligroso capítulo.
Preguntas Frecuentes sobre el Lore de Dofus
¿Qué son los Dofus Primordiales?
Son seis huevos de dragón de un poder inmenso, puestos por los dragones primordiales al inicio de los tiempos. Quien los reúna todos puede alcanzar un poder similar al de un dios. Originalmente, su vibración conjunta mantenía la armonía en el mundo.
¿Por qué se llama el Mundo de los Doce?
Inicialmente era el Mundo de los Diez, por los diez dioses originales. Sin embargo, tras una crisis mundial provocada por el demonio Djaul, el sufrimiento de los mortales dio poder a la diosa Sacrógrito, y la alegría de las fiestas a la diosa Pandawa. Ambas ascendieron al panteón, convirtiéndolo en el Mundo de los Doce.
¿Cuál es el origen de la rivalidad entre Bonta y Brakmar?
Brakmar fue fundada por el demonio Djaul como una ciudad dedicada al mal y al servicio de su señor, Rushu. Como respuesta directa, tres protectores divinos del bien (Jiva, Menalt y Pouchecot) fundaron Bonta para que sirviera como un bastión de la justicia y se opusiera a la oscuridad de Brakmar.
¿Cómo se descubrió el poder real de los Dofus?
Se descubrió de forma trágica. Tras la muerte del poderoso dragón Bolgrot, unos sabios encontraron los seis Dofus Primordiales en su interior. Comprendieron que la increíble fuerza del dragón provenía de tener los seis huevos en su poder, revelando el peligro y el potencial que representaban.
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