23/11/2010
En las vastas y peligrosas Tierras Robadas de Pathfinder: Kingmaker, ser barón (o baronesa) no es solo cuestión de firmar decretos y gestionar la economía. A veces, los problemas son mucho más... peculiares. Uno de los primeros y más memorables desafíos a tu autoridad no vendrá de un ejército de trolls ni de un hechicero maligno, sino de un trono con patas. La misión secundaria "Trono Fugitivo" es una excelente introducción a la toma de decisiones y sus consecuencias en el juego, presentándote un dilema que tiene más de una solución. ¿Deberías usar tu oro, tu diplomacia o tu capacidad de intimidación? En esta guía completa, desglosaremos cada paso y cada resultado posible para que puedas recuperar tu asiento de poder de la manera que mejor se adapte a tu estilo de gobierno.

El Origen del Problema: ¿Dónde está mi Trono?
La misión comienza de una forma bastante cómica: al entrar en tu sala del trono en la capital, descubres que tu asiento principal y símbolo de poder ha desaparecido. Tras unas breves pesquisas, tus consejeros te informarán que la pista conduce a un campamento goblin cercano. Parece que un pequeño y emprendedor goblin llamado Kimo ha decidido que el trono le quedaría mucho mejor a él. Armado con esta información, tu siguiente paso es dirigirte al campamento indicado en tu mapa para una confrontación inevitable y, francamente, bastante extraña. Prepárate, porque la negociación con Kimo no es un asunto de estado convencional.
Opción 1: La Vía Diplomática (y Costosa)
Al llegar al campamento, encontrarás a Kimo sentado orgullosamente en tu trono. La primera opción que se te presenta es la de la negociación. Kimo está dispuesto a desprenderse de su nuevo tesoro, pero no gratis. Aquí es donde las cosas se ponen interesantes y un poco contraintuitivas. Tienes la opción de usar tus habilidades de persuasión.
- Sin usar Diplomacia o fallando la tirada: Si decides ir directo al grano y ofrecerle dinero sin más, Kimo, en su simple lógica goblin, aceptará una modesta suma de 100 piezas de oro. Es un precio justo para recuperar un mueble tan importante.
- Usando Diplomacia con éxito: Aquí es donde el juego muestra su humor. Si tienes éxito en una tirada de Diplomacia, no convencerás a Kimo de que te lo dé gratis o más barato. ¡Todo lo contrario! Le convencerás del inmenso valor histórico y simbólico del trono, haciendo que se dé cuenta de que tiene entre manos un artefacto de gran importancia. Como resultado, su precio se duplicará a 200 piezas de oro.
En ambos casos, una vez que pagas, Kimo te entrega el trono sin más incidentes. La misión "Trono Fugitivo" se completará, y recibirás una buena cantidad de puntos de experiencia por tu habilidad para resolver conflictos sin derramar sangre (aunque sí vaciando un poco tu bolsa). Es la solución limpia, rápida y honorable, ideal para gobernantes benévolos o para aquellos que simplemente no quieren complicarse la vida.
Opción 2: La Vía de la Intimidación (y las Recompensas)
Si no estás de humor para negociar con un goblin o simplemente prefieres un enfoque más... directo, el juego te ofrece una alternativa mucho más cruel, pero también más lucrativa. En lugar de sacar la bolsa de oro, puedes elegir la opción de diálogo que básicamente le dice a Kimo que se largue ("get lost").
La reacción del pobre goblin es inmediata y dramática. Abrumado por tu imponente presencia y tus duras palabras, Kimo romperá a llorar desconsoladamente. Entre sollozos, no solo te entregará el trono, sino que, en su pánico, vaciará sus bolsillos y te dará todo lo que lleva encima. Esto incluye un montón de objetos de poco valor (basura, en su mayoría) pero también un par de Collares de Esmeraldas, que pueden ser útiles para vender o incluso para completar otras misiones.

Pero la recompensa no es solo material. Al elegir este camino y hacer llorar a Kimo, desbloquearás el trofeo o logro llamado "Lágrimas de Goblin" (Goblin Tears). Sin embargo, esta acción no pasará desapercibida. Tus compañeros, como Linzi, y el Narrador, tendrán algo que decir sobre tu método tan poco compasivo para recuperar tu propiedad. Es la ruta del pragmatismo despiadado: ahorras oro, ganas objetos extra y un logro, pero a costa de tu reputación y de la dignidad de un pequeño goblin.
Tabla Comparativa de Decisiones
Para que puedas ver claramente las ventajas y desventajas de cada camino, hemos preparado una tabla comparativa:
| Característica | Comprar el Trono | Intimidar a Kimo |
|---|---|---|
| Costo en Oro | 100 o 200 GP | 0 GP |
| Recompensa de Experiencia | Sí (Estándar por misión) | Sí (Estándar por misión) |
| Recompensas Materiales Adicionales | Ninguna | Basura variada, un par de Collares de Esmeraldas |
| Trofeo / Logro | No | Sí, "Lágrimas de Goblin" |
| Impacto en el Alineamiento | Neutral / Bueno | Potencialmente Caótico / Maligno |
| Reacción de Compañeros | Neutral o positiva | Negativa (Linzi y el Narrador comentarán tu crueldad) |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Hay alguna forma de matar a Kimo y a los goblins para recuperar el trono?
Sí, como en la mayoría de las situaciones en Pathfinder, la violencia siempre es una opción. Podrías decidir atacar el campamento goblin y tomar el trono por la fuerza. Sin embargo, esto te haría perder las interacciones de diálogo únicas, las recompensas específicas de la intimidación y el logro asociado. Generalmente, el juego te guía hacia las opciones de diálogo como las soluciones "previstas" para esta misión en particular.
¿Qué pasa si no tengo suficiente oro para comprarlo?
Si no tienes las 100 o 200 piezas de oro necesarias, no podrás completar la misión por la vía de la negociación en ese momento. Esto te obliga efectivamente a elegir la opción de intimidación si quieres resolverlo de inmediato, o a marcharte, conseguir el dinero necesario y volver más tarde.
¿Son importantes los Collares de Esmeraldas que da Kimo?
Los collares tienen un valor decente en oro, por lo que son una buena inyección de capital al principio del juego. Además, a veces ciertos artesanos o personajes en tu reino pueden solicitar objetos específicos, y tener un par de gemas extra a mano nunca está de más. El propio juego insinúa su utilidad al mencionar "por si todavía necesitas uno para Kimo", lo cual podría ser una referencia circular o aludir a otra interacción o misión donde un objeto así es requerido.
¿Esta decisión tiene un impacto real en el final del juego?
No, el resultado de la misión "Trono Fugitivo" es en gran medida autoconclusivo y no alterará el destino de tu baronía de forma significativa. Su principal propósito es servir como una misión de rol que te permite definir el carácter de tu gobernante. ¿Eres un líder compasivo, un negociador astuto o un tirano que no tolera la insubordinación, por pequeña que sea? Esta es tu primera oportunidad para demostrarlo. La verdadera consecuencia es la que tú le das a la hora de construir la historia de tu personaje.
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