23/08/2014
Hay partidos que trascienden el simple resultado de noventa minutos. Son encuentros que se graban a fuego en la memoria colectiva de los aficionados, relatos de superación y coraje que se transmiten de generación en generación. El España-Dinamarca del 17 de noviembre de 1993 es, sin duda, uno de esos partidos. Una noche en Sevilla donde la tensión se podía cortar con un cuchillo, donde un error pudo costar un Mundial y donde un joven debutante se vistió de héroe para protagonizar una de las gestas más recordadas de la Selección Española. Aquella noche no solo se selló un billete para el Mundial de USA 94, sino que también fuimos testigos del nacimiento de una leyenda bajo los palos: Santiago Cañizares.

Un Camino Lleno de Obstáculos Hacia USA 94
El camino hacia la Copa del Mundo de Estados Unidos 1994 fue una auténtica carrera de fondo para la selección dirigida por Javier Clemente. El grupo de clasificación había sido tremendamente reñido, llegando a la última jornada con tres equipos luchando por dos únicas plazas: Irlanda, Dinamarca y España. El destino quiso que el calendario deparara un enfrentamiento directo, a vida o muerte, entre España y Dinamarca en el Ramón Sánchez Pizjuán. Mientras tanto, Irlanda se enfrentaba a Irlanda del Norte, que ya no se jugaba nada. Las calculadoras echaban humo, pero la ecuación para España era clara: ganar era la única opción segura para no depender de otros. La presión era máxima, el ambiente en Sevilla era eléctrico y el rival no era uno cualquiera; era la Dinamarca campeona de Europa en 1992, con estrellas de la talla de Michael Laudrup y Peter Schmeichel.
El Drama Golpea a los Diez Minutos
El partido comenzó con el guion esperado: nervios, respeto y mucha intensidad. Sin embargo, la tragedia para España no tardó en llegar. Apenas a los diez minutos de juego, un momento de indecisión cambió por completo el panorama. Andoni Zubizarreta, el veterano y capitán de la selección, cometió un error garrafal. En una salida, entregó el balón directamente a los pies de su compañero en el FC Barcelona, el talentoso Michael Laudrup. El danés, con su elegancia característica, enfiló la portería completamente solo. Zubizarreta, consciente de la magnitud de su fallo, no tuvo más remedio que tomar la menos mala de las peores decisiones: derribó a Laudrup fuera del área. La falta fue clara y la decisión del árbitro, inapelable. Tarjeta roja directa. El estadio enmudeció. Con 80 minutos por delante, España se quedaba con diez jugadores y sin su portero titular. La tarea, que ya era difícil, ahora parecía un milagro imposible. El sueño del Mundial se desvanecía.

Nace un Héroe: El Debut de Santiago Cañizares
En medio del caos y la desolación, Javier Clemente tuvo que mover ficha. El elegido para entrar al campo y enfrentarse a la titánica tarea fue un joven guardameta del Celta de Vigo, con el pelo teñido de rubio platino y una mirada llena de determinación: Santiago Cañizares. Era su debut oficial con la selección absoluta, y no podía haber sido en un escenario más adverso. Sin tiempo para calentar, sin margen de error, Cañizares se encontró defendiendo la portería de España en el partido más importante de los últimos años. Lo que sucedió a continuación fue digno de una película de Hollywood. El joven portero, lejos de arrugarse, se agigantó. Parada tras parada, fue desmantelando cada uno de los ataques daneses. Voló para sacar un remate a la escuadra, se estiró para desviar un disparo raso, blocó con seguridad balones aéreos. Cada intervención suya era un grito de esperanza para la grada y un mazazo para la moral danesa. El chico que había salido por accidente se estaba convirtiendo en la figura del encuentro, en un muro infranqueable. Aquella noche comenzó a forjarse la leyenda del "Dragón", apodo que le pondría años más tarde Claudio Ranieri, gracias a una actuación sublime y salvadora.
La Furia y el Cabezazo de Hierro
Mientras Cañizares mantenía a flote al equipo con sus paradas antológicas, el tiempo corría y el 0-0, sumado a los resultados que llegaban de Belfast, dejaba a España fuera del Mundial. Hacía falta algo más que una defensa heroica. Hacía falta un gol. El equipo, mermado físicamente por el esfuerzo de jugar con uno menos, apeló a la famosa "furia", a ese espíritu de lucha indomable. Y la recompensa llegó en el minuto 62. Jon Andoni Goikoetxea se dispuso a lanzar un saque de esquina. El balón voló hacia el corazón del área, y allí, emergiendo entre la defensa danesa, apareció la imponente figura de Fernando Hierro. El malagueño se elevó por encima de todos y conectó un cabezazo soberbio, inapelable, que batió al considerado mejor portero del mundo en ese momento, Peter Schmeichel. El Sánchez Pizjuán explotó. El gol era un estallido de éxtasis, la culminación de la resistencia y el premio a la fe. El milagro se estaba obrando.

Minutos Finales de Pura Agonía
Con el 1-0 en el marcador, el panorama cambiaba radicalmente. Ahora era Dinamarca la que quedaba eliminada. Los daneses, heridos en su orgullo, se lanzaron a un asedio total sobre la portería española. Los minutos finales fueron un ejercicio de supervivencia, una defensa numantina donde cada jugador español se vació por completo. Y detrás de todos ellos, estaba Santi Cañizares. El debutante volvió a ser decisivo, desbaratando las últimas y desesperadas acometidas del rival. El árbitro añadió cinco minutos que se hicieron eternos, cinco minutos de agonía y sufrimiento que culminaron con el pitido final. La alegría se desató en el césped y en las gradas. España, contra todo pronóstico, había logrado la clasificación para el Mundial de USA 94 en una de las noches más épicas de su historia.
Ficha del Partido Histórico
| Concepto | Detalle |
|---|---|
| Competición | Clasificación para el Mundial USA 1994 |
| Encuentro | España vs. Dinamarca |
| Fecha | 17 de noviembre de 1993 |
| Estadio | Ramón Sánchez Pizjuán, Sevilla |
| Resultado Final | 1 - 0 |
| Goleador | Fernando Hierro (min. 62) |
| Incidencia Clave | Expulsión de Andoni Zubizarreta (min. 10) |
| Héroe del Partido | Santiago Cañizares (debut) |
Preguntas Frecuentes sobre la Gesta de Sevilla
¿Quién fue la figura indiscutible del España-Dinamarca de 1993?
Aunque el gol de Hierro fue decisivo, la figura del partido fue sin lugar a dudas Santiago Cañizares. Su actuación en su debut, entrando en el minuto 10 por la expulsión de Zubizarreta, fue simplemente espectacular, realizando paradas de un mérito increíble que mantuvieron a España con vida.

¿Por qué fue expulsado Andoni Zubizarreta?
Zubizarreta fue expulsado con tarjeta roja directa tras cometer un error en la entrega del balón, que dejó a Michael Laudrup solo ante la portería. Para evitar el gol, el portero español derribó al danés fuera del área, siendo el último defensor, lo que conllevó a su expulsión según el reglamento.
¿Quién marcó el gol de la victoria para España?
El único gol del partido lo marcó Fernando Hierro en el minuto 62. Fue un remate de cabeza imponente tras un saque de esquina, que sirvió para batir al legendario portero danés Peter Schmeichel.

¿Qué estaba en juego en ese partido?
En este partido se jugaba la clasificación directa para la Copa del Mundo de Estados Unidos 1994. España y Dinamarca se disputaban una de las dos plazas del grupo, en un enfrentamiento directo que dejó fuera a la selección danesa, por aquel entonces vigente campeona de Europa.
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