¿Por qué Samus destruye a todos los Metroids?

Samus Aran y la extinción de los Metroids

31/12/2021

Valoración: 4.28 (15974 votos)

Samus Aran, la cazarrecompensas intergaláctica más icónica del universo de los videojuegos, es una figura envuelta en misterio y soledad. Su nombre es sinónimo de fuerza, resiliencia y de una guerra silenciosa contra las amenazas más aterradoras de la galaxia. Sin embargo, su misión más recurrente y la que da nombre a la saga es la aniquilación de los Metroids. ¿Pero por qué? ¿Es un odio ciego, un simple trabajo o hay una historia mucho más profunda y trágica detrás de esta cruzada? Para entender el presente de Samus, como lo que vemos en el anticipado Metroid Dread, debemos viajar al pasado y desentrañar los hilos de una historia que abarca décadas de dolor, pérdida y sacrificio.

¿Por qué Samus destruye a todos los Metroids?
Pero esto no termina acá, pues en su aventura, Samus se encuentra con que la Federación ha estado creando Metroids sin preguntarle a nadie, con la excusa de que son para usos humanitarios de ayuda, algo que Samus naturalmente no cree y entonces destruye a todos los Metroid y decide explotar la base.
Índice de Contenido

El Origen de una Leyenda: ¿Quién es Samus Aran?

Nuestra historia no comienza en una batalla, sino en una tragedia. En la colonia minera K-2L, una joven Samus Aran vivía una vida pacífica junto a sus padres. Esta colonia humana mantenía una estrecha y amistosa relación con la ancestral y tecnológicamente avanzada raza de los Chozo, seres con aspecto de ave que habitaban el cercano planeta Zebes. Los Chozo eran una civilización sabia y pacífica, que veía un gran potencial en la humanidad.

La paz se hizo añicos con la llegada de los Piratas Espaciales, una facción cruel y expansionista decidida a saquear los recursos de la colonia. Al mando de la incursión se encontraba Ridley, un ser monstruoso y de alto rango con forma de dragón. La masacre fue total. En un acto de desesperado heroísmo, la madre de Samus se interpuso entre su hija y las garras de Ridley, sacrificando su vida para salvar a la pequeña. Poco después, su padre también caería en combate al destruir la nave de los piratas, dejando a Samus como la única superviviente humana de K-2L, huérfana en un mundo devastado.

Fueron los Chozo quienes encontraron a la niña solitaria entre las ruinas. Conmovidos por su pérdida y viendo en ella una voluntad de hierro, la adoptaron y la llevaron a su planeta, Zebes. Allí, la criaron como si fuera una de los suyos. Le infundieron su ADN para que pudiera sobrevivir al duro entorno del planeta y la entrenaron en sus antiguas artes de combate. Finalmente, le construyeron el legendario Traje de Poder (Power Suit), una armadura biomecánica que se convertiría en su segunda piel y en el símbolo de la mayor guerrera que la galaxia jamás conocería.

Misión en Zebes: El Primer Encuentro (Metroid / Zero Mission)

Años más tarde, la galaxia se enfrentaba a una nueva amenaza existencial. Los Piratas Espaciales, los mismos que destruyeron el hogar de Samus, habían robado una nueva y peligrosa forma de vida descubierta por científicos de la Federación Galáctica en el planeta SR388: los Metroids. Estas criaturas parasitarias eran capaces de drenar la energía vital de cualquier ser vivo, lo que las convertía en el arma biológica perfecta. El plan de los piratas era claro: clonarlos en su base de Zebes y desatar un ejército imparable para conquistar la galaxia.

Ante esta crisis, la Federación Galáctica, desesperada, contrató a la única persona capaz de infiltrarse en la fortaleza de los piratas en Zebes: la cazarrecompensas Samus Aran. Para ella, la misión era personal. Regresó al planeta que una vez fue su hogar adoptivo, ahora corrompido por sus enemigos jurados. En las profundidades de Zebes, se enfrentó a lugartenientes piratas de pesadilla como el colosal Kraid y, en un fatídico reencuentro, al asesino de sus padres, Ridley. Su objetivo final era la supercomputadora biomecánica que controlaba toda la operación: Mother Brain.

Tras una ardua batalla, Samus destruyó a Mother Brain y activó la secuencia de autodestrucción de la base. Sin embargo, al intentar escapar, su nave fue derribada. Despojada de su Traje de Poder, vulnerable pero no vencida, Samus se infiltró en la nave nodriza de los Piratas. Fue allí donde descubrió unas antiguas ruinas Chozo. Dentro, superó una serie de pruebas espirituales y físicas que sus padres adoptivos le habían dejado, demostrando que era digna de su legado. Como recompensa, obtuvo un traje legendario, mucho más poderoso, con el que finalmente pudo destruir la nave nodriza y frustrar por completo los planes de los Piratas Espaciales.

La Cuna del Terror: Exterminio en SR388 (Metroid II / Samus Returns)

Aunque la amenaza en Zebes fue neutralizada, la fuente del problema persistía. Los Metroid seguían existiendo en su planeta natal, SR388. La Federación Galáctica, temiendo que otros pudieran repetir los actos de los Piratas Espaciales, tomó una decisión drástica: la especie Metroid debía ser exterminada por completo. Y de nuevo, solo había una persona para el trabajo.

Samus viajó a SR388 con una única y sombría directiva: genocidio. En las cavernas del planeta, descubrió que los Metroids no eran una especie monolítica. Evolucionaban a través de un ciclo de vida aterrador, transformándose en formas cada vez más letales.

Etapas Evolutivas del Metroid en SR388

  • Larva: La forma clásica y más conocida, parecida a una medusa.
  • Alpha Metroid: Primera evolución, con una coraza más dura y capacidad de ataque directo.
  • Gamma Metroid: Más grande y con extremidades, capaz de lanzar ataques eléctricos.
  • Zeta Metroid: Una forma bípeda y ágil, increíblemente agresiva.
  • Omega Metroid: La cúspide de la evolución individual, una bestia imponente y poderosa.

Samus cazó y eliminó a cada uno de ellos hasta llegar al nido principal, donde se enfrentó a la Reina Metroid, una criatura gigantesca responsable de poner los huevos. Tras una batalla épica, la reina cayó. La misión estaba completa. Sin embargo, al explorar el nido, Samus encontró un último huevo. Ante sus ojos, el huevo eclosionó, revelando una pequeña larva de Metroid. La cría, en lugar de atacar, se imprimió en Samus, confundiéndola con su madre. En ese instante, la cazarrecompensas vio no a un monstruo, sino a un ser inocente, el último de su especie. Desobedeciendo sus órdenes, Samus decidió perdonarle la vida y llevárselo consigo para que los científicos de la Federación pudieran estudiarlo en un entorno controlado, con la esperanza de que su poder pudiera ser usado para el bien.

El Sacrificio del Último Metroid (Super Metroid)

Samus entregó al bebé Metroid a la estación de investigación Ceres. Creía que allí estaría a salvo. Se equivocaba. Poco después de su partida, recibió una llamada de auxilio de la estación. Al regresar, encontró la instalación devastada y a los científicos masacrados. En medio del caos, se encontró con su archienemigo, Ridley, quien había venido a robar a la criatura. A pesar de sus esfuerzos, Ridley escapó con el bebé Metroid, huyendo de nuevo al planeta Zebes y activando la autodestrucción de la estación.

Consumida por la furia y un inesperado instinto protector, Samus persiguió a Ridley hasta Zebes. Allí descubrió que los Piratas Espaciales habían reconstruido su base, más grande y peligrosa que nunca. Una vez más, se abrió paso a través de sus defensas, derrotando a viejos y nuevos enemigos hasta llegar al corazón de la fortaleza, donde se encontró de nuevo con Mother Brain, ahora instalada en un cuerpo robótico gigante y monstruoso.

La batalla fue brutal. El poder de Mother Brain era abrumador, y Samus fue derrotada, a punto de recibir el golpe de gracia. Pero entonces, ocurrió un milagro. El bebé Metroid, ahora convertido en una criatura colosal, irrumpió en la sala y atacó a Mother Brain, drenando su energía y transfiriéndosela a Samus para sanarla. En un último acto de desafío, Mother Brain concentró su poder y aniquiló al Metroid. Pero el sacrificio no fue en vano. Con la energía que el Metroid le había otorgado, Samus desató el poder del Hyper Beam y desintegró a Mother Brain para siempre. Con el corazón roto por la pérdida de la criatura que había llegado a proteger, escapó de Zebes justo cuando el planeta era consumido por una explosión final, borrándolo del mapa estelar.

La Fusión y la Amenaza Interna (Metroid Fusion)

La historia de Samus y los Metroids daría un giro aún más íntimo y peligroso. Mientras escoltaba a un equipo de investigación en SR388, Samus fue atacada por una forma de vida nativa que no había encontrado antes: el Parásito X. Este organismo microscópico podía infectar a cualquier ser vivo y replicar su ADN a la perfección, creando copias hostiles. El parásito infectó a Samus, atacando su sistema nervioso central y fusionándose con su Traje de Poder. Perdió el conocimiento y su nave se estrelló.

Fue rescatada por una nave de la Federación Galáctica, pero su estado era crítico. Los médicos no encontraban cura. El Parásito X se había multiplicado sin control. En un último y desesperado intento, los científicos crearon una vacuna utilizando ADN de la única célula conservada del bebé Metroid. La cura funcionó. El ADN Metroid purgó al Parásito X de su cuerpo, salvándole la vida. Sin embargo, el precio fue alto: Samus Aran se había convertido en un híbrido humano-Metroid. Su fisiología cambió para siempre, otorgándole las mismas debilidades de un Metroid al frío extremo, pero también su capacidad para absorber y aniquilar al Parásito X.

Poco después, una explosión sacudió la estación espacial B.S.L., donde se habían enviado las partes infectadas de su antiguo traje para su estudio. Samus fue enviada a investigar. Allí descubrió el horror: el Parásito X había asimilado toda la fauna de la estación y, usando el ADN de su antiguo traje, había creado un doble perfecto de ella en su máximo poder: el SA-X. Durante su misión, Samus no solo tuvo que huir de esta imparable copia de sí misma, sino que también descubrió una terrible verdad: la Federación Galáctica tenía un laboratorio secreto en la estación donde estaban clonando Metroids. Su objetivo era, una vez más, utilizarlos como armas. Indignada por la traición y la imprudencia de la Federación, Samus decidió destruir la estación y dirigirla en curso de colisión contra SR388, para aniquilar al Parásito X en su origen de una vez por todas.

Tabla Comparativa de Misiones

La cruzada de Samus ha evolucionado a lo largo del tiempo, mostrando un cambio en sus motivaciones y en la naturaleza de sus enemigos.

JuegoPlaneta PrincipalAntagonista PrincipalObjetivo de Samus
Metroid / Zero MissionZebesMother Brain / Piratas EspacialesDetener la militarización de los Metroids.
Metroid II / Samus ReturnsSR388Reina MetroidExterminar a la especie Metroid por orden de la Federación.
Super MetroidZebesMother Brain (reforzada) / RidleyRescatar al bebé Metroid y vengar su muerte.
Metroid FusionEstación Espacial B.S.L.SA-X / Parásito XContener la plaga del Parásito X y destruir los clones de Metroid de la Federación.

Preguntas Frecuentes

¿Entonces, por qué Samus destruye a los Metroids?

Inicialmente, Samus destruía a los Metroids porque eran una amenaza biológica inestable que los Piratas Espaciales querían usar para conquistar la galaxia. Era su trabajo como cazarrecompensas contratada por la Federación Galáctica. Sin embargo, su perspectiva cambió radicalmente tras su encuentro con el bebé Metroid. A partir de ese momento, su lucha no fue tanto contra los Metroids como especie, sino contra aquellos que buscaban corromper y usar su poder para el mal, incluyendo a la propia Federación Galáctica. En Metroid Fusion, su misión es destruir al Parásito X, y los Metroids (o más bien, su ADN dentro de ella) son la clave para lograrlo.

¿Samus odia a todos los Metroids?

No. El sacrificio del bebé Metroid en Super Metroid para salvarla demostró que estas criaturas no eran inherentemente malvadas. Su relación con la especie es una de las más complejas y trágicas de los videojuegos. Ella es su mayor depredadora, pero también su última heredera y, en cierto modo, su protectora contra un universo que solo quiere explotarlos.

¿Qué es el Parásito X y qué relación tiene con los Metroids?

El Parásito X es un organismo capaz de imitar perfectamente a sus huéspedes. En el ecosistema de SR388, los Chozo crearon a los Metroids con un propósito específico: ser el único depredador natural del Parásito X. La extinción de los Metroids a manos de Samus en Metroid II permitió que el Parásito X prosperara sin control, convirtiéndose en una amenaza aún mayor que la que los Metroids representaban.

La historia de Samus es la de una guerrera forjada en la pérdida, que se ve obligada a tomar decisiones imposibles. Su guerra contra los Metroids no es una simple cacería, es un ciclo de destrucción, deber y un inesperado vínculo maternal que la ha definido para siempre. Ahora, como la única capaz de contener la amenaza del Parásito X gracias a su ADN Metroid, Samus se ha convertido en la encarnación viviente de la criatura que una vez fue enviada a exterminar, llevando el peso de dos especies sobre sus hombros mientras camina sola por las estrellas.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Samus Aran y la extinción de los Metroids puedes visitar la categoría Juegos.

Subir