24/02/2007
En el vasto universo de los juegos de miniaturas, existen títulos que, a pesar del paso del tiempo, se niegan a caer en el olvido, mantenidos con vida por una comunidad de jugadores apasionados. Uno de estos titanes es, sin duda, Mordheim. Para entender qué representa Mordheim, basta con una simple analogía: Mordheim es para Warhammer Fantasy lo que Necromunda es para Warhammer 40,000. Es la destilación de un conflicto masivo en su forma más personal y visceral. En lugar de comandar ejércitos de cientos de soldados en batallas campales, en Mordheim te pones al mando de una pequeña banda de guerra, un grupo heterogéneo de mercenarios, fanáticos o mutantes, y te adentras en las calles retorcidas y peligrosas de la ciudad más infame del Viejo Mundo en una lucha desesperada por la supervivencia, la riqueza y la gloria.

¿Qué es Mordheim? La Joya Oscura de Games Workshop
Publicado originalmente en 1999 por Games Workshop, Mordheim fue una creación de las mentes legendarias de Alessio Cavatore, Tuomas Pirinen y Rick Priestley. Se diseñó como una variante del juego principal de Warhammer Fantasy, pero enfocado completamente en el combate a nivel de escaramuza. Esto significa que cada miniatura en la mesa no es un simple soldado anónimo, sino un individuo con su propio nombre, equipo y potencial para convertirse en un héroe legendario o caer trágicamente en el fango de una callejuela olvidada.
El juego se desarrolla en la ciudad de Mordheim, que en el año imperial de 1999, unos 500 años antes de la línea temporal principal de Warhammer Fantasy, sufrió un cataclismo apocalíptico. Un cometa de dos colas, considerado un presagio del retorno del dios Sigmar, se estrelló directamente sobre la ciudad, aniquilándola y transformándola en un laberinto de ruinas y pesadillas. Sin embargo, la destrucción trajo consigo un extraño regalo: fragmentos del cometa, conocidos como piedra bruja (Wyrdstone), se esparcieron por toda la zona. Esta sustancia cristalina y corruptora poseía un poder mágico inmenso, capaz de transmutar metales, curar enfermedades o provocar las más horribles mutaciones. Su valor se disparó, atrayendo a toda clase de individuos desesperados y codiciosos a las ruinas, dando inicio a una sangrienta fiebre del oro en la Ciudad de los Condenados.
El Corazón del Juego: Un Sistema de Campaña Inmersivo
Lo que verdaderamente distingue a Mordheim y le ha otorgado su estatus de culto no son solo sus batallas rápidas y tácticas, sino su increíblemente detallado sistema de campaña. Jugar a Mordheim no es simplemente encadenar una partida tras otra; es tejer una narrativa continua donde tus guerreros evolucionan, sufren y cambian con cada enfrentamiento.
Después de cada batalla, tu banda entra en una fase de secuencia post-partida que es casi tan importante como la batalla misma. Aquí es donde se resuelven los destinos de tus guerreros:
- Experiencia y Avance: Los héroes que sobreviven ganan puntos de experiencia por participar, dejar fuera de combate a enemigos o cumplir objetivos. Al acumular suficiente experiencia, suben de nivel y pueden obtener nuevas habilidades, mejorar sus atributos o aprender a usar equipo más complejo. Un novato puede convertirse, con el tiempo, en un capitán legendario.
- Heridas y Secuelas: El peligro en Mordheim es real y persistente. Un guerrero que es dejado "fuera de combate" no simplemente se retira del tablero. Al final de la partida, debes tirar en una tabla de heridas para ver su destino. Podría recuperarse sin más, pero también podría sufrir heridas graves permanentes: perder un ojo, una pierna, desarrollar un odio patológico hacia un tipo de enemigo o incluso enloquecer. Estas secuelas no solo añaden un desafío, sino que construyen el carácter y la historia de tu banda.
- Exploración y Botín: Tu éxito se mide en la cantidad de piedra bruja que logras recolectar. Tras la batalla, tus guerreros exploran las ruinas en busca de estos valiosos fragmentos. Luego puedes venderlos para ganar coronas de oro, la moneda del juego, que usarás para reclutar nuevos miembros, comprar armas y armaduras, o pagar el tratamiento de tus heridos.
Este ciclo de batalla, consecuencia y crecimiento es lo que hace que cada campaña de Mordheim sea una saga única e impredecible.
Mordheim vs. Warhammer Fantasy: Un Vistazo Comparativo
Para entender mejor las diferencias fundamentales entre la escaramuza y la batalla a gran escala, aquí tienes una tabla comparativa que ilustra los conceptos clave de ambos juegos.

| Característica | Mordheim | Warhammer Fantasy Battles |
|---|---|---|
| Escala del Juego | Escaramuza Táctica | Batalla a Gran Escala |
| Número de Miniaturas | Entre 3 y 20 por jugador | Cientos de miniaturas por ejército |
| Enfoque | Individual. Cada miniatura es un personaje. | Regimientos. Las unidades actúan en bloque. |
| Progresión | Sistema de campaña con experiencia y heridas. | Normalmente partidas únicas, sin progresión. |
| Duración de Partida | 45 - 90 minutos | 2 - 4 horas o más |
| Terreno | Denso y vertical (ruinas, edificios). | Campo de batalla más abierto (colinas, bosques). |
¿Por Qué Jugar a Mordheim Hoy?
Aunque es un juego descatalogado, Mordheim goza de una salud envidiable gracias a su comunidad. Las reglas son fácilmente accesibles en línea, a menudo en formatos de "Living Rulebook" actualizados y equilibrados por los propios fans. La libertad que ofrece es su mayor atractivo:
- Accesibilidad: No necesitas invertir una fortuna en un ejército masivo. Con una sola caja de infantería de casi cualquier facción de Warhammer y un poco de imaginación, puedes crear una banda completa y única.
- Narrativa Emergente: Las mejores historias de Mordheim no están escritas en los libros, sino que surgen en la mesa de juego. El valiente capitán que sobrevive a una docena de batallas solo para ser derribado por un golpe de suerte de un secuaz novato; el ogro guardaespaldas que se convierte en el pilar de la banda; la rivalidad encarnizada entre dos jugadores que dura toda una campaña.
- Creatividad sin Límites: El juego fomenta la conversión de miniaturas y la creación de escenografía. Construir tus propias ruinas de Mordheim es una parte tan importante del hobby como jugar.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Necesito muchas miniaturas para empezar a jugar?
En absoluto. La mayoría de las bandas de guerra comienzan con menos de 10 miniaturas. Una banda competitiva rara vez supera los 15 modelos. Esto lo convierte en un juego ideal para quienes quieren disfrutar del hobby sin la necesidad de pintar cientos de figuras.
¿Games Workshop sigue vendiendo el juego o las miniaturas?
No, Mordheim es un juego descatalogado. Sin embargo, su legado es tan fuerte que muchas de las miniaturas de la gama de Warhammer y Age of Sigmar son perfectas para representar a las bandas. Además, la comunidad ha creado innumerables guías para adaptar casi cualquier facción al juego, y existen muchas otras compañías que producen miniaturas de fantasía ideales para Mordheim.
¿Es un juego difícil de aprender?
Las reglas básicas son bastante sencillas, especialmente si ya estás familiarizado con otros juegos de Games Workshop de esa época. Se basan en tiradas de dados de seis caras y perfiles de atributos. La verdadera complejidad y profundidad del juego no reside en las reglas de combate, sino en la gestión de tu banda entre partidas, en la toma de decisiones estratégicas durante la campaña y en saber cuándo arriesgar y cuándo retirarse.
¿Qué bandas de guerra puedo jugar?
El reglamento original incluye una gran variedad, como los Mercenarios de Reikland, los Cazadores de Brujas, las Hermanas de Sigmar, los Poseídos cultistas del Caos, los muertos vivientes del Círculo de la Nigromancia o los escurridizos Skaven del Clan Eshin. Además, la comunidad ha creado reglas no oficiales para docenas de otras bandas, permitiéndote jugar con casi cualquier cosa que puedas imaginar en el Viejo Mundo.
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