29/03/2016
Pocos encuentros en la historia de los videojuegos evocan el mismo nivel de pavor y respeto que la batalla contra el Matadragones Ornstein y el Verdugo Smough en Dark Souls. Al llegar a la majestuosa catedral de Anor Londo, tras superar innumerables desafíos, el juego te presenta su prueba más dura hasta el momento: un combate doble que ha sido el muro contra el que innumerables No Muertos Elegidos han chocado. No se trata solo de fuerza bruta o de reflejos rápidos; esta batalla es una danza mortal que exige paciencia, estrategia y un conocimiento profundo de tus enemigos. Esta guía está diseñada para desglosar cada aspecto del combate, transformando tu frustración en un triunfo glorioso.

Conociendo al Dúo Dinámico de Anor Londo
Antes de cruzar la niebla, es fundamental entender a quién te enfrentas. Ornstein y Smough son opuestos en casi todos los sentidos, y esta disparidad es la clave de su letal sinergia.
Ornstein, el Matadragones
El capitán de los Cuatro Caballeros de Gwyn es la personificación de la velocidad y la gracia. Ornstein es ágil, se desliza por el campo de batalla con una rapidez asombrosa, acortando distancias en un parpadeo con su icónico ataque de carga. Su Lanza del Matadragones no solo tiene un gran alcance, sino que también está imbuida de daño de rayo, un elemento peligroso para cualquier personaje con armadura pesada. Sus ataques son rápidos y difíciles de predecir para un jugador novato.
Smough, el Verdugo
En contraste directo, Smough es una mole de fuerza bruta. Lento y pesado, cada uno de sus pasos hace temblar el suelo. Su enorme martillo puede aplastarte en un solo golpe, causando un daño devastador. Aunque sus movimientos son más lentos y telegrafiados que los de Ornstein, el área de impacto de sus ataques es considerable y puede pillarte desprevenido si te confías. No lo subestimes por su falta de velocidad.
La Estrategia Fundamental: Dividir y Vencer
La pregunta central de muchos jugadores, "¿cómo hago que Smough se acerque a Ornstein?", nace de una premisa incorrecta. El objetivo no es juntarlos, sino todo lo contrario. La clave para sobrevivir es la separación. Luchar contra ambos a la vez en un espacio abierto es una sentencia de muerte casi segura. Aquí es donde la arquitectura de la sala se convierte en tu mejor aliada.
Los enormes pilares que adornan la catedral son tu salvavidas. Debes usarlos constantemente para bloquear a uno de los jefes mientras te concentras en el otro. La estrategia general es mantener siempre un pilar entre tú y Smough. Su lentitud hará que tarde en rodearlo, dándote una valiosa ventana de tiempo para intercambiar golpes con el veloz Ornstein. Cuando Ornstein se acerque, esquiva su ataque y contraataca con uno o dos golpes, no más. La codicia es castigada severamente en esta pelea. Mantén la vista en Smough en todo momento, usando tu visión periférica para saber dónde está y evitar que te sorprenda por la espalda.
La Gran Decisión: ¿A Quién Derrotar Primero?
El orden en el que derrotes a los jefes no solo cambia drásticamente la segunda fase de la batalla, sino también las recompensas que obtienes. Esta decisión debe basarse en tu estilo de juego y en el botín que deseas.
Opción 1: Derrotar a Ornstein Primero (La Ruta Recomendada)
Esta es, por consenso general, la opción más sencilla. Al eliminar primero al ágil Ornstein, la segunda fase te enfrentará a una versión potenciada de Smough.
Fase 1: Acabando con Ornstein
Como se mencionó, usa los pilares. Mantén tu distancia para incitar a Ornstein a usar su ataque de carga. Cuando lo haga, esquívalo hacia un lado en el último segundo. Esto te dejará una oportunidad perfecta para castigarlo mientras se recupera. Repite este proceso con paciencia. Golpea una vez, tal vez dos si usas un arma rápida, y retrocede. Nunca te quedes sin estamina. Una vez que la salud de Ornstein llegue a cero, una cinemática mostrará a Smough aplastando a su compañero caído y absorbiendo su poder de rayo.
Fase 2: Super Smough
Ahora te enfrentas a un Smough más grande y peligroso, imbuido con poder de rayo. Su ataque más peligroso es un salto en el aire seguido de un potente golpe contra el suelo que crea una enorme área de efecto eléctrica. En cuanto veas que salta, corre o rueda hacia atrás lo más lejos posible. Sus otros ataques son versiones más lentas y potentes de los que ya conoces. La estrategia aquí es permanecer relativamente cerca de él, casi bajo sus piernas, para incitarlo a usar sus ataques de martillo más predecibles. Esquívalos y ataca sus piernas. Con paciencia, el coloso caerá.
Opción 2: Derrotar a Smough Primero (El Desafío Definitivo)
Si buscas un reto mayor y el codiciado Anillo de Leo, esta es tu ruta. Enfrentarse a Super Ornstein es una de las pruebas más exigentes del juego.
Fase 1: Acabando con Smough
La estrategia es similar, pero invertida. Debes mantenerte cerca de Smough, usando los pilares para bloquear los proyectiles y las cargas de Ornstein. Smough es vulnerable al fuego y al rayo, así que aprovecha estas debilidades si tu equipo lo permite. Ataca después de que falle uno de sus lentos martillazos. La dificultad aquí radica en estar siempre pendiente de la posición de Ornstein, que no dudará en ensartarte por la espalda.
Fase 2: Super Ornstein
Al derrotar a Smough, Ornstein absorberá su poder, creciendo a un tamaño gigantesco. Es increíblemente rápido, agresivo y sus ataques ahora tienen un alcance masivo. Su ataque de ensartar puede matarte de un solo golpe. La estrategia más segura es permanecer directamente debajo de él, entre sus piernas. Muchos de sus ataques de lanza pasarán por encima de tu cabeza. Sin embargo, debes estar muy atento a dos movimientos: cuando salte hacia atrás, prepárate para esquivar una carga o un proyectil; y cuando cargue un ataque saltando, aléjate rodando, ya que realizará un ataque de área de efecto eléctrica similar al de Super Smough. Es una batalla de desgaste y nervios de acero.
Tabla Comparativa de Recompensas
Tu elección tiene consecuencias directas en el botín que recibirás.
| Orden de Derrota | Alma de Jefe Obtenida | Recompensa Especial |
|---|---|---|
| Ornstein primero, luego Super Smough | Alma de Smough | Ninguna |
| Smough primero, luego Super Ornstein | Alma de Ornstein | Anillo de Leo |
Ambas rutas otorgan 50,000 almas y una Humanidad.
Consejos Adicionales y Ayudas Externas
- Invoca a Solaire de Astora: Si la batalla te resulta imposible, no dudes en usar ayuda. La señal de invocación del Caballero del Sol, Solaire de Astora, se encuentra en la escalera justo antes de la sala del jefe, cerca del caballero plateado con arco. Solaire es una distracción fantástica, capaz de aguantar muchos golpes y atraer la atención de uno de los jefes mientras tú te ocupas del otro.
- Equipamiento: Considera usar armaduras con buena defensa contra el rayo, como el set de Latón o el de Paladín. Un escudo con alta estabilidad (como el Escudo del Águila) es crucial para bloquear ataques sin perder toda tu estamina.
- Armas: Contra Smough, las armas de fuego o resinas de pino doradas son efectivas. Ornstein es resistente al rayo pero vulnerable al fuego. Un arma que puedas manejar con rapidez es generalmente preferible a un arma lenta.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Es obligatorio derrotar a Ornstein y Smough para avanzar en el juego?
Sí. Derrotarlos es un paso crucial para obtener la Vasija del Señor, un objeto clave que te permite acceder a la segunda mitad del juego. No hay forma de saltarse esta batalla.
¿Cuál es la forma más "fácil" de ganar?
La estrategia más accesible para la mayoría de los jugadores es invocar a Solaire, enfocarse en derrotar a Ornstein primero mientras Solaire distrae a Smough, y luego enfrentar a Super Smough con mucho cuidado, especialmente esquivando su ataque de área de efecto.
¿Cómo evito el ataque de carga de Ornstein?
La clave es el timing. No ruedes hacia atrás, ya que su lanza tiene mucho alcance y te alcanzará. Rueda hacia un lado justo cuando esté a punto de impactar. Esto te posicionará a su costado, dándote una apertura para atacar.
Los pilares se rompen, ¿qué hago?
Aunque Smough puede destruir los pilares con sus cargas, las bases permanecerán. Estas bases rotas todavía son suficientes para bloquear la mayoría de sus ataques y para obstaculizar su movimiento, así que sigue usándolas como cobertura.
Vencer a Ornstein y Smough es un rito de iniciación en Dark Souls. Es una lección sobre paciencia, observación y estrategia. La sensación de euforia al ver caer al último de los dos guardianes es una de las más gratificantes que ofrece el juego. Así que respira hondo, repara tu equipo, y entra en esa sala con la confianza de que tienes el conocimiento para salir victorioso. No te vuelvas hueco.
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