Marruecos en 10 Días: Una Ruta Inolvidable

19/09/2015

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Marruecos es un destino que despierta los sentidos, un país de contrastes fascinantes donde la historia ancestral se entrelaza con una cultura vibrante y paisajes que quitan el aliento. Desde el bullicio de sus ciudades imperiales hasta la calma infinita del desierto, planificar una ruta puede parecer abrumador. ¡Pero no te preocupes! Hemos diseñado un itinerario de 10 días súper completo para que te sumerjas en lo mejor que este increíble país africano tiene para ofrecer. Esta guía te llevará por las cuatro ciudades imperiales y te regalará una noche mágica bajo las estrellas del Sáhara. Tu única tarea será disfrutar de cada momento de esta aventura inolvidable.

¿Qué hacer en Fez?
Una vez llegues a la ciudad, puedes disfrutar de una buena comida en alguno de sus restaurantes buenos y baratos. Al día siguiente ya tendrás tiempo de visitar la ciudad, por ahora será mejor ir a descansar. Durante nuestra estancia en Fez nos alojamos en el Riad Batchisarai.
Índice de Contenido

Días 1 y 2: Marrakech, el Corazón Rojo de Marruecos

La aventura comienza en Marrakech, la ciudad más visitada y, para muchos, la más bella de Marruecos. Es el punto de partida perfecto. Aunque algunos intentan verla en un solo día, recomendamos dedicarle dos jornadas completas para absorber su energía y descubrir todos sus secretos sin prisas.

Día 1: Inmersión en la legendaria Medina

El primer día está dedicado a explorar el alma de la ciudad: su Medina. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es un laberinto de callejuelas estrechas que te transportará a otro tiempo. Piérdete sin miedo entre sus mercados o zocos, donde el aire se impregna del aroma de las especias, el brillo de las lámparas de cristal te cautivará y los colores de alfombras y azulejos te fascinarán. Dentro de sus murallas, no puedes dejar de visitar:

  • La Madrassa Ben Youssef: Una joya de la arquitectura islámica, esta antigua escuela coránica te dejará sin palabras con sus detallados mosaicos y tallados.
  • La Mezquita Kutubía: Aunque la entrada está reservada para musulmanes, su imponente minarete, hermano de la Giralda de Sevilla, domina el horizonte de la ciudad y es un punto de referencia esencial.
  • La Plaza Jamaa el Fna: El verdadero corazón latente de Marrakech. Durante el día es un mercado vibrante, pero al atardecer se transforma en un espectáculo al aire libre con encantadores de serpientes, músicos, acróbatas y puestos de comida que llenan el ambiente de humo y sabores exquisitos.

Para culminar este día mágico, sube a la terraza del Café Glacier. Desde allí, podrás contemplar uno de los atardeceres más espectaculares del mundo, con el sol ocultándose tras la Kutubía mientras la plaza cobra vida bajo tus pies. Tras un día tan intenso, lo mejor es descansar para recargar energías.

Día 2: Tesoros más allá de las murallas

El segundo día lo dedicaremos a explorar los atractivos que se encuentran fuera del laberinto de la Medina. Por la mañana, te recomendamos visitar el Jardín Majorelle, un oasis de paz y color. Este jardín botánico, famoso por su intenso color azul majorelle, alberga más de 300 especies de plantas y fue rescatado del olvido por el diseñador Yves Saint Laurent. Es un lugar perfecto para escapar del calor y el bullicio de la ciudad.

Después de disfrutar de la gastronomía local en algún restaurante económico, puedes continuar tu exploración por otros lugares emblemáticos:

  • El Palacio de la Bahía: Un magnífico ejemplo de la arquitectura marroquí del siglo XIX, con patios frondosos, fuentes y salones decorados con un detalle asombroso.
  • Las Tumbas Saadíes: Descubiertas en 1917, este mausoleo real alberga los restos de la dinastía Saadí en un complejo de una belleza sobrecogedora.
  • El Palacio El Badi: Aunque hoy en día se encuentra en ruinas, los vestigios de este antiguo palacio de la opulencia te permitirán imaginar su grandioso pasado.

Días 3, 4 y 5: La Gran Aventura hacia el Desierto

Para los siguientes tres días, la opción más cómoda y enriquecedora es contratar una excursión organizada que te lleve desde Marrakech hasta Fez, atravesando paisajes espectaculares. Esto te permitirá relajarte y disfrutar del viaje sin preocuparte por la conducción, incluyendo transportes, alojamientos y comidas.

Día 3: Rumbo al sur entre Kasbahs y Valles

El viaje hacia el desierto comienza atravesando las montañas del Alto Atlas. La primera parada imprescindible es la Kasbah de Ait Ben Haddou, una ciudad fortificada de adobe que parece sacada de una película. De hecho, lo es; aquí se rodaron escenas de 'Gladiator' y 'Juego de Tronos'. Pasear por sus antiguas calles es como viajar en el tiempo.

Continuando la ruta, explorarás Ouarzazate, conocida como la "Puerta del Desierto", y su impresionante Kasbah de Taourirt. El día termina en el Valle del Dades, un cañón de formaciones rocosas rojizas y paisajes extraordinarios que te preparará para la inmensidad que está por venir.

Día 4: Gargantas del Todra y una noche en Merzouga

Este día te acerca aún más al corazón del Sáhara. La primera parada son las Gargantas del Todra, un imponente desfiladero con paredes verticales de más de 300 metros de altura. La carretera que serpentea a través de ellas es una obra de ingeniería que ofrece vistas espectaculares.

Tras atravesar el Palmeral de Jorf, famoso por sus dátiles, llegarás a Merzouga. Aquí cambiarás el vehículo por un dromedario para adentrarte en el mar de dunas de Erg Chebbi justo a tiempo para ver el atardecer. La experiencia culmina con una cena tradicional marroquí bajo un manto de estrellas y una noche en una haima bereber. Es, sin duda, uno de los momentos más mágicos de todo el viaje.

¿Qué hacer en Fez?
Una vez llegues a la ciudad, puedes disfrutar de una buena comida en alguno de sus restaurantes buenos y baratos. Al día siguiente ya tendrás tiempo de visitar la ciudad, por ahora será mejor ir a descansar. Durante nuestra estancia en Fez nos alojamos en el Riad Batchisarai.

Día 5: Del amanecer en las dunas a la imperial Fez

Despertarás muy temprano para presenciar el amanecer sobre las dunas, un espectáculo de colores y silencio que quedará grabado en tu memoria para siempre. Después de este momento sublime, emprenderás el largo camino hacia Fez. El viaje es parte de la aventura, pasando por Rissani, la antigua capital de los sultanes, y el Valle del Ziz. También cruzarás el Medio Atlas, haciendo una parada en el bosque de cedros de Azrou para ver a los simpáticos monos de Berbería. Llegarás a Fez al atardecer, cansado pero con el alma llena de experiencias.

Día 6: Fez, el Alma Espiritual de Marruecos

Fez es la capital cultural y espiritual del país, y su medina es una de las más grandes y auténticas del mundo. Un día es suficiente para captar su esencia. Entra por la majestuosa Puerta Azul (Bab Boujloud) y déjate llevar. Dentro de sus murallas, no te puedes perder la Madraza Bou Inania, un ejemplo exquisito de arquitectura meriní.

Un punto culminante de cualquier visita a Fez es la Curtiduría Chouwara. Este es el lugar donde se tiñen las pieles utilizando métodos que no han cambiado en siglos. Sube a una de las terrazas de las tiendas de cuero para tener una vista panorámica de las fosas de colores y entender este arduo proceso artesanal. El olor es intenso, pero la vista es inolvidable. Cerca de allí, la Plaza Seffarine te mostrará a los artesanos trabajando el metal, y podrás admirar desde fuera la Mezquita Al Karaouine, la universidad más antigua del mundo. Para terminar el día, camina hasta las Puertas del Palacio Real, una obra de arte en bronce que, aunque no se puede visitar por dentro, merece la pena contemplar.

Día 7: Escapada a Chefchaouen, la Perla Azul

Desde Fez, es casi obligatorio hacer una excursión de un día a Chefchaouen. Ubicada en las montañas del Rif, esta pequeña ciudad es famosa por sus calles y casas pintadas de un hipnótico color azul. Es un lugar fotogénico y tranquilo, que contrasta con el ajetreo de Fez y Marrakech. Puedes llegar contratando una excursión o en autobús, pero una excursión organizada te permitirá aprovechar mejor el tiempo.

Día 8: Meknes, la Tranquila Ciudad Imperial

Tomando un tren temprano desde Fez (un trayecto corto y económico), llegarás a Meknes, la tercera ciudad imperial de nuestra ruta. A menudo eclipsada por sus vecinas más famosas, Meknes ofrece una experiencia más relajada. Un día es suficiente para ver sus principales atractivos, como la monumental Puerta Bab Mansour y el Mausoleo de Mulay Ismaíl. Si te sobra tiempo, puedes negociar con un taxi para visitar por la tarde las impresionantes ruinas romanas de Volubilis y la ciudad santa de Moulay Idrís.

Día 9: Rabat, la Moderna Capital

Rabat, la capital de Marruecos y la última de las ciudades imperiales, es una ciudad moderna y ordenada, pero con un encanto histórico innegable. Sus lugares imprescindibles incluyen el majestuoso Mausoleo de Mohammed V, donde yace el padre de la independencia marroquí, y la adyacente Torre Hassan, el minarete inacabado de lo que iba a ser la mezquita más grande del mundo. Sin embargo, la verdadera joya de Rabat es la Kasbah de los Udayas, un precioso barrio amurallado con callejuelas blancas y azules que desembocan en unas vistas espectaculares del Océano Atlántico.

Día 10: Casablanca y el Regreso a Casa

El último día lo dedicaremos a una breve excursión a Casablanca, la ciudad más grande y el motor económico de Marruecos. Un tren de una hora te llevará desde Rabat. El principal y casi único objetivo es visitar la Mezquita Hassan II. Es la segunda más grande del mundo y una de las pocas en Marruecos que permite la entrada a no musulmanes. Su escala, su ubicación sobre el océano y su exquisita decoración te dejarán sin aliento. Si te queda tiempo, puedes pasear por La Corniche o tomar algo en el recreado Rick’s Café, un homenaje a la mítica película. Desde aquí, puedes tomar tu vuelo de regreso a casa, ya sea volviendo a Rabat o directamente desde el aeropuerto de Casablanca, con la maleta llena de recuerdos imborrables.

Tabla Comparativa de las Ciudades Imperiales

CiudadAmbiente PrincipalAtracción ImperdibleIdeal para...
MarrakechVibrante y bulliciosaPlaza Jamaa el FnaAmantes de la acción y los mercados.
FezCultural y auténticaLa Medina (Fes el-Bali)Viajeros que buscan historia y tradición.
MeknesTranquila y monumentalPuerta Bab MansourQuienes prefieren un ritmo más pausado.
RabatModerna y eleganteKasbah de los UdayasUna mezcla de historia y vida moderna.

Preguntas Frecuentes sobre la Ruta por Marruecos

¿Es necesario alquilar un coche para esta ruta?
No es estrictamente necesario. Los traslados entre las ciudades imperiales se pueden hacer cómodamente en tren. Para el tramo del desierto (de Marrakech a Fez), es altamente recomendable contratar una excursión organizada, ya que simplifica enormemente la logística y te permite disfrutar del paisaje sin el estrés de conducir por carreteras desconocidas.
¿Es segura esta ruta para viajar?
Sí, Marruecos es un país generalmente seguro para los turistas y esta ruta cubre las zonas más visitadas. Como en cualquier destino, es importante usar el sentido común, especialmente en las concurridas medinas, vigilar tus pertenencias y respetar las costumbres locales.
¿Vale la pena la excursión de 3 días al desierto?
Absolutamente. Para muchos viajeros, es el punto culminante del viaje. La experiencia de montar en dromedario, ver el atardecer y el amanecer sobre las dunas, y dormir en una haima bajo las estrellas es simplemente inolvidable y justifica completamente el tiempo de viaje.
¿Qué es una curtiduría y por qué debo visitarla en Fez?
Una curtiduría es un taller al aire libre donde se procesan y tiñen las pieles de animales (cabra, oveja, camello) para convertirlas en cuero. La de Chouwara en Fez es la más grande y famosa de la ciudad, y visitarla es una experiencia sensorial única que te permite ver un oficio artesanal que se ha mantenido casi sin cambios durante siglos.

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