¿Qué se esconde tras la historia de Altair?

La Historia Perdida de Altaïr: ¿Qué Sucedió?

16/03/2016

Valoración: 4.82 (12119 votos)

Muchos conocen a Altaïr Ibn-La'Ahad como el Maestro Asesino que cambió el Credo para siempre, el protagonista del primer Assassin's Creed que sentó las bases de una saga legendaria. Sin embargo, antes de los eventos que lo llevaron a cazar a los nueve templarios por orden de Al Mualim, existió una misión crucial, una historia de pérdida y descubrimiento que a menudo pasa desapercibida. Hablamos de los sucesos de Assassin's Creed: Altaïr's Chronicles, un título para plataformas portátiles que narra una aventura fundamental en la vida del joven Asesino. Esta es la crónica de su búsqueda del misterioso Cáliz, una misión que lo enfrentó a sus mayores miedos y forjó el carácter del hombre en el que se convertiría.

¿Qué significa Altair en Assassin's Creed?
Es el protagonista de los videojuegos Assassin's Creed, Assassin's Creed: Altaïr's Chronicles y Assassin's Creed: Bloodlines y uno de los personajes protagonistas de Assassin's Creed: Revelations. Altaïr significa " águila en vuelo" en árabe clásico, que hace referencia a las increíbles acrobacias que practica a lo largo del juego.
Índice de Contenido

El Comienzo de la Búsqueda: La Leyenda del Cáliz

La historia nos sitúa en el año 1190, un año antes de los eventos del juego principal. La Tercera Cruzada está en pleno apogeo, y Tierra Santa es un hervidero de conflictos. Nuestra aventura comienza en la bulliciosa ciudad de Damasco. Allí, un joven y todavía algo arrogante Altaïr recibe la misión de investigar a un mercader llamado Tamir, sospechoso de tener vínculos con la Orden de los Templarios. La investigación lo lleva a interrogar a un contacto, Misbah, quien le proporciona la información necesaria para arrinconar a su objetivo. Tras un enfrentamiento, Altaïr acaba con la vida de Tamir, pero no sin antes obtener una pista vital: los Templarios buscan un artefacto de inmenso poder conocido como el Cáliz, el cual se encuentra oculto en el Templo de Arena. Para acceder a él, son necesarias tres llaves sagradas.

Con esta nueva meta en mente, la búsqueda de la primera llave lo conduce hasta una enigmática y ágil bailarina llamada Fajera. Ella, reacia a colaborar al principio, pone a prueba las habilidades de Altaïr enfrentándolo a Badr, un formidable guerrero del circo. Al demostrar su valía, Fajera no solo le entrega la primera llave, sino que también le proporciona una pista crucial para encontrar la segunda: un hombre en el hospital templario de la ciudad de Tiro. Como pago por su ayuda, le pide a Altaïr que elimine a un líder templario local, Alaat, una tarea que el Asesino cumple sin dudarlo.

Nuevos Aliados y Viejos Enemigos

Siguiendo el rastro, Altaïr viaja a la ciudad portuaria de Tiro. Allí contacta con Hamid, el líder local de los Asesinos, quien le ayuda a identificar a su próximo objetivo: Roland Napule, el jefe del hospital. Infiltrándose a través de las alcantarillas, Altaïr consigue acceder a la fortificación y asesinar a Napule. Es en este hospital donde se encuentra con un misterioso prisionero, un anciano que afirma haber estado en el Templo del Cáliz. Agradecido por su liberación, le entrega a Altaïr la segunda llave, acercándolo un paso más a su objetivo.

La tercera y última llave lo espera en la Ciudad Santa, Jerusalén. Con la ayuda de Kadar, un hermano de la Orden, Altaïr descubre que Lord Basilisk, el Gran Maestre de los Templarios, posee la llave final. El plan es infiltrarse en una fiesta privada organizada por el rey, donde Basilisk estará presente. Tras una meticulosa fase de investigación que incluye escuchar conversaciones de nobles e interrogar a un invitado, Altaïr logra colarse en la villa. Allí se enfrenta directamente a Basilisk. Aunque consigue arrebatarle la tercera llave en un intenso combate, el Gran Maestre logra escapar, dejando un peligroso cabo suelto. Poco después, los Templarios lanzan un ataque sorpresa, asesinan al Asesino Hazad y roban el mapa que conduce al Templo de Arena. Decidido a recuperarlo, Altaïr asalta la torre templaria de Jerusalén, superando una defensa formidable, y logra matar al maestro templario que custodiaba el mapa, recuperando así la ruta hacia su destino final.

La Traición y la Verdadera Naturaleza del Cáliz

Con las tres llaves y el mapa en su poder, Altaïr se adentra en el desierto hasta llegar al Templo de Arena. En su interior, en lugar del preciado artefacto, encuentra a Lord Basilisk junto a un cofre vacío. Es entonces cuando el Gran Maestre revela la impactante verdad: el Cáliz no es un objeto, sino una persona. Una mujer. Basilisk se burla de la ignorancia de Altaïr antes de que sus tropas rodeen al Asesino, forzándolo a una huida desesperada. La misión había cambiado por completo.

De vuelta en Tiro, y tras informar a Hamid, Altaïr se infiltra en la fortaleza templaria de la ciudad para liberar a dos hermanos Asesinos capturados y, finalmente, enfrentarse a Basilisk de nuevo. En esta ocasión, Altaïr lo hiere de gravedad. A cambio de perdonarle la vida, Basilisk revela dos datos cruciales: el Cáliz se encuentra en Jerusalén y los Templarios están asediando Acre, envenenando el suministro de agua para acelerar la caída de la ciudad. Antes de partir, y para asegurarse de que Basilisk no pueda seguirlo, Altaïr quema toda su flota.

Su viaje lo lleva primero a Acre, donde ayuda a repeler el asedio templario eliminando a su comandante. Con la ciudad a salvo, se dirige a Jerusalén. Allí, finalmente encuentra al "Cáliz" en manos de un grupo de Templarios. La sorpresa es mayúscula cuando descubre su identidad: es Adha, una mujer que conoció y amó en el pasado. El reencuentro es agridulce, pues Adha le revela una verdad aún más dolorosa: los Templarios han estado recibiendo ayuda de un traidor dentro de la propia Hermandad de los Asesinos: Harash, el segundo al mando de Al Mualim.

Un Final Trágico que Forjó una Leyenda

La traición de Harash lo cambia todo. Altaïr traza un plan desesperado: viajar a la fortaleza de los Asesinos en Alepo, eliminar al traidor y luego huir con Adha para empezar una nueva vida lejos de la guerra. Sin embargo, el destino tenía otros planes. Mientras Altaïr se infiltra en la fortaleza y cumple su cometido, acabando con la vida de Harash, Lord Basilisk, quien había sobrevivido, aprovecha su ausencia para capturar a Adha y llevarla al puerto de Tiro.

Desesperado, Altaïr corre hacia el puerto para la confrontación final. En un épico duelo sobre el barco de Basilisk, rodeado de caballeros templarios, Altaïr finalmente logra matar al Gran Maestre. Pero su victoria es vacía. Adha se encuentra en otro barco, uno que ya ha zarpado y se pierde rápidamente en el horizonte. Impotente, viendo cómo el amor de su vida le es arrebatado para siempre, Altaïr solo puede gritar al mar: “¡Te encontraré, Adha!”. Una promesa que, lamentablemente, la historia nos dice que nunca pudo cumplir. Esta pérdida devastadora lo marcaría de por vida, endureciendo su corazón y convirtiéndolo en el Asesino solemne y centrado en el Credo que conocemos al inicio del primer juego.

Tabla Comparativa de Misiones Clave

CiudadObjetivo PrincipalPersonaje ClaveResultado
DamascoConseguir la primera llave del Cáliz.FajeraLlave obtenida.
TiroObtener la segunda llave y confrontar a Basilisk.Roland Napule / HamidLlave obtenida, Basilisk escapa.
JerusalénConseguir la tercera llave y descubrir la verdad.Lord Basilisk / AdhaLlave obtenida, se descubre que el Cáliz es Adha.
AlepoEliminar al traidor Harash.HarashTraidor eliminado, pero Adha es capturada.

Preguntas Frecuentes

¿Es 'Altaïr's Chronicles' canon en la saga?

Sí, a pesar de ser un juego para plataformas móviles y Nintendo DS, Ubisoft considera los eventos de 'Altaïr's Chronicles' como parte oficial del canon de la saga Assassin's Creed. La historia de Adha es fundamental para entender la evolución psicológica de Altaïr.

¿Vuelve a aparecer Adha en otros juegos?

No, Adha no vuelve a aparecer físicamente en ningún otro juego de la saga. Su destino final es incierto, aunque se da a entender que fue vendida como esclava o asesinada por los Templarios. Su recuerdo, sin embargo, persigue a Altaïr durante el resto de su vida, como se menciona en su Códice.

¿Qué le pasó a Altaïr después de estos eventos?

Inmediatamente después de perder a Adha, comienza la historia del primer Assassin's Creed. La pérdida y la traición sufridas lo convierten en un Asesino más frío y arrogante, lo que lo lleva a romper los tres principios del Credo en el Templo de Salomón y a ser degradado por Al Mualim, dando inicio a su camino de redención.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a La Historia Perdida de Altaïr: ¿Qué Sucedió? puedes visitar la categoría Juegos.

Subir