23/05/2011
La idea de un tanque volador suena como algo sacado de una película de ciencia ficción de los años 80, una fantasía de poder militar llevada al extremo. Sin embargo, esta idea no solo es el núcleo de un nuevo y emocionante videojuego de disparos, sino que también tiene sus raíces en uno de los capítulos más extraños y audaces de la ingeniería militar del siglo XX. Hoy exploramos "Flying Tank", un juego que promete devolvernos a la edad de oro de los salones recreativos, y desenterramos la increíble historia real que se esconde detrás de su nombre. ¿Es solo un título pegadizo o hay algo más? Prepárate para una dosis de adrenalina y una lección de historia que no esperabas.

Aniquila alienígenas al estilo clásico: ¿Qué es Flying Tank?
En esencia, Flying Tank es un homenaje vibrante y lleno de explosiones a los clásicos juegos de disparos de desplazamiento lateral, también conocidos como shmup (del inglés shoot 'em up). El objetivo es simple y glorioso: súbete a tu Tanque Volador y haz volar en mil pedazos a hordas de extraños alienígenas que han robado la Tierra. La premisa es un vehículo perfecto para una jugabilidad directa, frenética y profundamente satisfactoria.
El juego nos invita a embarcarnos en una campaña a través de 24 misiones distintas, cada una poblada por tres facciones de enemigos bien diferenciadas y adversarios únicos que pondrán a prueba nuestros reflejos. Pero no todo es disparar a naves pequeñas; el desafío aumenta con la presencia de 6 jefes principales y más de 18 subjefes que requerirán estrategia y precisión para ser derrotados. La variedad de enemigos y situaciones promete mantener la experiencia fresca y desafiante de principio a fin.
Una de las características más atractivas de Flying Tank es su profundo sistema de personalización. No estarás atado a un solo tipo de armamento. Podrás equipar tu FLT (Flying Tank) con un arsenal de armas y bombas que van desde lo clásico y fiable hasta lo completamente demencial. A esto se suman habilidades especiales que pueden cambiar el curso de la batalla en un instante, como el Bullet-Time para ralentizar la lluvia de proyectiles enemigos o el Overdrive para desatar un poder de fuego devastador. Además, contarás con el apoyo de drones de ataque y reparación, y más de 30 mejoras adicionales para adaptar el tanque a tu estilo de juego.
Y si la idea de salvar la Tierra en solitario te parece abrumadora, el juego te cubre las espaldas. Gracias a la función Remote Play Together de Steam, puedes invitar a un amigo para que se una a tu aventura de infierno de balas, duplicando la potencia de fuego y la diversión.
La increíble historia del Antonov A-40: El Tanque Volador Soviético
Lo que hace que el nombre "Flying Tank" sea tan fascinante es que no es pura ficción. Tras la aparición de los tanques en la Primera Guerra Mundial, los ingenieros militares se obsesionaron con una pregunta: ¿cómo hacerlos más móviles y desplegarlos rápidamente en cualquier lugar del campo de batalla? Así nació la idea de un tanque que pudiera volar.

En la década de 1930, la Unión Soviética ya realizaba experimentos para transportar tanques ligeros por aire usando bombarderos pesados TB-3. Sin embargo, la idea más radical era equipar un tanque directamente con alas. En 1941, en plena Segunda Guerra Mundial, el diseñador de aviones Oleg Antonov recibió la orden de crear un planeador capaz de transportar un tanque. Su propuesta fue audaz: en lugar de transportar el tanque *dentro* de un planeador, ¿por qué no convertir al tanque *en* el planeador?
El proyecto, denominado Antonov A-40 o "Krylya Tanka" (Alas de Tanque), utilizó un tanque ligero T-60 como base. Se le adosó una enorme estructura de alas de biplano y una cola doble, fabricadas en madera y tela. La idea era que un bombardero remolcara este híbrido hasta la zona de combate. Una vez liberado, el tanque planearía hasta su aterrizaje, se desharía de las alas en cuestión de minutos y entraría en combate de inmediato. Los controles de vuelo se manejaban desde el puesto del conductor del tanque mediante un sistema de cables.
El primer y último vuelo
El 2 de septiembre de 1942, se llevó a cabo la única prueba de vuelo. El piloto de pruebas Sergey Anokhin, un héroe de la Unión Soviética, se puso a los mandos de esta "tortuga voladora", como la apodaban sus amigos. Para aligerar el peso, al prototipo se le había quitado la torreta y gran parte del combustible. Aun así, el A-40 era tremendamente pesado y generaba una resistencia aerodinámica masiva.
El bombardero TB-3 que lo remolcaba luchaba por ganar velocidad y altura. Los motores comenzaron a sobrecalentarse y el avión apenas pudo alcanzar los 40 metros de altitud antes de que el piloto del bombardero se viera obligado a soltar el planeador-tanque de emergencia. Gracias a su increíble habilidad, Anokhin logró aterrizar el A-40 con éxito en un aeródromo cercano. Tras tocar tierra, sin siquiera quitarle las alas, encendió el motor del tanque y se dirigió lentamente hacia la torre de control, para asombro de todos los presentes. El jefe del aeródromo, al ver semejante aparato no identificado, dio la alarma y estuvo a punto de ordenar a las baterías antiaéreas que abrieran fuego. El incidente se resolvió rápidamente, pero el proyecto fue cancelado. El concepto era demasiado pesado y poco práctico para la tecnología de la época.
El doble significado de "Flying Tank"
Curiosamente, el término "tanque volador" también tiene otro significado en la jerga militar y en el mundo de los wargames. No se refiere a un tanque con alas, sino a aviones de ataque a tierra extremadamente blindados, diseñados para soportar una cantidad ingente de fuego antiaéreo mientras aniquilan objetivos en el suelo. El ejemplo más famoso es el Ilyushin Il-2 Shturmovik soviético, un avión tan resistente que los soldados lo apodaron el "Tanque Volador". Estos aviones eran relativamente lentos pero su blindaje los hacía increíblemente difíciles de derribar con armas de pequeño calibre, permitiéndoles sembrar el caos entre las columnas de tanques y la infantería enemiga. El juego de disparos Flying Tank parece beber de ambas ideas: la literalidad de un tanque con capacidad de vuelo y el espíritu de un vehículo de acción ofensiva casi indestructible.
Comparativa: El Juego vs. La Realidad
Es divertido ver cómo un concepto fallido en la realidad puede convertirse en una fantasía de poder exitosa en un videojuego. Aquí tienes una tabla comparando ambos mundos:
| Característica | Flying Tank (El Juego) | Antonov A-40 (El Prototipo Real) |
|---|---|---|
| Propósito | Aniquilar hordas de alienígenas y salvar la Tierra. | Desplegar un tanque de apoyo para partisanos o tropas aerotransportadas. |
| Armamento | Arsenal personalizable de armas y bombas, desde clásicas hasta demenciales. | El armamento del tanque T-60 fue retirado para el vuelo de prueba. |
| Vuelo | Autónomo, ágil y capaz de realizar maniobras de combate complejas. | Un planeador sin motor que debía ser remolcado por otro avión. |
| Éxito | Una máquina de guerra exitosa y poderosa. | Un fracaso conceptual que solo voló una vez. |
| Tripulación | Uno o dos jugadores. | Dos personas (conductor/piloto y comandante). |
Veredicto: ¿Merece la pena jugar Flying Tank?
Basándonos en la información disponible, Flying Tank se perfila como una propuesta muy sólida para un público específico. Si eres un fanático de los shoot 'em ups de la vieja escuela, te encanta la acción arcade sin complicaciones y disfrutas personalizando tu vehículo de destrucción, este juego tiene todos los ingredientes para atraparte. La promesa de 24 misiones, una gran variedad de jefes y más de 30 mejoras sugiere una buena cantidad de contenido y rejugabilidad.

El añadido del modo cooperativo es un gran punto a favor, ya que este tipo de juegos siempre son más divertidos en compañía. Pero quizás su mayor atractivo es su singularidad. No es solo otro juego de naves espaciales; es un juego sobre un tanque volador, un concepto tan ridículo como genial, que además está respaldado por una historia real absolutamente fascinante. Si buscas una experiencia de disparos directa, explosiva y con un toque de historia que te hará sonreír, definitivamente deberías darle una oportunidad a Flying Tank.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Flying Tank tiene modo multijugador?
Sí, el juego es compatible con Steam Remote Play Together, lo que te permite invitar a un amigo a unirse a tu partida para una experiencia cooperativa local en línea.
¿Existieron realmente los tanques voladores?
Sí, aunque no como en el juego. Hubo varios prototipos y conceptos, siendo el más famoso el Antonov A-40 soviético, un tanque T-60 al que se le acoplaron alas de planeador. Realizó un único vuelo de prueba antes de que el proyecto fuera cancelado por ser inviable.
¿En qué se inspira el juego?
Se inspira principalmente en los juegos de disparos de desplazamiento lateral clásicos (shmups) y en el concepto histórico tanto del prototipo Antonov A-40 como del apodo "Tanque Volador" que se le daba a aviones de ataque a tierra fuertemente blindados como el Il-2 Shturmovik.
¿Cuántas misiones y jefes tiene el juego?
Flying Tank cuenta con 24 misiones, 6 jefes principales y más de 18 mini y subjefes diferentes.
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