23/02/2012
Sonic Forces llegó al mercado en una posición complicada. Desde antes de su lanzamiento, las señales apuntaban a un posible tropiezo. Las primeras impresiones de las demos y los avances generaban más dudas que entusiasmo, y el hecho de que SEGA distribuyera los códigos de análisis a última hora sugería que la propia compañía albergaba serias reservas sobre su recepción. Con este panorama, nos adentramos en el juego con expectativas moderadas, esperando secretamente que lograra desafiar todos los pronósticos. La pregunta es: ¿lo consiguió? Acompáñanos en este análisis para descubrirlo.

Un Legado Imponente y una Lección a Medias
El desarrollo de Sonic Forces corrió a cargo del Sonic Team, la división interna de SEGA responsable de la gran mayoría de títulos del erizo. Aunque el estudio nos ha regalado joyas 3D en tiempos recientes como el vibrante Sonic Colours, la percepción general de los fans es que muchos de los títulos modernos no han estado a la altura. El panorama cambió radicalmente ese mismo año con Sonic Mania, un título de desplazamiento lateral que recibió elogios universales y reavivó la llama en el corazón de los seguidores. La clave, sin embargo, es que esa obra maestra no fue desarrollada por el Sonic Team, sino por un grupo de fans con un talento desbordante. Lamentablemente, parece que el Sonic Team no aprendió del todo la valiosa lección que Mania puso sobre la mesa, o quizás no tuvo la oportunidad de aplicarla.
En resumen, Sonic Forces es una experiencia de altibajos. Hay momentos en los que se percibe una gran ambición, una visión de un juego épico y expansivo que debió existir en alguna etapa del desarrollo. Sin embargo, esa visión nunca llegó a materializarse por completo, dejando un producto final que se siente como un eco de lo que pudo haber sido.
La Resistencia Necesita un Héroe: Tú
La trama nos sitúa en un escenario más oscuro de lo habitual. El Doctor Eggman, esta vez, ha logrado su objetivo: conquistar el planeta. Sonic acude al rescate, pero subestima el poder de Infinite, un nuevo y misterioso villano que lo derrota con una facilidad pasmosa. Seis meses después, el mundo está bajo el yugo de Eggman. Knuckles ha formado una Resistencia con un elenco de personajes conocidos, pero la moral está por los suelos sin la presencia de Sonic. Y es aquí donde entras tú. El juego te invita a crear tu propio personaje, tu Avatar, que se une a la lucha para cambiar el curso de la guerra.
El Avatar: Un Reflejo del Jugador
El sistema de creación del Avatar es, sin duda, uno de los pilares del juego y una clara señal de que Sonic Forces apunta a un público más joven. Las opciones de personalización son sorprendentemente generosas, permitiéndote elegir entre varias especies (lobo, gato, perro, oso, etc.), cada una con una pequeña habilidad pasiva. A medida que avanzas, desbloqueas una cantidad ingente de prendas de vestir, guantes, zapatos y accesorios para darle a tu héroe un toque único. Ver a tu creación interactuando en las cinemáticas junto a Sonic y compañía es un gran atractivo para los más pequeños, aunque el constante apodo de "colega" que te da Sonic pueda resultar algo forzado para los jugadores más veteranos.
Tres Estilos de Juego, Un Resultado Desigual
La jugabilidad de Sonic Forces se divide en tres tipos de niveles que se van alternando a lo largo de sus 30 fases:
- Sonic Moderno: Niveles en 3D a toda velocidad, centrados en el impulso y los reflejos.
- Sonic Clásico: Fases en 2D con un diseño que emula a los juegos originales, con el adorable y regordete Sonic de antaño.
- Avatar: Niveles que combinan secciones 3D y 2D, pero con una jugabilidad propia basada en armas y un gancho.
La mezcla es decente sobre el papel, pero en la práctica, cada estilo presenta sus propios problemas, lo que provoca que nunca sintamos el deseo real de volver a explorar las fases para descubrir todos sus secretos.
El Problema del Control y la Creatividad
El mayor inconveniente del juego reside en su jugabilidad, especialmente en los niveles 3D del Sonic Moderno y el Avatar. La mayor parte del tiempo, la experiencia se reduce a mantener el stick hacia adelante y presionar el botón de impulso, esperando no chocar contra un obstáculo que aparece de la nada. Rara vez sientes que tienes el control total del personaje; el juego te guía por raíles invisibles, y la sensación de logro al superar una sección es mínima. Los niveles del Avatar, por su parte, introducen los "Wispons", armas que otorgan diferentes poderes (lanzallamas, látigo eléctrico, etc.) y un gancho para balancearse. La idea es buena, pero su ejecución se siente torpe y poco inspirada. El gancho a menudo se activa con simples QTE (Quick Time Events), eliminando cualquier habilidad requerida.
Las secciones 2D del Sonic Clásico, aunque ofrecen un mayor control, se sienten descafeinadas. Las físicas no son tan pulidas como en Sonic Mania, y el diseño de niveles carece de la chispa y las múltiples rutas que hicieron grandes a los originales. No es que la jugabilidad esté rota, simplemente se siente genérica, como si se hubiera diseñado siguiendo una plantilla sin alma ni pasión.
Rendimiento Técnico: Sacrificios en la Portabilidad
Visualmente, Sonic Forces continúa con su patrón de luces y sombras. El juego puede lucir bien en ciertos momentos, con escenarios grandiosos y efectos vistosos. Sin embargo, la versión de Nintendo Switch, en particular, sufre recortes notables en comparación con otras plataformas. La diferencia de rendimiento es un factor a considerar.
| Plataforma | Resolución (TV) | Tasa de Fotogramas (FPS) |
|---|---|---|
| Nintendo Switch | 720p | 30 fps |
| PlayStation 4 / Xbox One | 1080p | 60 fps |
En Switch, la falta de definición y los bordes borrosos en los modelados de personajes son evidentes, sobre todo en el modo televisor. Aunque el juego funciona de manera estable, sin caídas de fotogramas que arruinen la experiencia, la calidad gráfica general se siente un paso por detrás. La elección entre versiones se reduce a una preferencia personal: mayor fidelidad gráfica o la comodidad de jugar en modo portátil.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿De qué trata la historia de Sonic Forces?
- La historia sigue a Sonic y una Resistencia formada por sus amigos en su lucha por recuperar el mundo, que ha sido conquistado por el Dr. Eggman y un nuevo y poderoso villano llamado Infinite. El jugador crea su propio personaje (Avatar) para unirse a la batalla.
- ¿Es Sonic Forces una secuela de otro juego?
- No es una secuela directa, pero comparte personajes y elementos del universo de Sonic. Su tono es más serio que el de juegos como Sonic Colours o Sonic Generations.
- ¿Qué diferencia hay entre los tres personajes jugables?
- Sonic Moderno se centra en la velocidad 3D y el Homing Attack. Sonic Clásico ofrece un plataformeo 2D más tradicional con el Spin Dash. El Avatar utiliza armas personalizables (Wispons) y un gancho en niveles que mezclan 2D y 3D.
- ¿Vale la pena jugar Sonic Forces hoy en día?
- Si eres un fan muy joven de Sonic o encuentras el juego a un precio muy reducido, puede ofrecerte un entretenimiento pasajero. Sin embargo, si buscas una experiencia de Sonic pulida y memorable, existen opciones mucho mejores en el mercado, como Sonic Mania o Sonic Frontiers.
Conclusión: Un Sueño a Medias
Sonic Forces es el claro ejemplo de un juego con un potencial enorme que se quedó a medio gas. La idea de un tono más oscuro, un creador de personajes y la unión de tres estilos de juego era prometedora, pero la ejecución falla en los aspectos más importantes: un diseño de niveles inspirado y un control preciso y satisfactorio. Aunque no es un desastre total y puede ser disfrutado por el público más joven, se siente como una oportunidad perdida. Una aventura que, en su afán por ser muchas cosas, no logra destacar en ninguna.
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