15/08/2013
En la época dorada de los juegos de estrategia en tiempo real, a finales de los 90 y principios de los 2000, surgieron titanes que definieron el género para siempre. Títulos como Age of Empires II y Warcraft II sentaron las bases de lo que millones de jugadores esperarían de un RTS. En medio de estos gigantes, en el año 2000, un juego llamado Tzar: The Burden of the Crown (Tzar: La Carga de la Corona) se abrió paso, ofreciendo una experiencia que, si bien familiar, tenía su propio encanto y personalidad. Este título nos transportaba a un mundo de fantasía medieval donde la gestión de recursos y la guerra a gran escala eran la clave para la supervivencia del pacífico reino de Keanor, amenazado por una fuerza maligna imparable.

¿Qué es Tzar: The Burden of the Crown?
Tzar es, en esencia, un juego de estrategia en tiempo real (RTS) de la vieja escuela. Con una perspectiva isométrica en 2D, el juego nos pone al mando de una civilización con el objetivo de construir una base, recolectar recursos, desarrollar tecnologías y, finalmente, crear un ejército lo suficientemente poderoso como para aniquilar a nuestros enemigos. La campaña principal nos sumerge en una narrativa clásica del bien contra el mal a lo largo de veinte misiones, donde debemos defender el reino de Keanor de una invasión siniestra. La historia, aunque simple y arquetípica —el joven príncipe desposeído que debe recuperar su trono—, posee un encanto que engancha y sirve como un excelente hilo conductor para aprender las mecánicas del juego.
Las Facciones: Un Mundo Dividido
A primera vista, Tzar parece ofrecer una gran profundidad estratégica con sus tres culturas distintas: la Europea, la Asiática y la Árabe. Cada una de estas facciones cuenta con unidades, edificios y árboles tecnológicos únicos, lo que en teoría debería promover estilos de juego muy diferentes.
- Europeos: Representan la facción medieval clásica, con caballeros poderosos, robustas fortalezas y una infantería pesada. Su fuerza reside en el combate directo y la resistencia de sus unidades y estructuras.
- Árabes: Se especializan en unidades más ligeras y rápidas, como la caballería ágil y los genios mágicos (Djinn). Su estilo de juego puede orientarse más hacia las tácticas de guerrilla y el uso de la magia.
- Asiáticos: Esta facción destaca por sus unidades únicas como los samuráis y los monjes Shaolin, combinando una fuerte disciplina militar con habilidades especiales y un enfoque en la tecnología y la magia distintas.
Sin embargo, a pesar de estas diferencias estéticas y nominales, muchos jugadores veteranos argumentan que, en la práctica, las distinciones no son tan profundas. Un soldado de infantería, ya sea un caballero europeo o un samurái asiático, cumple una función muy similar en el campo de batalla. La magia devastadora sigue siendo magia devastadora, sin importar si la lanza un mago o un sacerdote. Esta falta de una diferenciación estratégica radical hace que, a menudo, la victoria dependa más de la fuerza bruta y la superioridad numérica que de tácticas complejas adaptadas a cada civilización. Es un juego de macros, donde la gestión eficiente de los recursos es a menudo más crucial que la microgestión en combate.
Jugabilidad: Más Allá de la Conquista
La base de la jugabilidad de Tzar es la recolección de cuatro recursos fundamentales: madera, piedra, oro y comida. Los campesinos son la espina dorsal de nuestra economía, encargados de talar árboles, picar en minas y cultivar para mantener en marcha la maquinaria de guerra. Pero Tzar intentó ir un paso más allá del estándar del género, incorporando elementos que le daban un sabor único:
- Elementos de RPG: La inclusión de héroes con habilidades especiales que podían subir de nivel daba a los ejércitos un punto focal y una ventaja táctica. Sin embargo, su fragilidad a menudo los convertía en un objetivo prioritario y difícil de mantener con vida.
- Magia y Criaturas Míticas: El juego no se limita a la guerra medieval convencional. Magos, sacerdotes, dragones, gólems y otras criaturas fantásticas añaden una capa de espectacularidad y estrategia mágica a las batallas.
- Ciclo Día-Noche y Clima: Estos elementos no eran puramente cosméticos. Afectaban a la jugabilidad, como reducir la línea de visión durante la noche o ralentizar a las unidades con la nieve, añadiendo un factor impredecible a las partidas.
- Comercio y Diplomacia: Aunque presentes, estas mecánicas a menudo se sentían subdesarrolladas. La inteligencia artificial por defecto rara vez era receptiva a las propuestas pacíficas, empujando casi siempre al jugador hacia la solución militar.
A pesar de estas interesantes adiciones, el combate era a menudo su punto más débil. La ausencia de una IA de formación hacía que las grandes batallas se convirtieran en un caos desorganizado de unidades atacándose mutuamente sin orden ni concierto, un aspecto donde incluso títulos anteriores como Warcraft II se sentían más pulidos.
Tzar vs. Age of Empires: El Duelo de Titanes
Es inevitable comparar Tzar con su contemporáneo más famoso, Age of Empires II. Ambos comparten una base similar, pero sus filosofías de diseño difieren notablemente. Aquí presentamos una tabla comparativa para ilustrar sus diferencias clave:
| Característica | Tzar: The Burden of the Crown | Age of Empires II |
|---|---|---|
| Recursos | Madera, Comida, Oro, Piedra | Madera, Comida, Oro, Piedra |
| Ambientación | Fantasía Medieval (magia, dragones, etc.) | Histórica (basado en civilizaciones reales) |
| Unidades | Unidades medievales y criaturas míticas (Gólems, Dragones) | Unidades históricamente precisas para cada civilización |
| Enfoque Principal | Combate a gran escala con elementos de RPG y magia | Balance estratégico, desarrollo de civilización y precisión histórica |
| Balance | Considerado menos pulido, algunas estrategias dominantes | Altamente balanceado y pulido, un pilar de los eSports |
| Complejidad | Más simple en su núcleo, con añadidos de fantasía | Profunda complejidad estratégica y económica |
En resumen, mientras Age of Empires buscaba la perfección en el balance y la representación histórica, Tzar apostaba por la diversión y el espectáculo de la fantasía, aunque eso significara sacrificar algo de profundidad estratégica.

Un Legado con Arrugas: ¿Ha Envejecido Bien?
Jugar a Tzar hoy en día es un ejercicio de nostalgia. El juego, sin duda, muestra su edad. Sus gráficos 2D, aunque encantadores en su momento, palidecen frente a los estándares actuales. La interfaz de construcción puede resultar frustrante y poco intuitiva, y la calidad de la traducción en algunas versiones deja mucho que desear. La jugabilidad, que en el año 2000 se sentía como una evolución del modelo de Warcraft, hoy se percibe como estándar e incluso rudimentaria en algunos aspectos. Es un título que probablemente solo atraerá a quienes lo jugaron en su lanzamiento original o a los arqueólogos de videojuegos curiosos por el pasado del género.
Tzared: El Renacimiento de un Clásico
Afortunadamente para los fans y los nuevos curiosos, la historia de Tzar no termina en el abandono. Gracias a la dedicación de la comunidad, ha surgido un proyecto llamado Tzared, un remake gratuito creado por un desarrollador conocido como Nehhon. Este proyecto no solo rescata el juego del olvido, sino que lo moderniza para que sea jugable en sistemas actuales. Las mejoras incluyen:
- Soporte para resoluciones modernas y pantallas panorámicas.
- Gráficos mejorados y reescalados.
- Funcionalidad online restaurada, permitiendo partidas multijugador a través de internet.
- La posibilidad de jugar directamente desde el navegador o instalándolo en el PC.
Actualmente, Tzared permite jugar escaramuzas contra la IA y batallas multijugador, con la promesa de que la campaña original será añadida en el futuro. Este proyecto es, sin duda, la mejor manera de experimentar Tzar en la actualidad, preservando su esencia mientras se eliminan las barreras técnicas del software antiguo.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
¿Es Tzar un juego de estrategia en tiempo real?
Sí, Tzar: The Burden of the Crown es un RTS clásico en toda regla, centrado en la recolección de recursos, construcción de bases y combate en un entorno de fantasía medieval.
¿Qué facciones hay en Tzar?
El juego cuenta con tres facciones principales con estéticas y unidades únicas: los Europeos, los Árabes y los Asiáticos.

¿Se puede jugar Tzar online hoy en día?
Sí, gracias al proyecto fan Tzared, es posible jugar partidas multijugador online. Este remake ha restaurado la funcionalidad en línea del juego original.
¿Cuál es la diferencia principal entre Tzar y Age of Empires?
La diferencia fundamental radica en su ambientación y enfoque. Tzar se inclina hacia la alta fantasía, con magia y criaturas míticas, mientras que Age of Empires se centra en un balance estratégico muy pulido y una mayor fidelidad a las civilizaciones históricas.
En conclusión, Tzar: The Burden of the Crown es una cápsula del tiempo, un testimonio de una era de experimentación y crecimiento en el género RTS. Aunque sus mecánicas y su presentación han sido superadas, su encanto persiste. Es un juego que, a pesar de sus defectos, se ganó un lugar en el corazón de muchos jugadores. Y gracias al esfuerzo de la comunidad con proyectos como Tzared, su legado no solo se conserva, sino que está más vivo y accesible que nunca, listo para que una nueva generación de estrategas acepte la carga de la corona.
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