11/05/2009
En las vastas y heladas tierras de Skyrim, las influencias de los Príncipes Daédricos se sienten en los rincones más oscuros y en las cimas más altas. Sus misiones ofrecen algunos de los artefactos más poderosos y las experiencias más memorables del juego. Entre ellos, destaca una entidad de luz y energía pura, una enemiga acérrima de los no muertos: Meridia. Su misión, 'El Despertar del Alba', no solo te llevará a través de un templo profanado, sino que te elevará literalmente a los cielos de Tamriel y te recompensará con una de las espadas más icónicas y efectivas del juego, Alborada. Si estás listo para servir a la Dama de las Energías Infinitas y purgar la oscuridad, esta guía completa te llevará de la mano en cada paso del camino.

¿Quién es Meridia, la Dama de la Luz Infinita?
Meridia es una Princesa Daédrica cuyo dominio abarca las energías de los seres vivos. A diferencia de muchos de sus pares, que se deleitan en la destrucción y el caos, Meridia detesta profundamente cualquier forma de no-muerte, considerándola una abominación y una profanación de la vida. Su presencia en Skyrim es imponente: una majestuosa estatua se erige en el Monte Kilkreath, visible desde grandes distancias. Recientemente, una vil oscuridad ha mancillado su templo subterráneo, y por ello, busca a un campeón mortal lo suficientemente valiente como para restaurar su luz y erradicar la corrupción.
Iniciando la Misión: 'El Despertar del Alba'
Existen dos maneras de que Meridia te llame para convertirte en su campeón. Ambas te llevarán al mismo camino, pero el punto de partida puede variar dependiendo de tu suerte y exploración.
Método 1: Encontrar la Baliza de Meridia
Este es el método más común y, a menudo, sorpresivo. La Baliza de Meridia es un objeto de misión único, un poliedro de cristal que puede aparecer de forma aleatoria en cualquier cofre de jefe a lo largo y ancho de Skyrim (incluyendo los de las expansiones Dawnguard y Dragonborn). Hay más de ciento cincuenta ubicaciones posibles. En el momento en que recojas este artefacto, la voz resonante de Meridia se dirigirá directamente a tu mente: "Una nueva mano toca la Baliza. Escucha. Óyeme y obedece. Una vil oscuridad se ha filtrado en mi templo. Una oscuridad que tú destruirás". Tras esta imponente introducción, la misión se activará y se marcará en tu mapa la ubicación de su estatua.
Método 2: Descubrir la Estatua de Meridia
Si prefieres tomar la iniciativa, puedes dirigirte directamente al Monte Kilkreath, al oeste de Soledad. Al acercarte a la base de la impresionante estatua, la voz de Meridia volverá a resonar, esta vez con un tono de súplica: "Un nuevo suplicante se acerca. Escucha. Óyeme y obedece. Una vil oscuridad se ha filtrado en mi templo. Una oscuridad que tú destruirás. Pero primero, debes devolverme mi baliza. Yo te guiaré hasta ella. Encuéntrala y regresa aquí. Y grande será tu recompensa". Si aún no tienes la baliza, la misión se activará y te marcará una ubicación aleatoria donde podrás encontrarla.

Un Encuentro en los Cielos
Con la baliza en tu poder, regresa a la estatua y colócala en el pedestal designado. Prepárate para una de las escenas más espectaculares de Skyrim. Un haz de luz cegadora te envolverá y te elevará cientos de metros por encima del suelo, dejándote suspendido en el cielo con una vista panorámica de toda la provincia. Flotando frente a ti aparecerá Meridia en su verdadera forma: una esfera de luz brillante y pura.
Te explicará la situación: un nigromante llamado Malkoran ha profanado su templo, corrompiendo su interior y utilizando el poder de un artefacto de Meridia para sus viles propósitos. Tu tarea es clara: ser su campeón, entrar en el templo, guiar su luz a través de las catacumbas para abrirte paso y destruir al nigromante. Con sus instrucciones dadas, te devolverá suavemente al suelo, justo frente a la entrada ahora desbloqueada del Templo de Kilkreath.
El Templo de Kilkreath: Un Laberinto de Luz y Sombras
El interior del templo está impregnado de una niebla oscura y opresiva. Los cadáveres profanados yacen por los pasillos, un testimonio del trabajo de Malkoran. Tu objetivo es guiar un rayo de luz que Meridia proyecta desde el techo a través de una serie de pedestales. Cada pedestal activado redirigirá la luz, abriendo nuevas puertas y despejando el camino.
Primera Etapa: Purificando el Templo
Al entrar, verás el primer haz de luz iluminando un pedestal. Actívalo. La luz se reflejará en un dispositivo sobre una puerta, abriéndola. Sin embargo, al hacerlo, despertarás a los guardianes del templo: las sombras corrompidas. Estos enemigos espectrales surgirán de la oscuridad en grupos. No son especialmente duros individualmente, pero pueden abrumarte en número. Mantente en movimiento y utiliza ataques que puedan dañar a varios enemigos a la vez.

Continúa avanzando de sala en sala, activando cada pedestal que encuentres. El camino es bastante lineal, pero no olvides explorar las habitaciones laterales en busca de cofres, pociones y urnas funerarias con botín. En una de las cámaras más grandes, tendrás que subir a un nivel superior para encontrar el pedestal que abre la siguiente sección del camino. Una vez activado, podrás continuar hasta llegar a una puerta que te llevará al exterior, al Balcón de Kilkreath.
El Balcón de Kilkreath y las Ruinas
Saldrás a una pasarela exterior que conecta dos secciones del templo. Es un breve respiro de la opresiva oscuridad interior. Cruza el balcón y entra en la siguiente sección de las Ruinas de Kilkreath. El patrón se repite: te encontrarás en una gran sala de varios niveles, plagada de sombras corrompidas. Aquí, la tarea se complica ligeramente. Deberás activar un pedestal que abre una puerta en otra parte de la sala. Explora cuidadosamente, subiendo y bajando escaleras, para encontrar palancas y pasadizos que te lleven a los siguientes pedestales. Presta atención a las trampas, como las cuchillas oscilantes activadas por cables en el suelo.
En esta sección, es crucial usar el entorno a tu favor. Las pasarelas estrechas son ideales para canalizar a las sombras y eliminarlas una por una. Tras una serie de saltos y activaciones de pedestales, la luz finalmente abrirá la última puerta en el nivel inferior, dándote acceso a la parte más profunda y peligrosa del complejo: las Catacumbas de Kilkreath.
Las Catacumbas: El Enfrentamiento Final
Al entrar en las catacumbas, encontrarás el último pedestal. Antes de activarlo, asegúrate de saquear la habitación, ya que una vez que avances, no habrá vuelta atrás. Cuando estés listo, activa el pedestal. La luz final abrirá la puerta de la cámara principal y despertará a tu objetivo.

El Nigromante Malkoran: Estrategias para la Victoria
Malkoran te espera en la sala final, protegido por varias sombras corrompidas. Es un poderoso hechicero que utiliza principalmente hechizos de escarcha, los cuales pueden ralentizarte y agotar tu aguante. La clave para esta batalla es la gestión del espacio y la priorización de objetivos.
- Elimina primero a las sombras: Las sombras corrompidas te rodearán y te dificultarán concentrarte en Malkoran. Usa ataques de área o elimínalas rápidamente antes de centrarte en el jefe.
- Usa las columnas como cobertura: La sala está llena de columnas que puedes usar para bloquear los proyectiles de hielo de Malkoran mientras te recuperas o te preparas para atacar.
- Resistencia a la escarcha: Si tienes pociones o encantamientos que ofrezcan resistencia a la escarcha, este es el momento de usarlos.
- No bajes la guardia: Una vez que derrotes a Malkoran, su forma física caerá, pero su espectro, la Sombra de Malkoran, se levantará inmediatamente para un segundo asalto. Esta forma es más resistente a los ataques físicos, así que prepárate para un combate más prolongado.
Cuando finalmente hayas destruido tanto a Malkoran como a su sombra, la voz de Meridia resonará una vez más: "Está hecho. El profanador ha sido derrotado. Toma a Alborada de su pedestal".
La Recompensa: Alborada, la Espada de Meridia
Acércate al pedestal central y reclama tu recompensa. Al tocar la espada, serás transportado de nuevo a los cielos para tu audiencia final con Meridia. Te nombrará su heraldo y te encomendará la tarea de purgar la corrupción del mundo con tu nueva arma.
Alborada es una de las mejores espadas de una mano del juego, especialmente útil contra los no muertos que plagan las criptas y túmulos de Skyrim.
Estadísticas de Alborada
| Atributo | Descripción |
|---|---|
| Tipo | Espada de una mano |
| Daño base | 12 |
| Encantamiento | Inflige 10 puntos de daño por quemadura. Al matar a un no muerto, hay una probabilidad de causar una explosión que ahuyenta o destruye a los no muertos cercanos. |
| Cargas | Infinitas (no requiere recarga con gemas de alma) |
Preguntas Frecuentes (FAQ)
- ¿A qué nivel se recomienda hacer esta misión?
- La misión 'El Despertar del Alba' se puede iniciar a partir del nivel 12, cuando la Baliza de Meridia comienza a aparecer en los cofres. Los enemigos no son excesivamente difíciles, por lo que un personaje bien equipado de nivel 15-20 no debería tener problemas.
- ¿Puedo perder o vender la Baliza de Meridia?
- No. Al ser un objeto de misión, la baliza no puede ser soltada de tu inventario ni vendida a mercaderes una vez que la has recogido.
- ¿Qué pasa si mi seguidor recoge la Baliza?
- La misión no se activará si es un seguidor quien la recoge del cofre. Debes ser tú quien la transfiera del inventario del seguidor al tuyo para que la voz de Meridia se manifieste y comience la misión.
- ¿Es Alborada una buena arma para el final del juego?
- Absolutamente. Aunque su daño base puede ser superado por armas daédricas o de hueso de dragón mejoradas en herrería, su encantamiento único y sus cargas infinitas la convierten en una opción fantástica y fiable contra enemigos como los Draugr, vampiros y esqueletos, que son muy comunes en Skyrim.
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